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Cómo mantener la autoridad en el aula

Soy consciente de que las ideas de las que voy a hablar aquí son fuente de polémica. Se trata de reflexiones a partir de situaciones que se me han presentado en cursos de educación secundaria y soluciones que me han permitido reducir los conflictos o reconducir conductas. Hay que recordar que la misma técnica puede funcionar o no dependiendo de su afinidad con la forma de ser del docente. Lo ideal es que cada uno busque lo que le funcione a él mismo y que pueda adaptar a su carácter. Aquí voy a pensar en voz alta por si puede servir como orientación a otros compañeros que tengan problemas similares. Esta página (igual que el resto) la iré reeditando periódicamente cuando encuentre  otras soluciones más eficaces o cambie de opinión, por eso  agradezco las ideas, planteamientos o sugerencias de otros compañeros en los comentarios. 
1. Fuente pedagógica.

He realizado varios cursos relacionados con este tema, la mayoría invitan al docente a que trate al alumno disruptivo siguiendo un complejo e impreciso “guión de actuación” para estos casos. Algunos técnicas y planteamientos aprendidos me han sido muy útiles, pero siempre me ha parecido que los planteamientos generales a la hora de afrontar los conflictos, eran demasiado teóricos y poco prácticos, por eso recurrí  a otras fuentes de información. 

Con el tiempo es sorprendente comprobar vigencia del pensamiento antiguo. Como dijo el escritor francés André Gide “Todo está dicho, pero como nadie escucha”. Mi principal referente a la hora de tratar este asunto, no es ni pedagogo, ni psicólogo (al menos formalmente) sino que es la obra El príncipe del pensador renacentista Maquiavelo (sus textos aparecerán en cursiva). Maquiavelo reflexionó sobre cómo mantener la autoridad en el estado, ahora extrapolaré esto a nuestro pequeño estado, la clase.
2. Hay que lograr ser amado y ser temido.  Surge de esto una cuestión: si vale más ser amado que temido, o temido que amado. Nada mejor que ser ambas cosas a la vez; pero puesto que es difícil reunirlas y que siempre ha de faltar una, declaro que es más seguro ser temido que amado. Para que el profesor pueda mantener la autoridad en clase ha de lograr ser amado y ser temido. La combinación de ambas virtudes es la que permite el éxito, la perdida de alguna lo dificulta. Esto lo trato en mayor profundidad más adelante.
3. Hay que evitar ser despreciado o ser odiado. Volviendo a la cuestión de ser amado o temido, concluyo que, como el amor depende de la voluntad de los hombres y el temer de la voluntad del príncipe, un príncipe prudente debe apoyarse en lo suyo y no en lo ajeno, pero, como he dicho, tratando siempre de evitar el odio.    No obstante lo cual, el príncipe debe hacerse temer de modo que, si no se granjea el amor, evite el odio, pues no es imposible ser a la vez temido y no odiado Llego, pues, a la conclusión de que un príncipe, cuando es apreciado por el pueblo, debe cuidarse muy poco de las conspiraciones; pero que debe temer todo y a todos cuando lo tiene por enemigo y es aborrecido por él. El temor hacia el profesor no debe confundirse con el odio, al contrario. El profesor ha de ser temido, pero no odiado. Esta puntualización explica muchos fracasos cuando intentamos ir de duros. Voy a intentar es responder a estas dos preguntas ¿Cómo ser amado sin ser despreciado (por ser un buenazo)? ¿Cómo ser temido sin ser odiado? Hace despreciable el ser considerado voluble, frívolo, afeminado, pusilánime e irresoluto, defectos de los cuales debe alejarse como una nave de un escollo, e ingeniarse para que en sus actos se reconozca grandeza, valentía, seriedad y fuerza. La ausencia de temor al profesor (acompañado o no de amor) nos hace, según Maquiavelo, una autoridad despreciable. Eso nos pasa cuando nos comportamos como profesores "buenazos". La actitud altanera que muestran los alumnos cuando se dirigen hacia nosotros en esos momentos, es un reflejo de este desprecio. Porque el no ser odiado por el pueblo es uno de los remedios más eficaces de que dispone un príncipe contra las conjuraciones. Y aquí se debe señalar que el odio se gana tanto con las buenas acciones como con las perversas, por cuyo motivo, como dije antes, un príncipe que quiere conservar el poder es a menudo forzado a no ser bueno, porque cuando aquel grupo, ya sea pueblo, soldados o nobles, del que tú juzgas tener necesidad para mantenerte, está corrompido, te conviene seguir su capricho para satisfacerlo, pues entonces las buenas acciones serían tus enemigas.  El odio hacia el profesor se genera no sólo por la acción directa del profesor, sino también por la ausencia de acción. Cuando el profesor actúa de manera arbitraria y no es exigente con el cumplimiento de las normas, además de no generar temor (es decir, de ser despreciable), también genera odio. Hay que mostrarse inflexible en la aplicación de las normas, tanto las generales como las que nos hemos dotado para clase, y su violación ha de ser castigada en todos los casos. Cualquiera que meditase este discurso hallaría que la causa de la ruina de los emperadores citados ha sido el odio o el desprecio, y descubriría a qué se debe que, mientras parte de ellos procedieron de un modo y parte de otro, en ambos modos hubo dichosos y desgraciados.   El príncipe que conquista semejante autoridad es siempre respetado, pues difícilmente se conspira contra quien, por ser respetado, tiene necesariamente que ser bueno y querido por los suyos.   El profesor amado será precisamente el que logre evitar ser despreciado y ser odiado.  Trate el príncipe de huir de las cosas que lo hagan odioso o despreciable, y una vez logrado, habrá cumplido con su deber y no tendrá nada que temer de los otros vicios. Aceptados estos principios. ¿Qué puede hacer el docente para evitar desprecio o el odio del alumno?



