2

Segunda República y Guerra Civil española

Recursos para los temas de la Segunda República española (1931-36) y la Guerra Civil española (1936-39): resúmenes, presentaciones, esquemas, vídeos y textos primarios. Este tema va a continuación del tema sobre la Alfonso XIII y Primo de Rivera y antes del tema del franquismo.


Explicación del tema a partir del vocabulario y de los conceptos clave

Esquemas de Daniel Gómez Valle. 



1. Proclamación de la república 


E-1. Explica las causas que llevaron a la proclamación de la 2ª República (pag 274, 275 y 310) y relaciona sus dificultades con la crisis económica mundial de años 30. (DOC.4 de la página 297 y el segundo párrafo del cuadro naranja de la página 320)


Crisis del 29. En 1929 el crack del 29 (crisis financiera) llevó al hundimiento de la bolsa de Madrid a la retirada de capitales extranjeros y al hundimiento de las exportaciones. Esto afectó al sector industrial, aunque menos que en otros países por tratarse de un país escasamente industrializado. A partir del año siguiente comenzaron a cerrarse empresas y hubo despidos masivos de obreros. Esto creó una situación de alto riesgo de revueltas obreras. Los efectos de la crisis del 29 se mantuvieron durante toda la Segunda República. A esto hay que añadir que en 1930 hubo una mala cosecha, por lo que la otra mitad de la población española, la que vivía de la agricultura, también se pasó a una situación pre-revolucionaria, con riego de inminentes revueltas campesinas.

Pacto de San Sebastián. En agosto de 1930, durante aprovechando la permisividad del dictador Berenguer, los partidos de la oposición se reunieron clandestinamente pusieron de acuerdo verbalmente en unos mínimos: fin de la monarquía, es decir, república, sistema parlamentario liberal, reducción del peso de la Iglesia y autogobierno de las regiones.
Sublevación de Jaca. Los partidos que se habían reunido en el Pacto de San Sebastián formaron un Comité revolucionario y consideraban que sería necesario un pronunciamiento militar para acabar con la monarquía. La persecución de las autoridades hizo que hubiera problemas de comunicación y en diciembre de 1930 los capitanes Galán y García iniciaron el pronunciamiento militar y se sublevaron en Jaca antes de lo previsto, siendo vencidos fácilmente. También fracasó el famoso aviador Ramón Franco (hermano de Francisco Franco) en el aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid. Varios militares que apoyaron el golpe republicano (Ramón Franco y Queipo de Llano, entre otros) pudieron escapar, pero los capitanes de Jaca fueron fusilados y se arrestó a gran parte del comité revolucionario.

Elecciones de abril 1931. Ante la falta de apoyos políticos, el rey destituye a Berenguer (febrero de 1931) y nombra al almirante Aznar que decide organizar unas elecciones locales antes de hacer unas generales. El resultado de las elecciones de abril de 1931 sorprende a todos, aunque en total salen elegidos más concejales monárquicos que republicanos, los monárquicos ganan en las zonas rurales controladas por los caciques donde hay fraude en cambio en las ciudades, donde no hay fraude, las candidaturas republicanas ganan con diferencia. Manifestaciones masivas en las ciudades proclamando la república y el comité revolucionario da un ultimátum al monarca para que abandone. El monarca, sin apoyos políticos ni militares, decide abdicar y abandonar el país. Entonces el comité revolucionario es liberado y se convierte en gobierno provisional el 14 de abril, día que pasa a ser conmemorado desde entonces. En Barcelona el líder de ERC Francesc Macià proclama el Estado catalán dentro de la "federación de repúblicas ibéricas" pero tras la visita de varios miembros del gobierno provisional, se retracta y acepta la legalidad republicana que emane de Madrid. 


La bandera de España cambió durante la Segunda República. Se adoptó un modelo tricolor que incluye el color morado, el color usado por los liberales y los demócratas que lucharon contra el absolutismo en el siglo XIX. Este diseño nació durante la Primera República pero esta propuesta fue rechazada en ese momento. Durante la Restauración fue adoptada por los movimiento republicanos. 

Sucesos de mayo. Después de una pastoral (carta) del cardenal Pedro Segura alabando a la monarquía (1 de mayo) y de una reunión de monárquicos en la sede del ABC (10 mayo), se organiza como protesta una manifestación de republicanos en contra que acaba en violencia entre ambos grupos y contra la policía Al día siguiente (11 mayo) se queman numerosos edificios religiosos. Como los disturbios se extendieron a otras ciudades, el día 12 el gobierno declaró el Estado de Guerra y controló la situación. Sin embargo para la prensa católico-monárquica la actuación del gobierno fue insuficiente y lenta, acusándoles de complicidad.

Guardia de asalto. Cuerpo de policía creado por Miguel Maura tras los sucesos de mayo para controlar el orden público en las ciudades ya que la Guardia Civil estaba pensada para las zonas rurales y tenía protocolos de actuación militares (en sus intervenciones había muchas bajas). Es una sección nueva de la policía que ya existía: el Cuerpo de Vigilancia (que había fundado Fernando VII en 1824) a este cuerpo se le dota de formación específica y equipamiento para las actuaciones en la calle. De su organización y dirección se encargó el Teniente Coronel Muñoz Grandes (de 1931 hasta 1935). Cuando estalló la guerra civil fue el cuerpo armado que en mayor proporción se mantuvo leal a la república.

Escudo de la Segunda República: cuarteado y con lienzo de murallas en lugar de corona. Fue el que se usó durante el gobierno provisional (1868-1870) y durante la Primera República (1873)



E-2 Diferencia las fuerzas de apoyo y oposición a la República en sus comienzos, y describe sus razones y principales actuaciones. 

Los grupos que formaron el Pacto de San Sebastián fueron:
  • Republicanos de izquierda como Manuel Azaña (Acción Republicana) o José Giral que se unirán formando Izquierda Republicana (IR) y Marcelino Domingo desde el PRRS: Partido Republicano Radical Socialista que también se acabó integrando en IR. Quieren realizar profundas reformas que corrijan los problemas económicos, sociales, políticos y educativos que llevan décadas generando conflictos. 
  • Republicanos de derecha. Quieren un sistema liberal como el francés, de modo que quieren que se hagan reformas pero limitadas. 
    • Conservadores católicos (antiguos monárquicos): Miguel Maura (hijo de Antonio Maura) y Niceto Alcalá Zamora (antiguo ministro de Alfonso XIII) que se agruparon en la DLR: Derecha Liberal Republicana
    • Intelectuales liberales y conservadores a título personal en torno a la Agrupación al Servicio de la República (ASR) José Ortega y Gasset (filosofo), Gregorio Marañón (médico e historiador) y Ramón Pérez de Ayala (periodista y escritor)
    • Republicanos liberales laicistas (partidarios de la separación Iglesia-Estado)
  • Republicanos de centro como Alejandro Lerroux y Martínez Barrio con su PR Partido Radical. Que reúne a republicanos de izquierda y de derecha, pero durante la Segunda República el PR se desplazó a la derecha y finalmente acabó desapareciendo. 
  • Nacionalistas (el PNV no participa por su carácter confesional). Quieren conseguir instituciones de autogobierno. 
    • Nacionalistas catalanes republicanos de reciente aparición tras la impopularidad de la Lliga. Es un catalanismo laicista y liberal, a diferencia del católico y conservador anterior. Más tarde se aglutinarán en Esquerra Republicana de Cataluña ERC con Francesc Macià y Lluís Companys
    • Nacionalistas gallegos republicanos como Santiago Casares Quiroga líder de Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA) que acaba de aparecer y que se acabará integrando en IR.
  • Socialistas del PSOE. En el Pacto de San Sebastián participan miembros del PSOE a título personal. Quieren avanzar más en las reformas económicas y sociales. 
Los republicanos de izquierda y los socialistas realizaron las reformas durante el primer bienio, los republicanos de derecha y de centro deshicieron la mayor parte de esas reformas durante el segundo bienio. 
Niceto Alcalá Zamora. Foto coloreada por Eugenio R 

2. Reformas del Bienio Reformista


E-4 Especifica las características esenciales de la Constitución de 1931. (2.1. de la 312)
Constitución de 1931. Después de las cortes constituyentes de junio del 31, una comisión dirigida por el socialista Jiménez de Asua redactó una nueva constitución en la que participaron socialistas y republicanos. A diferencia de la soberanía nacional, donde el origen legítimo del poder está en los que representan la nación (que pueden ser únicamente los más ricos) ahora la soberanía es popular, es decir, el que ostenta el derecho a ejercer el poder es el pueblo en su conjunto.  Hoy en día se entiende que el pueblo es el que representa a la nación y por ello soberanía nacional y popular son sinónimos, pero en esa época no, por ejemplo un dictador podía representar a la nación. Se define como "una república de trabajadores de toda clase". Se amplían los derechos, se recupera la libertad de culto y por primera vez consagra la separación entre Iglesia y Estado (laicismo) y la socialización de los medios de producción si fuera necesario. Estos últimos aspectos generaron rechaza por parte de los republicanos de derechas. Se establece una sola cámara con poder legislativo que elige a un presidente de la república con amplios poderes: nombrar gobierno, disolver el congreso, etc.

Laicismo. Es es una propuesta política que defiende la separación total de Estado e Iglesia, dejando libertad a cada uno para practicar su religión pero sin que el Estado deba financiarla. 

Anticlericalismo es un término emocional para referirse a los que rechazan que los religiosos por influir en el poder político para mantener los privilegios que les garantizan las leyes del Estado. El  laicismo es una posición teórica mientras que el anticlericalismo es una reacción emocional, por ello esta última se relaciona con los ataques a las infraestructuras religiosas (quema de edificios religiosos).  

Debate sobre el voto de la mujer. La situación de la mujer en esa época, muy influenciada por la religión y sometida a la autoridad masculina, hizo que dos de las tres diputadas no quisieran el voto para la mujer tan pronto, considerando necesario esperar unos años antes: Victoria Kent (PRRS) y Margarita Nelken (PSOE). Sin embargo la otra diputada consideraban que no hacía falta esperar y que el derecho al voto de las mujeres era una cuestión de principios, como Clara Campoamor (PR). Finalmente se aprobó porque el PSOE y el PRRS, en contra de la opinión de sus diputadas, votaron a favor, y fueron menos los que votaron en contra, como el PR, en contra de la opinión de su diputada. 

Mujeres celebrando su derecho a voto. Foto coloreada por Eugenio R



E-5 Resume las reformas impulsadas durante el bienio reformista de la República. (de la página 316 a la 319)
  • Bienio reformista. Primera etapa de la República desde que se aprobó la Constitución (finales de 1931) hasta las elecciones de finales del 33. En este período se realizaron reformas de todo tipo con el fin de solucionar problemas que se llevaban arrastrando desde hace décadas. Las principales reformas fueron la agraria, las laborales, la militar, la regional, la relación Estado-Iglesia y la educativa. El protagonista de este período fue Manuel Azaña, que presidio los gobiernos de este período. 
  • Reforma agraria. El ministro de agricultura desde el 32 Marcelino Domingo (PRRS) elabora la "Ley de la Reforma Agraria" (1932) por la que se expropian con indemnización de los latifundios (exceptos los que estuvieran bien aprovechados) y se repartían entre los campesinos sin tierras. De esta forma se intentaban fomentar la producción agrícola y mejorar la situación del campesinado. Se creó el Instituto de la Reforma Agraria (IRA) pero se le dotó de muy poco presupuesto por lo que iba muy lento, además los terratenientes también bloquearon su aplicación por lo que su aplicación era reducida. Aunque se programó el reparto de tierras a 60.000 campesinos por año, solo se beneficiaron 12.000 en dos años  [1] . Por ello los campesinos acabaron rebelándose contra la propia república acusándola de incumplir sus promesas.  
  • Reformas laborales. El ministro de trabajo Largo Caballero aprobó una legislación laboral y protección social que mejoraron las condiciones laborales y de vida de los trabajadores asalariados: seguro de desempleo, jurados mixtos de empresarios y trabajadores para solucionar los conflictos laborales, salario mínimo de 8 horas también para el campo, ley de "laboreo forzoso" obligación de contratar primero a los campesinos del términos municipal, etc. 
  • Reforma militar. El ministro de guerra Manuel Azaña hace las reformas en el ejército para acabar con el exceso de oficiales y con fidelidad de muchos a la monarquía. Se les ofrece a los oficiales la posibilidad de retirarse cobrando lo mismo y se exige a los que se quedan que juren lealtad a la república. Como se reducía el número de oficiales se decidió también cerrar la Academia General Militar de Zaragoza, que Primo de Rivera había fundado en 1928 para darles más poder a los militares africanistas en detrimento de los peninsulares, que estaban en su contra. Esto enfadó a su director, Francisco Franco. En su lugar se creó el cuerpo de suboficiales, eslabón intermedio entre oficiales y soldados. cuyo número era proporcionalmente escaso. Hubo de asociaciones de militares de ideología contraria: 
    • Unión Militar Española (UME) fue una asociación clandestina de militares fundada en 1933 para oponerse a los gobiernos de izquierda en la república. La integraron los contrarios a las reformas militares de Azaña que eran también simpatizantes de Sanjurjo. 
    • Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA) en 1935 se creó otra asociación de militares con el objetivo contrario, preservar la república. 
Manuel Azaña. Imagen coloreada por Rafael Navarrete

  • Reforma territorial y el estatuto de autonomía (31). Por primera vez en la historia de España desde el Antiguo Régimen, se establece la posibilidad de que las regiones tengan autonomía. Cuando empezó la república, Francesc Maciá, lider de ERC, proclamó "la República Catalana dentro de la Federación de Repúblicas Ibéricas". Como no era esa la forma de estado que quería el gobierno provisional, envió a varios representantes y llegaron a un acuerdo: Cataluña se integra en el sistema republicano español y a cambio se creaba un gobierno regional: la Generalitat y se les ofreció un sistema de auto-gobierno llamado: "Estatuto de Autonomía" por el que se les ceden competencias a la Generalitat. Debían ser los diputados de cada región los que solicitaran la aprobación de un estatuto de autonomía y luego debía aprobarlo las Cortes. El estatuto de autonomía de Cataluña se aprobó en agosto, antes incluso de que se aprobara la Constitución. También los vascos y los gallegos solicitaron un estatuto, pero el proceso fue paralizado durante el bienio rectificador. Finalmente el vasco se aprobó una vez iniciada la Guerra Civil y el gallego no llegó a aprobarse al quedar su territorio en manos de los sublevados.   
  • Reforma del Estado para secularizarlo/ hacerlo laico, cambios en la relación Estado-Iglesia. La constitución establece la libertad de culto pero prohíbe al Estado financiar a la Iglesia y prohíbe también a las congregaciones religiosas ejercer la enseñanza, el comercio y la industria. Esto unido a los sucesos de mayo y a las campañas de los periódicos católicos, hizo que la república perdiera el apoyo de la mayoría de los católicos fervientes. 
  • Reformas educativas. Con los ministros de instrucción pública Marcelino Domingo (1931) y Fernando de los Ríos (PSOE 1932-33) se proyectó a construcción de 7 mil nuevas escuelas y la contratación de miles de maestros. Sin embargo las escasas inversiones hicieron que el proceso fuera lento y de manera transitoria las congregaciones religiosa siguieron ejerciendo la educación. Para las zonas rurales se creó el Patronato de Misiones Pedagógicas, que eran escuelas ambulantes que iban recorriendo los pueblos para alfabetizar a sus habitantes. 
  • Otras reformas. El ministro de obras públicas  Indalecio Prieto continuó las obras públicas (infraestructuras hidráulicas y ferrocarril) que inició Primo de Rivera y las amplían. El ministro de hacienda Jaume Carner (catalanista independiente) realizó el primer impuesto sobre la renta que entra en vigor en España. Se basó en el proyecto frustrado de José Calvo Sotelo durante la dictadura de Primo de Rivera.  
  • Golpe de Sanjurjo / Sanjurjada (agosto de 1932). El general Sanjurjo, director general de la Guardía Civil desde 1928, había apoyado la llegada de la república negando el apoyo de la Guarcia Civil a Alfonso XIII, pero en 1932 criticó públicamente las reformas militares de Azaña, por lo que fue destituido. Enfadado organizó un golpe de Estado con los militares monárquicos pero no consiguió apoyo de otros generales, por lo que fracasó, fue detenido y condenado a cadena perpetua. Aprovechando el fracaso de Sanjurjo, el gobierno republicano aceleró la aprobación de las reformas que hasta ese momento estaban estancadas
Esquemas de Daniel Gómez Valle. 


 E-6 Analiza el proyecto de reforma agraria: sus razones, su desarrollo y sus efectos
  • Reforma agraria (véase apartado anterior) 
  • Huelgas y revueltas campesinas (31-33). Desde la proclamación de la república aumentaron las huelgas y las revueltas de campesinos por dos razones: es el momento en el que más se notan en España los efectos de la crisis del 29 (retirada de inversiones) y porque el sindicato mayoritario, la CNT, consideraba que las reformas prometidas no se estaban aplicando con suficiente rapidez por lo que tuvieron éxito las posiciones de la FAI. García Oliver (FAI) consideraba necesario ser duro con esta república porque era una república burguesa y por ello, igual de mala que una monarquía burguesa. 
  • Faismo/trentismo. El anarcosindicalismo tenía dos corrientes principales: por un lado los faístas o revolucionarios partidarios de la revolución inmediata y permanente agrupados en la Federación Anarquista Ibérica (FAI desde 1927) como Juan García Oliver (camarero) o Buenaventura Durruti (mecánico). Por otro estaban los treintistas o reformistas que firmaron en 1931 el Manifiesto de los Treinta en el que critican a los partidarios de la revolución inmediata por considerarlos inconscientes y demagogos.los reformistas. Los treintistas, como Ángel Pestaña (relojero) o Joan Peiró (obrero), eran partidarios de ir más lento preparando con tiempo para la revolución para que no salga mal. Ambos se disputarán el control de la CNT, principal sindicato español. 
  • Sucesos de Casas Viejas (33). Ejemplo de la dura lucha de la CNT contra el gobierno republicano. Un grupo de guardias civiles y de guardias de asalto reprimieron duramente una revuelta de campesinos en este pueblo (quemaron vivos a los anarquistas que se refugiaron en una vivienda). El oficial jefe, contrario al gobierno, para exculparse dijo que la orden de disparar a los anarquistas la había dado Azaña  [2] , La prensa de la derecha hizo una gran campaña contra Azaña acusándolo de la represión y consiguió desprestigiarle. La pérdida de popularidad de Azaña hizo que el PSOE rompiera su pacto con los republicanos y se convocaran nuevas elecciones. 

Casas Viejas, 1933. . Foto coloreada por Eugenio R


3. Las contra-reformas del bienio radical-cedista o Bienio Rectificador

E-7 Compara las actuaciones del bienio radical-cedista con las del bienio anterior. 
  • Bienio rectificador o bienio negro (1934-35). Período de la historia de la República durante el que gobierna el partido Radical con apoyos de otros partidos como la CEDA. Su labor legislativa consistió en ir anulando la legislación y las reformas del período anterior, del bienio reformista (1931-33). Además se cambió la cúpula del ejército colocando en los puestos más relevantes a los militares más anti-izquierdistas (de la UME) y nombraron a Francisco Franco jefe del Estado mayor del ejército (jefe del ejército).  
  • CEDA (33-)Coalición de partidos en torno a Acción Popular A.P. que fue el primer partido católico fundado en España. Anteriormente la Iglesia no había necesitado fundar ningún partido ya que los partidos de la Restauración respetaban sus privilegios. Su ideología era la defensa de: la religión, familia, orden, trabajo y propiedad y su estrategia era sacar lo máximo posible en esta nueva realidad republicana. A esto de aceptar con resignación un sistema para intentar reformarlo a tu favor se llama accidentalismo. Su principal dirigente fue el abogado José María Gil Robles que con el tiempo se fue acercando al movimiento fascista. 
  • Elecciones del 33. Ganan las elecciones el partido de derecha CEDA y el Partido Radical de Lerroux que desde el centro se había movido a la derecha. Pierden muchos votos los partidos que gobernaban antes: el PSOE (pasa del 1º al 3º lugar) y los republicanos de izquierda (Acción Republicana de Azaña y el PRRS que prácticamente desaparece). Los tradicionalistas y Renovación Española obtienen pocos votos y la Falange aún menos: solo consigue un diputado, igual que el Partido Comunista que entra por primera vez en el parlamento. 
  • Renovación Española (33-) Partido católico y monárquico, a diferencia de la CEDA no era accidentalista y querían volver a la monarquía borbónica con Juan, hijo de Alfonso. Estaba dirigida por el abogado José Calvo Sotelo, ex ministro de Primo de Rivera. Con el tiempo se fueron acercando a posiciones fascistas. En 1934 serán el principal partido de la coalición Bloque Nacional (34-36). Siguiendo el modelo fascista disponían de una milicia paramilitar llamada Guerrilla de España.   
  • Comunión Tradicionalista. Nombre que reciben los carlistas desde el Sexenio Democrático. Además de defender al heredero al trono carlista, eran contrarios a la democracia. Contaban con unas milicias paramilitares llamada Requeté, que era la más numerosas de todas las milicias antirepublicanas. 
  • Falange Española y de las JONS (34-) Partido que se fundó al unirse Falange (dirigida por el abogado José Antonio Primo de Rivera (hijo del dictador del mismo apellido) y las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) . Su ideología se basa en la ideología fascista: antidemocracia, antisocialismo, anticomunismo, antinacionalismo, etc. y en la defensa del catolicismo. Siguiendo el modelo fascista tenían sus milicias paramilitares.  
Esquema de Daniel Gómez Valle


E-7 Describe las causas, desarrollo y consecuencias de la Revolución de Asturias de 1934.  (de la 322 a la 325) 
  • Corrientes en el PSOE: Desde el período de Primo de Rivera se establecieron dos corrientes en el PSOE: los partidarios de colaborar con la república encabezados por el obrero Largo Caballlero (caballeristas) y los contrarios encabezados por el periodista Indalecio Prieto (prietistas) al considerar que no se puede colaborar con una dictadura. El presidente del PSOE, el profesor Julián Besteiro, intentó mediar entre ambas corrientes. Con la llegada de la república se mantuvo la división, ahora los prietistas eran reformistas (partidarios de colaborar con los republicanos y avanzar lentamente) y los caballeristas se hicieron revolucionarios (partidarios de alcanzar los objetivos sociales rápidamente mediante huelgas y manifestaciones).
  • Revolución de octubre de 1934. Cuando el Partido Radical, que estaba gobernando en solitario, se pone de acuerdo con la CEDA para formar un gobierno en coalición y se nombra a varios ministros de la CEDA. Entonces algunos temen que en España pase lo mismo que acaba de pasar en Austria. En Austria Dollfuss, el líder del partido católico, al llegar al poder disolvió el parlamento e instauró una dictadura de tipo fascista (a Gil Robles le llamaban el Dollfuss español).  El ala izquierda del PSOE (Largo Caballero y sus seguidores) decide organizar una huelga general y una sublevación armada que estalla en toda España. Recibe el apoyo del ala moderada del PSOE, Prieto y sus seguidores, porque creían que la república estaba en peligro. La CNT no les apoya ya que desconfía del PSOE ya que habían sido parte integrante del gobierno del bienio reformista contra el que habían estado luchando. Principales escenarios: 
    • Sublevación de la Generalitat catalana. Al mismo tiempo el presidente de la Generalitat catalana, el abogado Lluis Companys proclama el Estado Catalán de la República Federal Española y llama al establecimiento de un gobierno provisional de la república en Barcelona. Aunque no había proclamo la independencia, sí que se había saltado la constitución al pretender la instauración de una nueva de tipo federal. El general Batet declara el estado de guerra controla la situación en Barcelona. 
    • Revolución de Asturias. El movimiento fracasa en toda España menos en Asturias, único lugar donde la CNT se unió a la revuelta: la Alianza Obrera (CNT+UGT, el sindicato del PSOE). Dirigidos por el minero socialista Ramón González los obreros controlan las comarcas mineras y ocupan Oviedo.  El gobierno radical-cedista tiene que traer al ejército de Marruecos (la legión y los regulares) para recuperar el control en Asturias. Lo dirigen el general Godet y Francisco Franco. Se asesina a 34 sacerdotes y los militares fusilaron a 4.000 Huelguistas sublevados. Se toman represalias también contra otros dirigentes políticos de la izquierda, aunque no hayan participado el las revueltas. 


4. El Frente Popular

...
E-9 Explica las causas de la formación del Frente Popular y las actuaciones tras su triunfo electoral, hasta el comienzo de la guerra. (DOC.4 de la página 325 y la 327)
  • Estraperlo (1935)Caso de corrupción que afectó a los dirigentes del Partido Radical. Cobraron comisiones por legalizar un tipo de ruleta trucada para juegos de casino. Esto desprestigió al Lerroux y fue aprovechado por Gil Robles para abandonar la coalición e intentar sustituirle en el gobierno. El presidente de la república Niceto Alcalá Zamora desconfiaba de Gil Robles por lo que no le propuso como jefe de gobierno y recurrió a gobierno de técnicos (sin apoyo de los partidos) que no podían gobernar porque no contaban con apoyo parlamentario. Por eso tuvo que convocar nuevas elecciones para 1936. 
  • Frente Popular (36-). La represión indiscriminada de los gobiernos radical-cedistas contra la oposición de izquierda (hubieran participado en la revolución de octubre o no) favoreció la alianza entre todos, desde los moderados a los revolucionarios. Su programa común era la amnistía de los presos de la revolución de octubre y la vuelta a aplicar las reformas que se iniciaron en el primer bienio. Lo constituyeron:
    • Los socialistas del PSOE 
    • Los republicanos de la izquierda en torno a Izquierda Republicana (IR) de Azaña
    • Los republicanos de centro Unión Republicana (UR). Fue una escisión del Partido Radical integrada por políticos de centro contrarios al pacto de su partido con la CEDA. Su líder fue Martínez Barrio, antiguo dirigente y ministro del Partido Radical. 
    • Los anarcosindicalistas del Partido Sindicalista (PS, 1934-). Partido fundado por Ángel Pestaña, antiguo dirigente de la CNT, con el fin de dotar de un partido a los anarcosindicalistas, principal fuerza sindical por número de afiliados. Sin embargo tuvo poco éxito entre sus compañeros porque el anarquismo tradicionalmente rechazaba la vía política y prefería usar únicamente la vía sindical.
    • Los comunistas del PCE
    • Los comunistas del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM, 1935-). Escisión del Partido Comunista cuando Stalin tomó el poder en la URSS. Son comunistas anti- estalinistas por estar en contra de su carácter dictatorial. Lo dirige el maestro Andrés Nin.
    • Grupos nacionalistas catalanes y gallegos. 
  • Elecciones 1936.  Aunque no hubo mucha diferencia entre los votos que recibieron todos los partidos de izquierda y todos los de la derecha, como la izquierda iba unida (Frente Popular)  aunque ganó por poco obtuvo muchos más escaños. En cambio la derecha fue dividida en cuatro: CEDA (Gil Robles) Bloque Nacional (en torno a Renovación Española de Calvo Sotelo), el Partido Radical (que casi desaparece) y la Falange (que no consiguió ni siquiera un escaño). Ante esto, el mismo día de las elecciones los dos líderes de la derecha: Gil Robles y Calvo Sotelo y el jefe del ejército Francisco Franco (jefe del Estado Mayor) intentaron convencer al presidente de gobierno Manuel Portela (republicano de centro) para que declarara el estado de guerra, anulara las elecciones e iniciara un gobierno dictatorial con su apoyo  [4] . Portela no aceptó las presiones y decidió ceder el poder al Manuel Azaña, uno de los dirigentes más moderado del Frente Popular. Los generales Franco Godet y Fanjul se reunieron para ver si podían ellos declarar el Estado de guerra por su cuenta (dar un golpe de Estado) pero no consiguieron apoyos suficientes, el propio Franco no les apoyó por considerar que no tendría éxito.   
  • Medidas de los gobiernos del Frente Popular (de marzo a julio): 
    • Antes incluso de que se decretara legalmente la amnistía (perdón) a los políticos presos de revolución de Octubre. Sus compañeros los liberaron en un contexto de manifestaciones de la izquierda celebrando el éxito electoral. 
    • Se restauró la Generalitat catalana y su estatuto. 
    • Se reactivan las reformas iniciadas durante el bienio pero a una velocidad mucho mayor. Por ejemplo el reparto de tierras (Se reforma agraria) se multiplicó por 10 en comparación con el bienio reformista, y en pocos meses. Se aprobó la construcción de nuevas escuelas públicas a un ritmo acelerado y se comenzó a tramitar el Estatuto de Autonomía del País Vasco. 
    • En mayo se decidió sustituir a Alcalá Zamora (cuyo partido casi había desaparecido) por Manuel Azaña como presidente de la república. Lo cual significó que Azaña pasa a nombrar al gobierno pero ya no forma parte de él. Nombra como jefe del gobierno ("Presidente del Consejo de Ministros") a Santiago Quiroga, una persona de su confianza. 
Esquemas de Daniel Gómez Valle

BL6.2. Explicar la Guerra Civil y el curso de los acontecimiento en las dos zonas teniendo en cuenta sus antecedentes y el contexto internacional y destacar sus consecuencias a partir del contraste de diversas interpretaciones historiográficas.





Sevilla 1936. Foto coloreada por Eugenio R

5. Causas de la guerra


E-10 Especifica los antecedentes de la Guerra Civil.