4. Aplicación práctica  
Para evitar el desprecio, el profesor debe abandonar el buenismo y aplicar de modo riguroso las normas que se ha dado para clase. Evitando en todo momento la arbitrariedad que supone la compasión/perdón. De lo contrario seremos tratados con desprecio por no ser temidos y con odio por no ser justos. Por lo tanto, un príncipe no debe preocuparse porque lo acusen de cruel, siempre y cuando su crueldad tenga por objeto el mantener unidos y fieles a los súbditos ; porque con pocos castigos ejemplares será más clemente que aquellos que, por excesiva clemencia, dejan multiplicar los desórdenes, causa de matanzas y saqueos que perjudican a toda una población, mientras que las medidas extremas adoptadas por el príncipe sólo van en contra de uno. Para lograr esto me apoyo en dos técnicas; mediante la hoja de positivos/negativos y mediante el castigo ejemplar. El castigo ejemplar es en sí mismo una técnica docente que explico a continuación.  

El castigo ejemplar de baja intensidad: negativos, sin recreo y los padres.
En la página sobre la técnica del positivo dinámico (  http://www.profesorfrancisco.es/2009/11/el-positivo-dinamico.html ) aclaro que no hago castigos colectivos, sino que todos son personalizados, incluso en caso de una alteración general. Cuando hay 20 personas hablando, no hace falta poner 20 negativos, es suficiente con poner uno, pero públicamente para que los otros 19 se den cuenta y dejen de hablar. En lugar de gritar “callaos” grito “fulanito (mi ayudante) ponle un negativo a menganito” y así hasta que se calme la situación. Los demás corrigen su actitud no por el castigo que reciben ellos, sino por el castigo ejemplarizante que recibe su compañero. Una reincidencia en negativos puede acompañarse con un castigo sin recreo para que hagan lo que no han hecho en clase.  


La pinza ponerse en contacto con los padres para actuar desde los dos ámbitos: clase y casa. Si los padres colaboran y están dispuestos a tomar medidas  podemos resolver el problema con otra técnica, la de la pinza padres-profesor. Para la coordinación he elaborado una hoja de seguimiento. Para que esta pinza funcione es fundamental que el seguimiento no sea sólo informativo, sino coercitivo, por ello se acuerda previamente un castigo a cumplir en casa si el alumno no cumple.   

Los objetores estudiantiles 
La técnica del positivo dinámico tiene un talón de Aquiles. No funciona todos los días con los que llamo objetores estudiantiles. Me refiero a los que han asumido que no van a aprobar y no tienen intención de poner ningún medio para evitarlo (ni estudian, ni se les pasa por la cabeza intentarlo). Tienen claro que no tendrán ningún  éxito académico, de modo que la única razón que les mueve a ir a clase todos los días, es poder pasárselo bien y poder mejorar su autoestima. El conflicto se debe a que la única forma en la que pueden mejorar su autoestima es convirtiéndose en los malos de clase. Aunque algún día pueden implicarse en el juego de positivos y negativos, su actitud natural será boicotear el ritmo de la clase con el fin de poder alcanzar protagonismo (un protagonismo que serían incapaces de alcanzar por sus méritos académicos).  Para ellos la única alternativa es un castigo ejemplar que realmente sea efectivo, y como el “negativo” no tiene ningún efecto en su caso, si los padres no colaboran hay que buscar algo más contundente. Enviarlo a jefatura puede soluciona una situación en un momento dado, pero sus efectos no son duraderos.

    Si ya hemos recurrido a la dirección y hemos comprobado que los padres no se implican, sólo queda una salida: expulsión de clase con su correspondiente parte oficial.   
    5. Utilidad pedagógica de la expulsión
    Ahora es cuando conviene aclarar este punto. Mantener en clase a boicoteadores (objetores estudiantiles)  no es bueno ni para ellos ni para sus compañeros (que no pueden recibir una clase con normalidad) . La normativa nos respalda ya que en todos los casos, de un modo o de otro, se reconoce el derecho y la obligación del docente a tomar medidas para evitar los actos que le impidan poder dar clase. Todo está en empezar a considerar estos actos como actos muy graves y actuar en consecuencia. Y esto no sólo se hace sólo por el bien de sus compañeros, sino por su propio bien. Para su formación y su madurez es necesario que perciba como negativas, las consecuencias de sus malas actuaciones. Y sólo lo percibirá como negativo quitándole la posibilidad de estar en clase si unicamente quiere “divertirse”. Privándole de la expulsión se le está perjudicando en lo que respecta al desarrollo de su madurez.  
     
    Es normal que desde la dirección de los centros y desde las administraciones educativas se pongan obstáculos a este tipo de actuaciones, ellos tienen sus razones. Muchas veces el profesor es el responsable del conflicto por su falta de pericia. Para neutralizar esto la dirección suele imponer al docente unos largos trámites burocráticos con el fin de evitar expulsiones injustificadas. El problema que yo veo a este planteamiento, es que en ocasiones, el docente es realmente incapaz de  afrontar correctamente el conflicto por mucho que se le presione. No vamos a sacar más de él porque no da más de sí. En estos casos de incompetencia, yo creo que la expulsión es la menos mala de las opciones. Dicho de otro modo, si eres un inútil en la gestión de los conflictos en clase, antes de hacer o decir algo de lo que te puedes arrepentir, mejor expulsa al alumno.

    Si no nos consideramos profesores especialmente inútiles y simplemente tenemos un mal día, pasa lo mismo por las mismas razones. Si no conseguimos de reconducir una conducta a pesar de emplear medios y técnicas que se presuponen eficaces, en esos casos, también hemos de plantearnos la expulsión. Tal y como he dicho antes, con la expulsión evitamos reacciones peores y ayudamos al alumno disruptivo a que entienda que las acciones negativas tienen consecuencias negativas. También ayudamos a sus compañeros de dos formas, por un lado aprenden del ejemplo y además así pueden retomar el ritmo de clase.

    Evitar la expulsiones y vivir con desorden en clase no es sólo perjudicial para el implicado y para sus compañeros, además es perjudicial para el propio docente. Nos dejamos llevar por la comodidad al quitarnos un problema de encima ( el papeleo y el tiempo gastado) . Aguantamos para cumplir con nuestro horario pensando en la satisfacción de cobrar a fin de mes. El problema es que esa ilusión de satisfacción no compensa la insatisfacción creada. Toda esa impotencia reprimida nos llena de energía negativa y nos convierte en personas infelices. En conclusión, si no quieres hacerlo por los demás, hazlo por ti mismo.
     
    6. Cómo expulsar sin generar odio Ahora entramos en un punto fundamental en todo el proceso. No es suficiente con expulsar, hay que saber expulsar.  El problema es que la mayoría de los profesores “duros” no entienden que la expulsión es un acto pedagógico y tiene la misma naturaleza que corregir una actividad. Si cuando realizamos la expulsión, exteriorizamos claramente que estamos movidos por sentimientos de odio o de impotencia, el acto pierde su carácter pedagógico y se convierte en un acto de venganza, es decir, en un mal ejemplo. Estamos diciéndole al alumno; “cuando quieras solucionar un conflicto, ponte hecho una furia, grita a todos y lanza amenazas”. 
    La expulsión ha de realizarse sin acritud, sin levantar el tono de voz y "sintiéndolo mucho". Es la forma de demostrar que es una medida derivada de un incumplimiento de las normas, y no está motivada ni influenciada por ningún sentimiento negativo de odio o animadversión personal. Las actitudes se contagian, si exteriorizas odio, te devolverán odio, te pagarán con la misma moneda. Enseñar odio no es nada pedagógico, además volvemos a Maquiavelo; el que te odien ha de evitarse a toda costa. Yo reconozco que tengo cierta facilidad para empatizar con los objetores estudiantiles y con los alumnos conflictivos porque en cierto modo yo fui uno de ellos. Se podría decir de cualquier alumno (hasta el más disruptivo), como de cualquier persona (hasta la menos virtuosa)  que siempre hay algo que puedas aprender de ella o con ella. 
     
    ¿Por qué fracasamos cuando nos comportamos como profesores duros y expulsamos con odio? Tal y como dijo Maquiavelo, cuando te odian están deseando tener escusa para sublevarse contra ti. Las expulsiones movidas por el odio fomentan la aparición de nuevos actos de insubordinación. Bien es verdad que el mismo Maquiavelo reconocía que puestos a elegir, es mejor que te teman, aunque te odien, a que no te odien, te amen y no te teman. Pero esta opción no me parece aceptable ¿no será mejor optar por la actitud más eficaz que por la intermedia de menor eficacia?
    7. Momentos en el proceso de expulsión
    A-  Aislamiento:  Si el alumno reincide en su mal comportamiento y compruebo que no sirven los negativos, lo cambio de sitio e intento aislarlo. Doy opción a los objetores estudiantiles a que se coloquen delante o detrás y no molesten a los que sí quieren trabajar. A continuación apunto en la libreta NT (no trabaja) y lo penalizo.  

    B-  Expulsión sin odio. Una vez que se han probado todas las otras alternativas sin éxito, y se produce una acción susceptible de ser penalizada, se puede proceder a la expulsión del responsable. Normalmente con uno es suficiente. En las razones de la expulsión, aparte de poner que no permite dar la clase con normalidad, hay que precisar al detalle las acciones que lo motivan, que se niega a trabajar, que se le ha cambiado de sitio y avisado varias veces para que cambie su actitud, todo ello sin éxito. El alumno expulsado no deja de estar escolarizado porque esté fuera de clase, simplemente su escolarización se hace en otro sitio para lograr mayor eficacia. Le doy un texto (que ya tengo listo) y le digo que únicamente podrá regresar a clase en cuanto termine de copiarlo (el texto a copiar ha de ser suficientemente extenso como para necesitar una hora).    

    C-  Repetición con prudencia.  En ocasiones, una única expulsión a principio del curso, sirve como castigo ejemplar y permite mantener el control el resto del año. Lamentablemente en otras ocasiones se debe repetir el proceso, dependiendo el ambiente de clase y la cantidad de objetores. se acaba agotando el recuerdo de las últimas expulsiones, entonces hay que realizar nuevas. En todo caso la expulsión es más eficacia cuanto antes se realiza y cuanto menos se repite. 