Aunque la causa directa del golpe de Estado fue la actuación de los militares que conspiraron contra la República, esta no hubiera tenido éxito sino llega a ser por otros factores/causas anteriores que influyeron:  
  • Económicas. Coyuntura desfavorable por la crisis del 29. Aún se notaban los efectos de la crisis mundial y las exportaciones no se recuperaban. Al bajar los beneficios empresariales se producían despidos y el movimiento obrero respondía con huelgas. Además la participación en el gobierno de personas socialistas, generó miedo en los grandes inversores que trasladaron sus capitales a otros países, es decir, hubo fuga de capitales.  
  • Sociales. La república contó con la oposición desde la izquierda y la derecha: 
    • Izquierda. Continuas revueltas sociales iniciadas por el movimiento obrero y campesino. Aunque los socialistas del PSOE participaron en los gobiernos republicanos, el principal sindicato no era la UGT (socialista) sino la CNT y estos por su ideología anarcosindicalista no aceptaban el sistema republicano y convocaban continuas huelgas. Con frecuencia las huelgas eran reprimidas con violencia y las posiciones se hacían más irreconciliables.  Esto generó una permanente sensación de inestabilidad que perjudicó a los gobiernos republicanos.  Aunque cuando empezó la Guerra Civil y llegaron las noticias sobre los fusilamientos de sindicalistas por los militares, la CNT dejó de luchar contra los gobiernos republicanos y se unieron a él en contra de los militares golpistas. Además de los campesinos y los obreros, 
    • Derecha. Trama civil [3] de los sectores privilegiados. La República contó con la oposición de sectores sociales privilegiados muy influyentes que conspiraban contra la república desde el primer momento, la llamada trama civil . Desde que se proclamó la República en 1931, un grupo de personas de la clase alta (empresarios y aristócratas) se van reuniendo para ver cómo derrocar a la república y restaurar una monarquía (alfonsina o carlista) de tipo fascista como la italiana, es decir, conspiraban para dar un golpe de estado. Buscan apoyos internacionales y desde 1932 negocian con la Italia fascista. Finalmente en 1934 consiguieron un acuerdo para el suministro de armas. Uno de sus integrantes fue Juan Ignacio Luca de Tena (director del ABC) y otro el banquero Juan March que proporcionaba el dinero para las armas. Alfonso XIII desde su exilio en Roma también proporcionó dinero apoyo a los conspiradores primero y a los militares sublevados después. Estas personas formaban parte de estos sectores sociales: 
      • La oligarquía rural o terratenientes, temerosos por el reparto de tierras. Temor que se ha incrementado desde que el Frente Popular llegó al poder y es permisivo con las ocupaciones de tierras ilegales.   
      • La oligarquía industrial temerosa por la entrada en el gobierno de miembros del movimiento obrero, lo que podría significar un aumento de los salarios o la reducción de la jornada laboral y por tanto una pérdida de beneficios.
      • Miembros de la Iglesia que, ante la pérdida de sus privilegios, refuerzan su alianza con sectores oligárquicos. Por lado entran en política con Acción Popular y por otro tienen el ejemplo de los pactos que ha realizado el papa con la Italia fascista y los obispos alemanes con el gobierno naci. La identificación de la Iglesia con los militares sublevados llegó hasta el punto de calificar la sublevación como "cruzada" 
      • Militares descontentos  por razones personales (ascensos, reparto de mando, salarios, etc) y por razones ideológicas, les parece un riesgo para la unidad de España la existencia de los estatutos de autonomía. El historiador Julio Aróstegui  [7]  destaca el protagonismo en el golpe de los militares africanistas, a los que considera desconectados de la realidad social y de los problemas de los españoles. 
Foto coloreada por Eugenio R

  • Políticas. Polarización ideológica que se manifestó en el deterioro del orden público
    • Por un lado una derecha antirrepublicana que simpatizaba con el fascismo que en esa época ya gobernaba en la mayor parte de Europa. Además en esos países han llegado al poder con el apoyo de los partidos de la derecha, lo que determina la posición de la izquierda.
    • En la izquierda el PSOE pierde centralidad y se hace más radical. Largo Caballero y sus seguidores modifican su discurso y hablan menos de reformas y más de revolución. En este giro se unen a los anarcosindicalistas, que siempre han rechazado el juego parlamentario. 
    • El centro ocupado por los republicanos de izquierda y derecha va perdiendo peso y  puesto que no puede pactar con la derecha antirrepublicana sólo les queda el PSOE, por lo tanto se ven perjudicados cuando este partido hace su giro hacia mayor radicalismo.  
    • Culturales. Enfrentamiento ideológico. El historiador hispanista Raymond Carr [8]  lo resume en una frase: "enfrentamiento de dos entusiasmos". Tanto los sublevados como los defensores de la república presentan su enfrentamiento como una lucha entre valores incompatibles, por eso hablaban de  "las dos Españas": 
      • Desde la derecha: patriotas y temerosos de Dios, "nacionales" contra los "rojos" : bolcheviques ateos, separatistas, etc. 
      • Desde la izquierda: partidarios de la libertad y de los derechos de los trabajadores contra fascistas/nazis.  Desde ese momento la se da anomalía que en España para la izquierda el patriotismo español quedará ligado a la derecha. 
    Tercio de requetés. . Foto coloreada por Eugenio R

    6. La conspiración y el golpe 


    • Conspiración militar. Desde abril el general Mola (conocido con el nombre en clave de "el director") dirige discretamente la conspiración militar poniéndose en contacto con otros generales para organizar un golpe de Estado. Según su plan, el poder supremo del nuevo Estado sería para el general Sanjurjo (en ese momento exiliado en Portugal) que se convertiría en dictador. Las intenciones de Mola era fusilar a todos los que se opongan al golpe, sobre todo dirigentes políticos y sindicales [5]. Consiguió el apoyo de los militares de la UME (Godet, Fanjul), de generales considerados pro-republicanos como Cabanellas o Queipo de Llano, Francisco Franco no se decidió hasta el último momento porque se llevaba mal con Sanjurjo, pero finalmente también se unió para no quedarse aislado. Para obtener el dinero necesario se puso en contacto con la trama civil (que ya existía desde 1931), concretamente con el director del ABC Juan Ignacio Luca de Tena que (su corresponsal del ABC en Londres contrató el avión que transportó a Franco desde Canarias) y con la CEDA que entregó sus fondos electorales. En lo sucesivo la trama civil se subordina a la militar. Además informó y consiguió el apoyo al golpe Estado de Calvo Sotelo, de los carlistas con sus milicias (los requetés) y de los falangistas de José Antonio Primo de Rivera. Cuando Azaña se enteró de la conspiración cambió de destino a los militares implicados descubiertos y les subordinó a generales de su confianza: Mola a Navarra, Franco a Canarias y Goded a Baleares y Fanjul destituido y sin mando de tropas. Como no tenía claro el éxito de su plan, Mola fue atrasando la fecha de estallido del golpe intentando reunir más apoyos.
    • Asesinato de Calvo Sotelo y escalada de la tensión. Hubo enfrentamientos violentos entre grupos radicales de los partidos por lo que hubo varios asesinatos políticos. Los más destacados fueron el asesinato del teniente Castillo de la Guardia de Asalto, conocido defensor de la República y el asesinato de Calvo Sotelo (el día 13) por parte de compañeros de Castillo como venganza. La campaña de los periódicos de la derecha aumentó la crispación, lo que fue aprovechado de Mola para decidirse a empezar el golpe de Estado el 18 de julio.
    • Golpe de julio del 36. Finalmente se decidió el 18 de julio aprovechando el ambiente de crispación por el asesinato de Calvo Sotelo. En un primer momento el golpe se hace contra el gobierno del Frente Popular, no contra la república. Aunque algunos generales son monárquicos, casi todos los generales sublevados han tenidos cargos de designación política durante la república. El éxito o el fracaso de los golpistas depende de varios factores: 
      • La lealtad o no de las autoridades militares en cada región 
      • La rapidez de movimiento de los conspiradores para anular la reacción de los leales 
      • La movilización de los civiles que en muchas ciudades impidieron el éxito de los golpistas
    • Gobierno de Martínez Barrio. El día 18 por la noche Azaña destituye a Casares Quiroga y nombra jefe de gobierno a Martínez Barrio (de UR, republicano de centro) que anuncia un nuevo gobierno de centro-izquierda sin socialistas, ni comunistas, ni libertarios (anarquistas). Como es amigo de Mola confía convencerle para que renuncia al golpe y apoye su gobierno. Hablan por teléfono pero Mola no acepta. Así que Martínez Barrio dimite por la mañana del día 19. Solo ha estado una noche en el poder. Le sustituye José Giral (IR).
    • Milicias. Los afiliados de los sindicatos y de los partidos se concentran a la puerta de comisarías y cuarteles y exigen la entrega de armas para enfrentarse a los militares sublevados. José Giral impotente ante la goteo de nuevos cuarteles sublevados, incluidos cuarteles de Madrid y Barcelona, decide  entregar armas a los civiles (milicias) para evitar la caída de las grandes ciudades el mismo día 19.  El gobierno republicano, traicionado por muchos generales de su confianza, decide disolver legalmente al ejército para evitar que los oficiales cambien de bando y crean uno nuevo a partir de las milicias. 
    Barcelona, julio de 1936. Foto coloreada por Eugenio R

    Pulsa encima para ampliar:
    De Víctor Hurtado - Hurtado, Víctor (2011) La sublevación, Edicions DAU ISBN: 978-84-936625-6-1. Imagen enviada por correo electrónico por Ton Barnils, de Edicions DAU, con permiso del autor y bajo licencia CC-BY-SA., CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=18148643 

    • Geografía del golpe (alzamiento nacional según los generales golpistas). Los generales golpistas encarcelaron o fusilaron a los generales leales de sus cuarteles (a los que estaban subordinados) y decretaron el estado de Guerra en su zona de control. La sublevación tuvo éxito en los territorios de Canarias, Baleares, Franco se desplazó al protectorado de Marruecos y que había sido controlado por Yagüe, Galicia, Castilla y León, Navarra con Mola, Aragón y en parte de Andalucía por la intervención de Queipo de Llano. La movilización popular hace que el general Fanjul fracase en Madrid y el general Goded fracase en Barcelona. En agosto los militares sublevados decidieron cambiar la bandera tricolor por la rojigualda y en febrero de 1938 Franco cambió el escudo añadiendo el águila de San Juan
    • Fracaso parcial del golpe de Estado y comienzo de la Guerra Civil. Como el golpe de Estado planificado por el general Mola no tuvo éxito en todo el territorio español, empezó la Guerra Civil entre las autoridades de las dos zonas. Por lo tanto la Guerra Civil es el resultado del fracaso parcial del golpe de Estado.  
    • Distribución de las fuerzas, territorios y recursos entre los dos bandos: 
      • Distribución de fuerzas. Como los golpistas triunfaron solo en media España y en la otra media no, comenzó la guerra civil entre ambos bandos. La distribución aproximada de fuerzas es la siguiente: en la Península los golpistas cuentan con 45.000 militares y 30.000 policías (75 mil) mientras que la república dispone de 55.000 militares, 35.000 policías y miles de voluntarios (más de 100 mil).  La aviación y la flota casi toda permaneció leal a la república, cuando los oficiales se sublevaron, los marineros se amotinaron.  Pero el ejército más preparado y formado era el de el protectorado y acabó en manos de los golpistas, por lo que suman 50.000 militares experimentados con los regulares (con mercenarios marroquíes) y la legión. [6]  
      • Distribución territorial. La zona dominada por los golpistas es sobre todo rural y agrícola, las principales zonas industriales y urbanas quedan en manos de la república. 
      • Distribución de recursos. El Banco de España queda en manos del gobierno, por lo tanto tienen el oro necesario para comprar los recursos que necesiten. Los recursos iban a venir sobre todo desde Francia, donde también gobernaba el Frente Popular (coalición de republicanos, socialistas y comunistas). Los golpistas cuentan con el dinero proporcionado por los oligarcas que les apoyan, sobre todo el banquero Juan March, y con el apoyo que ya tienen garantizado de la Italia fascista. 
    Franco y Mola en Burgos. Foto coloreada por Eugenio R


    7. Intervención internacional en la Guerra Civil

    ...
    E-11 Relaciona la Guerra Civil española con el contexto internacional. (338 y 339)  
    • Comité de No-intervención. Nombre del comité que creó Reino Unido (Inglaterra) para que supervisar que nadie interviniera en la Guerra Civil española. Reino Unido convenció a Francia y ninguna ayudó a la república para no provocar a Hitler y evitar así el estallido de una nueva guerra mundial. Esto perjudició solo a la república ya que, aunque contaba con fondos económicos no pudo comprar armas a ninguna democracia. En cambio Italia, Alemania y Portugal (donde gobernaba el dictador fascista Salazar), aunque firmaron el acuerdo de no intervención, no cumplieron con lo firmado y apoyaron al bando sublevado ofreciendo crédito (préstamos) y mandando suministros militares y soldados. 
      • Cuerpo de Tropas Voluntarias italianas ejército de 70.000 soldados que mandó Italia, con de aviones y tanques. Además su flota apoyaba a la de Franco. 
      • Legión Cóndor ejército que mandó Alemania de 15.000 soldados y 600 aviones modernos. Además enviaron tanques y combustible. 
      • Viriatos. Ejército de 10.000 voluntarios que envió Portugal. Además dio apoyo logístico (para el transporte). 
    • Además de los países, hubo empresas de los Estados Unidos y de Reino Unido que llegaron a acuerdos con los militares sublevados y les entregaron a crédito combustible y otros recursos. La principal fue Texaco
    • La URSS o Unión Soviética (hoy Rusia), fue el único país que estuvo dispuesto a ayudar a la república mandando aviones y tanques. Pero como Italia había bloqueado el Mediterráneo y Alemania el Atlántico, la ayuda rusa llegaba con dificultad. Además, al ser el único proveedor, la URSS pudo exigir las condiciones de pago: se realizó por adelantado y en forma de oro. A la República no le quedó más remedio que aceptarlo.
    • Voluntarios de la Brigadas internacionales. Los partidos comunistas organizaron el reclutamiento de voluntarios en los países europeos que no eran fascistas, en América y en Australia. Consiguieron mandar a España a 40.000 brigadistas

    Fuente wikipedia: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=75214857 autor: FDRMRZUSA- CC BY-SA 4.0. 


    8. Etapas de la guerra


    E-12 Sintetiza en un esquema las grandes fases de la guerra, desde el punto de vista militar.
    E-13 Compara la evolución política y la situación económica de los dos bandos durante la guerra.  (7.7. de la 351 y 362 y 363) 
    • Etapas de la guerra. Entre los sublevados, que se llamaron a si mismos bando nacional, y los leales a la república, en lo sucesivo bando republicano
      1. Hasta septiembre 1936. Guerra de columnas.  
      2. Hasta mayo de 1937. Las batallas de Madrid 
      3. Hasta octubre de 1937. La campaña del norte
      4. Durante 1938. La marcha al Mediterráneo y la Batalla del Ebro. 
      5. Hasta marzo 1939. Final de la guerra. 
    1. Guerra de columnas (1936). Se llama así porque los ejércitos se mueven en columnas (filas de soldados y vehículos) hasta encontrarse con el enemigo, en ese momento se despliegan y atacan. En los primeros meses estos fueron los principales movimientos de tropas: 
    • Desde Pamplona el general Mola intenta llegar a Madrid por el norte, por la sierra de Guadarrama y Somosierra, pero es frenado por las milicias.
    • Desde el Protectorado de Marruecos, Franco traslada al ejército de África a Andalucía con ayuda de la aviación alemana. El ejército de África está formado por la Legión y, sobre todo, por los Regulares: ejército formado con mercenarios marroquíes famosos por su brutalidad.  Queipo de Llano conquistó Andalucía con la ayuda del ejército italiano y a continuación Franco manda a sus tropas con Yagüe a la conquista Extremadura. De esta forma mantiene el contacto con la frontera de Portugal, cuyo dictador le estaba ayudando y era más fácil obtener provisiones. 
    • De Extremadura van a Toledo donde estaba resistiendo el general Moscardó en el Alcázar. De Toledo a Madrid, donde son frenados por las milicias.  
    • Desde Barcelona el anarquista Durruti convertido en comandante, organiza una columna de milicianos para conquistar Zaragoza pero es frenado antes de llegar. 
    Milicianos en Huesca. Foto de Alec Wainman coloreada por Eugenio R

    Septiembre: unificación del mando en el bando sublevado.  Sanjurjo murió en accidente un de avión el 20 de julio, quedando descabezado el bando sublevado. Los generales que tomaran el poder en las ciudades importantes tendrían más peso, pero los generales Fanjul y Goded fracasaron en Barcelona y Madrid y fueron fusilados. Mola era un general de rango inferior (general de brigada), así que no podía mandar sobre generales superiores (de división). Queipo de Llano había sido famoso por su defensa de la República, por lo que era visto con recelo por sus compañeros.  Tras la muerte de Sanjurjo el poder quedó en  manos de una junta Junta de Defensa Nacional, un consejo formado por todos los generales sublevados. Como las comunicaciones eran complicadas, se consideró necesario nombrar un mando único que dirigiera las operaciones militares. En septiembre se reunieron en reunieron en Salamanca y decidieron nombrar a Franco jefe de gobierno con todos los poderes: jefe del Estado, jefe del gobierno y jefe del ejército. La razón es que Francisco Franco tenía prestigio, dirigía el ejército de África (el más poderoso con diferencia)  y además era el interlocutor de los alemanes (la ayuda de Alemania llegaba a través de Franco). Adoptó el título de generalísimo y el saludo fascista

    Septiembre: cambio en el gobierno republicano. La importancia que han tenido las milicias para salvar Madrid, favorece la ascensión del socialista Francisco Largo Caballero que sustituye a José Giral (IR). En su gobierno integra a ministros de la CNT (anarquistas) como García Oliver o Federica Montseny (primera ministra en la historia de España) y del PCE (comunistas) ya que en ese momento la URSS es el único país que está ayudando a la República.   




    2. Las batallas de Madrid (desde septiembre del 36 hasta mayo del 37)Conjunto de batallas que tuvieron lugar en torno a Madrid a finales del 36 e inicios del 37. Fueron tres intentos del ejército sublevado/nacional de conquistar Madrid pero fueron frenados por el ejército republicano dirigido por el general Miaja y el general Vicente Rojo, el gobierno se había trasladado a Valencia. Los milicianos madrileños se encuadraron en el Quinto Regimiento de milicias populares, dirigido por miembros del partido comunista. Mientras se luchaba en la batalla de Madrid, el ejército italiano y el sublevado a las órdenes de Queipo de Llano conquistaron Málaga. Las tres batallas por Madrid fueron: 
    • Primero por el sur, por la ciudad universitaria, donde muere el anarquista Durruti
    • Luego lo intentaron por el oeste, por la carretera de la Coruña
    • Después lo intentaron por el suroeste en la batalla de Jarama
    • Y por último en la batalla de Guadalajara el ejército italiano de voluntarios lo intentó por el noreste. 

    3. La campaña del norte (hasta octubre del 37). La imposibilidad de tomar Madrid, llevó a Franco a cambiar de estrategia y desvió sus tropas al norte y junto con el ejército italiano y la aviación alemana, conquistó las zonas de Asturias, Cantabria y País Vasco que aún estaban en manos de la República. Para aliviar la presión en el frente (zona de lucha) norte, la República realizó dos ataques en otras zonas: en Madrid (batalla de Brunete) y en Aragón (batalla de Belchite, localidad que conserva las ruinas de esa batalla) En ambas partició el miliciano convertido en comandante Juan Modesto. Pero las tropas de Franco resistieron y no pudieron evitar la conquista del norte.  En esta campaña tiene lugar el famoso bombardeo de la localidad de Guernica, inmortalizado en el cuadro de Picasso en la exposición universal de París que se realizó ese año. Bilbao fue conquistado a pesar de la construcción de la red de fortificaciones y búnkeres en las montañas que rodeaban la ciudad llamada "
    • Debate historiográfico. [9] La decisión de Franco de renunciar a tomar Madrid y desplazar sus tropas a frentes menores se ha interpretado por algunos historiadores como una decisión deliberada para alagar la guerra y así tener más tiempo para acabar con la oposición a su régimen, la idea es que si los defensores de la república mueren en combate ya no hace falta fusilarlos.   
    • Sucesos de Barcelona. Enfrentamiento armado entre los anarquistas y los comunistas del POUM (anti-estalinistas) contra los comunistas del PCE que se habían aliado a los republicanos de ERC. Finalmente los anarquistas y el POUM fueron derrotados y expulsados del poder en Cataluña. Este enfrentamiento interno tuvo un gran impacto emocional en todo el territorio. 
    • Cinturón de hierro. Nombre de la red de fortificaciones que se construyó en las montañas que rodean Bilbao. No sirvió porque el diseñador se cambió de bando y les dijo a los militares franquistas cuáles eran los puntos débiles. Así que la ciudad fue conquistada en junio en pocos días.  
    • Pacto de Santoña. Acuerdo secreto firmado por el ejército italiano y por dirigentes del PNV por el que los militares vascos republicanos se rendían a los italianos a cambio de que se les permita exiliarse. Esto lo hicieron a espaldas del gobierno republicano y de Franco. El motivo fue que las tropas franquistas ya habían conquistado casi todo el País Vasco y los vascos no quisieron seguir luchando para la República. Sacerdotes de El Vaticano hicieron de intermediarios. Fue un duro golpe para la República ya que se abrieron brechas en el frente y el ejército franquista pudo conquistar rápidamente el territorio del norte de España. En un primer momento se respetó lo acordado, pero cuando Franco se enteró lo impidió, encerrando a los militares vascos.
    Foto coloreada por Eugenio R



     4. La marcha al Mediterráneo y la batalla del Ebro (1937-1938)
    • Gobierno de Negrín. En mayo de 1937 cae el gobierno de Largo Caballero por la evolución de la guerra y por los sucesos de Barcelona y se forma uno nuevo presidido por Negrín, un socialista canario de talante moderado que quita a los ministros anarquistas y aumenta el peso de los comunistas. Esto se debió a la importancia cada vez mayor de la ayuda soviética. Su objetivo es conseguir enlazar la Guerra Civil con la guerra mundial que estaba a punto de estallar por la actitud de Hitler. Trasladó al gobierno a Barcelona. 
    • Trece puntos de Negrín. En abril Negrín ofrece a Franco un acuerdo de paz basado en 13 puntos, a final de año lo redujo a 3. Negrín ofrecía amnistía a cambio de preservar la democracia. Franco ni respondió. 
    • Ejército Popular de la República (EPR) es el  nombre que recibe el ejército republicano desde el comienzo de la guerra. Negrín  lo reorganiza la estructura integrando a las milicias armadas en la estructura jerárquica del ejército. De esta forma consigue más eficacia, ya que antes las milicias actuaban de forma autónoma en muchos casos. 
    • 4. Durante 1938. La marcha al Mediterráneo y la Batalla del Ebro. Después de conquistar el norte, el ejército "nacional" se desplazó a Aragón
      • Batalla de Teruel el ejército republicano conquista Teruel (única capital de provincia que conquistó durante la guerra) pero a  continuación el ejército "nacional la recupera  y siguió avanzando hacia el Mediterráneo. 
      • Batalla de Alfambra. Desde Teruel el ejército "nacional" se mueve y rompe las líneas republicanas en el río Alfambra. Después de esto llegaron al Mediterráneo por la zona de Vinaroz, dividiendo así el territorio republicano en dos. 
      • Batalla del Ebro (2ª mitad de 1938). Fue la batalla que movilizó más soldados de la guerra. El general Vicente Rojo concentró todas sus reservas (ejércitos en la retaguardia) y movilizó cerca de 100.000 soldados. Bajo las órdenes de Juan Modesto, el ejército cruzó el Ebro y lograron hacer retroceder al ejército de Franco. Tuvo una intervención destacada el comandante Líster, de origen miliciano. La intervención masiva de la aviación italiana y alemana, hicieron fracasar la ofensiva. 
    • Pactos de Munich (septiembre del 38). En esa ciudad alemana los gobierno de Francia y Reino Unido pactaron con Hitler y de esa forma se acabó la posibilidad de recibir ayuda de los países democráticos. 

    Huyendo de un bombardeo. Foto coloreada por Eugenio R

     5. El final de la Guerra: conquista de Cataluña y golpe de Casado. 
    • Conquista de Cataluña. Agotado el ejército republicano en la batalla del Ebro y bloqueados los últimos suministros soviéticos por la flota italiana, el ejército de Franco conquistó fácilmente Cataluña. Las Cortes se reúnen por última vez en Gerona y proponen la paz y un referéndum, Franco responde con la ley de Responsabilidades Políticas, ley de efectos retroactivos, con la se persigue condena a los que hayan apoyado a la república. Todos los países, incluidas las democracias, asumen que la guerra está decidida y reconocen al gobierno de Franco (le envían sus diplomáticos).  El gobierno, junto con cerca de 450.000 españoles, pasaron la frontera y se refugiaron en Francia como exiliados. Allí los franceses los encerraron en campos de refugiados. Azaña realiza su último discurso en el que pide a Franco que acepta la reconciliación. 
    • Ley de Responsabilidades Políticas. Franco no sólo rechazó el ofrecimiento de Azaña, sino que además decretó la ley de Responsabilidades Política en febrero de 1939. Con esta ley se condena a todo aquel que se haya opuesto al "Movimiento Nacional" (sublevación) ya sea activamente o pasivamente y tambíen se persigue a aquel que haya contribuido a la subversión (refiriéndose a aquella que se hace desde la izquierda) desde 1934, es decir, es una ley con efectos retroactivos.  
    • Golpe de Casado. En marzo el coronel republicano Casado con el apoyo de personas relevantes como  Besteiro (líder histórico del PSOE) y Cipriano Mena (coronel anarquista) realiza un golpe de Estado en la zona republicana con el fin de destituir a Negrin y arrestar a todos los altos cargos comunistas. Su intención era poder a continuación pactar la rendición con Franco en condiciones ventajosas y preservar su posición en el ejército. Franco ni responde. 
    • A continuación el ejército de Franco ocupa la zona republicana sin apenas resistencia. La última ciudad en caer en manos de Franco fue Alicante, donde el buque Stanbrook recogió a los últimos refugiados que huían de la represión del ejército "nacional".  El 1 de abril de 1939 se produce el último parte de guerra. 
    Rendición de milicianos en Somosierra julio 1936. Foto coloreada por Eugenio R



    9. Evolución de cada bando durante la guerra.

    ...

    E-14 Compara la evolución política y la situación económica de los dos bandos durante la guerra.  (7.7. de la 351 y 362 y 363)
    • Económicas
      • Al principio de la guerra las zonas donde tienen éxito los militares sublevados son rurales y con menos población, por lo  tanto tendrán reservas de alimento. En cambio en la zona republicana estaban las ciudades más habitadas y disponía de menos zonas agrícolas, por lo tanto había escasez. Por eso desde 1937 el gobierno de Largo Caballero tuvo que implantar el racionamiento (reparto de comida por parte del Estado) . En cambio en el bando "nacional" no hubo racionamiento hasta después de la guerra (1939-1952).
      • Aunque la República conservaba el Banco Central y su reserva de oro, como sufrió el boicot (no le permitían ni comprar ni vender) de los países democráticos (acuerdo de no intervención), no pudo aprovecharse de esa ventaja. Únicamente pudo comprar material de guerra a la URSS que llegaba muy lentamente debido al bloqueo de las flotas italianas, alemana y de Franco.  
      • Aunque el bando "nacional" tenía muchos menos recursos financieros (menos dinero), tuvo a su disposición gran cantidad de materiales de guerra que le enviaban italianos y alemanes y de petróleo de las empresas de EEUU y de Reino Unido que podrían pagar después, es decir, era ayuda en forma de crédito
    • Sociales
      • En la zona republicana los obreros se movilizan para defender a la república y cómo el gobierno republicano perdió el control, se persiguió y se fusiló a miembros de la oligarquía (terratenientes y oligarquía industrial) y de la Iglesia simplemente por serlo, hayan apoyado o no a los golpistas. 
      • En la zona "nacional" la oligarquía y la Iglesia apoyó a los militares sublevados y ocuparon los cargos de responsabilidad. Los dirigentes de los movimientos campesinos y obreros son fusilados simplemente por serlo, hayan participado o no en la guerra. 
    • Políticas
      • El bando "nacional" tuvo desde muy pronto un mando unificado. Aunque en un primer momento hubo una Junta de Defensa Nacional (un grupo de personas) presidida por el general Miguel Cabanellas (por ser el mayor), desde octubre de 1936 la junta se disolvió y todos los poderes se concentran en manos de Franco. La junta suspendió la Constitución, la legislación e ilegalizó a los partidos. 
      • En el bando republicano el poder estuvo dividido. Se crearon muchos comités llamados comités revolucionarios, formados por miembros de partidos y sindicatos que actuaban por su cuenta. De forma que en  el bando republicano hay múltiples centros de poder: el gobierno de la república y el de los comités. La manifestación más clara fue la lucha armada que hubo entre grupos políticos en los sucesos de Barcelona (véase explicación arriba).  El gobierno republicano fue recuperando el poder primero con Largo, pero sobre todo con Negrín, en cuyo gobierno prácticamente desaparecen. Con Negrín el PCE (comunistas partidarios de Stalin)  tuvo más influencia porque la URSS, que era el único país que ayudó a la República, presionó en ese sentido. Gracias a ello los comunistas del PCE persiguieron y acabaron con los comunistas del POUM, incluso fusilaron a su dirigente Andreu Nin. 
    • Culturales
      • Debate interno en zona republicana: guerra o revolución. Los anarquistas (la mayor parte de los milicianos) y el POUM (comunistas antiestalinistas) querían aprovechar el poder que tenían ahora (están armados en las milicias) para realizar sus reivindicaciones históricas: colectivizar las tierras y las empresas. Colectivizar significa gestionar expropiar las tierras o las empresas a sus dueños (terratenientes o empresarios) y pasar a ser propiedad de todos los trabajadores, de ahí lo de colectivo, que las dirigen reuniéndose en asambleas. A esto se llama hacer la revolución. En cambio los partidos políticos que más peso tienen en el gobierno: republicanos, socialistas y los comunistas del PCE están en contra de que se haga esto porque ahora lo importante es ganar la guerra y esos cambios perjudican a la producción. En conclusión, para los primeros piensan que la guerra y la revolución deben ir unidas y para los segundos lo primero  es ganar la guerra y después ya se hará la revolución. Ambos grupos se acabarán enfrentando violentamente en Barcelona en los sucesos de mayo del 37, después de eso se limita el poder de los comités y los anarquistas serán relegados. 
      • En la zona "nacional" unión política y sindical. 
        • Decreto de unificación de abril de 1937. Un tribunal militar republicano condenó a muerte a Primo de Rivera por su participación en el golpe de Estado y fue fusilado en Alicante. De esta forma desaparece el último líder carismático que podía rivalizar con Franco. Entonces Franco decidió unificar a todos los grupos políticos que le apoyan en un único partido político dirigido por él mismo, igual que habían hecho los fascistas italianos y los nacis alemanes. Se llamó Falange Española tradicionalista y de las JONS. Se unifican así dos grupos políticos: 
          • La Falange Española y de las JONS, partido partidario de una dictadura republicana de tipo fascista. 
          • Los tradicionalistas o carlistas, partido monárquico partidario de una dictadura monárquica dirigida por el descendiente del aspirante Carlos. 
          • A estos dos grupos se les unieron antiguos dirigentes de la CEDA y monárquicos del antiguo Bloque Nacional . 
        • Fuero del Trabajo de marzo de 1938.  Vuelve a copiar el sistema fascista con una ley que prohíbe los sindicatos y defiende el corporativismo. El corporativismo es una idea del fascismo que defiende la necesidad de que todas las clases sociales de cooperen en pro del bien de la nación. Si eres un obrero o un campesino no debes protestar por tus condiciones sino cooperar con el terrateniente o el empresario y de esa forma todos saldrán ganando. Como la ausencia de protesta impide la mejora de las condiciones laborales, para compensar se otorgan mejoras en el mismo fuero en nombre de la doctrina social de la Iglesia: salario mínimo, vacaciones pagadas, seguridad social, etc. El grado de alcance de estas mejoras queda en manos de la decisión del Estado. 