    D-  Desplazamiento del problema.  El alumno objetor va asimilando que en mis clases no puede actuar libremente sin que tenga consecuencias. Por eso en muchos casos decide “reservarse” y su ganas de armarla se las aguanta para desahogarlas en otra clase. Por eso es importante explicar a nuestros compañeros nuestra estrategia frente a los conflictos si encuentren en dificultades. 
    8. Adaptación de la metodología a las características de la clase.
    ¿Sólo se nos puede despreciar por nuestra incapacidad de afrontar el conflicto? No es así. De la misma forma que el príncipe/gobernante ha de gestionar bien los asuntos de Estado, el docente tiene una obligación para con sus alumnos, ha de cumplir con su tarea de enseñar. Por muy habilidoso que seas gestionando conflictos, si el alumno no siente que aprende, considera que no estás cumpliendo con tu obligación como educador, e igualmente serás despreciado (lo que fomentará la aparición de nuevas insubordinaciones). Muchos conflictos en clase están alimentados por una mala metodología del docente para transmitir los conocimientos.  La misma metodología puede funcionar en un grupo y en otro no. La metodología ha de adaptarse a las circunstancias del alumnado, y si no da buenos resultados, hay que cambiarla de inmediato. Soy consciente del esfuerzo y la cantidad de horas que hay que dedicar para adaptar metodologías y adaptar las actividades,  pero es algo necesario para cumplir con nuestra obligación. La inflexibilidad en la metodología es un nuevo ejemplo de comodidad y de falta de profesionalidad. No hay que olvidar la importancia del refuerzo, como dijo Maquiavelo:    instituirá premios para recompensar a quienes lo hagan y a quienes traten, por cualquier medio, de engrandecer la ciudad o el Estado Para ser amado, el docente cuenta con varios instrumentos. Los más eficaces son los que van orientados a recompensar la buena acción.
    SÍNTESIS FINAL:

    Para ser amado sin ser despreciado (por ser un buenazo) y para ser temido sin ser odiado hay que: 

    -    Ser inflexible en la aplicación de las normas y en los castigos. Para eso es necesario dedicar un tiempo para explicarlas con detenimiento http://www.profesorfrancisco.es/2009/11/el-positivo-dinamico.html ). Derivado de lo anterior, no hay que tolerar el desorden en clase, llegando, si es necesario a tomar la medidas disciplinarias más duras. Pero todo eso se hace sin resentimiento, sin exteriorizar odio, sino con diplomacia y mostrando incluso simpatía por el alumno al que se le castiga.
    -    Ser flexible en la aplicación de metodologías docentes. Debemos anteponer la eficacia pedagógica a cualquier otra consideración, si un método/actividad/procedimiento no funciona, hay que cambiarlo antes de que nosotros mismo seamos los responsables de un empeoramiento del ambiente de clase. 
    ¿Soy yo un ejemplo de la aplicación de los principios que acabo de enunciar? En absoluto, por eso mi interés en ponerlos por escrito, para ir acercándome cada vez más a lo que, de momento, creo que es lo mejor.
    ...o nuestro trabajo cada vez se parecerás más a esto:
    ...

    ...
    ..............................
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    48 comentarios:

    1. Muy bueno, aplicar Maquiavelo al aula X D , sencillamente genial.

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    2. RAFAEL PALOMERO13/1/10 20:06

      Genial, colega. Una lección de sentido común. Me faltan calificativos. Con dos méritos añadidos: claridad absoluta en la exposición (sin necesidad de argot pedagógico) y apoyo erudito de altura. Chapeau, de verdad
      Rafael Palomero, Institut Infanta Isabel de Aragó (Barcelona).
      Nota: resulta complicado encontrar tu nombre y apellidos en la web; hay que acostumbrarse a ponerlos, creo.

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    3. Gracias por tu palabras Rafael y encantado de conocerte. Tú también puedes aprovechar y comentar tu experiencia y tus trucos para mantener la autoridad en el aula. No entiendo muy bien a que te refieres con lo de buscar el nombre y los apellidos. Saludos desde Alicante

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    4. Muchas gracias de nuevo Francisco, tengo una clase que tu relectura de Maquiavelo les va a ir aplicada ya mismo parece hecha para ellos. la psicóloga del colegio me había recomendado un libro sobre la autoridad dentro del aula. Pero realmente os prefiero a ti y a Maquivelo antes que a los pedagogos modernos!!!

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    5. Hola, no soy profesora pero intentaré serlo, de momento con la oposición tengo suficiente, y me da muchisimo miedo que ellos lleguen a despreciarme o a odiarme y ambas juntas, me encantaría ser el principe temido y amado como ví en profesores que me dieron clase, pero también vi a los despreciados y debe ser horrible llegar a eso. Así el día que pueda o que me dejen intentaré aplicar estos sabios consejos.

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    6. Hola Paxto. En realidad la pedagogía moderna no es contraria a las ideas que menciono, en la pedagogía como en otras disciplinas hay muchas interpretaciones y muchos puntos de vista. Prueba de ello es que Juan Pedro, el psicólogo de mi instituto, tras leerlo el artículo me ha dado los nombres que reciben las técnicas que defiendo (economía de fichas y tiempo fuera). Lo voy a editar para incluirlo. Saludos María, a pesar de todos los problemas, la docencia es una profesión que te proporciona más alegrías que disgustos.

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    7. Hola mi nombre es Pablo. Soy de Argentina Bs As,termino de leer la publicación " como mantener la autoridad..", me pareció interesante,pero la verdad me resulta imposible la aplicación de la misma.
      En Argentina no es posible expulsar a un alumno por que la educación se sostiene sobre la idea de INCLUSION. Es así que expulsarlo sería excluirlo.
      Es necesario que aclare que en lo personal yo adhiero al método publicado aquí. La realidad educativa es lamentable y llega al punto en que los directivos presionan para que los alumnos no repitan, es decier que pueden promocionar su año sin hacer merito alguno! increible no les parece?.
      Se siente gran frustación al ver como funcionan las cosas, la escuela deja de enseñar y se convierte en una especie de guardería adolescente.
      Pero creo que se puede cambiar y hacer mucho si los docentes somos capaces de organizarnos y ser responsables

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    8. Saludos Pablo, agradezco tu participación. No creas que la situación en España es tan distinta, efectivamente algunas directivas de algunos centros se apoyan en la legislación para prohibir las expulsiones (también lo he vivido) por eso digo que no es tan distinto. Lo que pasa es que la misma legislación al mismo tiempo te permite la expulsión “sólo en caso extremos”, apostaría que en Argentina esto será parecido. La clave está en empezar a considerar “caso extremo” todo aquello que nos impida garantizar el derecho a la educación que tienen todos los alumnos. Mantener a ese alumno disruptivo en clase, implica violar el derecho a la educación tanto a sus compañeros como a él mismo. El derecho a la educación se recoge en casi todas las constituciones, el derecho a no ser expulsado no. Aunque las directivas se apoyen en interpretaciones pedagógicas, a menudo lo que hay es una malinterpretación intencionada. En realidad la expulsión también responde a la filosofía de la inclusión en “clase”, él alumno conflictivo ya no está incluido en ninguna “clase” él ya está fuera del proceso educativo, la expulsión del aula es una técnica para poder “incluirlo” más tarde en una clase con ambiente de aprendizaje correcto. Si mantenemos a los alumnos conflictivos en clase y perdemos el ambiente de aprendizaje, entonces también deja de existir “clase” en su sentido pedagógico, y lo que nos queda es eso que tú dices, una guardería de adolescentes. La ley está de nuestro lado cuando nos exige que ejerzamos como docentes, no de vigilantes de seguridad. Otra cuestión es si realmente el alumno es conflictivo, o soy yo el que lo hace conflictivo. Cuando un alumno se comporta correctamente en otra clase con otro profesor y conmigo se convierte en un alumno problemático, entonces tendré que hacerme esta otra pregunta: ¿Dónde está el problema, en el alumno o en el profesor?

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    9. Hola Francisco, un gusto.
      Estoy de acuerdo en que no siempre son los alumnos. En cuanto a las similitudes en el ámbito de la educación también supongo que debe ser un fenómeno casi global, buscar los por qué, sería entra en una charla política bastante compleja ya que las realidades sociales de cada país y cada región dentro de los mismos, es muy diversa.
      Que interesante sería poder tener una charla de este tipo con docentes de diferentes puntos del globo y poder coordinar un proyecto conjunto.
      También comentar la cantidad de experiencias que se viven, la verdad son tan variadas en su forma positiva como negativa.
      Otra idea que me ronda la mente siempre, sería el intercambio de docentes.
      Bueno para finalizar la web muy buena!!! Ya la recomendé a varios compañeros.

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    10. Gracias por los tips para mantener el "ambiente saludable" para dedicarnos al proceso de aprendizaje dentro del aula. Uno de los puntos que yo siempre recalco en clases es el respeto, si no hay respeto (en todos los aspectos) entre los unos y los otros y por medio el profesor yo creo que no se logra nada.
      Saludos desde Tacna-Perú

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    11. Profe. Francisco. Su texto muy bueno, además de que aprendí muchas tecnicas y ahora si a lo Maquiavelo... Por otra parte fijate que apenas empece a laborar en mi area y me siento muy conenta, pero em faltan tecnicas y estrategias, que seguramente encontrare en tu blog... Muchas gracias y te estare visitando seguido...
      Pd. espero no te moleste que te hable de tu.

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    12. Saludos a Manuel y a Patlov y agradezco vuestro comentario. Tengo pendiente subir una entrada nueva con las técnicas docentes basadas en la cooperación con los padres, espero hacerlo durante el curso que empieza ahora. No me molesta que me tuteen, al contrario, me resulta más cómodo.

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    13. Hola Francisco, aun no soy profesora pero ese es mi mayor deseo desde que hice las prácticas del CAP.Me he sorprendido muy gratamente al encontrar tu página y tus acertados consejos, que pienso pueden ayudar mucho los novatos como yo.

      Saludos también desde Alicante
      Lucia

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    14. Hola Lucia, gracias por tu comentario. Espero que me hables sobre tus experiencias en cuanto empieces y así compartiremos consejos.

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    15. hola soy emma de 1C de los montesinos y te queria preguntar si puedo hacer solo la pradera porque la estepa no la encuentro del trabajo k nos has mandado y k si lo podria hacer en el power poin porque el otro programa no lo encuentro y ademas hay mas programas pero no se usarlos y el power poin ese si se usarlo y es mas facil

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    16. Hola Enma. Vale, no hay problema, los dos programas son compatibles, en el ordenador de clase podemos cambiar el formato. En este enlace puedes descargarte el programa gratuito del open office

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    17. Hola PROFESOR FRANCISCO, ma llamo Sonia soy mexicana y estoy iniciándome en esto de las TICS en el aula,cursando también un diplomado de la RIEB, doy clase en quinto grado de primaria y con la intensión de acabar con los 1000 y un pretextos de mis chicos y sus padres para no cumplir, me di a la tarea de hacer un blogg y en el intento encontre su blogg lo cual me dio mucho gusto porque me divierte, es usted un PROFESOR ,así con amayusculas.