    Refugiados españoles en Francia. Foto coloreada por Eugenio R

    10. Consecuencias de la guerra.

    ...
    E-15 Específica los costes humanos y las consecuencias sociales  (de la 348 a 351, aunque está sintetizado el esquema del final del tema)

    Represión interna
    • Muerte entre 700.000 personas [10] y 500.000 en su mayoría hombres [11]. El 3% de la población que tenía España en 1936. 
      • 200.000 en combate y bombardeos 
      • 350.000 hambre y enfermedades derivadas del contexto bélico
      • 150.000 en retaguardia por represión 
      • A lo que hay que añadir el fusilamiento de  65.000 prisioneros republicanos más  después de la guerra en la España de Franco. Datos del historiador Julián Casanova [7] 
    • Masacres. En los dos bandos hubo asesinatos indiscriminados con fusilamientos y bombardeos de la población civil. La diferencia es que los asesinatos en el bando nacional se hicieron siguiendo las instrucciones de sus superiores. Mientras que los asesinatos de los republicanos los hicieron los milicianos en contra de las órdenes del gobierno republicano. Por ejemplo, cuando el gobierno de la República se enteró que en Madrid estaban fusilando a políticos presos, los propios ministros fueron a las cárceles a impedirlo. El general Miaja (jefe militar de Madrid) ordenó que dejaran de hacerse pero los milicianos aprovecharon el traslado de los presos y los fusilaron de camino a Valencia (masacre de Paracuellos). Los fusilamientos en las cárceles acabaron en diciembre cuando el anarquista Melchor Rodríguez fue nombrado director de prisiones y se enfrentó a sus compañeros arriesgando su propia vida. En el otro bando el general Mola dio las siguientes instrucciones: había que "sembrar el terror" y fusilar a todo aquel que apoye a república abiertamente o en "secretamente", dejando esto a criterio de cada militar. Se condenó a muerte por traidor a todo aquel que no apoye el golpe de Estado. El propio general Queipo de Llano, uno de los líderes del golpe, animó a los soldados del bando nacional a violar a la milicianas o a las mujeres de los milicianos.  Las víctimas fueron:
      • Oponentes políticos. Los militares sublevados fusilaron a los militantes de partidos políticos de izquierda, republicanos y de los sindicatos, los milicianos asesinaron a militantes de partidos de derecha. 
      • Civiles sin relación con la política. Los militares sublevados fusilaron a artistas, intelectuales y familiares de políticos de izquierda, los milicianos asesinaron a sacerdotes, monjes y monjas. El motivo de esto es que varios obispos (Navarra, Salamanca) habían declarado la "cruzada" contra los "rojos", incitando a los católicos a unirse a los sublevados.  
        • Masacre de Paracuellos: 2.500 religiosos. políticos y simpatizantes de la derecha asesinados. 
        • Mola: represión en Navarra: 2.500 asesinados. 
        • Queipo de Llano "el carnicero de Sevilla": masacre de Sevilla: 8.000 asesinados. 
        • Queipo de Llano: masacre de Málaga: 6.000 asesinados después de que el ejército hispano italiano tomara la ciudad. 
        • Queipo de Llano: la desbandá o masacre de la carretera Málaga-Almería. 5.000 civiles asesinados cuando huían de la guerra bombardeados por la aviación alemana y la flota de los militares sublevados. 
        • Yagüe "el carnicero de Badajoz": masacre de Badajoz entre 2.000 y 4.000 asesinados 
        • Bombardeo de Guernica. La aviación alemana y la italiana destruyen ese pueblo vasco asesinando a 125 personas. 
      • El resultado fue de 60.000 víctimas en la zona republicana y 100.000 víctimas en la zona sublevada. A esto hay que sumar otras 65.000 víctimas más fusiladas después de la guerra en la España de Franco. Datos del historiador Julián Casanova [7] 
    Queipo de Llano, el carnicero de Sevilla. Foto coloreada por Eugenio R
    • Paseillos o sacas. Nombre que recibían los fusilamientos sin juicio previo. 
    • Las checas y la quinta columna. El general Mola anunció por radio que se acercaban a Madrid cuatro columnas de soldados y contaban con la ayuda de una quinta columna oculta dentro de la ciudad. Esto desató la reacción de las milicias que se pusieron a buscar a los integrantes de esa "quinta columna" en la ciudad. Para evitar al sistema judicial republicano, considerado lento, los milicianos crearon tribunales populares para perseguir a los quintacolumnistas llamados checas, en los que ellos mismos eran los jueces. En las checas se torturaba y asesinaba arbitrariamente a los oponentes políticos, por eso el gobierno republicano acabó disolviéndolas en 1937.  
    • Represaliados. Represalias contra los que habían pertenecido a algún sindicato o partido política que no fuera de derechas. Se les tuvo un tiempo en la cárcel, en campos de concentración como del de Albatera (Alicante) . La educación pasó de nuevo a manos de la Iglesia. Se crearon comisiones de depuración para investigar y se despidió a los maestros y profesores que no fueran católicos y de derechas. Uno de cada cuatro fueron expulsados y se les prohibió ejercer la docencia. Los maestros y profesores que hubieran destacado por defender a la República en sus clases fueron fusilados.  
    • El exilio de cerca de 1/2 millón de personas, la mayoría encerrados en campos de concentración en Francia. De ellos solo regresarán unos 70.000, que serán perseguidos y encarcelado. Con la Segunda Guerra Mundial muchos exiliados fueron perseguidos por los nazis (cerca de 10.000 acabaron en campos de concentración y exterminio nazis) algunos se unieron al ejército libre francés o a la resistencia para luchar contra el fascismo (soldados republicanos españoles participaron en la liberación de París), muchos se fueron a otros países, sobre todo a latinoamérica: a México fueron 20.000, Chile, Cuba, Argentina, etc. 
    Fuente. Soldados del bando sublevados fusilados tras el asalto al Cuartel de la Montaña por milicianos, Guardia Civil y Guardia de Asalto.

    E-16 Consecuencias económicas, políticas y culturales de la guerra  (de la 348 a 351, aunque está sintetizado el esquema del final del tema)
    • Consecuencias económicas. 
      • Destrucciones materiales: 250.000 casas, más de la mitad de las vías de comunicación fueron destruidas (ferrocarril, puentes, puertos, etc. ), un tercio de la ganadería. Parte de la industria, pero la vasca la recibió intacta. 
      • Crisis financiera. Retroceso del PIB a niveles de 15 años antes, sin reservas de oro, gran endeudamiento con Alemania e Italia. España no volverá a tener el mismo PIB per cápita de 1936 hasta mitad de los años 50.
    • Consecuencias políticas. Franco ejerció como dictador durante 39 años hasta el día de su muerte en 1975. El gobierno republicano se mantuvo en el exilio hasta 1977, aunque no pudo hacer nada porque no consiguió apoyos internacionales. Después de la muerte de Franco el sistema sistema político cambió y se pasó a la democracia, a eso se llama la transición. Pero las consecuencias políticas de la Guerra Civil llegan hasta el presente porque en muchos ámbitos no hubo transición y se mantuvieron las instituciones franquistas tal y como estaban en la dictadura, por ejemplo en el ejército (no se reconoció al ejército republicano), en la justicia (se mantuvo a los jueces que habían jurado lealtad a los principios del franquismo), etc. 
    • Consecuencias culturales. La derecha y la Iglesia católica se identificaron con el sistema y lo apoyaron hasta el final. Profunda "limpieza" ideológica: la izquierda desapareció (la mayoría huyó y los que no pudieron fueron fusilados) pero años después volvió a aparecer en las nuevas generaciones. Una consecuencia cultural de la Guerra Civil que llega hasta el presente es el rechazo de parte de la izquierda de la bandera rojigualda (rojo-amarillo-rojo) porque la repuso Franco y la usó durante la dictadura y prefieren la tricolor de la República porque consideran que esa únicamente se ha usado para representar a la democracia española.
    Desfile de la victoria. Foto coloreada por Enrique R. 



    E-17 Representa una línea del tiempo desde 1931 hasta 1939, situando en ella los principales acontecimientos históricos. (309 y 335)
    Fuente


    ---------------------------------------------------



    Fuentes bibliográficas usadas como referentes para algunos apartados: 
    [1]   José Bullejos. España y la Segunda República
    [2]   Ramos García,Tano.   El caso Casas Viejas. Crónica de una insidia (1933-1936). Obra en la que se analiza las declaraciones de los protagonistas del suceso y se concluye que las acusaciones contra Azaña fueron calumnias.
    [3]   Santos Juliá.  La Guerra de España
    [4]  Ángel Viñas. ¿Quién quiso la guerra civil? Historia de una conspiración 
    [5]  Paul Preston. El holocausto español. El general Mola dijo textualmente: "eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros"
    [6]  Michael Alpert. El ejército republicano en la guerra civil.  Las cifras de los ejércitos están tomados de este autor y redondeadas. 
    [7]  Julián Casanova. Morir, matar, sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco . Los cálculos están tomados de esta obra, que coinciden a grandes rasgos con los del historiador Paul Preston. 
    [7]  Julio Aróstegui. La guerra civil, 1936-1939: la ruptura democrática. Obra publicada en 1996
    [8]  Raymond Carr. España 1808-1939.  Obra publicada en 1966
    [9]  Tanto Ángel Viñas como Paul Preston apoyan la idea de que Franco alargó la guerra deliberadamente. Se apoyan decisiones militares como la de desviarse a Toledo, la de no realizar la contraofensiva en Guadalajara tras el fracaso del ejército italiano, o la de desviar las tropas al frente norte. En todos esos casos sus decisiones hicieron difícil la conquista de Madrid. Otro argumento fue que el mismo Franco lo reconoció explícitamente en el comunicado que hizo llegar a Mussolini a través del embajador. Los historiadores que están en contra de esta versión consideran que el desvío a Toledo fue una decisión estratégica para subir la moral, lo de Guadalajara fue un error de cargos inferiores y lo de trasladar las tropas al norte fue una buena decisión estratégica porque era un frente más asequibles (Stanley G. Payne). Además argumentan que en ese momento el contexto internacional beneficiaba a Franco  pero eso podría cambiar si estallaba la guerra en Europa (las democracias pasarían a ayudar a la República) por lo tanto debía darse prisa en acabar la guerra. 
    [10] Enrique Moradiellos. Historia mínima de la Guerra Civil española
    [11] Turner y  Javier Silvestre, de la Universidad de Zaragoza, y José Antonio Ortega. Las consecuencias demográficas de la Guerra Civil


       Otros esquemas




         Otros temas desarrollados

        Desarrollo del tema y resúmenes
        Del IES Sabuco. Desarrollo y esquema resumen
        Resumen del tema en la web Kairos
        Desarrollo del tema y textos de José Antonio Fernández Ibáñez

        http://2.bp.blogspot.com/-Ll9vy8R5p9I/UXbCfURN7hI/AAAAAAAAHBU/iB04MkVGAlY/s1600/tv2.png   Vídeos y documentales

          Segunda República
          Guerra Civil
          Historiografía y trabajos de investigación 

          Textos de este período

          Textos IES Sauce



          Textos sobre la Segunda República Española



           EL GOBIERNO PROVISIONAL
          1. EL TRECE DE ABRIL
          A la una de la tarde se reunieron ayer en el domicilio particular de don Niceto Alcalá Zamora, con éste, los Sres. Maura (Don Miguel), De los Ríos, Albornoz y Largo Caballero. La reunión terminó poco después de las dos de la tarde, y como consecuencia de ella se facilitó a la prensa la siguiente nota oficiosa:
          «La representación de las fuerzas republicanas y socialistas, coaligadas para una acción conjunta, siente la ineludible necesidad de dirigirse a España para subrayar ante ella la trascendencia histórica de la jornada del domingo 12 de abril. Jamás se ha dado un acto en nuestro pasado comparable con el de ese día, porque nunca ha mostrado España tan fuerte emoción civil y entusiasta convicción, ni ha revelado con tanto vigor la firmeza que es capaz de desplegar en la defensa de sus ideales políticos. En la historia moderna de Europa hay actos civiles como el realizado por España el día 12; pero no hay uno que lo supere. La votación de las ciudades españolas y principales núcleos urbanos ha tenido el valor de un plebiscito, desfavorable a la Monarquía y favorable a la República, y ha alcanzado a su vez las dimensiones de un veredicto de culpabilidad contra el titular supremo del Poder [...]»
          Diario El Sol, 14 de abril de 1931

          2. PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA POR SU NUEVO PRESIDENTE
          En nombre de todo el gobierno de la República española, saluda al pueblo una voz, la de su Presidente, rendida por la emoción e impulsada por el entusiasmo ante el espectáculo sin igual de una reacción casi imposible de imitar que esta nación ha dado al mundo resolviendo el problema de su revolución latente y cambio indispensable de su estructuración, en medio de un orden maravilloso y por voluntad y vía perfectamente legales. [...] El acto del domingo con ser admirable y perfecto, ha tenido complemento grandioso con el requerimiento que ayer hizo la opinión al régimen monárquico para que desaparezca y la implantación en el día de hoy de la República por un acto de voluntad soberana, de iniciativa del país, sin el menor trastorno, completando aquella empresa de tal manera que el mundo entero sentirá y admirará la conducta de España, ya puesta en otras manos con un orden ejemplar, que ha de completar su eficacia. [...] La normalidad en el país es completa, y nos hemos  posesionado sin el menor incidente. El primer acto del Gobierno ha sido la concesión de una amplia y generosa amnistía. Estamos todos seguros de que España goza de un completo amor en todas las regiones, que servirá para hacer una España grande, sin que ningún pueblo se sienta oprimido, y reine entre todos ellos la confraternidad. Con el corazón en alto os digo que el Gobierno de la República no puede dar a todos la felicidad, porque eso no está en sus manos, pero sí el cumplimiento del deber, el restablecimiento de la ley y la conducta inspirada en el bien de la patria. ¡Viva España y viva la República!
          NICETO ALCALÁ ZAMORA en Unión Radio el día 14 de abril de 1931

          3. ESTATUTO JURÍDICO DEL GOBIERNO PROVISIONAL
          DECRETO.- El Gobierno provisional de la República, al recibir sus poderes de la voluntad nacional, cumple con un imperioso deber político [...]. El Gobierno provisional, por su carácter de transitorio de órgano supremo [...], acepta la alta y delicada misión de establecerse como Gobierno de plenos poderes. No ha de formular una carta de derechos ciudadanos, cuya fijación de principios y reglamentación concreta corresponde a la función soberana y creadora de la Asamblea Constituyente; mas como la situación de «pleno poder» no ha de entrañar ejercicio arbitrario en las actividades del Gobierno, afirma solemnemente [...] que somete su actuación a normas jurídicas, las cuales, al condicionar su actividad, habrán de servir para que España y los órganos de autoridad puedan conocer, así los principios directivos en que han de inspirarse los decretos, cuanto las limitaciones que el Gobierno provisional se impone. En virtud de las razones antedichas el Gobierno declara:
          1. Dado el origen democrático de su poder y en razón del responsabilismo en que deben moverse los órganos del Estado, someterá su actuación colegiada e individual al discernimiento y sanción de las Cortes Constituyentes –órgano supremo y directo de la voluntad nacional–, llegada la hora de declinar ante ella sus poderes.[...]
          4. El Gobierno provisional orientará su actividad, no sólo en el acatamiento de la libertad personal y cuanto ha constituído en nuestro régimen constitucional el estatuto de los derechos ciudadanos, sino que aspira a ensancharlos, adoptando garantías de amparo para aquellos derechos, y reconociendo como uno de los principios de la moderna dogmática jurídica el de la personalidad sindical y corporativa, base del nuevo derecho social. [...]
          6. El Gobierno provisional, a virtud de las razones que justifican la plenitud de su poder, incurriría en verdadero delito si abandonase la República naciente a quienes desde fuertes posiciones seculares y prevalidos de sus medios, pueden dificultar su consolidación. En consecuencia, el Gobierno provisional podrá someter temporalmente los derechos del párrafo cuarto a un régimen de fiscalización gubernativa, de cuyo uso dará asimismo cuenta circunstanciada a las Cortes Constituyentes.
          NICETO ALCALÁ-ZAMORA, Presidente del Gobierno provisional; ALEJANDRO LERROUX, Ministro de Estado; FERNANDO DE LOS RÍOS, Ministro de Justicia; MANUEL AZAÑA, Ministro de la Guerra; SANTIAGO CASARES QUIROGA, Ministro de Marina; MIGUEL MAURA, Ministro de la gobernación; ÁLVARO DE ALBORNOZ, Ministro de Fomento; FRANCISCO LARGO CABALLERO, Ministro de Trabajo.

          4. CARTA PASTORAL DEL CARDENAL SEGURA
          Séanos lícito también expresar aquí un recuerdo de gratitud a Su Majestad don Alfonso XIII, que durante su reinado supo conservar la antigua tradición de fe y piedad de sus mayores. ¿Cómo olvidar su devoción a la Santa Sede, y que él fue quien consagró a España al Sagrado Corazón de Jesús? [...]
          La hidalguía y la gratitud pedían este recuerdo; que siempre fue muy cristiano y muy español rendir pleitesía a la majestad caída, sobre todo cuando la desgracia aleja la esperanza de mercedes y la sospecha de adulación. [...]
          Innecesario es, por sabido de todos, hacer constar que la Iglesia no siente predilección hacia una forma particular de Gobierno. Podrá discutirse en el terreno de los principios filosóficos cuál es la mejor, [...]. Siendo el fin directo de la autoridad civil el promover el bien temporal de sus súbditos, no toca a la Iglesia [...] descender a un campo donde se ventilen intereses que, aunque muy respetables, son de un orden inferior. [...] Es misión de paz la suya, y para mantener la paz, que es fundamento de bien público y condición necesaria de progreso, está siempre dispuesta a colaborar, dentro de su esfera de acción, con aquellos que ejercen la autoridad civil. Pero a su vez, pide que ésta respete los derechos que otorgó a la Iglesia su divino Fundador y que, dentro también de la esfera de acción del Poder temporal, la ayude, en perfecta concordia, al cumplimiento de sus altísimos fines. [...]
          [Es preciso señalar] cuáles son los deberes que incumben a los católicos con relación al Gobierno provisional que actualmente rige los destinos de nuestra Patria. [...] Es deber de los católicos tributar a las Gobiernos constituidos de hecho respeto y obediencia para el mantenimiento del orden y para el bien común. [...] No se preocupa la Iglesia de intereses puramente temporales; no quiere invadir ajenas jurisdicciones ni privar a sus hijos de la legítima libertad en aquellas osas que Dios dejó a las disputas de los hombres; pero tampoco puede consentir que se desconozcan o se mermen sus derechos ni los derechos religiosos de sus hijos. [...]
          En las circuntancias actuales todos los católicos, sin distinción de partidos políticos, deben unirse. [...] Y así decimos a todos los católicos: Republicanos o monárquicos, podéis noblemente disentir cuando se trate de la forma de gobierno de nuestra nación o de intereses puramente humanos; pero cuando el orden social está en peligro, cuando los derechos de la Religión están amenazados, es deber imprescindible de todos uniros para defenderlos y salvarlos.
          Es urgente que, en las actuales circunstancias, los católicos, prescindiendo de sus tendencias políticas, en las cuales pueden permanecer libremente, se unan de manera seria y eficaz para conseguir que sean elegidos para las Cortes Constituyentes candidatos que ofrezcan plena garantía de que defenderán los derechos de la Iglesia y del orden social. En la elección de estos candidatos no habrá de
          darse importancia a sus tendencias monárquicas o republicanas, sino que se mirará, sobre toda otra
          consideración, a las antedichas garantías.
          CARDENAL SEGURA, Carta Pastoral, Boletín del Arzobispado de Toledo, 2 de mayo de 1931
          5. DECRETO CONVOCANDO CORTES CONSTITUYENTES
          [...] A las Cortes habrá de someterse, con la obra esencial de la Constitución, el Estatuto de
          Cataluña; la ratificación o enmienda de cuanta obra legislativa acometiera el Gobierno; las leyes orgánicas complementarias de la fundamental; el juicio definitivo sobre las magnas responsabilidades del régimen caído, y todas las reformas que, por respeto, se presentarán a las Cortes; pero en que, por la armonía de los partidos republicanos, existe ya la coincidencia capital. Destácanse entre ellas por su interés las de renovación y justicia especial en que algunos hallaron la razón determinante, junto con su fe republicana, para colaborar en la obra revolucionaria y en las que vemos todos la base del pacífico, justiciero y fecundo resurgimiento de España. [...]
          Artículo 1º – Las Cortes Constituyentes, compuestas por una sola Cámara elegida por sufragio popular directo, se reunirán, para la organización de la República, en el Palacio del Congreso, el día 14 del próximo julio. [...]
          Artículo 2º – Las Cortes se declaran investidas con el más amplio poder constituyente y legislativo. Ante ellas, tan pronto queden constituidas, resignará sus poderes el Gobierno provisional de la República y, sea cual fuere el acuerdo de las Cortes, dará cuenta de sus actos. A las mismas corresponderá, interin no esté en vigor la nueva Constitución, nombrar y separar libremente la persona que haya de ejercer con la jefatura provisional del Estado la presidencia del Poder ejecutivo. [...]
          3 de junio de 1931

          6. UNA CONSTITUCIÓN DE IZQUIERDAS
          Hacemos una Constitución de izquierdas y esta Constitución va directa al alma popular. No quiere la Comisión que la compuso que el pueblo español, que salió a la calle a ganar la República, tenga que salir un día a ganar su contenido. Por eso, porque es una Constitución democrática liberal de un gran contenido social, la Constitución que os ofrecemos es conservadora, porque los elementos que pueden alterar el orden con tal pretexto no es preciso que en estos instantes, que no son de polémica, sino de exposición de nuestra obra, sean mencionados por mí. [...] Nuestro proyecto de Constitución es una obra conservadora, conservadora de la República.
          LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA, presidente de la comisión redactora del proyecto de Constitución, en las Cortes, el 27 de agosto de 1931

          7. UN REPUBLICANO CRITICA LA REPÚBLICA
           [Parece grotesco] el aire triunfal de algunas gentes cuando pretenden fundar la ejecutividad de sus propósitos en la revolución. [...] Nada más ridículo que querer cobrar cómodamente una revolución que no nos ha hecho padecer ni nos ha costado duros y largos esfuerzos. [...] Llamar revolución al cambio de régimen acontecido en España es la tegiversación más grave y desorientadora que puede cometerse. [...] Una cantidad inmensa de españoles que colaboraron en el advenimiento de la República con su acción, con su voto o con lo que es más eficaz que todo esto, con su esperanza, se dicen ahora enre desasosegados y descontentos: ¡No es esto, no es esto! La República es una cosa. El “radicalismo” es otra. Si no, al tiempo.
          JOSÉ ORTEGA Y GASSET, “Un aldabonazo”, Crisol, 9 de septiembre de 1931

          8. LEY DE DEFENSA DE LA REPÚBLICA
          Artículo 1.- Son actos de agresión a la República y quedan sometidos a la presente ley:
          1. La incitación a resistir o a desobedecer las leyes o las disposiciones legítimas de la Autoridad;
          2. La incitación a la indisciplina o al antagonismo entre Institutos armados, o entre éstos y los organismos civiles;
          3. La difusión de noticias que puedan quebrantar el crédito o perturbar la paz o el orden público;
          4. La comisión de actos de violencia contra personas, cosas o propiedades, por motivos religiosos, políticos o sociales, o la incitación a cometerlos;
          5. Toda acción o expresión que redunde en menosprecio de las Instituciones u organismos del Estado;
          6. La apología del régimen monárquico o de las personas en que se pretenda vincular su representación, y el uso de emblemas, insignias o distintivos alusivos a uno u otras;
          7. La tenencia ilícita de armas de fuego o de substancias explosivas prohibidas;
          8. La suspensión o cesación de industrias o labores de cualquier clase, sin justificación bastante;
          9. Las huelgas no anunciadas con ocho días de anticipación, si no tienen otro plazo marcado en la ley especial, las declaradas por motivos que no se relacionen con las condiciones de trabajo y las que no se sometan a un procedimiento de arbitraje o conciliación;
          10. La alteración injustificada del precio de las cosas;
          11. La falta de celo y la negligencia de los funcionarios públicos en el desempeño de sus servicios.
          Artículo 2.- Podrán ser confinados o extrañados, por un período no superior al de vigencia de esta ley, o multados hasta la cuantía máxima de 10.000 pesetas [...] los autores materiales o los inductores de hechos comprendidos en los números 1 al 10 del Artículo anterior. Los autores de hechos comprendidos en el número 11 serán suspendidos o separados de su cargo o postergados en sus respectivos escalafones. [...]
          Artículo 3.- El Ministro de la Gobernación queda facultado:
          1. Para suspender las reuniones o manifestaciones públicas de carácter político, religioso o social, cuando por las circunstancias de su convocatoria sea presumible que su celebración pueda perturbar la paz pública;
          2. Para clausurar los Centros o Asociaciones que se considere incitan a la realización de actos comprendidos en el Artículo 1 de esta ley;
          3. Para intervenir la contabilidad e investigar el origen y distribución de los fondos de cualquier entidad de las definidas en la Ley de Asociaciones; y,
          4. Para decretar la incautación de toda clase de armas o substancias explosivas, aun de las tenidas lícitamente. Gaceta de Madrid, 22 de octubre de 1931
          9. LA CONSTITUCIÓN DE 1931
          Art. 1. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones. La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.
          Art. 2. Todos los españoles son iguales ante la ley.
          Art. 3. El Estado español no tiene religión oficial. [...]
          Art. 12. Para la aprobación del Estatuto de la región autónoma se requieren las siguientes condiciones: a) Que lo proponga la mayoría de sus Ayuntamientos o, cuando menos, aquellos cuyos Municipios comprendan las dos terceras partes del Censo electoral de la región. b) Que lo acepten, por el procedimiento que señale la ley Electoral, por lo menos las dos terceras partes de los electores inscritos en el Censo de la región. Si el plebiscito fuera negativo, no podrá renovarse la propuesta de autonomía hasta transcurridos cinco años. c) Que lo aprueben las Cortes. [...]
          Art. 26. Todas las confesiones [religiosas] serán consideradas como Asociaciones sometidas a una ley especial. El Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrán, favorecerán, ni auxiliarán económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas. Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo máximo de dos años, del presupuesto del Clero. Quedan disueltas aquellas Órdenes religiosas que estatutariamente impongan, además de los tres votos canónicos, otro especial de obediencia a autoridad distinta de la legítima del Estado. Sus bienes serán nacionalizados y afectados a fines benéficos y docentes. Las demás Órdenes religiosas se someterán a una ley especial votada por estas Cortes Constituyentes y ajustadas a las siguientes bases: l.º Disolución de las que, por sus actividades, constituyan un peligro para la seguridad del Estado. 2.º Inscripción de las que deban subsistir, en un Registro especial dependiente del Ministerio de Justicia. 3.º Incapacidad de adquirir y conservar, por sí o por persona interpuesta, más bienes que los que, previa justificación, se destinen a su vivienda o al cumplimiento directo de sus fines privativos. 4.º Prohibición de ejercer la industria, el comercio o la enseñanza. 5.º Sumisión a todas las leyes tributarias del país. 6.º Obligación de rendir anualmente cuentas al Estado de la inversión de sus bienes en relación con los fines de la Asociación. Los bienes de las Órdenes religiosas podrán ser nacionalizados.
          Art. 27. La libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión quedan garantizados en el territorio español, [...]. Las manifestaciones públicas del culto habrán de ser, en cada caso, autorizadas por el Gobierno. [...]
          Art. 29. Nadie podrá ser detenido ni preso sino por causa de delito. Todo detenido será puesto en libertad o entregado a la autoridad judicial, dentro de las veinticuatro horas siguientes. [...]
          Art. 31. Todo español podrá circular libremente por el territorio nacional y elegir en él su residencia y domicilio, sin que pueda ser compelido a mudarlos a no ser en virtud de sentencia ejecutoria.
          [...] El domicilio de todo español o extranjero residente en España es inviolable. Nadie podrá entrar en él sino en virtud de mandamiento de Juez competente. El registro de papeles y efectos se practicará siempre a presencia del interesado o de una persona de su familia [...]
          Art. 34. Toda persona tiene derecho a emitir libremente sus ideas y opiniones, valiéndose de cualquier medio de difusión, sin sujetarse a previa censura. En ningún caso podrá recogerse la edición de libros y periódicos sino en virtud de mandamiento de Juez competente. No podrá decretarse la suspensión de ningún periódico sino por sentencia firme.
          Art. 36. Los ciudadanos de uno y de otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes.
          Art. 38. Queda reconocido el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas. Una ley especial regulará el derecho de reunión al aire libre y el de manifestación.
          Art. 39. Los españoles podrán asociarse o sindicarse libremente para los distintos fines de la vida humana, conforme a las leyes del Estado. Los Sindicatos y Asociaciones están obligados a inscribirse en el Registro público correspondiente, con arreglo a la ley.
          Art. 42. Los derechos y garantías consignados en los artículos 29, 31, 34, 38 y 39 podrán ser suspendidos total o parcialmente, en todo el territorio nacional o en parte de él, por decreto del Gobierno, cuando así lo exija la seguridad del Estado, en casos de notoria e inminente gravedad. Si las Cortes estuviesen reunidas, resolverán sobre la suspensión acordada por el Gobierno. [...]. El plazo de suspensión de garantías constitucionales no podrá exceder de treinta días. Cualquier prórroga necesitará acuerdo previo de las Cortes o de la Diputación Permanente en su caso. Durante la suspensión regirá, para el territorio a que se aplique, la ley de Orden público.
          Art. 67. El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación. La ley determinará su dotación y sus honores [...].
          Art. 68. El Presidente de la República será elegido conjuntamente por las Cortes y un número de compromisarios igual al de diputados. Los Compromisarios serán elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto, conforme al procedimiento que determine la ley. [...]
          Art. 70. No podrán ser elegibles ni tampoco propuestos para candidatos: a) Los militares en activo o en la reserva, ni los retirados que no lleven diez años, cuando menos, en dicha situación. b) Los eclesiásticos, los ministros de las varias confesiones y los religiosos profesos. c) Los miembros de las familias reinantes o ex reinantes de cualquier país, sea cual fuere el grado de parentesco.
          Art. 75. El Presidente de la República nombrará y separará libremente al Presidente del Gobierno y, a propuesta de éste, a los Ministros. Habrá de separarlos necesariamente en el caso de que las Cortes les negasen de modo explícito su confianza.
          Art. 121. Se establece, con jurisdicción en todo el territorio de la República, un Tribunal de Garantías Constitucionales, que tendrá competencia para conocer de: a) El recurso de inconstitucionalidad de las leyes. b) El recurso de amparo de garantías individuales, cuando hubiere sido ineficaz la reclamación ante otras autoridades. c) Los conflictos de competencia legislativa y cuantos surjan entre el Estado y las regiones autónomas y los de éstas entre sí. d) El examen y aprobación de los poderes de los compromisarios que juntamente con las Cortes eligen al Presidente de la República. e) La responsabilidad criminal del Jefe del Estado, del Presidente del Consejo y de los Ministros. f) La responsabilidad criminal del Presidente y los Magistrados del Tribunal Supremo y del Fiscal de la República.
          Art. 122. Compondrán este Tribunal: Un Presidente designado por el Parlamento, sea o no diputado.
          El Presidente del alto Cuerpo consultivo de la República a que se refiere el articulo 93. El Presidente del Tribunal de Cuentas de la República. Dos diputados libremente elegidos por las Cortes. Un representante por cada una de las Regiones españolas, elegido en la forma que determine la ley. Dos miembros nombrados electivamente por todos los Colegios de Abogados de la República. Cuatro profesores de la Facultad de Derecho, designados por el mismo procedimiento entre todas las de España.
          Art. 125. La Constitución podrá ser reformada: a) A propuesta del Gobierno. b) A propuesta de la cuarta parte de los miembros del Parlamento. En cualquiera de estos casos, la propuesta señalará concretamente el articulo o artículos que hayan de suprimirse, reformarse o adicionarse; seguirá los trámites de una ley y requerirá el voto, acorde con la reforma, de las dos terceras partes de los diputados en el ejercicio del cargo, durante los cuatro primeros años de vida constitucional, y la mayoría absoluta en lo sucesivo. Acordada en estos términos la necesidad de la reforma, quedará automáticamente disuelto el Congreso y será convocada nueva elección para dentro del término de sesenta días. La Cámara así elegida, en funciones de Asamblea Constituyente, decidirá sobre la reforma propuesta y actuará luego como Cortes ordinarias. 9 de diciembre de 1931
          EL BIENIO DE IZQUIERDAS
          10. LA OPOSICIÓN RADICAL
          La Constitución para nosotros, mientras sea ley, tal como está, es sagrada. No nos estorba ningún artículo de la Constitución. Nosotros no haremos bandera de su revisión. Mantenemos la separación de la Iglesia y del Estado. Acordó la Constitución la disolución de una de las órdenes religiosas. Ya está disuelta. Ya está hecho. Acatarlo y cumplirlo. Pero persecución religiosa, no. [...] Mi vida personal y de mi hogar, por ventura, es absolutamente laica. Pero yo digo que los hombres que hemos perdido la fe religiosa no podemos haber perdido la obligación de respetar aquello que en las conciencias de nuestros semejantes tiene un culto, ni podemos tampoco perder el respeto que merecen aquellas instituciones que en el pasado contribuyeron a la obra de progreso espiritual. [Ante la reforma agraria] el partido radical se interpone entre la ilusión excesiva y la realidad. La reforma agraria es una cosa en el fondo tan compleja, tan llena de dificultades, que no podrá ser la obra de un Parlamento, ni de tres, ni de una generación, ni de varias..., y no se puede realizar por la ponencia de un Gobierno ni por la ponencia de unas Cortes Constituyentes. [...] Demos a Cataluña toda aquella autonomía que es indispensable para el desenvolvimiento de la libertad individual y colectiva. [...] El partido radical no siente apresuramiento ni ambición por gobernar. ALEJANDRO LERROUX en el Mitín de la plaza de toros de Madrid, el 21 de febrero de 1932


          11. LA OPOSICIÓN CATÓLICA: CREACIÓN DE LA CEDA
          GIL ROBLES: Circunscribimos nuestra actividad a los principios inmutables. El de la forma de gobierno lo apartamos de nuestras aspiraciones y dejamos en libertad a nuestros asociados para que defiendan la forma de gobierno que tengan por conveniente. [...] Se nos tacha de posibilistas. Si posibilismo fuera la defensa justa de un ideal mínimo para no ir en busca del ideal máximo, yo sería el primero en condenar el posibilismo; pero cuando el posibilismo no es más que la adaptación del ideal a la realidad de cada momento, yo, en nombre de todos los partidos políticos eficientes tengo que hacer la afirmación de que me quedo con el posibilismo. [...] ¿Qué entiendo por fuerzas de derecha? Son fuerzas de derecha aquellas agrupaciones que coinciden en los siguientes puntos: revisión constitucional y revisión implacable, especialmente en materia de religión, en materia de enseñanza y en el concepto social anticolectivista y antimarxista. Con esas fuerzas iremos juntos a la lucha.
          Resumen del programa aprobado: Derogación de las leyes laicas y persecutorias de la Iglesia, régimen concordatario. [...] Defensa de la familia, en especial de la obrera. Implantación del salario familiar y de los seguros sociales. Derecho de la familia a la educación de los hijos. Reconocimiento Textos de Historia de España del magisterio de la Iglesia en materia de enseñanza. Libertad de enseñanza en todos los grados. Reparto proporcional del presupuesto de la instrucción primaria. Abolición de la coeducación. Rechazo de la lucha de clases. Intervención del Estado en materias económicas-sociales. Economía dirigida a través de la organización corporativa. Justa distribución de la riqueza aumentando el número de propietarios. Derecho al trabajo para hombres y mujeres. Participación del obrero en los beneficios y en la gestión de las empresas. Seguro obligatorio integral, al que deben contribuir el Estado, el patrono y los obreros. Formación profesional de los trabajadores. Justicia tributaria. Impuesto progresivo sobre la renta. Desgravación de los impuestos sobre el consumo. Política de obras hidráulicas. Organización de la red ferroviaria. Agricultura: distribución justa del suelo en propiedad. Regulación del crédito agrícola. Reforma agraria gradual para aumentar el número de propietarios. Expropiación de terrenos mal cultivados. Nueva ley de arrendamientos. Prohibición de la importación trigo. Impulso a la exportación aceite. Derogación de la ley de términos municipales. Sindicación agraria. Política exterior: neutralidad ante los conflictos bélicos. Política pacifista y de cooperación con América. Estrechamiento de vínculos con la Santa Sede. Política militar: dotar al país de defensa activa. Modernización y profesionalización ejército.
          Congreso de la Confederación de Derechas Autónomas, 5 de marzo de 1933


          12. LA OPOSICIÓN ANARQUISTA: LOS SUCESOS DE CASTILBLANCO
          GREGORIO MARAÑÓN (El Sol, 5 de enero de 1932): A los puntos de la pluma de todos los comentarios vendrá en este momento el recuerdo de Fuenteovejuna. Ahora, como entonces, un pueblo entero ha cometido un crimen. El actual seguramente no encontrará una mente genial que limpie de horror la tragedia y la haga pasar a la posteridad como un símbolo. En el fondo, es el mismo caso. Sólo que ahora el pueblo no es vengador generosos, sino el reo de un delito cruel, sin justificación y vergonzosamente anacrónico y, lo que es peor, un reo atontado y sostenido por cómplices infimotos: todos los españoles. Todos somos cómplices en el abandono, en la miseria moral de esos hermanos desalmados de Castilblanco y de los demás Castilblancos de España. Los Gobiernos de antes y los de ahora. El cura del pueblo y todos los curas. El maestro y todos los maestros. Cada uno de nosotros, que sabemos que esa vergüenza existe, y la dejamos existir, que vamos de paseo o de caza a los lugares montaraces y volvemos a la ciudad contando anécdotas pintorescas, que en realidad son retrasos intolerables de unos españoles y disimulo nuestro para no molestarnos en cambiarlos. Cuando los jueces preguntes quién mató a los guardias, el pueblo de Castilblanco podrá contestar, como Fuenteovejuna, que todo él. Cuando nos lo pregunte la Historia, toda España será Fuenteovejuna. Si esto no se remedia en seguida y antes que todo; si de este crimen sale sólo un castigo y no una experiencia provechosa, entonces habrá fracasado el sentido de esta generosa revolución y eso no será.
          MANUEL AZAÑA (en las Cortes el 5 de enero de 1932): Lo sucedido en Castilblanco no ha podido proceder ni remotamente de la política del Gobierno. [...] Permitidme que exprese mi asombro, porque con motivo de un suceso en que nadie podrá decir que ha habido un abuso por parte de de la Guardia Civil, se haya puesto en litigio[...] el prestigio mismo del Instituto; no en las Cortes, ciertamente, sino fuera de aquí. Cualquiera diría que en Castilblanco ha sido la Guardia Civil quien se ha excedido en el cumplimiento del deber, y no deja de pasmarme que cuando cuatro infelices guardias han perecido en el cumplimiento de su obligación se ponga precisamente a discusión el prestigio del Instituto como si hubieran sido estos guardias no los muertos sino los matadores. [El Gobierno] está absolutamente seguro y satisfecho del comportamiento del Instituto como Corporación, lo cual le da autoridad, medios y energía para cuando algún individuo del Instituto se exceda en sus atribuciones o falte, corregirle y castigarle, aplicándole la responsabilidad que compete a un Instituto militar.


          13. REACCIONES ANTE LA AGITACIÓN SOCIAL DE PRINCIPIOS DE 1932
          CNT (Manifiesto, Barcelona, 20 de enero de 1932): [Al advenimiento de la República] contribuyeron más que nadie los trabajadores de la Confederación Nacional del Trabajo. [...] Los trabajadores se dan cuenta, esta vez más claramente que nunca, de que el Parlamento es impotente en absoluto para resolver ninguno de los problemas sustantivos relacionados con el porvenir del pueblo y de que el régimen presente es la equivalencia matemática del régimen pasado. [...] De todo ello resulta Textos de Historia de España que el Estado es el primero enemigo del pueblo. [...] Los trabajadores no deben fiar a ningún partido, ni a poder alguno, la obra magna de su propio esfuerzo. [...] El panorama que ofrece España en estos momentos es aterrador. El malestar se traduce en rebeldías desbordantes. La falange de los sin trabajo va creciendo. La miseria va ganando cada día en extensión y en intensidad.
          Diario El Socialista (17 de enero de 1932): Están en crisis las industrias. No hay trabajo. Y en estos instantes difíciles para la economía no se les ocurre a esos elementos sindicalistas y comunistas más que lanzar obreros a la huelga. Es decir, ya que la situación de las familias obreras es difícil, porque sus ingresos son escasos para atender a las necesidades de la familia, se les obliga a perder sus jornales para aumentar la penuria de sus hogares. ¿Es esto admisible? Es necesario que la masa obrera no se deje sugestionar por el verbalismo huero que conduce a esos movimientos ineficaces y contraproducentes.
          MANUEL AZAÑA (en las Cortes, 21 de enero de 1932): El Gobierno no tiene inconveniente en declarar que se preparaba en España un movimiento revolucionario para el día 25 con objeto de derribar la República. En este movimiento, preparado dentro y fuera de España, cuyos hilos en el extranjero están en posesión del Ministerio, conocemos las personas que han ido al extranjero a recibir instrucciones de poderes enemigos del Estado español, sabemos la cotización hecha por fuerzas extranjeras para alentar este movimiento y la cantidad que ha sido librada a España para impulsarlo. Todo esto que conoce el Gobierno nos permite asegurar que sobre la base y con las fuerzas de la extrema izquierda revolucionaria española se intercala un aliento, un algo que es más que complacencia, una satisfacción y una esperanza por parte de elementos de la extrema derecha. [...] El general de la cuarta División ha recibido de mí personalmente la orden de enviar a la zona donde se ha producido este levantamiento [la cuenca del Llobregat] las fuezas necesarias para que lo aplasten de una manera inmediata. [...] Y le he dicho al general de la División que no le doy más que quince minutos de tiempo entre la llegada de las fuerzas al lugar de los sucesos y la extinción de éstos. [...] Los que se han puesto a perturbar el orden en la zona de Manresa no son huelguistas: son rebeldes, son insurrectos, y como tales serán tratados, y como la fuerza militar va contra ellos y procederá como contra enemigos, no harán falta sino horas para que esto quede extinguido, y no quede de ello más que la memoria.
          CASARES QUIROGA, (ministro de la Gobernación, en las Cortes el 11 de febrero de 1932): Naturalmente que no he de afirmar que todos aquellos que intervinieron en los actos que se realizaron en los pueblos de la cuenca del Llobregat el día 21 del mes pasado fueron con la conciencia firme de hacer una cosa deliberadamente orientada y meditada; colaboraron en un acto dirigido por otros, pero sabiendo ellos dónde iban y queriendo, como decían, el establecimiento en España de la república comunista. Esto han dicho las proclamas que repartían por los pueblos; esto han dicho con armas en las manos, tomando determinaciones de violencia; esto han hecho en los diversos pueblos del Llobregat donde estalló el movimiento, causando en España una perturbación de momento, que produjo incalculables males que no se pudieron remediar entonces; esto han hecho además con la intención decidida de llegar hasta el final de su propósito, porque yo os pregunto: Si el Gobierno no hubiera tomado inmediatamente decisiones enérgicas, que se veía claramente por todos que iban a ser aplicadas, ¿es que estos hombres que se habían apoderado de cinco cajas de dinamita de 25 kilos cada una, que habían arrebatado las armas a los somatenes, que habían construido bombas con esa dinamita arrebatada, utilizando lámparas de las minas, no hubieran llevado a cabo sus propósitos? ¿Es que estos hombres habían hecho todo esto para que resultara sólo una cosa teatral, para jugar, sin finalidad alguna? ¿Es que cuando querían y decían que querían la República soviética y tenían posibilidad de lograrlo allí, si el poder público no hubiera acudido a cortar la raíz duramente, brutalmente, el movimiento que se proyectaba, hubiesen dejado de hacer todo lo que decían que iban a realizar? El sistema de la revolución gratis, señores diputados, aquí se ha terminado. [...] ¿No es extraño que el día que el ministro de la Gobernación tenía los hilos de lo que se tramaba en Manresa; que el día 21, cuando el ministro de la Gobernación sabía lo que iba a acontecer dentro de tres horas, la Radio de Moscú lanzara a los cuatro vientos la noticia de que los hermanos soviéticos de España estaban luchando en las calles contra las fuerzas mandadas por el Gobierno, con el fin de establecer la república soviética?
          GIL ROBLES (dirigente de la derecha católica, en la plaza de toros de Sevilla el 21 de febrero de 1932): Las clases conservadoras han sido cómplices con su egoísmo de cuanto ha sucedido. Han pasado el tiempo calentándose al sol de la prosperidad, sin pensar que otros hermanos suyos en Cristo pasaban hambre y padecían abandono. [...] Queremos justicia para los de arriba y para los de abajo. No admitimos la tiranía del Sindicato basada en el número, pero tampoco podemos admitir la tiranía del poderosos, basada en sus millones, que si son suyos, son también de la colectividad.

          14. MANIFIESTO DEL GENERAL SANJURJO
          Españoles: Surge de las entrañas sociales un profundo clamor popular que demanda justicia y un impulso que nos mueve a procurarla. [...] En el año y medio de sectarismo tiránico la economía nacional ha sufrido el quebranto de miles de millones; se ha hecho mofa y escarnio de los sentimientos más fuertemente arraigados en la mayoría de los españoles; se han destrozado los organismos de defensa, e insultado groseramente a los cuerpos armados; ha aumentado la criminalidad de un modo alarmante; el paro forzoso, extendido en proporciones aterradoras, tiene en la miseria a muchos cientos de miles de obreros; no se ha tenido en varios meses un solo día de sosiego y tranquilidad, con el sobresalto constante de incendios, huelgas, revoluciones, robos, atracos y amenazas; las leyes de excepción nos privan más que nunca de los derechos ciudadanos, y [...] se han alentado imprudentemente los sentimientos de varias regiones [...] poniendo en peligro inminente la integridad de España. Por el amor a ella y por el imperativo de nuestra conciencia y de nuestro deber, que nos obliga a salvarla de la ruina, de la iniquidad y de la desmembración, aceptamos desde este momento la responsabilidad de la gobernación del país y asumimos todas las funciones del Poder público, con el carácter de Junta Provisional. Las Cortes, que eran ilegítimas por el régimen de terror en que fueron convocadas, y son facciosas por la prorrogación de sus funciones [...] han quedado disueltas. No venimos, sin embargo, a imponer un régimen político contra la República, sino a libertar a España de la oligarquía, que en sólo un año ha ocasionado daños tan gravísimos en lo material y en lo moral. La forma en que los poderes del Estado han de organizarse se determinará por la representación legítima de todos los ciudadanos, designada en elecciones que se celebrarán en un régimen de libertad, sin amenazas ni coacciones [...]. Y para ello es preciso, ante todo, que la paz y las disciplinas sociales se restablezcan en beneficio de todas las clases y no en el de una sola de ellas, de modo que los actos políticos de todas las tendencias puedan celebrarse en un ambiente de tolerancia y de respeto mutuo [...]. Los poderes que esta Junta asume durarán el tiempo indispensable para restablecer aquellas disciplinas, postulado esencial previo para la legitimidad de cualquier Parlamento que la nación elija.
          Pero durante este período de la restauración de la paz pública será inexorable en la persecución de cuantos aspiren a reproducir los métodos de terrorismo a que acabamos de poner término, y, sobre todo, de cuantos están al servicio de la organización extranjera, cuyo fin esencial es el de introducir y fomentar la discordia interna en las naciones, organización que por lo que aquí respecta queda desde este momento declarada fuera de la ley. [...]
          A todos, repetimos, requerimos para que cooperen a dotar a España de instituciones estables, a instaurar la paz interior desaparecida, a reconstruir su economía sobre la base de la estricta justicia social, sin la que no hay orden verdadero; a imponer la libertad que respeta todos los derechos naturales y sociales. Sólo a esos fines responderán los decretos de la Junta Provisional, y para ello requiere la colaboración de todos los ciudadanos; la cordialidad con que pide y espera su concurso le autoriza, si se produjera cualquier intento perturbador, para suprimirlo de un modo severo.
          ¡Viva España! ¡Viva la soberanía nacional! 10 de agosto de 1932


          15. LA SANJURJADA, SEGÚN AZAÑA
          22 de julio: En suma preparan un movimiento por la noche del domingo al lunes. No tienen esperanzas de triunfar en Madrid; pero creen contar con las guarniciones de Zaragoza, Sevilla y Valencia, que marcharían sobre Madrid. Aquí se apoderarían de la Telefónica, de Correos y Telégrafos y del ministerio de la Guera. No quieren sublevarse contra la República, sino contra el Parlamento y el Gobierno. [...] Yo creo que, ese día u otro, el grano va a reventar, y cuanto más pronto, mejor. La única probabilidad de vencer que tienen es tomarnos de improviso y desprevenidos, pero eso es imposible.
          25 de julio: Los conspiradores hablan por teléfono con una imprudencia que me parecería increíble si yo no conociera lo que hacían algunos conspiradores republicanos. Los conspiradores lo cuentan todo en el café, aunque no sea nada más que para darse importancia con los amigos. Lo mismo hacíamos nosotros. Todo Madrid habla ya del complot. [...] Vencer un pronunciamiento fortificaría a la República, sanearía al Ejército, dando una lección a sus caudillos.
          5 de agosto: Contra Sanjurjo no conviene hacer ahora nada, puesto que no tenemos ni asomo de pruebas contra él. Si mandase fuerzas del Ejército le quitaría el mando; pero en la Dirección General de Carabineros no puede hacer más daño que el que haría desde su casa. No va a sublevar a los carabineros de las aduanas. La fuerza de Sanjurjo es personal, por sus amistades y por su prestigio; es lo que aquí se llama “un glorioso caudillo”. Meterlo en prisiones cortaría por el momento su acción. Pero, ¿cómo justifico su prisión? ¿Con la horada convicción del Gobierno? No basta. Armaríamos un escándalo, surgiría una protesta, incluso de los republicanos, por los servicios que prestó el 14 de abril; se pondría la venda de perseguido, etc., y tendríamos que ponerlo en libertad [...], sin haber conseguido nada, como no consiguiéramos hacerle más simpático en el Ejército y provocar algún incidente enojoso. No hay sino estar vigilante y vencerlos. [...]
          9 de agosto: Serían las seis de la tarde. Menéndez [...] me refirió que, según las últimas confidencias, el golpe es para esta noche, en Madrid. Se proponen asaltar el ministerio de la Guerra y la Telefónica. La confidencia procede de una mujer, amante de uno de los oficiales comprometidos: no es la primera vez, a lo que entiendo, que se relaciona con la Dirección de Seguridad. La mujer ha delatado “para que a su amigo no se le haga ningún daño”. Recibida hoy mismo la última confidencia, se han practicado algunas comprobaciones que demuestran ser ciertos los informes. [... Al no poder localizar al general Sanjurjo] se dan órdenes para que lo busquen en Sevilla y se telefonea a varias poblaciones de camino para que, si llega a alguna de ellas, le den orden de volver. Ha venido el Director General de Seguridad. Examinamos la situación y las disposiciones tomadas. [...]
          10 de agosto, de madrugada: Ya está la tropa distribuida por los jardines del ministerio. Disponemos de unos ochenta soldados y ocho o diez guardias civiles. Saravia me informa de todo. Me asomo al balcón. El jardín principal, como todo, está en tinieblas. Veo el bulto de unos grupos de soldados que pasan. Nos llegan noticias de que en la puerta de una casa de Recoletos hay oficiales vestidos de uniforme. [...] De pronto se rompió el fuego en la calle. Se oía esta vez por la parte de Cibeles. La tropa que teníamos en la delantera del Ministerio contestó. El tiroteo era muy intenso. Al Ministerio llegaban muchos balazos. Percibíamos muy bien el chasquiso cuando daban en la piedra. ¿Quién tira? ¿Es el regimiento que han creído ver en la Castellana? No se sabe. El fuego ha durado media hora. Desde el balcón oigo al comandante Fernández Navarro gritar: “Alto el fuego”, pero la tropa tarda en obedecerle. Ya clareaba. Escribo esta nota. El cielo está blanco. Veo la mole del Banco bañada de luz fría. Hay un gran silencio. Bajo los árboles del jardín, más oscuro, soldados. En la calle de Alcalá, aúlla un herido. Entra el frescor por el balcón y no se oye nada más. [...]
          10 de agosto, por la mañana: Hemos seguido buscando a Sanjurjo. Hablo con el general González, de Sevilla. No sabía nada. Repito la llamada poco después. Esta vez ya sabía algo [... Tras muchos rodeos y varias conversaciones, el general de la División de Sevilla reconoce que Sanjurjo se había sublevado]. Entonces tomé yo el teléfono: General, aquí el Ministro. Cumpla usted con su deber, aunque le cueste la cabeza. Detenga a Sanjurjo y reduzca a los rebeldes. Dentro de media hora me da usted cuenta de haberlo hecho. Colgué el teléfono. Ese hombre, le dije a Saravia, no sirve para nada. O tiene miedo o está vendido. Es inútil. A pesar del notición de Sevilla, yo estaba contento porque creí que lo de Madrid había terminado. Había reventado el grano y no era muy temeroso. Lo de Sevilla era más grave, pero no me daba cuidado si lo de Madrid no pasaba a más. [...]
          Uno de los primeros en llegar ha sido Largo Caballero. Entre otras cosas, me dice que si lo estimo conveniente declararán hoy la huelga general y echarán a la gente a la calle para oponerse a cualquier tentativa. Le contesto que no es necesario, que todo está tranquilo en Madrid, y que conviene no alarmar, que vayan todos al trabajo. [...]
          10 de agosto, por la noche: [Tras su intervención en las Cortes] He inspirado calma, seguridad y serenidad. Les ha gustado y han aplaudido mucho.
          MANUEL AZAÑA, Diario


          16. ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CATALUÑA
          Art. 1°. Cataluña se constituye en región autónoma dentro del Estado español, con arreglo a la Constitución de la República y el presente Estatuto. Su organismo representativo es la Generalidad y su territorio el que forman las provincias de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona en el momento de promulgarse el presente Estatuto.
          Art. 2°. El idioma catalán es, como el castellano, lengua oficial en Cataluña. Para las relaciones oficiales de Cataluña con el resto de España, así como para la comunicación entre las Autoridades del Estado y las de Cataluña, la lengua oficial será el castellano. Toda disposición o resolución oficial dictada dentro de Cataluña, deberá ser publicada en ambos idiomas. [...] Dentro del territorio catalán, los ciudadanos, cualquiera que sea su lengua materna, tendrán derecho a elegir el idioma oficial que prefieran en sus relaciones con los tribunales, autoridades y funcionarios de todas clases, tanto de la Generalidad como de la República [...]
          Art. 14°. La Generalidad está integrada por el Parlamento, el Presidente de la Generalidad y el Consejo Ejecutivo. Las leyes interiores de Cataluña ordenarán el funcionamiento de estos organismos, de acuerdo con el Estatuto y la Constitución. El Parlamento ejercerá las funciones legislativas, será elegido por un plazo no mayor de cinco años, por sufragio universal, directo, igual y secreto. [...] El Presidente de la Generalidad asume la representación de Cataluña. Asimismo representa a la región en sus relaciones con la República, y al Estado en las funciones cuya ejecución directa le esté reservada al poder central.
          Gaceta de Madrid, 21 de septiembre de 1932

          17. LEY DE BASES DE REFORMA AGRARIA
          Los efectos de esta Ley se extienden a todo el territorio de la República. Su aplicación, en orden a los asentamientos de campesinos, tendrá lugar en los términos municipales de Andalucía, Extremadura, Ciudad Real, Toledo, Albacete y Salamanca. Las tierras del Estado y las que constituyeron antiguos señoríos, transmitidas desde su abolición hasta hoy por título lucrativo, podrán ser objeto de asentamientos, sea cualquiera la provincia donde radiquen. La inclusión en posteriores etapas, a los fines de asentamiento, de las fincas situadas en términos municipales de las 36 provincias restantes, sólo podrá realizarse a propuesta del Gobierno. [...]
          La ejecución de esta Ley quedará encomendada al Instituto de Reforma Agraria, como órgano encargado de transformar la constitución rural española. [...] El Instituto de Reforma agraria promoverá la formación de organismos de crédito a fin de facilitar a los campesinos asentados el capital necesario para los gastos de explotación. [...] Serán susceptibles de explotación las tierras incluidas en los siguientes apartados: 1) Las ofrecidas voluntariamente por sus dueños siempre que su adquisición se considere de interés por el Instituto de Reforma Agraria. [...] 5) Las que por las circunstancias de su adquisición, por no ser explotadas directamente por los adquirentes y por las condiciones personales de los mismos, deba presumirse que fueran compradas con fines de especulación o con el único objeto de percibir su renta.
          [...] 7) Las incultas o manifiestamente mal cultivadas en toda aquella porción que, por su fertilidad y favorable situación permita un cultivo permanente, con rendimiento económico superior al actual. [...] Quedarán excluidas de la adjudicación temporal y de la expropiación las siguientes fincas: a) Los bienes comunales pertenecientes a los pueblos, las vías pecuarias [...]. b) Los terrenos dedicados a explotaciones forestales. [...] d) Las fincas que por su ejemplar explotación o transformación puedan ser consideradas como tipo de buen cultivo técnico o económico.
          Gaceta de Madrid, 21 de septiembre de 1932

          18. LEY DE CONFESIONES Y CONGREGACIONES RELIGIOSAS
          Art. 3.º El Estado no tiene religión oficial. Todas las Confesiones podrán ejercer libremente el culto dentro de sus templos. Para ejercerlo fuera de los mismos se requerirá autorización especial gubernativa en cada caso. Las reuniones y manifestaciones religiosas no podrán tener carácter político, cualquiera que sea el lugar donde se celebren. [...]
          Art. 7.º Las Confesiones religiosas nombrarán libremente a todos los ministros, administradores y titulares de cargos y funciones eclesiásticas, que habrán de ser españoles. No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, el Estado se reserva el derecho de no reconocer en su función a los nombrados en virtud de lo establecido anteriormente cuando el nombramiento recaiga en persona que pueda ser peligrosa para el orden o la seguridad del Estado.
          Art. 11. Pertenecen a la propiedad pública nacional los templos de toda clase y sus edificios anexos, los palacios episcopales y casas rectorales, con sus huertas anexas o no, seminarios, monasterios y demás edificaciones destinadas al servicio del culto católico o de sus ministros. La misma condición tendrán los muebles, ornamentos, imágenes, cuadros, vasos, joyas, telas y demás objetos de esta clase instalados en aquéllos y destinados expresa y permanentemente al culto católico, a su esplendor o a las necesidades relacionadas directamente con él.
          Art. 12. Las cosa y derechos a que se refiere el artículo anterior seguirán destinados al mismo fin religioso del culto católico, a cuyo efecto continuarán en poder de la Iglesia católica para su conservación, administración y utilización, según su naturaleza y destino. La Iglesia no podrá disponer de ellos, y se limitará a emplearlos para el fin a que están adscritos. Sólo el Estado, por motivos justificados de necesidad pública y mediante una ley especial, podrá disponer de aquellos bienes para otro fin que el señalado en el párrafo anterior.
          Art. 20. Las Iglesias podrán fundar y dirigir establecimientos destinados a la enseñanza de sus respectivas doctrinas y a la formación de sus ministros. La inspección del Estado garantizará que dentro de los mismos no se enseñen doctrinas atentatorias a la seguridad de la República.
          Art. 23. Los Órdenes y Congregaciones religiosas admitidas en España conforme al artículo 26 de la Constitución no podrán ejercer actividad política de ninguna clase. La infracción de este precepto, en caso de que dicha actividad constituya un peligro para la seguridad del Estado, justificará la clausura por el Gobierno, como medida preventiva, de todos o de alguno de los establecimientos de la Sociedad religiosa a que pudiera imputársele. Las Cortes decidirán sobre la clausura definitiva del establecimiento o la disolución del instituto religioso, según los casos.
          17 de mayo de 1933