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    18. Hola nuevamente Profesor Francisco, solo quería terminar mi comentario que tuve que interrumpir, quiero agregar que todo el material en el blog me esta siendo de mucha utilidad, estoy maravillada por la manera en que nos facilita la clase con los tips y lo real de la informacion para la actualidad existente en la educacion.Gracias por compartir todos sus conocimientos con novatos como yo.

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    19. Gracias por tus palabras Sonia. Yo también me veo como un novato, cada día descubro un error nuevo y algo en lo que mejorar. Ánimo con tu blog.

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    20. Anónimo8/3/11 16:44

      hola teacher soy una alumna de tu clase jaja! :-)

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    21. Muchísimas gracias. Es así como muchas maestras entendemos esta nobilísima profesión que las más de las veces se traduce en actos de amor continuo hacia nuestros alumnos, a lo que se une una vocación que no debería de tener límites.
      Gracias de corazón.

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    22. Gracias a ti Carmen. Tu actitud es un ejemplo para todos.

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    23. Gracias por tu página...Más o menos yo planteo lo mismo, pero con errores, algun grito, alguna pérdida de control. Pondré en marcha lo del positivo dinámico y el tratamiento a los disruptivos. Ojalá cuando me inicié en esto hubiera encontrado un página parecida...un saludo de un colega de Historia del Arte

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    24. Hola Francisco. Me ha encantado tu planteamiento para resolver conflictos en el aula, son geniales.
      Confieso que hace 10 años tuve la suerte de ser profesora. Mi primer año académico fue horrible, pues por mucho que supiera de mi mateiria, no tenía ni idea de cómo capotear alumnos insurrectos. Nadie me había enseñado técnicas, así que abandoné el ejercicio de mi profesión docente. Ahora me arrepiento, pero es que en aquel momento no encontré nada que me ayudara a salir adelante.
      También comentar, que pillé muy mal momento en la ESO: por aquel entonces eliminaron los exámenes de septiembre, los alumnos promocionaban de curso suspendieran lo que suspendieran... Imagínate, les daba igual 3 que 33. Para colmo, en mi centro pasaban de todo, no podías expulsar, ni tan sí quiera aislar a los objetores en otro aula. Para postre, el director de mi centro no apoyaba a los profesores, les gritaba, les humillaba... Teníamos alumnos con grandes problemas, algunos venían drogados a clase y se dormían.... Venían con navajas...
      En fin, ante lo sucedido decidí dejar esta profesión antes de caer enferma. Afortunadamente la legislación a cambiado un poco. Ahora deseo volver a dar clases, estoy de nuevo en la bolsa, pero antes de que me vuelvan a llamar tengo que aprender técnicas para sobrellevar los conflictos !!! POR FAVOR, si me podéis pasar información de cursos, libros, o lo que sea, os estaría eternamente agradecida.

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    25. Hola Eduardo, gracias por tu comentario. Si quieres puedes comentar cómo te funciona lo del positivo dinámico o cualquier otra estrategia que uses. Me interesa conocer otras experiencias.

      Hola Helena: gracias por tu comentario. Yo hice varios cursos presenciales sobre conflictos organizados por la Universidad y por los CEFIRES (ahora creo que son todos online). Esto puede ser útiles para desdramatizar este asunto, pero en general eran muy teóricos y nada prácticos. Las técnicas las vas aprendiendo con la experiencia y a menudo son difícilmente extrapolables. A mi me puede funcionar algo que a ti no te funciona y a la inversa. La personalidad determina el tipo de técnica que puede o no puede funcionar.

      Un saludo y suerte.

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    26. Me ha gustado mucho tu planteamiento. Este año me he topado con un grupo pequeño que trata de hacerme la vida imposible. Me va a venir bien el reto. Leer a Maquiavelo primero, y aplicarlo despues. Llevo mucho tiempo en esto y nunca habia sido necesario, pero oye, renovarse o morir. GRACIAS por compartirlo.

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    27. Anónimo13/7/13 5:23

      COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
      EN LA CONDUCCION DIARIA


      Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.

      Ejemplo:

      Ceder el paso a un peatón.

      Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

      Poner un intermitente.


      Cada vez que cedes el paso a un peatón

      o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


      Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


      Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


      Atentamente:
      Joaquin Gorreta 55 años

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    28. Hola Francisco te escribo desde Uruguay para agradecerte la generosidad de compartir tus trabajos y reflexiones. Soy docente desde hace ya 14 años y me encuentro como todos en medio de una crisis educativa sin precedentes, la verdad que desde ya hace unos meses empecé a investigar todo lo que tengo a mi alcance sobre nuevas propuestas de metodología en la enseñanza de la Historia. Comparto mucho de lo que expones en esta entrada acerca de la disciplina y su control en clase pero me gustaría agregar algo acerca de lo que estoy investigando que es el tema del HUMOR y su valor en el aula. El humor hace milagros y realmente ayuda muchísimo tanto en la motivación de los alumnos como en el clima de aula. Ayuda a desactivar conflictos rápidamente a limar asperezas, a controlar el clima de clase y sobretodo ayuda al docente a relajarse... estoy investigando recién arranco y tengo mucho trabajo por delante. Tengo entendido que tanto Brasil como España son pioneros en esto de la Pedagogía del Humor... si pudieras ayudarme o facilitarme algún contacto en esta área te estaré profundamente agradecida. Saludos desde el sur! Virginia