          19. EL DEBATE SOBRE CASAS VIEJAS
          EL SR. GUERRA DEL RÍO (diputado radical): [...] Nosotros hemos acusado al Gobierno, que es el que tiene que contestar a la acusación. Le hemos acusado de hechos concretos y eterminados: de su imprevisión para evitar los sucesos y de su crueldad en la represión de los mismos. No hemos dicho – me hubiera guardado yo mucho de ello– que el Ministro de la Gobernación hubiese directamente dado las órdenes para que en Casas Viejas se fusilase a presos, a gente ya indefensa. Lo que sí he dicho y repito es que hay que deducir que las instrucciones del Gobierno fueron de tal naturaleza que las fuerzas encargadas de reprimir la rebelión se tenían que conducir fatalmente de aquella manera. [...] Hemos dicho: hay 19 muertos y no ha habido un solo herido; esto no puede ser la consecuencia de una refriega. ¿Habéis contestado a esto? ¿Lo habéis desmentido? ¿Os atrevéis a desmentirlo ahora mismo? Pues, Sres. Diputados, nosotros apelamos a la Cámara: que la Cámara diga si cree que el Gobierno hace bien callando después de lo que aquí hemos dicho. (Muy bien, aplausos en la minoría radical.)
          EL SR. PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS (Azaña): Pido la palabra.
          EL SR. PRESIDENTE (de las Cortes): La tiene su señoría.
          EL SR. PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS (Azaña): Señores Diputados, el Sr. Guerra del Río defiende una proposición incidental que es un voto de censura para el Gobierno, suponiendo, partiendo
          de la hipótesis, de que el Gobierno se niega a entrar en una discusión acerca de los sucesos de Casas Viejas. El supuesto es inexacto. Las cosas han pasado a la vista de todo el mundo, y me sorprende un poco que se puede tergiversar de esta manera el argumento de la polémica. [...]
          En los sucesos de Casas Viejas, Sres. Diputados, por mucho que se hurgue no se encontrará un atisbo de responsabilidad para el Gobierno. En Casas Viejas no ha ocurrido sino lo que tenía que ocurrir. (Fuertes rumores y protestas en los bancos de las minorías; contraprotestas en la mayoría.) Planteado un conflicto de rebeldía a mano armada contra la sociedad y contra el Estado, lo que ha ocurrido en Casas Viejas era absolutamente inevitable, y yo quisiera saber quién era el hombre que, puesto en el Ministerio de la Gobernación [...], hubiera encontrado un procedimiento para que las cosas se deslizaran en Casas Viejas de distinta manera de cómo se han deslizado. (Rumores.) Quisiera que me dieran la receta, para conocerla. [...]
          ¿Es que se puede exigir a un Gobierno que prevea que va a haber un alzamiento anarquista o libertario en Casas Viejas o en la última aldea perdida del rincón de una sierra, donde el Estado no tiene ni siquiera agentes directos de su autoridad o tiene, a lo más, una pareja de la Guardia civil, donde incluso las autoridades locales, contaminadas por las propagandas revolucionarias extremistas, no tiene ningún interés en servir al Gobierno ni en ponerle en antecedentes de lo que allí pueda ocurrir? [...] De estas gentes, envenenadas por su propia y desgraciada miseria, que la República no ha creado; perdidos en su propia ignorancia, que la República no ha creado tampoco [...] no podía el Gobierno sospechar, ni atisbar siquiera a cien leguas, que iban a realizar un movimiento de esta naturaleza en unos riscos perdidos de la provincia de Cádiz. (El señor Alvarez Mendizábal: Donde hay puesto de la Guardia civil.- Rumores.)
          Se produce un alzamiento en Casas Viejas, con el emblema que han llevado al cerebro de la clase baja trabajadora española de los pueblos sin instrucción y sin trabajo, con el emblema absurdo del comunismo libertario, y se levantan unas docenas de hombres enarbolando esa bandera del comunismo libertario, y se hacen fuertes, y agreden a la Guardia civil, y causan víctimas a la Guardia civil. ¿Qué iba a hacer el Gobierno? Tengamos presente, Sres. Diputados, que esto ocurría al día siguiente de haber sido dominado el movimiento anarquista en Barcelona y de haber conseguido que este movimiento revolucionario no estallase, entre otros sitios, en Madrid y Zaragoza. Pero surge el incidente de Casas Viejas. Todavía en la provincia de Valencia había chispazos del mismo carácter; todavía en el propio Madrid había esos aventureros que se alistan en las jornadas revolucionarias y que no tienen nada de revolucionarios [...]. Y se promueve el incidente de Casas Viejas en estas circunstancias, y el Gobierno sabe que han sido sacrificados los guardias civiles que allí están, y el gobernador de Cádiz envía, por todo ejército, por toda muchedumbre de fuerzas republicanas, doce guardias de asalto, con un armamento de pistolas. Y estos hombres pasan doce horas a las puertas del pueblo, sin poder entrar, y, además, sin atreverse a entrar a viva fuerza, porque hubieran perecido todos. Y estos hombres tienen bajas, uno de ellos muere, otro cae mal herido, y cuando los sitiados rebeldes se pueden apoderar de las víctimas, al muerto le hacen objeto de un odio frenético e incomprensible en un hombre.
          Y pasan más horas, y entonces el Gobierno comienza a recibir informaciones de que el ejemplo de Casas Viejas se va a correr a otros lugares de la provincia de Cádiz, y de que la esperanza de la supuesta debilidad del Gobierno va a fructificar en nuevos estallidos de anarquía y de indisciplina social. Pues qué, ¿es algún secreto. Sres. Diputados, que en aquella misma noche, de las campiñas de Jerez, gran número de campesinos comenzaba una marcha sobre aquella ciudad andaluza para repetir en ella las escenas de horror, multiplicado quizá con los medios modernos, de los días de «La mano negra»? [...] Si se hubiera tratado de un suceso aislado, de un suceso sin conexión con ningún plan revolucionario, de un incendio producido en una materia combustible, pero rodeado de objetos incombustibles, se hubiera podido dejar aislada la hoguera hasta su total extinción. [...] En cuanto la rebeldía de Casas Viejas hubiera durado un día más, teníamos inflamada toda la provincia de Cádiz y ahora nos estarían diciendo que, por no haber sido severos, rápidos y enérgicos en la dominación de la rebeldía de Casas Viejas, habíamos provocado, con nuestra lenidad, la sublevación entera de todos los campesinos de la provincia de Cádiz (Rumores de aprobación.) Esto es lo que estaríais diciendo ahora y esta es la primera realidad.
          No hubo más remedio que acabarlo. ¿De qué manera? De la única manera posible. Horas enteras estuvo parlamentando la fuerza pública con los sitiados de Casas Viejas -¡horas enteras!-, y llegó un momento en que no hubo más remedio que reducirlos por la fuerza. ¿Es que es posible, Sres. Diputados, tomando un barrio o las casas de un pueblo a tiro limpio, es que es posible discernir si se van a hacer pocas o muchas víctimas? ¿Es que es posible que la fuerza pública haya dado mayores demostraciones de disciplina de las que ha dado en esta ocasión, no sólo allí, sino en otras partes, dejándose sacrificar sin repeler agresiones, muriendo en Barcelona, en Sallent, en Valencia, en el propio Casas Viejas, agotando hasta última hora la resistencia en el cumplimiento de su deber? ¿Se puede pedir más? [...] Nosotros deploramos que haya habido víctimas en Casas Viejas; lo deploramos y lo deploraremos siempre, como que haya habido víctimas entre los servidores del Estado. Pero, ¿es que no está en el deber de un gobernante, cuando llega un caso de éstos, en que la opinión pública está   pendiente de su acción, reclamándole unos y otros la rápida extinción de un incendio social; no está en la obligación del gobernante sobreponerse a sus íntimos sentimientos de piedad, de humanidad y de compasión por el prójimo y cumplir estricta y severamente con lo que es su deber? [...]
          Hay un hecho evidente, Sres. Diputados: el suceso de Casas Viejas, incidente penoso y dolorosísimo dentro de un gran plan revolucionario, ha sido contemplado con júbilo por todos los que tenían interés en el hundimiento de la República (Muy bien). [...] No afirmo ninguna conexión directa ni personal, mis escrúpulos no me lo permiten, pero que el aprovechamiento del desorden y de la confusión hubiera venido inevitablemente en favor del otro bando es una cosa innegable.
          Diario de Sesiones, 2 de febrero de 1933

          20. VALORACIÓN ANARQUISTA DE LA REPÚBLICA EN 1933
          Dos años de República, dos años de dolor, de vergüenza, de ignominia. Dos años que jamás olvidaremos, que tendremos presente en todo instante; dos años de crímenes, de encarcelamientos en masa, de apaleamientos sin nombre, de persecuciones sin fin. Dos años de hambre, dos años de terror, dos años de odio...
          La Tierra, 14 de abril de 1933


          21. LAS ELECCIONES MUNICIPALES DE 1933: UN ARTÍCULO
          He oído decir –en unión de millares de españoles– al jefe del Gobierno, en actos públicos, dirigiéndose a las oposiciones parlamentarias:
          –Yo no tengo por qué creer que la opinión pública está con vosotros. Pronto tendremos ocasión de comprobarlo: en las elecciones de abril. Si entonces resulta derrotado el Gobierno, ya sabemos lo que hay que hacer.
          Llegan las elecciones. El Gobierno obtiene solamente un poco menos de la tercera parte de los votos. Lógicamente el Gobierno –que parecía esperar esta prueba– debía dimitir. Pero Azaña ha encontrado varios argumentos, que ayer ofreció al entusiasmo de la mayoría.
          Primer argumento: Las elecciones han representado un triunfo para el régimen, porque resultaron victoriosos 9.000 republicanos. De este triunfo está orgulloso el Gobierno, que se apresura a hacerlo suyo con lágrimas de alegría en los ojos. El acendrado amor a las instituciones llevará al actual Ministerio a hacer extensivo este júbilo por solidaridad a todos los casos en que el país vote una mayoría republicana. Si el país vota 400 diputados radicales, el Gobierno, sollozando de satisfacción, continuará en el Poder. Si vota a 400 amigos del señor Maura, como el señor Maura y sus amigos son republicanos, el Gobierno, estremecido de contento, continuará aferrado al banco azul.
          Segundo argumento: Los concejales derechistas no cuentan. El señor Azaña los suprime del cómputo. ¿Son derechistas? Luego no son concejales. Lógica. Todos estos votos constituyen lo que Azaña denomina «una alucinación». ¡Ah! Y cuidado con lo que hacen las demás oposiciones. Porque si suman esos concejales a los obtenidos por ellas, para demostrar que en total son muchos más que los del Gobierno, son contaminadas de derechismo. Y al contaminarse de derechismo, tampoco existente; se ven repentinamente convertidas en alucinaciones consortes.
          Tercer argumento: Por si no se admite ninguno de los anteriores, queda aclarado desde la altura del Poder que los distritos que votaron en estas elecciones parciales son «burgos podridos». El señor Azaña ha dicho que son burgos podridos. Y ahí queda eso. Cuando él habló de que de este ensayo saldría aclarado suficientemente si la opinión estaba al lado del Gobierno o en contra de él, no sabía de qué clase de burgos de trataba. Pero comenzaron a llevarle datos del Ministerio de la Gobernación. En toda Valencia, tres concejales azañistas. Y Azaña olfateó el dato. Otro Ayuntamiento. Otra derrota. Nuevo olfateo, ya con el ceño fruncido. Y, de pronto, un gesto de asquito, el de Júpier al sacudir el regazo hasta el que el audaz escarabajo había subido con su bolita:
          –¡Pero que porquería de Ayuntamientos es ésta! ¡Si están todos podridos!
          Argucia inatacable y que asegurará la permanencia de Azaña en el mando todo el tiempo que le apetezca. Bastará este gerundio en las disposiciones oficiales: «Declarando podrida toda la provincia de X, que no ha votado un solo diputado ministerial.»
          Si, en fin, flaqueasen los tres procedimientos, queda el que propuso en la sesión de ayer un diputado de la mayoría: echar a la calle a las oposiciones –aunque los pobres molestan lo menos que pueden–, y, ya a solas, todo marcharía mejor, desde el reparto de cargos hasta la aprobación de las leyes. Y si tampoco esto alcanzase la ansiada eficacia, existe un recurso supremo: sacar una pistola. Esta excelente idea se le ocurrió también ayer a un diputado socialista.
          Resumen: una situación que dispone de tantos recursos que no puede derrumbarse. Los que pretenden otra cosa es que sienten el inmoderado apetito del Poder, como afirma sensatamente el señor Azaña con un carrillo hinchado por la cartera de Guerra, el otro por la de Hacienda y mientras insaliva la Presidencia del Consejo. Si algo molesta su sensibilidad –después de los burgos podridos– es que existan personas que sientan el afán de ser ministros.
          WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ en ABC, 26 de abril de 1933


          22. LA DERIVA REVOLUCIONARIA DEL PSOE
          LARGO CABALLERO (Escuela de Verano, 13 de agosto de 1933): ¿Asustarse de la dictadura del proletariado? ¿Por qué? No hay que temer, si asumimos plenamente el poder. [...] En Marx se leen estas palabras: “El período de transición política hacia el nuevo Estado es inevitablemente la dictadura del proletariado”. Yo no acepto ni creo en la evolución pacífica. Esto no es imitar a Rusia; pero tampoco encuentro reparos que oponer a su política. Las circunstancias revisten en España caracteres muy parecidos a los de Rusia. El sentimiento obrero tiene que estallar inevitablemente, y debemos estar preparados.
          LARGO CABALLERO (Mitín del 1 de octubre de 1933): Se nos ha expulsado del gobierno de una manera indecorosa y se ha dado el poder a los saboteadores de la República. [...] Esto no lo puede tolerar ni el partido ni la clase trabajadora. Nos remuerde la conciencia de haber dado los votos para la Presidencia de la República. [...] El espíritu borbónico continúa en el Palacio de Oriente. [...] Hemos cancelado nuestros compromisos con los republicanos. Yo prefiero la anarquía y el caos al fascismo. La clase trabajadora debe aspirar a tener en sus manos el poder íntegramente. Tenemos que convertir el régimen en república socialista.
          LARGO CABALLERO (Mitín del 15 de noviembre de 1933): Nosotros no hemos dicho nunca que se pueda socializar todo de un día para otro. Por eso en nuestra táctica aceptamos y propugnamos un período de transición, durante el cual la clase obrera, con sus manos, realiza la obra de la socialización y del desarme económico y social de la burguesía. (Muy bien.) Eso es lo que nosotros llamamos la dictadura del proletariado, hacia la cual vamos. (Formidable ovación y vivas al Lenin español.) Y ese período de transición desembocará luego en el socialismo integral. (Se repite la ovación.) Pero cuando hablamos de la dictadura del proletariado, camaradas, los enemigos, recordando que está establecida en Rusia y que la preconizó Marx, se asustan. Algunos de ellos creen que la dictadura proletaria es una especie de dictadura de Primo de Rivera. (Risas.) No es así como la entendemos. La dictadura proletaria no es el poder de un individuo, sino del partido político expresión de la masa obrera, que quiere tener en sus manos todos los resortes del Estado, absolutamente todos, para poder realizar una obra de gobierno socialista. (Gran ovación.)

          23. RECHAZO A LA DERIVA REVOLUCIONARIA DEL PSOE
          BESTEIRO (presidente de la UGT, 2 de julio de 1933): El país no está económica ni socialmente preparado para un gobierno socialista. Se preconiza saltar por encima de todo para imponer nuestra república. ¿Vamos a ser bolcheviques? ¿Y para eso hemos estado tanto tiempo luchando contra el partido comunista? Si el intento bolchevique triunfase en España, la República sería la más sanguinaria de la Historia contemporánea. Instaurada la república, pensar en una dictadura es un contrasentido. Yo me declaro enemigo de la dictadura del proletariado.
          INDALECIO PRIETO (socialista, Madrid 26 de julio de 1933): He oído a varias gentes y a obreros entusiasmarse pensando en que nos apoderaremos del poder, aunque sea dictatorialmente. Es un error terrible. Me aterra pensar lo que sería en España una dictadura del proletariado. Si eso sucediese alguna vez, se vertería mucha sangre; pero tanta de capitalistas como de obreros. Bolchevizar no es el camino. Debemos fijarnos en el socialismo inglés.


           24. GIL ROBLES ANTE LAS ELECCIONES
          Queremos una patria totalitaria, y me sorprende que se nos invite a que vayamos fuera en busca de novedades, cuando la política unitaria y totalitaria la tenemos en nuestra gloriosa tradición. [...]
          [La unión de las derechas servirá] para formar el gran frente antimarxista, porque la necesidad del momento es la derrota del socialismo. [...] No queremos el poder conseguido por contubernios y colaboraciones. El poder ha de ser íntegro para nosotros. Para la realización de nuestro ideal no nos detendremos en formas arcaicas. Cuando llegue el momento, el Parlamento se somete o desaparece. La democracia será un medio, pero no un fin. Vamos a liquidar la revolución.
          JOSÉ MARÍA GIL ROBLES, acto en el cine Monumental de Madrid, 15 de octubre de 1933

          25. MANIFIESTO ELECTORAL ANTIMARXISTA
          Electores de Madrid: Los candidatos designados por las organizaciones políticas y fuerzas sociales representadas en la coalición antimarxista utilizan un derecho y, a la vez, cumplen un deber al dirigirse al cuerpo electoral para solicitar de él su voto y su apoyo.
          Los candidatos de la coalición antimarxista defenderán resueltamente y a todo trance la necesidad de una inmediata derogación, por la vía que en cada caso proceda, de los preceptos, tanto constitucionales como legales, inspirados en designios laicos y socializantes, en realidad encaminados a destruir así el inmenso patrimonio moral como la ya exhausta riqueza material de la sociedad española; trabajarán sin descanso para lograr la cancelación de todas las disposiciones confiscadoras de la propiedad y persecutorias de las personas, de las asociaciones y de las creencias religiosas. Y, finalmente, solicitarán, como prenda de paz, la concesión de una amplia y generosa amnistía, tan generosa y amplia como la reclamada y obtenida por el socialismo en 1917.
          JOSÉ MARÍA GIL ROBLES, JOSÉ CALVO SOTELO y otros


          26. LA FUNDACIÓN DE FALANGE ESPAÑOLA
          He aquí lo que exige nuestro sentido total de la patria y del estado que ha de servirla: Que todos los pueblos de España, por diversos que sean, se sientan armonizados en una irrevocable unidad de destino. Que desaparezcan los partidos políticos. Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político. En cambio, nacemos todos miembros de una familia; somos todos vecinos de un municipio;  nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo. Pues si esas son nuestras unidades naturales; si la familia y el municipio y la corporación es en lo que de veras vivimos, ¿para qué necesitamos el instrumento intermediario y perniciosos de los partidos políticos, que, para unirnos en grupos artificiales, empiezan por desunirnos en nuestras realidades auténticas? [...]
          Queremos que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombre, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serlo, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna. [...]
          Y queremos, por último, que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque ¿quién ha dicho –al hablar de “todo menos la violencia”– que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y los pistolas cuando se ofende a la justicia o a la patria.
          JOSÉ ANTONIO, mitin fundacional en el Teatro de la Comedia, 29 de octubre de 1933
          27. LOS ANARQUISTAS ANTE LAS ELECCIONES
          ¡Trabajadores, no votéis! El voto es la negación de la personalidad. Volved la espalda a los que os lo piden. Son vuestros enemigos. Esperan llegar al poder aprovechando vuestra confianza. [...] Nosotros no necesitamos Estado ni Gobierno. [...] No os preocupéis de que emerjan triunfantes de esta forma los derechistas o los izquierdistas. Todos son reaccionarios. ¡Destruid las papeletas! ¡Destruid las urnas electorales! ¡Romped la cabeza de los supervisores de las papeletas, así como las de los candidatos!
          Tierra y Libertad, 10 de noviembre de 1933


          EL BIENIO DE CENTRO DERECHA
          28. GIRO AL CENTRO DE LA CEDA
          [El Consejo de la CEDA entiende que] no es momento oportuno para un gobierno de derechas, [y desea contribuir] a normalizar la vida política de España sin violencias ni trastornos. [Para ello] dará todas las facilidades precisas para la formación y vida decorosa de un gobierno de centro que supiera recoger la tendencia manifestada de un modo arrollador en las pasadas elecciones de rectificación de la anterior política sectaria y socializante.
            CONSEJO DE LA CEDA, 6 de diciembre de 1933

          29. LAS REFORMAS AGRARIAS DE LA CEDA
          Yo aspiraba a que esta distribución de la tierra la hicieran los propietarios por propio convencimiento. Aspiraba eso. Pero hasta aquí es lo cierto que por los peligros que supone el régimen caótico de arriendos que existe, los propietarios no se atreven a iniciar estas empresas de división de la propiedad. [...] Aquí vendrá una Ley de Arrendamientos en que se darán garantías a los propietarios que establezcan el sistema de aparcería, pero que jamás puedan ser privados de la propiedad, y por este sistema de aparcería irá poco a poco mejorando la situación del obrero. También vendrá pronto un proyecto de acceso a la propiedad. Los asentamientos pueden fracasar, pero la división de la tierra para que una familia de labradores pueda cumplir su misión, y con el tiempo adquirir la tierra en propiedad, eso no puede fracasar. Tengo que decirlo, que en virtud de esta obra necesaria de reforma agraria, aunque muchos, que hoy tienen mucho, se queden con algo menos, todos deben tener algo. [...] No hay que olvidar que, además del desarme material, hace falta el desarme moral, y no hay desarme moral si se sigue en plan de una sociedad egoísta que no se preocupa más que de la satisfacción de las propias necesidades, sin tener una palabra de solidaridad y de paz con los desvalidos.
          MANUEL GIMÉNEZ FERNÁNDEZ (Ministro de Agricultura) en las Cortes, 21 de noviembre de 1934

          30. LA LEY DE RECTIFICACIÓN DE LA REFORMA AGRARIA
          Queda derogada la base octava de la Ley de Reforma Agraria en cuanto autoriza la expropiación sin indemnización de fincas rústicas, con anulación de los acuerdos de expropiación anteriores a la presente Ley, y en los demás extremos que se opongan a lo dispuesto en ésta.
          Las expropiaciones realizadas de hecho hasta la fecha quedan convertidas en ocupaciones temporales, que se regirán por los preceptos de la base novena de la referida Ley, satisfaciéndose a los  propietarios la renta correspondiente desde el día de la incautación de las fincas, y caducando la ocupación a los nueve años, si antes no se hubiere efectuado la expropiación [...].
          La expropiación de las fincas, cualquiera que sea su titular, se efectuará previo pago al contado de su valor, que se señalará en tasación pericial contradictoria, por técnicos agrícolas. [...]
          Segunda Ley de Reforma Agraria, de 1 de agosto de 1935

          30. LA RADICALIZACIÓN DE LAS FUERZAS POLÍTICAS
          Decálogo del joven socialista
          1. Los jóvenes socialistas deben acostumbrarse a las movilizaciones rápidas, formando militarmente de tres en fondo.
          2. Cada nueve (tres filas de tres) formarán la década, añadiéndole un jefe, que marchará al lado izquierdo.
          3. Hay que saludar con el brazo en alto -vertical- y el puño cerrado, que es un signo de hombría y virilidad.
          4. Es necesario manifestarse en todas partes, aprovechando todos los momentos, no despreciando ninguna ocasión. Manifestarse militarmente, para que todas nuestras acciones lleven por delante una atmósfera de miedo o de respeto.
          5. Cada joven socialista, en el momento de la acción, debe considerarse el ombligo del mundo y obrar como si de él y solamente de él dependiese la victoria.
          6. Solamente debe ayudar a su compañero cuando éste ya no se baste a ayudarse por sí solo.
           7. Ha de acostumbrarse a pensar que en los momentos revolucionarios la democracia interna en la organización es un estorbo. El jefe debe ser ciegamente obedecido [...].
          8. La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro es que el Socialismo solamente puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que propugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no pasa de ser un traidor, consciente o inconscientemente.
          9. Cada día, un esfuerzo nuevo, en la creencia de que al día siguiente puede sonar la hora de la revolución.
          10.Y sobre todo esto: armarse. Como sea, donde sea y por los procedimientos que sean. Armarse. Consigna: Ármate tú, y al concluir arma si puedes al vecino, mientras haces todo lo posible por desarmar a un enemigo.
          Renovación. Órgano de la Federación de Juventudes Socialistas de España, 6 enero 1934
          Los 18 puntos de la Juventud de Acción Popular, 1934
          1. Espíritu español. Pensar en España. Trabajar por España. Morir por España.
          2. Disciplina. Los jefes no se equivocan.
          3. Juventud. Fe. Arrojo. Voluntad. Espíritu joven en la política nueva. Derogación de la legislación sectaria, socializante y antiespañola.
          4. Familia cristiana frente a modernismo pagano.
          5. Fortaleza de la raza. Educación preliminar. Abolición del soldado de cuota.
          6. Libertad de enseñanza. Los hijos no son del Estado.
          7. El amor de la región, base del amor a España.
          8. Especialización. Más preparación y menos discursos.
          9. Nuestra revolución es justicia social. Ni capitalismo egoísta ni marxismo destructor.
          10. Más propietarios y más justa distribución de la riqueza.
          11. Guerra al señoritismo decadente y a la vagancia profesional. [...]
          12. Antiparlamentarismo. Antidictadura. El pueblo se incorpora al Gobierno de un modo orgánico y jerárquico, no por la democracia degenerada.
          13. Reconstrucción de España. Guerra a la lucha de clases. La economía al servicio de la nación.
          14. España fuerte, respetada en el mundo.
          15. Primero, la razón. Frente a la violencia, la razón y la fuerza.
          16. Prestigio de la autoridad. Poder ejecutivo fuerte. Prevenir mejor que reprimir.
          17. Ante los mártires de nuestro ideal: ¡Presente y adelante!.
          18. Ante todo, España. Y sobre España, Dios. El Escorial, 22 de abril de 1934
          La unión de FE y JONS
          1.º Creación del movimiento político Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional
          Sindicalista. Lo fundan F.E. y JONS reunidos.
          2.º Se considera imprescindible que el nuevo movimiento insista en forjarse una personalidad política que no se preste a confusionismos con los grupos derechistas.
          3.º Encaje de las jerarquías de F.E. y JONS. Recusación en los mandos del nuevo movimiento de los camaradas mayores de cuarenta y cinco años.
          4.º Afirmación Nacional-Sindicalista de un sentido de acción directa revolucionaria.
          5.º El nuevo movimiento ha de ser organizado de modo preferente por los actuales jerarcas Jonsistas en Galicia, Valladolid y Bilbao, y de acuerdo inmediato con las actuales organizaciones de F.E. en Barcelona, Valencia, Granada, Badajoz y sus zonas.
          6.º El emblema del nuevo movimiento ha de ser el de las Flechas y el Yugo Jonsista, y la bandera, la actual de las JONS: Roja y Negra.
          7.º Elaboración de un programa concreto Nacional-Sindicalista donde aparezcan defendidas y justificadas las bases fundamentales del nuevo movimiento: Unidad, acción directa, anti-marxismo y una línea económica revolucionaria que aseguren la redención de la población obrera, campesina y de pequeños industriales. Madrid, 13 de febrero de 1934
          Por F.E., JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA - Por JONS, RAMIRO LEDESMA

          31. INSTRUCCIONES PARA LA INSURRECCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE DE 1934
          Instrucciones preliminares
          5. Las juntas provinciales se hallan investidas de autoridad plena sobre toda la provincia, y las juntas locales sobre todos los individuos de la localidad. [...]
          12. Conviene tener dentro de las organizaciones enemigas personas de confianza que nos faciliten información fiel de sus planes y medios. [...]
          14. Conviene estar prevenidos contra las noticias falsas que el gobierno o los enemigos de todas clases puedan esparcir por medio de la prensa o la radio, tales como “el movimiento está dominado”, “sus directores detenidos”, etc., etc. Cada pueblo debe hacerse a la idea de que tiene que ser un firme sostén de la insurrección, sin ocuparse de lo que ocurra en otros lugares. La debilidad ajena no justifica la propia. El triunfo del movimiento descansará en la extensión que alcance y en la violencia con que se produzca, más el tesón con que se defienda.
          15. Los grupos de acción han de convertirse en guerrillas dispuestas a desarrollar la máxima potencia. En esta acción nos lo jugamos todo y debemos hallarnos dispuestos a vencer o morir. Una vez empezada la insurrección no es posible retroceder. [...]
          Instrucciones generales
          18. Con los individuos más decididos y de mayor confianza dispuestos a ejecutar sin discusión las órdenes que se den, se formarán grupos de diez, dos de los cuales serán [...] jefe y subjefe. Estos grupos deberán estar armados y sus jefes les instruirán en ejercicios de tiro y táctica militar. [...]
          23. Las relaciones con los demás sectores afines serán cordiales sin el menor confusionismo; [… se comprometerán] a respetar la dirección del movimiento que siempre debe ser nuestra. [...]
          35. [Los grupos de acción] se encargarán de facilitar a la Junta Local los nombres y domicilios de las personas que más se han significado como enemigos de nuestra causa o que puedan ser más temibles como elemento contrarrevolucionario. Estas personas deben ser tomadas en rehenes al producirse el movimiento, o suprimidas si se resisten. [...]
          43. Rápidamente apoderarse de las autoridades y personas de más importancia y guardarlas en rehenes. [...]
          44. Preferentemente hay que inutilizar la fuerza pública de los pueblos desarmándola totalmente aunque prometa permanecer neutrales. [...]
          48. [...] deberá hacerse una guerra de guerrillas [...].
          49. Las casas cuarteles de la Guardia Civil deben incendiarse si previamente no se entregan. Son depósitos que conviene suprimir. [...]
          51. Si fuerzas superiores del gobierno intentasen reconquistar un pueblo [...], lo abandonarán llevándose los rehenes [...].
          54. Cuando una ciudad caiga en manos de los revolucionarios, nada debe justificar su abandono. Aunque la lucha se prolongue no debe desmayarse. Cada día que pase aumentará el número de los rebeldes. En cambio la moral del enemigo irá decayendo. Nadie espere triunfar en un día en un movimiento que tiene todos los caracteres de una guerra civil. En este movimiento, el tiempo es el mejor auxiliar. [...]
          65. Donde sea posible, utilizar uniformes del ejército, incluso de oficiales, para dar impresión de insubordinación militar. [...]
          68. Triunfante el movimiento revolucionario, lo primero que debe asegurarse es el dominio absoluto de la población, perfeccionando las milicias armadas, ocupando los sitios estratégicos, desarmando totalmente a las fuerzas contrarias y ocupando los edificios públicos. [...]
          71. Siguiendo las instrucciones y órdenes de la Junta Local se nombrará una Junta administrativa [...] cuyas órdenes se acatarán sin discusión y, si fueren abusivas, se acatarán también, pero denunciándolas inmediatamente a la Junta provincial que deberá proceder rápidamente a enviar a un delegado suyo con plenos poderes cuyas resoluciones se acatarán. [...]
          73. Durante el movimiento revolucionario toda la energía y todos los medios serán pocos para asegurar el triunfo. Una vez que éste se haya logrado, debe ponerse la misma energía para evitar crueldades innecesarias ni daños, sobre todo en cosas que puedan ser luego útiles o necesarias para los fines de la revolución.
          Otras instrucciones
          Es indudable: el hecho no puede ocultarse al observador menos perspicaz, que estamos viviendo un período revolucionario, el cual quedó abierto en el mismo instante en que se decretó la disolución de las Cortes Constituyentes. La posterior actuación, francamente contrarrevolucionaria, del poder público, que acentúa por días su persecución y su enemiga contra las organizaciones proletarias y la actitud adoptada por el Partido Socialista [...] hacen prever que el período aludido se halla próximo a  desembocar en un movimiento de masas para el asalto al poder. Convencidos de la inminencia del hecho, se hace preciso discurrir un poco sobre la forma en que este movimiento de masas haya de llevarse a cabo. [… La organización en milicias proletarias tendrá numerosas ventajas, y] sería la cantera formidable de la que habrían de extraerse luego la policía y el ejército del estado socialista, imprescindibles en absoluto para garantizar la construcción de la nueva sociedad.