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    29. Hola Virginia. Este tema que me comentas me parece fundamental y es necesario que investigue sobre ello. Reconozco que hasta ahora no le he dado la importancia que tiene. Aunque siempre he sido consciente de las ventajas del sentido del humor en clase, nunca me lo había planteado como una estrategia pedagógica diferenciada. Es necesario planificarlo bien (sobre todo con las actividades) y que no dependa del variable estado de ánimo del docente. Este tema merece una reflexión en artículo aparte. De momento voy a investigar. Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

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    30. Es genial tu planteamiento del positivo dinámico.Lo he puesto en practica el primer trimestre con un grupo de alumnos muy complicado, no por ser muy rebeldes, sino porque se trata del típico grupo de alumnos que nos saca de quicio con interrupciones, malas contestaciones sin ser motivos de parte etc vamos un grupo en el que los partes no funcionana porque hablan todos. En principio me fue bien, pero como todo los alumnos acaban perdiendo interés y deja de ser efectivo. En especial hay alguna alumna que molesta especialmente y que cuando se le pone un parte llora y va de victima por la vida y se hace mu dificil ponerle partes. gracias un saludo

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    31. Anónimo11/4/14 4:22

      Ese método sirve cuando toda una sociedad lo avala....y hasta cierto punto. Tuve muchos profesores así y me cansaron, mis nervios por dentro por reiteradas injusticias, humillaciones y demás me destruyeron. Eso simplemente porque quizás hacía algo no esperable y al ser sumisa me ligaba todo lo que a otros chicos el maestro no se animaba a decir....porque los otros padres en reuniones privadas levantaban en peso al profesor que dependía del dinero que los padres pagaban en el caso de escuelas pagas. En Argetina existen escuela que no se paga una cuota elevada. En estos casos los padres podían tranquilizar a la fiera (el maestro que se había ido de mambo). Volviendo a mi, mis padres no tenían ni la instrucción, ni el dinero, por lo cual no tenía quien me defendiera. Jamás insulté a un maestro. Sin embargo 20 años después me toco ser jefa de una de mis maestras y de una hermana de mis maestras y siempre traía ejemplos de las odiseas que hacía pasar (algo que las dejaba por estos tiempos muy avergonzadas..) Eran excelentes ejemplos de las formas que hoy no se utilizan!. Hoy en la universidad cada tanto encuentro gente así y es muy fácil ridiculizarlos con su materia. Porque traen una clase estudiada y preparada para controlar todo y los vuelvo locos con preguntas minuciosas que se supone que deben saber. Le juro que ese sistema es un real sistema de reproducción de violencia expuesta o encubierta. Ahora soy yo la que gozo, pero solo con esa gente que cree que puede venir a humillar a otro debil. Una profesor que realmente esta formado no necesita humillar a nadie, no necesita agredir ni controlar. Creo que ni los alumnos y ninguna persona en ámbitos educativos pretende ser odiada o amada. En tal caso los formadores desean que sus alumnos sean curiosos, reflexivos, amantes del saber. Y para eso no se necesita látigo y control se necesita sentarse a leer y no creer que uno se las sabe todas y que los otros son los inferiores seres que deben aprender..... a amarlo u odiarlo??? que pérdida de tiempo, no creo que usted ni nadie sea taaaan importante como para querer amarlo u odiarlo. Quizás cada vez necesite ser más violento por que a una persona así solo hay que ignorarla. Y los alumnos hacemos eso cuando un profesor "No dice Nada", su clase se vuelve ridícula. Si captara la atención de los alumnos, si tuviera algo interesante para decir no debería recurrir a técnicas tan obsoletas que ya sabemos que solo funcionan para generar más violencia. Saludos cordiales

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    32. Magnífica entrada... Me ha hecho reflexionar mucho, como profesora que recién empieza su carrera.
      Y muy bueno el blog. Felicidades.

      Leidy

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    33. Me ha parecido genial. Si no te importa me apunto a aplicar normas con mis modificaciones propias, ya que estoy en unas clases de 1º de ESO en las que tengo problemas. Espero que me funcione bien en la clase y consigo la autoridad que tanto busco.
      Crees que sería adecuado añadir a la sección de positivos el traer el material a clase o no?
      Un saludo y gracias por la entrada estaba buscando algo así para orientarme

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    34. Hola Leidy, aunque con retraso, muchas gracias por tu comentario.
      Hola Alba, gracias a ti también. Sobre lo que comentas de poner negativo por no traer el material, no lo tengo claro. Naturalmente depende de que tipo de clase sea y de qué alumnos se trate. Mi experiencia es: si es algo puntual no penalizo, si reincide nota a los padres, si no funciona lo de los padres le traigo material extra para trabajar en clase, si no lo hace me quedo con él en el recreo hasta que lo haga. Después de quedarse un día sin recreo, lo normal es que no se repita. Pero no creo que esta sea ni la única ni la mejor estrategia, así que si tienes éxito con otro método, vuelve, cuéntamelo y tomo nota.

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    35. Ser docente nunca fue fácil. ¿Cómo hacer para ser permisivo, y a la vez no ser autoritario, y que no te falten el respeto? Yo noto por ejemplo que en la clase de un compañero que da Lengua y Literatura no vuela una mosca, mientras que otros docentes tienen problemas de disciplina. Sin embargo, a mí me parece que a ese docente los alumnos le tienen miedo, por su personalidad o su carácter. Eso tampoco es bueno, ya que el alumno no se expresa.