          32. EL PSOE ANTE EL NOMBRAMIENTO DE MINISTROS DE LA CEDA
          Trabajadores: Hoy quedará resuelta la crisis. La gravedad del momento demanda de vosotros una subordinación absoluta a los deberes que todo el proletariado se ha impuesto. La victoria es aliada de la disciplina y de la firmeza.
          Cuando escribimos estas líneas no hay [...] gobierno que reemplace al dimisionario. El señor Lerroux conserva los poderes y se dispone, en el día de hoy, a continuar sus gestiones [...]. En efecto, la versión que se facilita a la opinión es que inconvenientes de poca monta, detalles, han impedido dejar constituido ayer el Gobierno, cuyos núcleos fuertes serán de un lado los radicales y del otro los cedistas. Será hoy, pues, cuando el disparate se consume. Ante semejante contingencia, extremadamente funesta para España, no nos queda otra posibilidad que ratificar nuestras palabras serenas de ayer. [...]
          El certero instinto popular raramente se equivoca. Y es ese instinto el que difunde la noticia de que el peligro de una regresión al pasado es inminente. El buen pueblo que saludó emocionado la victoria del 14 de abril está que no sale de su asombro. ¿Tan breve es el tránsito de la ilusión a la desesperación? Es increíble. [...] Mas, ¿qué hacer? Esta es la pregunta que se habrán formulado a estas horas cientos de miles de españoles: ¿Qué hacer? Dos son los caminos: el de la resignación, que a nadie aconsejamos, y el de la oposición, que será el nuestro. [...]. El lector, pues, puede recargar la palabra oposición con los acentos que le resulten más gratos, en la seguridad de que no sufrirá engaño. Transigir con la CEDA en el Poder es conformarse buenamente con una restauración borbónica.
          Es admitirla como inevitable. ¿Se avienen a eso los republicanos? Nosotros, no. Seguimos siendo intransigentes en alto grado. La CEDA es el desafío a la República y a las clases trabajadoras. Y nadie puede jactarse hasta ahora de habernos desafiado con impunidad y sin que le ofreciésemos, inmediata y eficaz, nuestra respuesta. Recapitulemos un instante: ayudamos a la implantación de la República, nos avinimos a que se encauzase por un derrotero democrático y parlamentario, supimos disculparle yerros de bulto; todo eso hicimos y mucho más. ¿Es que se nos puede pedir que nos crucemos de brazos ante el peligro de que la República pacte su propia derrota? Se nos pediría, en tal caso, complicidad con un delito, y preguntamos: ¿Quién es el que puede hacernos esa petición? [...] La degradación republicana ha llegado al límite previsto, y, asumiendo la responsabilidad de nuestras palabras y nuestros actos, revaloramos nuestras palabras de ayer: Ni un paso atrás. Quienes estén en nuestra línea, que es la línea de todos los trabajadores españoles, que sumen gozosos sus esfuerzos al esfuerzo socialista. Todavía es tiempo, o, mejor dicho: ahora es tiempo. Después...; después puede ser –con uno u otro resultado– demasiado tarde.
          El Socialista, 4 de octubre de 1934

          33. PROCLAMAS Y BANDOS DE LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS
          Disposiciones del Comité Revolucionario
          Hacemos saber: Que el Comité Revolucionario, como intérprete de la voluntad popular y velando por los intereses de la Revolución se dispone a tomar con la energía necesaria todas las medidas conducentes a encauzar el curso del movimiento. A tal efecto, disponemos:
          1.º El cese radical de todo acto de pillaje, previniendo que todo individuo que sea cogido en un acto de esta naturaleza será pasado por las armas. 2.º Todo individuo que posea armas debe presentarse inmediatamente ante el Comité a identificar su personalidad. A quien se coja con armas en su domicilio o en la calle, sin la correspondiente declaración, será juzgado severísimamente. 3.º Todo el que tenga en su domicilio artículos, producto del pillaje, o cantidades de los mismos que sean producto de ocultaciones, se les conmina a hacer entrega de los mismos inmediatamente. El que así no lo haga, se atendrá a las consecuencias naturales como enemigo de la Revolución. 4.º Todos los víveres existentes, así como artículos de vestir, quedan confiscados. 5.º Se ruega la presentación inmediata ante este Comité de todos los miembros pertenecientes a los Comités directivos de las organizaciones obreras de la localidad para normalizar la distribución y consumo de víveres y artículos de vestir. 6.º Los miembros de los Partidos y Juventudes obreras de la localidad deben presentarse inmediatamente con su correspondiente carnet para constituir la Guardia Roja, que ha de velar por el orden y la buena marcha de la Revolución. En Oviedo, a 9 de octubre de 1934.- El Comité Revolucionario.

          Comité Revolucionario. Bando
          Hacemos saber: Desde la aparición de este bando queda constituido el Ejército Rojo, pudiendo pertenecer a él todos los trabajadores que estén dispuestos a defender con su sangre los intereses de nuestra clase proletaria. Este ejército quedará compuesto y se dirigirá en la forma siguiente:
          1.º Todos los que hayan cumplido los dieciocho años hasta treinta y cinco, pueden inscribirse al Ejército Rojo. 2.º Las deserciones o desobediencias al mando serán castigadas con severidad. [...] 4.º Quedan excluidos de pertenecer al Ejército Rojo aquellos que hayan pertenecido a la clase explotadora.
          El aplastamiento de los contrarrevolucionarios, la conservación de nuestras posiciones exige tener un Ejército invencible, aguerrido y valiente para edificar la sociedad Socialista.
          Nota.- Todos los días, desde las ocho de la mañana, queda abierta la oficina de inscripción en las dependencias del Ayuntamiento.-
          El Comité Revolucionario

          Comité Revolucionario de Alianza Obrera y Campesina de Asturias
           Camaradas: Ha llegado el momento de hablar claro ante la magnitud de nuestro movimiento, que ha triunfado en toda a España. Sólo os recomendamos un último esfuerzo, nada más que quedan pequeños focos de enemigos que se esfuerzan en resistir inútilmente. Las arrolladoras fuerzas de la revolución se apoderaron de Cataluña, que está en poder de nuestros camaradas. En Madrid, Valencia y Zaragoza, Andalucía, Extremadura, Galicia, Vizcaya y el resto de España, sólo quedan pequeños focos de enemigos, como os acabamos de decir. El cañonero Dato y otros buques de guerra se han puesto al servicio de la revolución, y para terminar de una vez con esta situación, en lo que respecta a  Oviedo, debemos de dar el último empujón contra los defensores del capital moribundo. No hacer caso en absoluto de los pasquines que arrojen los aeroplanos, ni de las falsas noticias de nuestros enemigos.-
          El Comité Revolucionario.

          El Comité Provincial Revolucionario de Asturias.
          ¡Proletarios todos, obreros y campesinos! Nuestra Revolución sigue su marcha ascendente. De esta realidad que nadie os aparte. De nuestra potencia es un exponente la debilidad de las fuerzas enemigas acusada en los procedimientos asesinos que emplean en la lucha, penetrando en las casas de Oviedo en los hogares pobres y degollando con la gumia de uso en las cabilas del Rif, seres inocentes, niños en presencia de sus madres, provocando la locura de estas mártires por muchos conceptos, para luego rematarlas con fruición demoníaca.
          ¡Obreros: En pie de guerra! ¡Se juega la última carta! Nosotros organizamos sobre la marcha el ejército rojo. El servicio obligatorio con la incorporación a filas de todos los hombres desde los diecisiete a los cuarenta años. Todos a sumarse a la Revolución. Aquel que no sea apto para el frente, tendrá su destino en los Comités organizadores o en servicios complementarios. Lo repetimos: En pie de guerra. ¡Hermanos! el mundo nos observa. España, la España productora, confía su redención a  nuestros triunfos. ¡Que Asturias sea un baluarte inexpugnable!
          Y si su Bastilla fuera tan asediada, sepamos antes que entregarla al enemigo, confundir a éste entre escombros, no dejando piedra sobre piedra. Rusia, la patria del proletariado, nos ayudará a construir sobre las cenizas de lo podrido el sólido edificio marxista que nos cobije para siempre. Adelante la Revolución. ¡Viva la dictadura del proletariado!
          Dado hoy, 16 de octubre de 1934.

          34. INTIMACIONES A LA RENDICIÓN DE LOS REVOLUCIONARIOS DE ASTURIAS
          Rebeldes de Asturias, ¡rendíos!.
          Es la única manera de salvar vuestras vidas: la rendición sin condiciones, la entrega de las armas antes de veinticuatro horas. España entera, con todas sus fuerzas, va contra vosotros, dispuesta a aplastaros sin piedad, como justo castigo a vuestra criminal locura. La Generalidad de Cataluña se rindió a las tropas españolas en la madrugada del domingo. Companys y sus hombres esperan en la cárcel el fallo de la Justicia. No queda una huelga en toda España. Estáis solos y vais a ser las víctimas de la revolución vencida y fracasada. El daño que os han hecho los bombardeos y las armas de las tropas no son nada más que un triste aviso del que recibiréis implacablemente si antes de ponerse el sol no habéis depuesto la rebeldía y entregado las armas. Después iremos contra vosotros hasta destruiros sin tregua ni perdón. ¡Rendíos al gobierno de España! ¡Viva la República!
          Octavillas lanzadas por el ejército sobre Mieres, octubre de 1934

          5. MANIFIESTO DE COMPANYS EN BARCELONA
          Catalanes: Las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretendían traicionar a la República han conseguido su objetivo y han asaltado el Poder. Los partidos y los hombres que han hecho públicas manifestaciones contra las menguadas libertades de nuestra tierra y los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña, constituyen hoy el soporte de las actuales instituciones. Los hechos que se han producido dan a todos los ciudadanos la clara sensación de que la República en sus fundamentales postulados democráticos se encuentra en gravísimo peligro. Todas las fuerzas auténticas republicanas de España y los sectores socialistas avanzados, sin distinción ni excepción, se han alzado en armas contra la audaz tentativa fascista. La Cataluña liberal, democrática, republicana, no puede estar ausente de la protesta que triunfa por todo el país, ni puede silenciar su voz de solidaridad con sus hermanos que en tierra hispana luchan hasta 7morir por la libertad y el derecho.
          Cataluña enarbola su bandera, llama a todos al cumplimiento del deber y a la obediencia debida al Gobierno de la Generalidad, que desde ente momento rompe toda relación con las instituciones falseadas. En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el Gobierno que presido asume todas las facultades del Poder en Cataluña, proclama el Estado Catalán en la República Federal Española y establece y fortifica la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, los invita a establecer en Cataluña el Gobierno Provisional de la República, que hallará en nuestro pueblo catalán el más generoso impulso de fraternidad en el común anhelo de edificar una República Federal, libre y magnífica. Aspiramos a establecer en Cataluña el reducto indestructible de las esencias de la República. Invito a todos los catalanes a la obediencia al Gobierno y a que nadie desacate sus órdenes, con el entusiamo y la disciplina del pueblo.
          Nos sentimos fuertes e invencibles; mantendremos a raya a quien sea, pero es preciso que cada uno se contenga, sujetándose a la disciplina y a la consigna de los dirigentes. El Gobierno desde este momento obrará con energía inexorable para que nadie trate de perturbar ni pueda compremeter los patrióticos objetivos de su actitud.
          ¡Catalanes! La hora es grave y gloriosa. El espíritu del presidente Maciá, restaurador de la Generalidad, nos acompaña. ¡Cada uno a su lugar y Cataluña y la República en el corazón de todos!
          ¡Viva la República! ¡Viva la libertad!
          COMPANYS, desde el balcón del Palacio de la Generalidad, 6 de octubre de 1934

          36. LAS DERECHAS Y EL CENTRO ANTE LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS
          CALVO SOTELO (Derecha monárquica, oposición): El partido socialista tiene la responsabilidad directa de este movimiento, agravada por los siguientes motivos: Primero.- El partido socialista, que votó esta Constitución, se lanza contra ella para establecer una dictadura que va, no sólo contra la República, sino contra el régimen social y económico. Segundo motivo.- Su táctica discrepa de la de todos los partidos socialistas solventes de Europa, puesto que ninguno patrocina la lucha de clases en forma violenta. Tercer motivo.- A los dos años de haber luchado los socialistas contra la revolución desencadenada por la CNT y la FAI, dicen un buen día que es compromiso suyo ir a la revolución social porque la lucha de clases es inseparable del marxismo. Debemos sentar el principio con todas sus con-secuencias: hay que suprimir la lucha de clases. Como hecho y como propaganda. El morbo que lleva al país a estas luchas feroces no está sólo en los partidos; hay que buscarlo, además, en los cuerpos legales de la misma República [...]
          GIL ROBLES (CEDA, gubernamental): ¿Es que no sabemos la fecha [época de la dictadura de Primo de Rivera] en que se cedió al Sindicato [socialista] Minero de Mieres de Asturias para su explotación la mina de San Vicente? Se cometió un error que ha seguido cometiéndose después: el de creer que el partido socialista obraba de buena fe y que por captación podría obtenerse algo de él. Es el mismo error en que incurrió la República. El partido socialista ha recibido auxilios y protecciones de gobiernos parlamentarios monárquicos, de gobiernos dictatoriales monárquicos y de gobiernos republicanos. Y cuando ha ocurrido eso, y esta realidad nadie puede negarla, cuando ese partido, preparando la revolución desde el poder desencadenó el movimiento subversivo más criminal que se ha cometido en España, entonces hay quien [se refiere a la derecha monárquica] se vuelve contra un gobierno que tiene veinte días de vida, nacido en el fragor del combate para decirle: ¡Tú eres responsable de todos los errores del pasado y del presente!
          SAMPER (radical, gubernamental): El partido socialista, con motivo del advenimiento de la República, adquirió un predominio superior al que le correspondía: en primer término, porque gozó de un trato de favor durante la Dictadura que le permitió organizarse adecuadamente, mientras los demás partidos políticos eran perseguidos; en segundo lugar, porque obtuvo una participación en las candidaturas de las Cortes Constituyentes desproporcionada a sus fuerzas, merced a su habilidad para inmiscuirse en las organizaciones republicanas. Y, por último, porque en cuanto alcanzó una participación en el poder no se dedicó a servir los intereses de la patria, sino a organizar sus fortalezas y sus unidades de combate, ocupando dentro de la República una posición privilegiada.
          Intervenciones en las Cortes los días 6 y 7 de noviembre de 1934

          37. EL CASO DEL “ESTRAPERLO” EN LAS CORTES
          Sesión en las Cortes del 22 de octubre de 1935
          GOICOECHEA, monárquico, en la oposición: Si se tratase de una denuncia poco razonable o no suficientemente justificada, ¿la hubiera entregado el Jefe del Estado para que fuera origen de actuaciones gubernativas y en su día de actuaciones judiciales? Sería necesario que una Comisión parlamentaria se encargara de establecer si existe o no motivo para el desprestigio y para crear la atmósfera de inmoralidad y de corrupción que indudablemente con protesta de la opinión, rodea a muchos de los que han ejercido funciones públicas. [...] Bendigo el honesto apartamiento en que nos hemos colocado y que nos permite no mancharnos, no ya con el contacto directo, sino ni siquiera con el forzado repugnante encubrimiento de tales impurezas.
          CHAPAPRIETA, presidente de gobierno, radical: El Gobierno acepta que se abra inmediatamente esa información parlamentaria, con la condición de que actúe con toda rapidez. [...] El Presidente de la república cumplió lisa y llanamente con su deber y el Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer.
          MIGUEL MAURA, derecha republicana, en la oposición: Después que los hechos y los nombres sean conocidos, quisiera saber quién podría afirmar en el banco azul que la depuración de esos hechos iba a poderse hacer imparcial y serenamente con los mismos hombres que hoy están sentados en él como jueces y como partes.
          GIL ROBLES, ministro cedista: Con el fin de aclarar más las cosas, diré que la denuncia se refiere a supuestas irregularidades, con respecto a una concesión de juego en San Sebastián y no sé si en toda España durante el verano de 1934. [... La denuncia procede de] un aventurero internacional, estafador y chantajista, expulsado de varios países y que ha tenido relación más o menos directa con personas que en aquel año ejercían funciones públicas y con otras que tenían amistad o parentesco con quienes no sé si las ejercían o no entonces. [...] Estamos a la disposición de quien quiera aportar no sólo su interés de investigador, sino incluso su pasión política, al esclarecimiento total de los sucesos.
          LERROUX, ministro radical: Nos hallamos en presencia de una gran intriga política. Deseo que
          cuanto antes se esclarezca este asunto. [...] Qué decir de aquellas personas que a sabiendas de que el Textos de Historia de España denunciante no es una persona regular se han puesto en relación con él?
          GIL ROBLES, ministro cedista: ¿Solidaridadcon lo que no está esclarecido? ¡De ninguna manera! Los presuntos acusados tampoco me lo consentirían. [...] Eso equivaldría a convertir la mayoría en un Jordán que lavará posibles faltas o en un veto que taparía determinadas responsabilidades. Eso, jamás.

          Discusión en las Cortes del dictamen de la Comisión investigadora, el 28 de octubre de 1935
          LERROUX, todavía ministro: Nadie querrá que venga aquí a hacer de Guzmán el Bueno. [...] Cuando haya recobrado la independencia que no se puede tener en el banco azul, me será permitido tratar el asunto con toda amplitud. [...] No os acucie el temor de que yo pretenda hacer de este banco azul asiento de larga temorada ni barricada para defenderme. [...] No ha sido nunca mi política la de la defensa, a pesar de mis años. No lo ha de ser ahora tampoco y los bravos agresores habrán de recoger, no tardando, los últimos ataques de quien sabe, cuando se le ofende injustamente, defenderse y devolver una por una las ofensas, y uno por uno, los agravios no en los adjetivos, sino en los hechos. [...] Todo lo sucedido es producto de una intriga política, como en su momento se demostrará. [...] Ahora, no espero más que saber que no es imposible que permanezca la solidaridad en un bloque que ha prestado a la República grandes servicios y es en las actuales Cortes el único instrumento posible.
          JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA, falangista, en la oposición: Aquí hay sencillamente un caso de descalificación de un partido político, que es el partido republicano radical. Sé que en ese partido hay personas honorables que tendrán que saltar como las ratas del barco que naufraga, porque si no os hundiréis con el barco. [... Y refiriéndose a los cedistas:] Vosotros, con los que he contendido muchas veces, pero en los que tengo muy buenos amigos [...], vosotros y el señor ministro de la Guerra [Gil Robles], [...] tenéis que pensar que ya ningún partido español podrá ir nunca en alianza electoral y política con el partido radical, porque está descalificado ante la opinión pública. [...] Y no me vengáis con que las colectividades no delinquen, porque vosotros impusisteis condena al partido socialista por la actitud ilícita de sus miembros en la revolución de octubre. Cuando en un partido se pueden manipular durante meses [...] cosas como éstas que nos avengüenzan y nos apestan, que encolerizan contra nosotros y, si no lo remediamos, contra el Parlamento a todo el pueblo español, ese partido, empezando por su jefe, tiene que desaparecer de la vida pública.
          GIL ROBLES, ministro cedista: No hay más presuntos culpables que aquellos que de una manera concreta están señalados en el dictamen. Si se pretende extraer otras conclusiones prácticas, éstas están por encima de los dictados de una resolución de la Cámara: ése es un problema de delicadeza que los propios interesados serán los que administren; nosotros no nos podemos constituir en definidores de aquello que por afectar a la propia dignidad son otros los que tienen que determinar. Si eso se hace, será porque el sacrificio va más allá de la inculpación. [Pero hay que averiguar] cuáles son los partidos y las personas que han tenido contacto con los elementos indeseables, chantajistas y estafadores, que han esperado este momento cuando podían quebrantar un bloque, única defensa posible contra losembates de la revolución.

          38. PROGRAMA DEL FRENTE POPULAR
          Los partidos republicanos de Izquierda Republicana, Unión Republicana y el Partido Socialista, en representación del mismo y de la Unión General de Trabajadores, Federación Nacional de Juventudes Socialistas, Partido Comunista, Partido Sindicalista y Partido Obrero de Unificación Marxista, sin perjuicio de dejar a salvo los postulados de sus doctrinas, han llegado a comprometer un plan político común que sirva de fundamento y cartel a la coalición de sus respectivas fuerzas en la inmediata contienda electoral y de norma de gobierno, que habrán de desarrollar los partidos republicanos de izquierda, con el apoyo de las fuerzas obreras, en el caso de victoria. Declaran ante la opinión pública las bases y los límites de su coincidencia política [...]. Como supuesto indispensable de paz pública, los partidos coaligados se comprometen:
          A conceder por una ley una amplia amnistía de los delitos políticos sociales cometidos posteriormente a noviembre de 1933, aunque no hubieran sido considerados como tales por los Tribunales. [...]
          Los funcionarios y empleados públicos que hayan sido objeto de suspensión, traslado o  separación, acordada sin garantía de expediente o por medio de persecución política, serán repuestos en sus destinos. El Gobierno tomará las medidas necesarias para que sean readmitidos en sus respectivos puestos los obreros que hubiesen sido despedidos por sus ideas o con motivo de huelgas políticas en todas las corporaciones públicas [...]. Por lo que se refiere a las empresas de carácter privado, el Ministerio de Trabajo adoptará las disposiciones conducentes a la discriminación de todos los casos de despido que hubieran sido fundados en un momento político social [...].
          Se promulgará una ley concediendo a las familias de las víctimas producidas por las fuerzas revolucionarias o por actos ilegales de la autoridad y la fuerza pública en la represión la adecuada reparación del daño inferido a las personas. [...]
          Serán reclamadas las transgresiones cometidas contra la ley fundamental. La Ley orgánica del Tribunal de Garantías habrá de ser objeto de reformas, a fin de impedir que la defensa de la
          Constitución resulte encomendada a conciencias formadas en una convicción o en un interés contrarios a la salud del régimen. [...] Los casos de violencia de los agentes de la fuerza pública acaecidos bajo el mando de los Gobiernos reaccionarios aconsejan llevar a cabo la investigación de responsabilidades concretas hasta el esclarecimiento de la culpa individual y su castigo. Se [...] sancionará con la separación del servicio a todo agente que haya incurrido en malos tratos o parcialidad política. El Cuerpo de Vigilancia se organizará con funcionarios aptos y de cumplida lealtad al régimen. [...]
          Los republicanos no aceptan el principio de la nacionalización de la tierra y su entrega a los campesinos, solicitado por los delegados del partido socialista. En cambio, consideran conveniente una serie de medidas que se proponen la redención del campesino y del cultivador medio y pequeño. [...]
          La Hacienda y la Banca tienen que estar al servicio del empeño de reconstrucción nacional. [...] No aceptan los partidos republicanos las medidas de nacionalización de la Banca propuestas por los partidos obreros; reconocen, sin embargo, que nuestro sistema bancario requiere ciertos perfeccionamientos si ha de cumplir la misión que le está encomendada en la reconstrucción económica [...]
          La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clases, sino un régimen de libertad democrática impulsado por motivos de interés público y progreso social. Pero precisamente por esa decidida razón, la política republicana tiene el deber de elevar las condiciones morales y materiales de los trabajadores [...], sin reparar [...] en cuantos sacrificios hayan de imponerse a todos los privilegios sociales y económicos. No aceptan los partidos republicanos el control obrero solicitado por la representación del partido socialista. [...]
          Aunque la política de reconstrucción económica debe conducir a la absorción del paro, es menester además organizar administrativa y técnicamente la lucha, estableciendo los servicios que sean necesarios [...]. Unificación, bajo la dirección del Estado, de las diversas instituciones de fundación privada, totalizando sus recursos, sin perjuicio del respeto a la voluntad del fundador.
          15 de enero de 1936

          EL FRENTE POPULAR

          39. LA FUTURA REVOLUCIÓN ANARQUISTA
          Terminado el aspecto violento de la revolución se declararán abolidos: la propiedad privada, el Estado, el principio de autoridad y por consiguiente las clases que dividen a los hombres en explotadores y explotados, oprimidos y opresores. Socializada la riqueza, las organizaciones de los productores, ya libres, se encargarán de la administración directa de la producción y del consumo.
          Establecida en cada localidad la Comuna Libertaria, pondremos en marcha el nuevo mecanismo social. Los productores de cada rama u oficio, reunidos en sus sindicatos y en los lugares de trabajo determinarán libremente la forma en que éste ha de ser organizado. La Comuna Libre se incautará de cuanto antes detentaba la burguesía, tal como víveres, ropas, calzado, materias primas, herramientas de trabajo, etc. Estos útiles de trabajo y materias primas deberán pasar a manos de los productores para que éstos los administren directamente en beneficio de la colectividad. [...]
          La base de esta administración será [...] la Comuna. Estas Comunas serán autónomas y estarán federadas nacional y regionalmente para la realización de los objetivos de carácter general. El derecho de autonomía no excluirá el deber de cumplir los acuerdos de convivencia colectiva.
          Resolución del Congreso confederal de Zaragoza de la CNT (mayo 1936)

          40. LA DIVISIÓN DEL PSOE: CABALLERISTAS
          Prieto se equivoca [...] en el planteamiento de la cuestión. No se trata de un problema de programas, sino del modo de realizar el que sea. El programa, claro está, no puede ser la implantación del socialismo integral ni en 1934, ni en 1936, ni en 1946. Nadie hay tan insensato que haya pensado otra cosa. El socialismo integral no existe aún en Rusia, al cabo de diecinueve años de revolución triunfante y de un Gobierno socialista en todo este tiempo. ¿Cómo se pretende hacer creer que haya nadie que aquí, en España, aspire a implantar el socialismo integral de la noche a la mañana, como da a entender Prieto? Esa es una ingenua utopía que no puede admitirse ni como argumentación polémica.
          El problema es otro, y Prieto no lo ignora, aunque parezca olvidarlo. El problema es qué clase de gobierno y qué forma de gobierno debe prescindir la realización del programa inicial, sea el de 1934 u otro semejante. [...] Prieto y otros líderes se limitan a desear, en 1934 como en 1936, una República socializante, liberal y democrática, sostenida por el proletariado y por una parte de la burguesía. [...] Otros, al contrario, aspiran a superar la República actual, convencidos de que sólo un Gobierno revolucionario como el que se concibió para 1934 podría destruir los obstáculos sociales y políticos que se oponen y se opondrán siempre a una radical transformación económica de España. [...]
          Ellos viven aún los sueños utópicos de la vieja socialdemocracia reformista. Para otros, esas experiencias y las de España del primer bienio son decisivas y no se puede volver a ellas, porque equivaldría a repetir la historia, sin hacer estéril la sangre de los que en octubre de 1934 la dieron generosamente para una revolución socialista y no sólo para otra revolución democrática burguesa.
          Claridad (órgano de LARGO CABALLERO), 18 de mayo de 1936

          41, LA DIVISIÓN DEL PSOE: PRIETISTAS
          Nosotros en octubre de 1934 hicimos una revolución. Sabíamos –¡cómo no habíamos de saberlo!– que rompíamos los cordones que ircundan la legalidad, y sabíamos que jurídicamente éramos, en el grado de nuestras respectivas culpas, rebeldes sobre quienen la acción de los Tribunales podían descargar incluso implacablemente su rigor si nos acompañaba el fracaso, que ese es el riego de todas las revoluciones, porque quienes vayan a ellas solamente imbuidos por la ceguera del éxito seguro, ¡ah!, esos no son revolucionarios profundos, sino, a lo sumo, unos inconscientes. [...]
          Yo no justifico los desmanes que están ocurriendo en España, no los aplaudo, no los aliento. [...] Si mi voz se oye fuera de aquí, diré para vosotros y para quienes fuera de aquí reciban el eco palpitante de mis palabras: ¡Basta ya, basta, basta! ¿Sabéis por qué? Porque en esos desmanes [...] no veo signo alguno de fortaleza revolucionaria. Si lo viera, quizá lo exaltase. No; un país –conste que mido bien mis palabras– puede soportar la convulsión de una revolución verdadera, [...] pero lo que no puede soportar es la sangría constante del desorden público sin una finalidad revolucionaria inmediata [...].
          Lo que procede hacer es ir inteligentemente en la destrucción de los privilegios [...]; pero eso no se hace a virtud de excesos aislados, esporádicos, que dejan por toda huella del esfuerzo popular unas imágenes chamuscadas, unos altares quemados o unas puertas de templos ennegrecidas por las llamas. Yo os digo que eso no es revolución. (Muy bien). Y agrego que si una organización verdaderamente revolucionaria, no capta esas energías malgastadas, dominándolas, encauzándolas fecundamente, oídme bien esta afirmación: eso es colaborar con el fascismo.
          INDALECIO PRIETO en un mitín en Cuenca, en El Socialista, 2 de mayo de 1936