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    36. Tienes razón, es un dilema de difícil solución. Yo no lo tengo claro del todo.

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    37. Buenas tardes.
      Me encanta esta página y la consulto con frecuencia. Enhorabuena por tu trabajo y gracias por compartirlo :-)
      Acabo de leer el tema de la autoridad en el aula y me identifico claramente con el profesor odiado por despreciado, por su permisividad y buenismo, práctica de la que no consigo salir.
      Ayer mismo tuve un incidente, una alumna se rebotó en clase, ya lo hizo más veces, la eché de clase porque me cansé y no quiso marcharse así que cuando pedí a la jefa de estudios que viniera soltó un "si estás de los nervios no es mi culpa", en fin, lo que se le ocurrió. Y yo me sentí muy mal. Reconozco mi error de entrarle al trapo y también de enfrentarme a ella en presencia de toda la clase y costar controlarme emocionalmente, aguantar las ganas de llorar, cuando la situación se desbordó. Voy a leer con calma tus propuestas de la autoridad y a ver si hay alguna herramienta para poder superar el tener el mérito de que los alumnos te desprecien, ganado a pulso.
      Gracias.

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    38. Dad clase en FP Básica (antes PCPI, antes Garantía Social) y después me contáis si funciona algo de todo esto. Cuando de 20 alumnos, 6 o 7 se dedican sistemáticamente y desde el primer momento a no permitirte ni abrir el pico.

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    39. @Helena No vuelvas, las cosas siguen igual. Llevo casi treinta años trabajando con el B.U.P. y C.O.U., al principio. Desde que nos tragamos la LOGSE, LOE, LOCE, LOMCE, todo es parte del mismo despropósito educativo. La indisciplina es parte de este juego maquiavélico para los profesores y no para los alumnos como quiere reflejar el bienintencionado profesor que trabaja en este blog. Tengo nueve repetidores en el mismo grupo, y se jactan de serlo. Les da igual los negativos, los positivos, que los eches o no, si llamas a sus padres, tampoco vienen. La administración les da ayudas para que vuelvan una y otra vez. Por cierto, el término "disruptiivo" no se aplica a las personas, aunque nos lo hayan metido los psico-pedagógicos, que nunca dan clase ni la darán.

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    40. Un antiguo chiste dice:
      -¡Mamá, mamá! ¡No quiero ir a la escuela!
      -Debes ir por tres razones:
      Primero, porque es tu obligación.
      Segundo, porque tienes 43 años
      Y tercero, ¿porque eres el profesor!

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    41. @Mar v
      Hola Mar. La verdad es que hay situaciones que parecen resistir a cualquier estrategia. Me interesa saber qué técnica/actitud/estrategia utilizas para sobrellevar la situación?. Un saludo.

      Hola Marina ;-D

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    42. @profesor Francisco

      Exactamente las mismas estrategias que tú propones. Y no funcionan porque no contamos con el apoyo incondicional de la sociedad. Ahora, el estafador, “profesor de filosofía”, J.A. Marina, el gran “destroyer” de la educación, que no da clase a la ESO, nos quiere clasificar, como a los borregos, en profesores buenos y malos, para pagarnos menos o arbitrariamente según decida el mandamás de turno. Y tú, ingenuo, sigues dándote cabezazos contra una pared, como yo me los di hace veintitantos años.
      Te deseo suerte.

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    43. @Mar
      En realidad no iba por ahí la pregunta, te preguntaba por estrategias que usas para ti, es decir, para sobrellevar estas situaciones de forma que afecten lo menos posible a tu estado emocional/psicológico.

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    44. Yo creo que los profesores estamos alejados del gobierno de la escuela, siendo que el docente es el único que está ahí adentro ejerciendo efectivamente un trabajo, la labor docente... no sabemos ningún dato de los alumnos, siendo que el maestro (de primaria) lleva un registro con todos los datos de los alumnos... Me parece que nos vemos ninguneados por un simple administrativo, o el director de la escuela ( que es un docente que está en ese cargo, no ejerciendo la docencia o ejerciéndola al mínimo)... no tenemos ningún dato de esos alumnos, a veces ni siquiera la edad...Hasta dónde es posible trabajar con un desconocido? Siendo que todas o casi todas las teorías pedagógicas hacen incapié en el conocimiento del alumno...antes de planificar algo... Ni hablar de asistir a las asambleas del gremio docente, después de una jornada laboral, muchos ni siquiera lo piensan...gremios docentes, con cargos ejercidos por preceptores (o celadores) y no por docentes...

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    45. Si expulsas al alumno (a) habrán ellos ganado pues muestran no controlar la clase y el expulsado logró su objetivo: evidenciarte y pasear..

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    46. @Profe Catarino
      No se trata de saber quién gana o quién pierde, eso es un razonamiento revanchista que empeora la situación. Se trata de saber qué medida es más eficaz para propiciar los aprendizajes de todos los alumnos, incluido del que genera el conflicto. La clave del éxito no es la victoria, sino la eficacia.

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    47. Anónimo9/3/16 11:15

      @profesor Francisco Yo sigo comprobando, después de treinta años de clase, que estamos desarmados. Si la sociedad no te arropa, los alumnos"disruptivos", como decís vosotros seguirán campando a sus anchas. Saliendo y entrando de las clases .

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