          42. DEBATE SOBRE EL ORDEN PÚBLICO EN LAS CORTES, ABRIL DE 1936
          CALVO SOTELO (monárquico): Coincido con el señor Azaña en que éste es el último ensayo parlamentario que se puede intentar en la política española. Si resulta cierto y la democracia parlamentaria fracasa, ¿qué puede ocurrir? Largo Caballero en un reciente discurso decía: “Si eso ocurre no hay más que una salida. La dictadura del proletariado”. Yo quiero decir en nombre del Bloque Nacional que si esto ocurre no se irá fatalmente a la dictadura del proletariado, porque España   podrá salvarse también con una fórmula de Estado autoritario y corporativo.
          GIL ROBLES (CEDA): Su señoría [se refiere a Azaña, jefe de gobierno], con las masas que le siguen, parece que desconoce que en los momentos actuales en todos los pueblos y aldeas de España se está desarrollando una persecución implacable contra la gente de la derecha; que se multa, y se encarcela, y se deporta, y se asesina a gentes de derecha por el mero hecho de haber sido interventor, o apoderado, o directivo de una organización de derechas durante estos tiempos; que ahora, a los que estamos actuando dentro de la legalidad, se nos persigue, y se nos atropella, y en el momento en que se va a abrir una consulta para elegir al supremo magistrado de la República, nos encontramos con que nuestras fuerzas dice que no existe la mínima garantía, no ya de independencia para emitir el sufragio, sino incluso de la propia vida [...]. Desengañaos, señores diputados, una masa considerable de opinión española que, por lo menos, es la mitad de la nación, no se resigna implacablemente a morir; yo os lo aseguro. Si no puede defenderse por un camino, se defenderá por otro. Frente a la violencia que allí se propugna surgirá la violencia por otro lado, y el Poder público tendrá el triste papel de espectador de una contienda ciudadana en la que se va a arruinar, material y espiritualmente, la nación.
          Diario de Sesiones, 15 de abril de 1936

          43. DEBATE SOBRE EL ORDEN PÚBLICO EN LAS CORTES, JUNIO DE 1936
          GIL ROBLES (CEDA): Habéis ejercido el poder con arbitrariedad pero, además, con absoluta ineficacia. Aunque os sea molesto, señores diputados, no tengo más remedio que leer unos datos estadísticos. [...] No he recogido la totalidad del panorama de la subversión de España porque, por completa que sea la información, es muy difícil que pueda recoger hasta los últimos brotes anárquicos que llegan a los más lejanos rincones del territorio nacional.
          Desde el 16 de febrero hasta el 15 de junio, inclusive, un resumen numérico arroja los siguientes datos: Iglesias totalmente destruidas, 160. Asaltos a templos, incendios sofocados, intentos de asalto, 251. Muertos, 269. Heridos de diferente gravedad, 1.287. Agresiones personales frustadas o cuyas consecuencias no constan, 215. Atracos consumados, 138. Tentativas de atraco, 23. Centros particulares y políticos destruidos, 69. Idem asaltados, 312. Huelgas generales, 113. Huelgas parciales, 228. Periódicos totalmente destruidos, 10. Asaltos a periódicos, intentos de asalto y destrozos, 33. Bombas y petardos explotados, 146. Recogidas sin explotar, 78. (Rumores.) [...]
          Pues bien, en las últimas cuarenta y ocho horas han ocurrido en España nada más que los siguientes incidentes: unos heridos en Los Corrales (Santander); un afiliado de Acción Popular herido gravemente en Suances; un tiroteo al polvorín de Badajoz; una bomba en un colegio de Santoña; cinco heridos en San Fernando; un guardia civil asesinado en Moreda; un dependiente muerto por las milicias socialistas en Villamayor de Santiago (El señor Almagro: Al guardia civil y al obrero los habéis matado vosotros.) (Rumores y protestas.); dos elementos de derechas muertos en Uncastillo; un  tiroteo en Castalla (Alicante); un obrero muerto por sus compañeros en Suances; unos fascistas tiroteados en Corrales de Buelna (Santander); varios cortijos incendiados en Estepa; un directivo de Acción Popular asesinado en Arriondas; un muerto y dos heridos gravísimos, todos de derecha, en Nájera; un muerto y cuatro heridos, también de derecha, en Carchel (Jaén); insultos, amenazas, vejámenes a las religiosas del Hospicio de León; cuatro bombas en varias casas en construcción, en Madrid. He aquí, en las últimas cuarenta y ocho horas, el producto de la energía puramente verbal de las órdenes del señor Casares Quiroga. [...]
          ENRIQUE DE FRANCISCO (socialista): [...] Nos ha relatado su señoría aquí algunos hechos que ya he manifestado que no me han impresionado poco ni mucho, porque aun conociendo la realidad de algunos de ellos y lamentándolos de una manera sincera y leal, era necesario hacer previamente una averiguación para saber si en gran parte esas cifras de asesinatos, de atracos y de incendios, manejadas por el señor Gil Robles, pueden ponerse en el haber de las fuerzas que acaudilla su señoría, si los autores de tales hechos han sido inducidos por determinadas fuerzas. [...]
          CALVO SOTELO (monárquico): [...] El Parlamento está roído por el gusano de la mixtificación. España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones  liberales que a estas horas están arrepentidos de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde nos lleva a todos el Frente Popular. (Rumores) La vida de España no está aquí, en esta mixtificación. (Un diputado: ¿Dónde está?) Está en la calle, está en el taller, está en todos los sitios donde se insulta, donde se veja, donde se mata, donde se escarnece. [...]
          CASARES QUIROGA (jefe de gobierno): Yo no quiero incidir en la falta que cometía su señoría (Calvo Sotelo), pero sí me es lícito decir que después de lo que ha hecho su señoría hoy ante el parlamento, de cualquier cosa que pudiera ocurrir, que no ocurrirá, haré responsable ante el país a su señoría. (Fuertes aplausos.) [...] ¡Que el gobierno ha fracasado en cuanto a las medidas de orden público que haya tomado! [...] Vosotros sabéis bien que no. ¿Verdad, señor Calvo Sotelo? ¿Cuándo se ven ahora por las calles aquellas manifestaciones fascistas alargando las manos, injuriando a los ministros, rodeando los centros públicos, gritando, disparando tiros, etc.? Pero, ¿dónde está todo eso? En algún sector parece que hemos impuesto un poco la serenidad. No es ahí, ciértamente, donde ha fracasado el orden público. [...] Se habla constantemente [...] de que todas las perturbaciones que se producen hoy en las ciudades y en el campo españoles son causadas cabalmente por los elementos integrantes del Frente Popular, y aun por otros que, no formando parte de él, son afines y pertenecen a la gran masa del proletariado. [...] La actitud que los patronos de algunas poblaciones y la clase patronal del campo han tomado con acritud, determina una serie de luchas violentas. Yo no voy a defender a los que adoptan esas actitudes, sino que trato de explicar el fenómeno.
          CALVO SOTELO (monárquico): [...] Yo tengo, señor Casares Quiroga, anchas espaldas. Su señoría es hombre fácil y pronto para el gesto de reto y para las palabras de amenaza. Le he oído tres o cuatro discursos en mi vida, los tres o cuatro desde ese banco azul, y en todos ha habido siempre la nota amenazadora. Bien, señor Casares Quiroga. Me doy por notificado de la amenaza de su señoría. Me ha convertido su señoría en sujeto, y por tanto no sólo activo, sino pasivo, de las responsabilidades que puedan nacer de no sé qué hechos. [...]
          Diario de Sesiones, 16 de junio de 1936

          44. DECLARACIÓN DEL GOBIERNO ANTE EL ASESINATO DE CLAVO SOTELO
          El Consejo de Ministro, ante los hechos de violencia que han culminado en la muerte del Oficial de Seguridad señor Castillo y el Diputado a Cortes don José Calvo Sotelo, hechos de notoria gravedad, y cura execración tiene que formular con las más sinceras y encendidas protestas, se cree en el caso de hacer una declaración pública en el sentido de que procederá inmediatamente, con la mayor energía y la severidad más clara, dentro de los preceptos de la Ley de Orden Público, a tomar aquellas medidas que demandan la necesidad de mantener el espíritu de convivencia entre los españoles y el respeto elemental a los derechos de la vida humana. [...] Se ha practicado ya múltiples detenciones, que serán seguidas de otras, habiéndose clausurado distintos Centros.
          14 de julio de 1936

          45. DEBATE EN LA DIPUTACIÓN PERMANENTE DE LAS CORTES, JULIO DE 1936
          GIL ROBLES: Desde el 16 de junio al 13 de julio, inclusive, se han cometido en España los siguientes actos de violencia [...]: incendios de igelsias, 10; atropellos y expulsiones de párrocos, 9; robos y confiscaciones, 11; derribos de cruces, 5; muertos, 61; heridos de diferente gravedad, 224; atracos consumados, 17; asaltos e invasiones de fincas, 32; incautaciones y robos, 16; centros asaltados o incendiados, 10; huelgas generales, 15; huelgas parciales, 129; bombas, 74; petardos, 58; botellas de líquidos inflamables lanzadas contra personas o cosas, 7; incendios, no comprendidos los de iglesias, 19. Esto, en veintisiete días. [...]
          En España está creciendo de día en día un ambiente de violencia; a nosotros llegan diariamente voces que nos dicen: “Os están expulsando de la legalidad; están haciendo un baldón de los principios democráticos; están riéndose de las máximas liberales incrustadas en la Constitución; ni en el Parlamento ni en la legalidad tenéis nada que hacer.” Y este clamor [...] indica que está creciendo y desarrollándose eso que en términos generales habéis dado en denominar fascismo; [...] En un movimiento de sana y hasta santa rebeldía, que prende en el corazón de los españoles y contra el cual somos totalmente impotentes los que día tras día y hora tras hora nos hemos venido parapetando en los principios democráticos... Así como vosotros estáis total y absolutamente rebasados, el gobierno y los elementos directivos, por las masas obreras, que ya no controláis, así nosotros estamos ya totalmente desbordados por un sentido de violencia, que habéis sido vosotros los que habéis creado y estáis difundiendo por toda España. [...]
          El estado de cosas actual ha culminado, señores, en el episodio tristísimo de la muerte del señor Calvo Sotelo. [...] Yo sé que muchas gentes que ahora disminuyen el volumen del suceso pretenden establecer un simple parangón entre dos crímenes que se han producido con una leve diferencia de horas. Yo esos parangones no los admito. En primer lugar, porque tanto condeno una violencia como la otra. [...] Pero pretender ligar un acontecimiento con el otro, como muchos sectores afectos a la política del Gobierno han hecho, eso es, a mi juicio, la mayor condenación que puede tener toda la política que vosotros estáis desarrollando. ¿Qué tenía que ver el señor Calvo Sotelo con el asesinato del teniente Castillo? ¿Quién ha podido establecer la menor relación de causa a efecto entre su actitud y la muerte de este teniente? ¿Es que acaso el señor Calvo Sotelo, en pleno salón de sesiones, no ha condenado de una manera sistemática la violencia [...]? ¿Es que se puede , ni por un momento, admitir que el señor Calvo Sotelo tuvo la menor relación, directa ni indirecta, por acción, por omisión o por inducción, con el asesinato del teniente Castillo? ¿Por qué se ligan ambas cosas? ¡Ah!, porque en el ánimo incluso de aquellos que pretenden rebajar la gravedad del suceso hay esta idea terrible que prende en el corazón de todos los españoles: que no ha sido una pasión política [...] sino que ha sido una represalia ciega, ejercida por aquellos que tenían relación más o menos directa con el teniente Castillo. [..]
          ¿Es que no recordamos [...] que el señor Galarza, perteneciente a uno de los grupos que apoyan al Gobierno, dijo en el salón de sesiones –yo estaba presente y lo oí– que contra el señor Calvo Sotelo toda violencia era lícita? ¿Es que acaso estas palabras no implican una excitación, tan cobarde como eficaz, a la comisión de un delito gravísimo? ¿Es que ese hecho no implica responsabilidad alguna para los grupos y partidos que no desautorizaron esas palabras? ¿Es que no implica una responsabilidad para el Gobierno que se apoya en quien es capaz de hacer una excitación de esa naturaleza? [...]
          ¿Qué importa que la censura lo haya tachado y haya obligado a decir a los periódicos que los autores de ese asesinato han sido unos individuos si en la conciencia de todos está la verdad de lo ocurrido? [...] Han sido determinados agentes de autoridad que, probablemente, el mismo Cuerpo a que pertenecen estará deseando en estos momentos que sean expulsados, que sean arrojados de su convivencia. Pero lo que no puede negarse, señor Presidente y señores Diputados que me escucháis, es que el señor Calvo Sotelo se resistió a entregarse a los que llegaban a su domicilio, y que únicamente cuando uno de ellos le exhibió su carnet en que acreditaba su condición de la Guardia Civil, el señor Calvo Sotelo se entregó. [... Dicho agente] iba acompañado de guardias de Asalto, de paisano o de uniforme, y en una camioneta de la Dirección General de Seguridad que fue después dejada en el mismo Ministerio de la Gobernación o en el cuartelillo que está al lado, esto no puede negarlo nadie.
          [...]
          INDALECIO PRIETO (socialista): [...] En conciencia declaro, conociendo a los hombres que forman el Gobierno, que no entra en mi ánimo la más vaga sospecha de su participación en una responsabilidad de ese género [respecto al asesinato de Calvo Sotelo]. [...] Yo lo he dicho bajo mi firma recientemente: por honor de todos debe concluir lo que en ese aspecto [la violencia política] viene ocurriendo. Pero mirémonos por dentro, aceptemos cada uno nuestra responsabilidad moral mediante sincera confesión, vosotros en el templo de vuestra fe, nosotros en el santuario de nuestra conciencia y no os sintáis vosotros tan indulgentes con vosotros mismos para creeros limpios de que actualmente afrenta a España.
          Diario de Sesiones, 15 de julio de 1936


          Documento 1.
          ¡Españoles! Surge de las entrañas sociales un profundo clamor popular que demanda justicia y un impulso que nos mueve a procurarla.
          Puestas sus esperanzas en la República, el pueblo está ya en medio de la calle.
          Para servirle hemos querido tramitar la demanda por los procedimientos de la ley y se nos ha cerrado el camino; cuando pedíamos justicia se nos arrebató la libertad; cuando hemos pedido libertad, se nos ha ofrecido como concesión unas Cortes amañadas como las que fueron barridas, resultantes de un sufragio falsificado convocadas por un Gobierno de dictadura, instrumento de un rey que ha violado la Constitución y realizadas con la colaboración de un caciquismo omnipotente […]
          Venimos a derribar la fortaleza en que se ha encastillado el Poder personal, a meter la Monarquía en los archivos de la Historia y a establecer la República sobre la base de la soberanía nacional representada en una Asamblea Constituyente. De ella saldrá la España del porvenir y un nuevo estatuto inspirado en la conciencia universal, que pide para todos los pueblos un Derecho nuevo, ungido de aspiraciones a la igualdad económica y a la justicia social.
          Entre tanto, nosotros, conscientes de nuestra misión y de nuestra responsabilidad asumimos las funciones del Poder Público con carácter de Gobierno Provisional.
          ¡Viva España con honra!
          ¡Viva la República!
          N. Alcalá Zamora, Miguel Maura, F. Largo Caballero, F. De los Ríos, Indalecio Prieto, Manuel Azaña, Alejandro Lerroux.
          21 de diciembre de 1930.
          Documento 2.
          Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo. Mi conciencia me dice que este desvío no será definitivo, porque procuré siempre servir a España, puesto el único afán en el interés público, hasta en las más críticas coyunturas. Un Rey puede equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez; pero sé bien que nuestra Patria se mostró en todo momento generosa ante las culpas sin malicia.
          Soy el Rey de todos los españoles y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo contra quienes las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro, en fratricida guerra civil. No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedirme algún día cuenta rigurosa. Espero a conocer la auténtica y adecuada expresión de la conciencia colectiva, y mientras habla la nación, suspendo deliberadamente el ejercicio del Poder Real y me aparto de España, reconociéndola así como única señora de sus destinos.
          Alfonso XIII. “ABC” 14 de abril de 1931.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: REPÚBLICA y ABDICACIÓN.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles la proclamación de la II República (analizando todos los aspectos) hasta el inicio del programa reformista del gobierno progresista.
          5. Analiza y compara las similitudes y diferencias de las dos experiencias republicanas que se han vivido en España.
          Documento 1.
          CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA.
          TÍTULO PRELIMINAR.
          DISPOSICIONES GENERALES.
          Art. 1º. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y Justicia.
          Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
          La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones [...]
          Art. 2º. Todos los españoles son iguales ante la ley.

          Documento 2.
          A tots els qui la present vegin i entenguin, sapigueu: Que les CORTS han decretat i sancionat la següent LLEI.
          TÍTOL PRIMER.
          DISPOSICIONS GENERALS.
          Art. 1. Catalunya es constitueix en regió autònoma dintre de l’Estat espanyol, de conformitat amb la Constitució de la República i el present Estatut. El seu organisme representatiu és la Generalitat, i el seu territori, el que formen les províncies de Barcelona, Girona, Lleida i Tarragona en el moment de promulgar-se el present Estatut.
          Art. 2. L’idioma català és, el mateix que el castellà, llengua oficial a Catalunya.
          Per a les relacions oficials de Catalunya amb la resta d’Espanya, així com per a la comunicació entre les Autoritats de l’Estat i les de Catalunya, la llengua oficial serà el castellà.
          Qualsevol disposició o resolució oficial dictada dintre de Catalunya, haurà d’ésser publicada en ambdós idiomes. La notificació es farà també en aquesta forma si així ho sol•licita la part interessada.
          Dintre del territori català, els ciutadans, sigui la que sigui llur llengua materna, tindran dret a elegir l’idioma oficial que prefereixin en llurs relacions amb els Tribunals, Autoritats i funcionaris de totes classes, tant de la Generalitat com de la República. [...]
          Art. 3. Els drets individuals són els establerts per la Constitució de la República espanyola. La Generalitat de Catalunya no podrà regular cap matèria fent diferència de tracte entre els naturals del país i els altres espanyols. Aquests no tindran mai dintre de Catalunya menys drets que els que tinguin els catalans en la resta del territori de la República.
          Art. 4. Als efectes de règim autonòmic d’aquest Estatut, tindran la condició de catalans:
          1r. Aquells que ho siguin per naturalesa i no hagin adquirit veïnatge administratiu fora de la regió.
          2n. Els altres espanyols que adquireixin aquest veïnatge a Catalunya.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: CONSTITUCIÓN y ESTATUTO DE AUTONOMÍA.
          4. Realiza una exposición amplia sobre las CARACTERÍSTICAS DE LA CONSTITUCIÓN DE 1931 y el desarrollo de las 3 principales REFORMAS DEL BIENIO PROGRESISTA entre 1931 y 1933.
          5. Según tu opinión, analiza 4 aspectos positivos y 4 negativos de la actuación de los gobiernos republicanos. Valora también su responsabilidad histórica posterior.

          Art. 26º Todas las confesiones religiosas serán consideradas como Asociaciones sometidas a una ley especial.
          El Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrán, favorecerán, ni auxiliarán económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas. Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo mínimo de dos años, del presupuesto del clero.
          Constitución de la República Española. 1931.

          ¿Una negación de libertades y derechos?
          Derecho y libertad en todo y para todos, tal parece ser la inspiración formulativa de los preceptos constitucionales, con excepción de la Iglesia.
          Derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión; y el ejercicio de la católica, única profesada en la nación, que le debe sus glorias históricas, su patrimonio de civilización y de cultura y su actual conciencia religiosa, es rodeado de recelos y hostilidades comprensivos de sus legítimos y libres movimientos.
          Libertad a todas las asociaciones, aun a las más subversivas; y se perceptúan extremas precauciones limitativas para las Congregaciones religiosas, que se consagran a la perfección austerísima de sus miembros, a la caridad social, a la enseñanza generosa, a los ministerios sacerdotales. [...]
          Derecho de reunión pacífica y de manifestación; y las procesiones católicas no podrán salir de los edificios sagrados sin especial autorización del Gobierno [...]
          Libertad de cátedra y de enseñanza para todo ciudadano y para la defensa y propaganda de cualquier sistema y error; y se impone como obligatorio el laicismo en las escuelas oficiales, y a las Órdenes religiosas les es prohibido enseñar.
          El Estado y las corporaciones públicas podrán subvencionar toda asociación, cualesquiera que sean sus objetivos y actuaciones; sólo la Iglesia y sus instituciones, que sirven la más alta finalidad de la vida humana, no podrán ser auxiliadas ni favorecidas [...]
          El Debate. 1º de enero de 1932.

          Nosotros hemos creído siempre que la función religiosa era una cosa completamente desligada, profundamente aparte de la cuestión política. Al abogar por la libertad de conciencia para todos, no creemos que en nuestro fuero interno se alcen obstáculos, que constituyan barreras, infranqueables, producidos por la ley que se estudia y aprueba con caracteres generales.
          La Iglesia, considerando que no es así, hace un distingo entre lo que es ley y lo que es legislación, entre lo que ordena el Poder constituido y lo que se estampa en el papel, cosa que no entendemos bien, pero que sirve a maravilla a esa labor de resistencia pasiva y que proporciona a los católicos un dilema favorable para desobedecer el derecho, siempre que su conciencia se lo dicte.
          Numerosos actos, llevados a cabo desde que existe la República, demuestran una labor enemiga, sucia, torpe por parte de los elementos católicos, que se da de bofetadas con los ideales que ellos dicen sustentar.
          El Socialista. 2 de enero de 1932.



          Documento 1.
          Anoche se constituyó, entre vítores de entusiasmo, la Confederación Española de Derechas Autónomas. Las mujeres y los jóvenes, puestos en pie sobre las sillas, como si éstas fueran un peldaño que llevara a los altos ideales comunes, certificaron la unidad de pensar, de querer y de obrar de las 750000 personas representadas directamente en ese acto solemne.
          Cerraron la asamblea dos intervenciones: la de un obrero valenciano, vestido con la negra blusa de la región, el Sr. Martín, y otra del Sr. Gil Robles
          -Me dirijo a todas las derechas, a todos los ciudadanos de buena voluntad -decía el primero- para decirles que somos responsables ante España y ante Cristo de la salvación de aquélla. Hablo en nombre de todos los de mi clase, de los obreros españoles, que en su noventa por ciento son honrados, para deciros que tenemos interés en que quienes creen en Cristo y en el Papa cumplan lo que Cristo y el Papa ordenan. [...]
          El Debate. 5 de marzo de 1933.
          Documento 2.
          [...] Dice que si la realización de sus postulados “ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. ¿Por qué quién ha dicho que la suprema jerarquía de los valores morales radica en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes de reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria”
          Ledesma, R. Redondo, O. Primo de Rivera, J.A. Discurso pronunciado en el Teatro de la Comedia de Madrid.
          29 de octubre de 1933.

          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: CEDA y FALANGE ESPAÑOLA.
          4. Realiza una exposición amplia sobre las características de los partidos políticos que se desarrollaron durante la II República.
          5. Reflexiona sobre la evolución de los partidos políticos desde el s.XIX hasta las formaciones de masas surgidas en la II República. Analiza las características principales y los momentos más destacados.



          [...] El pueblo de Casas Viejas (Cádiz) fue escenario de los acontecimientos más violentos de la revuelta y de su represión. Casas Viejas formaba parte de una zona de hambre endémica y de desempleo exacerbados por el boicot de los patronos a la República. [...] El hecho de que parte de la mejor tierra del pueblo estuviera dedicada a la cría de reses bravas empeoraba la situación que un observador describía en los siguientes términos: “Los pobres, enloquecidos del hambre, y los locos, enloquecidos de miedo.” Cuando la declaración de la FAI, de comunismo libertario, llegó al líder local de los braceros, el septuagenario Curro Cruz, apodado “Seisdedos”, decidió apoyarla. De una forma ingenua y milenaria, él y sus seguidores supusieron que automáticamente toda la tierra se había convertido en comunal. No esperando ningún derramamiento de sangre, decidieron olvidar el pasado y ofrecer a los terratenientes locales y a la Guardia Civil la oportunidad de unirse a la nueva empresa colectiva en plano de igualdad. Ante su sorpresa, la Guardia Civil respondió con disparos a la oferta. Se enviaron refuerzos y, tras una noche de sitio, la Guardia Civil y los guardias de Asalto prendieron fuego a la casa de “Seisdedos”. Dentro estaban “Seisdedos”, su yerno, sus dos hijos, su primo, su hija, su nuera y sus dos nietos. Los que intentaron escapar fueron recibidos a tiros. [...]
          Los socialistas se estremecen al estar en un Gobierno que mata obreros [...]
          Tamames, R. La República. La era de Franco.

          Se fusilaba en el acto a toda persona que tuviera un arma, aunque ésta no estuviera cargada.
          Unos equipos de torturadores, bajo las órdenes del comandante Doval, de la Guardia Civil, desembarcaron en las ciudades del Norte.
          Para hacer hablar a los detenidos, sacaron de nuevo el arsenal de instrumentos de tortura de la Inquisición: martillos, varillas al rojo vivo, sillas para suplicios. Desde el retorcimiento de los testículos, hasta el aplastamiento de las vértebras, pasando por estrujamiento de los dedos de pies y manos con pinzas y tenazas [...]
          Desde la Commune de París, ocurrida 64 años antes, en ninguna insurrección obrera las bajas habían sido tan importantes, tan sangrientas [...] 3000 ejecuciones y más de 7000 heridos civiles.
          Soria, G. Guerra y Revolución en España.




          “Catalans: Les forces monarquizants i feixistes que d’un temps ençà pretenen trair la República, han aconseguit el seu objectiu i han assaltat el Poder.
          Els partits i els hòmens que han fet públiques manifestacions contra les minvades llibertats de la nostra terra [...] constituïxen hui el suport de les actuals institucions.
          [...] la República, en els seus fonamentals postulats democràtics, es troba en gravíssim perill.
          [...] En esta hora solemne, en nom del poble i del Parlament, El Govern que presidisc, assumix totes les facultats del Poder a Catalunya, proclama l’Estat Català de la República Federal Espanyola, i a l’establir i fortificar la relació amb els dirigents de la protesta general contra el feixisme, els invita a establir a Catalunya El Govern provisional de la República [...]
          Catalans: L’hora és greu i gloriosa. L’esperit del president Maciá, restaurador de la Generalitat, ens acompanya. Cada un en el seu lloc i Catalunya i la República en el cor de tots.
          Visca la República i visca la llibertat.
          Palau de la Generalitat, 6 d’octubre de 1934.

          El Comité Revolucionario, [...] se dispone a tomar con la energía necesaria todas las medidas conducentes a encauzar el curso del movimiento. A tal efecto, disponemos: [...]
          4º Todos los víveres existentes, así como los artículos de vestir, quedan confiscados.
          5º Se ruega la presentación inmediata ante este Comité de todos los miembros perteneciente a los Comités directivos de las organizaciones obreras de la localidad para normalizar la distribución y consumo de víveres y artículos de vestir.
          6º Los miembros de los Partidos y Juventudes obreras de la localidad deben presentarse inmediatamente con su correspondiente carnet para constituir la Guardia Roja, que ha de velar por el orden y la buena marcha de la Revolución.
          En Oviedo, a 9 de octubre de 1934. El Comité Revolucionario.



          Las fuerzas coaligadas acordaron que en caso de victoria, el pacto se convertiría en “norma de gobierno que habrán de desarrollar los partidos republicanos de izquierdas, con el apoyo de las fuerzas obreras”. Los puntos fundamentales del acuerdo fueron los que a continuación enumeramos:
          “1º Amplia amnistía de los delitos politicosociales cometidos posteriormente al noviembre de 1933.
          2º Reposición de los funcionarios y empleados públicos que hubiesen sido objeto de suspensión, traslado o separación por causas políticas.
          3º Reparación a las familias de las víctimas ocasionadas “tanto por las fuerzas revolucionarias como por las ilegalidades de la fuerza pública en la represión”.
          4º Restablecimiento del imperio de la Constitución y revisión de la ley del Tribunal de Garantías. [...]
          6º Revisión de la ley de orden público para ofrecer mayores garantías a los ciudadanos. [...]
          9º No nacionalización de la tierra, a pesar de la postura del PSOE. En vez de esta medida socializante se prometían una serie de medidas concretas: menor presión fiscal en el campo, más crédito, revalorización de los productos, enseñanza agrícola, regadíos y, sobre todo, aceleración de la reforma agraria.
          10º Política para superar la depresión industrial con bases para la protección a la industria, reforma del arancel,...
          11º Programa de obras públicas para atender la falta de iniciativa de los empresarios privados.
          12º Puesta de la banca y de la hacienda al servicio de la reconstrucción nacional. A pesar de la propuesta del PSOE no se acordó la nacionalización de la banca, pero sí se prometía una mayor intervención del Estado en el Banco de España y un control más riguroso de la banca privada.
          Tamames, R. La República y la Era de Franco.

          “Me cogió de la mano y con gran entusiasmo dijo: -Esto es lo que hemos estado esperando. ¡A la calle! - ¿Hasta el final? -Sí. Aquello significaba la revolución. La conquista del poder. La inauguración del socialismo [...]”
          Sobre la revolución de Asturias en octubre de 1934.
          Fraser, R. Recuérdalo tú y recuérdalo a otros.



          Documento 1.
          Antes de cenar, desde el ministerio de la Gobernación, empezaron a facilitar notas de resultados parciales que anunciaban una ventaja de las candidaturas centro-derecha. Portela mismo confirmó esas noticias y se retiró a descansar. Pero la realidad era muy otra, y pronto la radio comenzó a comunicar datos anunciando el triunfo de las candidaturas del Frente Popular. En la Casa del Pueblo, donde se recibían también noticias, el entusiasmo crecía por momentos. A medianoche no cabía ya la menor duda: el Frente Popular ganaba las elecciones. Despertaron a Portela. A las 4 de la madrugada. Gil Robles llegó para tratar de convencerle de la necesidad de declarar el estado de guerra. Amanecía cuando era José Antonio Primo de Rivera quien le visitaba con objeto de pedirle armas para que Falange se defendiera. [..]
          El Jefe del Estado Mayor, general Franco, tampoco estaba inactivo aquella noche. Llamó al general Pozas, director general de la Guardia Civil, y dijo:
          “-Te supongo enterado de lo que sucede.
          -No creo que suceda nada -respondió Pozas.
          -Te llamo para informarte de que las masas están en la calle y que se quiere sacar de estas elecciones unas consecuencias distintas de su resultado, y me temo que aquí y en provincias van a comenzar los disturbios.”
          Tuñón de Lara, M. La España del s.XX.
          Documento 2.
          El funeral de [José] Calvo Sotelo fue una gran manifestación fascista [...] el funeral no era otra cosa que una concentración sediciosa. Sobre el cuerpo de Calvo Sotelo, amortajado con hábito de los capuchinos, Goicoechea, líder de los monárquicos, gritó “Sobre esta tumba, juro ante Dios que usaré todas mis fuerzas para seguir tu ejemplo y vengar tu muerte”. [...] En las oficinas de Renovación Española estaba colgando una gran pancarta:
          “¡Españoles! El hombre ha muerto, pero nos ha dejado sus ideales. Vivió para España y nos enseñó a servirla. Dio su vida como los mártires. Fue el azote de la masonería y el marxismo. Fue el campeón de la lucha contra el caótico Parlamento. El adelantado de la nueva España corporativa. Forjó una nación fuerte y unida contra la anarquía y el caos. La religión tuvo en él un gran capitán. ¡Viva España! ¡Viva Calvo Sotelo!
          Jellinek, F. La Guerra Civil en España.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: TENIENTE CASTILLO y CALVO SOTELO.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles el ESTALLIDO DE LA GUERRA CIVIL.
          5. Realiza una comparación entre las causas, apoyos, carácter, desarrollo,... de la Guerra Civil de 1936 y la I Guerra Carlista de 1833.



          TEMA 4. LA II REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL.
          Documento 1.
          Españoles: A cuantos sentís el santo amor a España, a los que en la filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio a la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la nación os llama en su defensa. La situación de España es cada día más crítica; la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistola y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los asesinos que alevosa y traidoramente se asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. [...] La Constitución por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total: ni igualdad ante la ley; ni libertad, aherrojada por la tiranía; ni la fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituido el mutuo respeto; ni la unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial, por los regionalismos que los poderes fomentan. […]
          ¿Es que se puede consentir un día más el vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo? ¿Es que podemos abandonar a España a los enemigos de la Patria, con poder cobarde y traidor, entregándola sin lucha y sin resistencia? ¡Eso no! Que lo hagan los traidores, pero no lo haremos quienes juramos defenderla. Justicia, igualdad ante las leyes, ofrecemos. Paz y amor entre los españoles; libertad y fraternidad exenta de libertinajes y tiranías. Trabajo para todos, justicia social, llevada a cabo sin encono ni violencia, y una equitativa y progresiva distribución de riqueza, sin destruir ni poner en peligro la economía española. Pero frente a esto, una guerra sin cuartel a los explotadores de la política, a los engañadores del obrero honrado, a los extranjeros y a los extranjerizantes que, directa o solapadamente, intentan destruir España.
          Españoles: ¡Viva España! ¡Viva el honrado pueblo español!»
          General Francisco Franco Bahamonde.
          Tetuán, a 18 de julio de 1936.
          Documento 2.
          HORAS GRAVES PARA ESPAÑA.
          Una parte del ejército de Marruecos se ha levantado en armas contra la República.
          Nadie, absolutamente nadie se ha sumado en la Península a este absurdo empeño.
          Heroicos núcleos de elementos leales resisten a los sediciosos en las plazas del Protectorado.
          El Gobierno de la República domina la situación.
          LA VOZ. 18 de julio de 1936.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: GUERRA CIVIL y MARRUECOS.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles el ESTALLIDO DE LA GUERRA CIVIL.
          5. Destaca las frases, expresiones o mensajes más reaccionarios de los documentos expuestos y analiza sus significados.



          “Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República. El Gobierno no ha querido dirigirse al país hasta tener conocimiento exacto de lo sucedido y poner en ejecución las medidas urgentes e inexorables para combatirlo.
          Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose contra la propia patria y realizando un acto vergonzoso y criminal de rebeldía contra el poder legítimamente constituido. [...]”
          Nota de prensa radiada por el Gobierno de la República Española el 18 de julio de 1936.

          “Al tomar posesión del mando de este ejército, os envío la más enérgica protesta ante la vil conducta del gobierno que ordena a sus aviadores bombardear el interior de poblaciones para causar allí víctimas inocentes de mujeres y niños: el movimiento restaurador triunfará totalmente y os exigiremos cuenta de vuestra conducta. La energía con que actuaremos estará en proporción con vuestra resistencia. Os intimo a que entreguéis el mando y os sometáis, evitando los ya inútiles derramamientos de sangre.”
          19 de julio de 1936. El General Francisco Franco.




          Documento 1.
          “Era a finales de diciembre de 1936, [...]. Yo había ido a España con la vaga idea de escribir artículos para los periódicos, pero había ingresado en la milicia casi inmediatamente después de llegar, porque en aquella época y en aquella atmósfera parecía que esto era lo único concebible.
          Los anarquistas aún dominaban virtualmente Cataluña, la revolución se encontraba en su apogeo. A alguien que se hubiese encontrado allí desde el comienzo [...], probablemente le parecería que el periodo revolucionario estaba tocando a su fin; pero para quien acababa de llegar de Inglaterra, el aspecto que ofrecía Barcelona era impresionante y abrumador. Era la primera vez que estaba en una ciudad en la que la clase obrera ocupaba el poder. Casi todos los edificios de cierta importancia habían sido ocupados por los obreros, y sus fachadas estaban cubiertas con banderas rojas o con la bandera roja y negra de los anarquistas; en todas las paredes se veían la hoz y el martillo, y al lado las iniciales de los partidos revolucionarios; […]. Todas las tiendas y cafés exhibían un letrero en el que se decía que habían sido colectivizados; hasta los limpiabotas habían sido colectivizados y sus cajas pintadas de rojo y negro. Los camareros y los dependientes le miraban a uno cara a cara y le trataban como a un igual. Las expresiones serviles o simplemente respetuosas habían desaparecido temporalmente. Nadie decía señor o don, ni siquiera usted; todo el mundo trataba a los demás de “camarada” y de “tú”, y decía ¡Salud!, en vez de ¡Buenos días! […]A lo largo de las Ramblas, la amplia arteria central de la ciudad, donde riadas humanas subían y bajaban sin cesar, los altavoces atronaban el aire con canciones revolucionarias durante todo el día y hasta bien entrada la noche.
          Pero lo más sorprendente de todo era el aspecto del gentío. A juzgar por su apariencia exterior, era una ciudad en la que las clases adineradas habían dejado de existir. Exceptuando a un reducido número de mujeres y de extranjeros, no se veía a gente “bien vestida”. Casi todo el mundo llevaba ropas muy sencillas propias de la clase trabajadora, o monos azules o alguna variante del uniforme de los milicianos. Todo aquello resultaba extraño e impresionante.
          Muchas de las cosas que veía no las comprendía, en cierto modo ni siquiera me gustaban, pero inmediatamente comprendí que era un estado de cosas por el que valía la pena luchar. […] Junto a todo esto se respiraba también el aire enrarecido de la guerra. La ciudad tenía un aspecto sórdido y sucio, el pavimento y las casas necesitaban urgentes reparaciones, de noche las calles estaban muy mal iluminadas por miedo a los bombardeos, la mayoría de las tiendas estaban descuidadas y medio vacías. La carne escaseaba y la leche había desaparecido por completo; era difícil encontrar carbón, azúcar y gasolina, y el pan empezaba a escasear de un modo alarmante.[...] Sin embargo, por lo que uno podía juzgar, la gente parecía contenta y esperanzada. No había paro y el coste de la vida era todavía extremadamente bajo; se veía a muy pocas personas manifiestamente pobres, y ningún mendigo, exceptuando a los gitanos. Por encima de todo, se creía en la revolución y en el futuro, se tenía la sensación de haber entrado súbitamente en una era de igualdad y de libertad”.
          George Orwell: Homenaje a Cataluña. 1938.
          COMENTARIO DE TEXTO.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias del texto ubicándolo en su contexto histórico.
          3. Define: IGUALDAD y LIBERTAD.
          4. Realiza una exposición amplia de la situación EN LA ZONA REPUBLICANA Y LA NACIONAL durante la GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.
          5. Según tu opinión, analiza 5 aspectos positivos y 5 negativos de la vivencia descrita por Orwell.

          Sin embargo, Queipo de Llano, el chabacano general español destinado en Sevilla, declaró a un corresponsal extranjero: “Mola, Cabanellas y Franco están de acuerdo conmigo en que es una estupidez querer salvar la vida de tres o cuatrocientas mil personas, porque si todas esas personas mueren en Madrid, todo se habrá acabado. Nuestros planes se han elaborado de acuerdo con Italia y Alemania. Los españoles que tendrán que morir para que podamos triunfar suman aproximadamente tres o cuatro millones, y si no mueren en el campo de batalla, le aseguro por mi honor que morirán ejecutados o mutilados por nuestros legionarios o nuestras tropas marroquíes. Si no hacemos esto no cumpliremos la promesa que hemos hecho a nuestros hermanos italianos y alemanes, y nosotros somos hombres de honor”.
          Jellinek, F. La guerra civil en España.

          Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen.
          Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los "rojos" preparando sus mantones de luto.
          Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad.
          QUEIPO DE LLANO, G. Alocuciones en Unión Radio Sevilla.



          Consulado Británico
          Bilbao, 28 de abril de 1937
          Querido Sir Henry:
          Ayer, al desembarcar en Bermeo, me hablaron de la destrucción de Guernica. Fui inmediatamente a echar un vistazo in situ y cuál no sería mi asombro al comprobar que aquella población, que normalmente tenía unos cinco mil habitantes y desde septiembre, debido a la afluencia de refugiados, había llegado a los diez mil, estaba casi completamente destruida. Nueve de cada diez casas han quedado de tal forma que es imposible reconstruirla. […] Calculan que pasaron unos cincuenta aviones. Después de dos o tres incursiones, la población fue presa del pánico. Hombres, mujeres y niños salieron corriendo de Guernica ascendiendo por las peladas colinas. Allí fueron ametrallados implacablemente, aunque con escaso efecto. Pasaron la noche al aire libre, contemplando su ciudad en llamas. Vi muchos hombres y mujeres que vagaban por las calles buscando entre los escombros de sus casas los cuerpos de sus seres queridos (...)”
          Carta del Cónsul R.C. Stevenson al embajador inglés, Sir Henry Chilton.


          De no haber salido nosotros al paso con tiempo y en fecha oportuna, la Historia de la humanidad hubiera conocido en pleno siglo XX la más sangrienta de las revoluciones, que nos hubiese llevado forzosamente a desaparecer del mapa de Europa como nación libre y civilizada.
          Lo ocurrido en todos los lugares del territorio nacional en que los “rojos” han dominado es pequeño botón de muestra de lo que habría sido lo otro: lo que se proyectaba para el 29 de julio, bajo los puños cerrados de las hordas marxistas y a los acordes tristes de La Internacional. Sólo un monstruo, de la compleja constitución psicológica de Azaña, pudo alentar tal catástrofe; monstruo que parece más bien producto de las absurdas experiencias de un nuevo y fantástico doctor Frankenstein que fruto de los amores de una mujer. Yo, cuando al hablarse de este hombre oigo pedir su cabeza, me parece injusto: Azaña debe ser recluido, simplemente recluido, para que escogidos frenópatas estudien en él “un caso”, quizá el más interesante, de degeneración mental, ocurrido desde el hombre primitivo a nuestros días.
          Pero todos los horrores que el pueblo español ha padecido, y en algunos puntos sigue aún padeciendo, con ser muchos, no son lo más grave, lo que merece mayor castigo; el mayor castigo lo merece la parte que de tradición a España existe en ciertos manejos de los caudillos del Frente Popular: […]. Pero, ¡ah!, todo esto se ha de pagar, y se pagará muy caro. La vida de los reos será poco. Les aviso con tiempo y con nobleza: no quiero que se llamen a engaño. […]
          Nosotros no hemos pensado jamás en rendirnos, y mucho menos ahora, que tenemos la victoria en nuestras manos En resumen: ni rendición, ni abrazos de Vergara, ni pactos del Zanjón, ni nada que no sea victoria aplastante y definitiva.”
          Discurso del general Mola el 15 de agosto de 1936.



          Documento 1.
          La teoría democrática es que el representante sea la figura exacta del representado (...).
          Poneos de acuerdo Señores, antes de definir de una vez a favor de quién va a votar la mujer; pero no condicionéis su voto con la esperanza de que lo emita a favor vuestro.
          Ése no es el principio. Pero además pónganse de acuerdo los que dicen que votará con la derecha; pónganse de acuerdo los que dicen que votará con la izquierda; pónganse de acuerdo los que dicen que votará con el marido, y pónganse de acuerdo los que dicen que llevará la perturbación a los hogares.  Señores, como ha dicho hace mucho tiempo Stuart Mill, la desgracia de la mujer es que no ha sido juzgada nunca por normas propias, tiene que ser siempre juzgada por normas varoniles, mientras no entre abiertamente por el camino del Derecho y cuando llega a última instancia, todavía tiene que ser juzgada por su definidor.
          Dejad que la mujer se manifieste como es, para conocerla y para juzgarla; respetad su derecho como ser humano; pensad que una Constitución es también una transacción entre las tradiciones políticas de un país y el derecho constituyente, y si el derecho constituyente, como norma jurídica de los pueblos civilizados, cada día se aproxima más al concepto de la libertad, no nos invoquéis el trasnochado principio aristotélico de la desigualdad de los seres desiguales; todavía no nos habéis demostrado que podéis definir la desigualdad,  porque con esa teoría se llegó en los tiempos a decir que había hombres libres y hombres esclavos.
          Campoamor, C, Intervención en el Congreso de los Diputados. 1931.
          Documento 2.
          “Señores diputados, pido en este momento a la Cámara atención respetuosa para el problema que aquí se debate, porque estimo que no es problema que debamos pasar a la ligera; se discute en este momento el voto femenino y es significativo que una mujer como yo se levante en la tarde de hoy a decir a la Cámara sencillamente que creo que el voto femenino debe aplazarse. Que creo que no es el momento de otorgarle el voto a la mujer española. Lo dice una mujer que en el momento crítico de decirlo, renuncia a un ideal. […]
          Por creer que con ello sirvo a la República [...] es por lo que me levanto esta tarde para pedir a la Cámara que despierte la conciencia republicana, que avive la fe liberal y democrática y que aplace el voto de la mujer. Lo pido porque no es que con ello merme en lo más mínimo la capacidad de la mujer; no, señores diputados, no es cuestión de capacidad, es cuestión de oportunidad para la República [...]
          Si las mujeres españolas fuesen todas obreras, si las mujeres españolas hubiesen atravesado ya un período universitario y estuvieran liberadas en su conciencia, yo me levantaría hoy frente a toda la Cámara para pedir el voto femenino.
          Pero en estas horas yo me levanto para decir lo contrario y decirlo con toda la valentía de mi espíritu, afrontando el juicio que de mí puedan formar las mujeres que no tengan este fervor y estos sentimientos republicanos que creo tener. [...]
          Hoy, señores diputados, es peligroso conceder el voto a la mujer”
          Kent, V. Intervención en el Congreso de los Diputados. 1931.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: CLARA CAMPOAMOR y VICTORIA KENT.
          4. Realiza una exposición amplia sobre las características de la CONSTITUCIÓN DE 1931 y las ELECCIONES DE 1933 apuntando las consecuencias de la victoria de los partidos conservadores.
          5. Analiza razones a favor y en contra para permitir o denegar el sufragio femenino en el año 1933.

          ¡ESPAÑOL!
          ¡GUERRA AL ESTATUTO CATALÁN!
          En tanto que el intelectual, el obrero y el profesional castellanos, no podrán ejercer cargos en Cataluña, los catalanes podrán hacerlo en toda España.
          ¡¡ESO ES EL ESTATUTO CATALÁN!!
          Mientras las contribuciones e impuestos, graven hasta el límite a los demás españoles, los catalanes, sonreirán magníficos, ante nuestra muerte económica.
          ¡¡ESO ES EL ESTATUTO CATALÁN!!
          ¡COMERCIANTES! ¡PUEBLO!
          Hasta no saber a qué ateneros, no compréis productos catalanes.
          Mientras para Cataluña, salieron millones y millones de pesetas y para esa Región, se dictaron leyes proteccionistas, Castilla sucumbía, por falta de toda protección y auxilio.
          En este comercio, no admitimos visita de viajantes catalanes o que representen casas catalanas, ínterin no sepamos el resultado de la discusión del ESTATUTO.
          Imprenta Ramiro Gómez. Talavera.
          Panfleto aparecido en comercios de Talavera. 1932.

          A las doce de la mañana, a las doce y cuarto, a la una y cinco, se avisó del Colegio de Jesuitas de la calle de la Flor a la Dirección de Seguridad que el incendio cobraba proporciones grandes. La gente pasaba, o medrosa o indiferente, por las proximidades, viendo salir el humo por las ventanas. Los incendiarios desaparecieron rápidos y organizados. El que vio aquello (y yo lo vi) no podía imaginarse que se desenvolviera así una clásica acción anticlerical. En una de las paredes ahumadas podía leerse después este letrero:
          Abajo los jesu[itas]
          La justicia del pueblo
          por ladrones.
          Ardieron así el convento de las Bernardas de Vallecas y la iglesia de Santa Teresa, de los carmelitas descalzos. (...) Por tener mi domicilio cerca, vi arder el convento de los carmelitas. Era por la mañana, ya avanzada ésta. Unos grupos de hombres habían prendido fuego a la iglesia, y mientras ardían tiraban por las ventanas de la residencia enseres y libros. Entre éstos, un ejemplar de la Enciclopedia Espasa. Recuerdo cómo dos o tres hombres sacaron a un fraile viejo, alto, de buen aspecto, custodiado, para que nadie se metiera con él, mientras que otro reprendía a un compañero, que -al parecer- quería llevarse un tomo o unas láminas del pobre repertorio enciclopédico: "Camarada, no hemos venido aquí para robar", etc.
          Tiempo después vi incendiada una pequeña iglesia cerca de la plaza de Santa Ana, en la calle del Príncipe. La gente pasaba una vez más junto a ella torva o medrosa, y hubo algún gesto claro de disgusto. Una mujercilla desgreñada lo observó y dijo que los padecimientos del obrero tenían más importancia que aquella crema.
          Caro Baroja, J. Introducción a una historia contemporánea del anticlericalismo español. 1980

          CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA.
          TÍTULO PRELIMINAR.
          DISPOSICIONES GENERALES.
          Art. 1º. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y Justicia.
          Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
          La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones [...]
          Art. 2º. Todos los españoles son iguales ante la ley.
          Art. 3º El Estado español no tiene religión oficial.
          [...]
          TÍTULO III.
          Art. 25º. No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas. [...]
          Art. 34º. Toda persona tiene derecho a emitir libremente sus ideas y opiniones valiéndose de cualquier medio de difusión, sin sujetarse a previa censura [...]
          Art. 38º. Queda reconocido el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas. [...]
          Art. 43º. La familia está bajo la salvaguarda especial del Estado. [...]
          El Estado prestará asistencia a los enfermos y ancianos, y protección a la maternidad y a la infancia, haciendo suya la “Declaración de Ginebra” o tabla de los derechos del niño.

          TÍTULO IV
          Art. 51º. La potestad legislativa reside en el pueblo, que la ejerce por medio de las Cortes o Congreso de los Diputados.
          Art. 52º. El Congreso de los Diputados se compone de los representantes elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto.

          TÍTULO V
          Art. 67º. El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación [...]
          Art. 68º. El Presidente de la República será elegido conjuntamente por las Cortes y un número igual de compromisarios al de Diputados.
          Art. 75º El Presidente de la República nombrará y separará libremente al Presidente del Gobierno [...] Habrá de separarlos necesariamente en el caso de que las Cortes negaren de modo explícito su confianza.

          TÍTULO VI.
          Art. 86º. El Presidente del Consejo y los Ministros forman el Gobierno.


          Documento 1.
          En virtud de las razones antedichas, el Gobierno declara:
          1º. Dado el origen democrático de su poder y en razón del responsabilismo en que deben moverse los órganos del Estado, someterá su actuación colegiada e individual al discernimiento y sanción de las Cortes Constituyentes […].
          2º. Para responder a los justos e insatisfechos anhelos de España, el Gobierno provisional adopta como norma depuradora de la estructura del Estado someter inmediatamente, en defensa del interés público, a juicio de responsabilidad los actos de gestión y autoridad pendientes de examen al ser disuelto el Parlamento en 1923 […].
          3º. El Gobierno provisional hace pública su decisión de respetar de manera plena la conciencia individual mediante la libertad de creencias y cultos […].
          4º. El Gobierno provisional orientará su actividad […] en el acatamiento a la libertad personal […] y los derechos ciudadanos [y] aspira a ensancharlos, adoptando garantías de amparo para aquellos derechos y reconociendo como uno de los principios de la moderna dogmática jurídica el de la personalidad sindical y corporativa, base del nuevo derecho social.
          5º. El Gobierno provisional declara que la propiedad privada quede garantizada por la ley; en consecuencia no podrá ser expropiada, sino por causa de utilidad pública y previa la indemnización correspondiente; […] adopta como norma de su actuación el reconocimiento de que el derecho agrario debe responder a la función social de la tierra.
          Gaceta de Madrid. 15 de abril de 1931.
          Documento 2.
          Ciutadans:
          En nom del poble de Catalunya jo proclame des d’ací l’Estat català i proclame la República catalana. A més, solemnement vos dic que amb tot afecte anem a la Confederació amb les altres Repúbliques d’Espanya.
          Ara formem el govern de la República catalana i ací estarem disposats a defendre-la fins a morir.
          Francesc Macià. 14 d'abril de 1931.

          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: GOBIERNO PROVISIONAL y ESTAT CATALÀ.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles la proclamación de la II República (analizando todos los aspectos) hasta el inicio del programa reformista del gobierno progresista.
          5. Analiza y compara las similitudes y diferencias de las dos experiencias republicanas que se han vivido en España.


          Documento 1.
          Afirmar que hay en Cataluña una tendencia sentimental a vivir aparte, ¿qué quiere decir, traducido prácticamente al orden concretísimo de la política? ¿Quiere decir, por lo pronto, que todos los catalanes sientan esa tendencia? De ninguna manera. [...]. Mas no confundamos las cosas; no confundamos ese sentimiento, que como tal es vago y de una intensidad variadísima, con una precisa voluntad política. ¡Ah, no! Yo estoy ahora haciendo un gran esfuerzo por ajustarme con denodada veracidad a la realidad misma, y conviene que los señores de Cataluña que me escuchan, me acompañen en este esfuerzo. No, muchos catalanistas no quieren vivir aparte de España, es decir, que, aun sintiéndose muy catalanes, no aceptan la política nacionalista, ni siquiera el Estatuto, que acaso han votado. Porque esto es lo lamentable de los nacionalismos; ellos son un sentimiento, pero siempre hay alguien que se encarga de traducir ese sentimiento en concretísimas fórmulas políticas: las que a ellos, a un grupo exaltado, les parecen mejores. Los demás coinciden con ellos, por lo menos parcialmente, en el sentimiento, pero no coinciden en las fórmulas políticas; lo que pasa es que no se atreven a decirlo, que no osan manifestar su discrepancia, porque no hay nada más fácil, faltando, claro está a la veracidad, que esos exacerbados les tachen entonces de anticatalanes.
          José Ortega y Gasset, Discurso en las Cortes Constituyentes, 13 de mayo de 1932
          Documento 2.
          A nosotros, señores diputados, nos ha tocado vivir y gobernar en una época en que Cataluña no está en silencio, sino descontenta, impaciente y discorde. [...]. Cataluña dice, los catalanes dicen: «Queremos vivir de otra manera dentro del Estado español». La pretensión es legítima porque la autoriza la ley, nada menos que la ley constitucional. La ley fija los trámites que debe seguir esta pretensión y quién y cómo debe resolver sobre ella. Los catalanes han cumplido estos trámites y ahora nos encontramos ante un problema que se define de esta manera: conjugar la aspiración particularista o el sentimiento de la voluntad autonomista de Cataluña con los intereses o los fines generales y permanentes de España dentro del Estado organizado por la República. [...] Hay dos modos de suprimir el problema. Uno, como quieren o dicen que quieren los extremistas de allá y de acá: separando Cataluña de España; pero esto, sin que fuese seguro que Cataluña cumpliese ese destino de que hablábamos antes, dejaría a España frustrada en su propio destino. Y otro modo sería aplastar a Cataluña, con lo cual, sobre desarraigar del suelo español una planta vital, España quedaría frustrada en su justicia y en su interés y además perpetuamente adscrita a un concepto de Estado completamente caduco e infeliz. Hay, pues, que resolverlo en los términos del problema político que acabo de describir.
          Manuel Azaña, Discurso en las Cortes Constituyentes, 27 de mayo de 1932
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: JOSÉ ORTEGA Y GASSET y MANUEL AZAÑA.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles y analices el alcance de las distintas reformas llevadas a cabo por la II República.
          5. Realiza una defensa y una crítica a las dos posturas reflejadas en ambos documentos.

          Documento 1.
          Una vez más el ejército, unido a las demás fuerzas de la nación, se ha visto obligado a recoger el anhelo de la gran mayoría de españoles que veían con amargura infinita desaparecer lo que a todos puede unirnos en un ideal común: España.
          Se trata de restablecer el imperio del orden dentro de la República, no solamente en sus apariencias o signos exteriores, sino también en su misma esencia; para ello precisa obrar con justicia, que no repara en clases ni categorías sociales, a las que ni se halaga, ni se persigue; cesando de estar dividido el país en dos grupos: el de los que disfrutan del poder y el de los que eran atropellados en sus derechos, aun tratándose de leyes hechas por los mismos que las vulneraron; la conducta de cada uno guiará la conducta que con relación a él seguirá la autoridad, otro elemento desaparecido de nuestra nación, y que es indispensable en toda colectividad humana, tanto si es en régimen democrático, como si es en régimen soviético, en donde llegará a su máximo rigor […]
          ORDENO Y MANDO:
          1º. Queda declarado el Estado de Guerra en todo el territorio de Marruecos Español, y como primera consecuencia, militarizadas todas las fuerzas armadas sea cualquiera la autoridad de quien dependían anteriormente, con los deberes y atribuciones que competen a las del Ejército y sujetas igualmente al Código de Justicia Militar.
          Diario Oficial del Ministerio de la Guerra.
          18 de julio de 1936.
          Documento 2.
          “Art.1. Queda declarado el estado de guerra en todo el territorio de la provincia de Navarra y como primera providencia militarizadas todas las fuerzas, sea cualquiera la autoridad de quien dependían anteriormente, con los deberes y atribuciones que competen a las del Ejército y sujetas igualmente al Código de Justicia Militar […].
          Art. 3. Quedan sometidos a la jurisdicción de Guerra y tramitados por procedimiento sumarísimo: […] b) los delitos de rebelión, sedición, y los conexos de ambos, los de atentado y resistencia a los agentes de la Autoridad; los de desacato, injuria y calumnia, amenaza y menosprecio a los anteriores o a personal militar o militarizado […], así como los mismos delitos cometidos contra los que desempeñen funciones de servicio público. C) Los de tenencia ilícita de armas […].
          Art. 4. Se considerarán también como autores los incitadores, agentes de enlace, repartidores de hojas y proclamas clandestinas o subversivas, los dirigentes de las entidades que patrocinen, fomenten o aconsejen tales delitos, así como todos los que directa o indirectamente contribuyan a su comisión y preparación o tomen parte en igual forma en atracos y robos a mano armada o empleen para cometerlos cualquier otra coacción o violencia. [...]
          Art. 6. Queda prohibido el uso de banderas, insignias, uniformes, distintivos y análogos que sean contrarios a este Bando y al espíritu que le inspira, así como el canto de himnos de análoga significación.
          Art. 7. Se prohíben igualmente las reuniones de cualquier clase que sean, aun cuando tengan lugar en sitios públicos, como restaurantes o cafés, así como las manifestaciones públicas […].
          Art. 10. Quedan sometidas a la censura militar todas las publicaciones impresas de cualquier clase que sean […]”.
          Pamplona, a 19 de julio de 1936. El General, Emilio Mola
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: DELITO DE SEDICIÓN y RÉGIMEN SOVIÉTICO.
          4. Realiza una exposición amplia en la que analices las causas de la Guerra Civil y la transformación de golpe de estado en conflicto armado.
          5. Analiza varios aspectos y compara las similitudes y diferencias que encuentres entre el conflicto que se vivió en España y algún conflicto que conozcas en la actualidad.
          TEMA 4. LA II REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL.
          Documento 1.
          MIGUEL DE UNAMUNO: "Todos estáis pendientes de mis palabras. Todos me conocéis y me sabéis incapaz de callar. No aprendí a hacerlo en los setenta y tres años de mi vida. Y ahora no quiero aprenderlo. Callar, a veces significa mentir porque el silencio puede interpretarse como aquiescencia. Yo no podría sobrevivir a un divorcio entre mi conciencia y mi palabra, que siempre han formado una excelente pareja.
          Voy a ser breve. La verdad es más verdad cuando se manifiesta desnuda, libre de adornos y de palabrería. Quisiera comentar el discurso –por llamarlo de alguna forma– del general Millán Astray, quien se encuentra entre nosotros... Dejemos aparte el insulto personal que supone la repentina explosión de ofensas contra vascos y catalanes. Yo nací en Bilbao, en medio de los bombardeos de la segunda guerra carlista. Más adelante me casé con esta ciudad de Salamanca, tan querida, pero sin olvidar jamás mi ciudad natal. [...].
          Acabo de oír el grito necrófilo y sin sentido de ¡Viva la muerte!, esto me suena lo mismo que ¡Muera la vida! Y yo que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de los que no las comprendieron, he de deciros, con la autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. [...]. ¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono más bajo. Es un inválido de guerra. [...] Desgraciadamente, hay hoy demasiados inválidos en España. Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda... Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de superioridad del espíritu, suele sentirse aliviado viendo cómo aumenta el número de mutilados alrededor de él.
          El general Millán Astray no es uno de los espíritus selectos, aunque sea impopular, o quizá por esta misma razón, porque es impopular. El general Millán Astray quisiera crear una España nueva –creación negativa sin duda– según su propia imagen. Y por ello desearía ver España mutilada, como inconscientemente dio a entender".
          MILLÁN ASTRAY: [gritando] "¡Mueran los intelectuales! ¡Viva la muerte!" [...]
          MIGUEL DE UNAMUNO. [con voz alta y clara] "Éste es templo de la inteligencia. Y yo soy su sumo sacerdote. Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: la razón y derecho en la lucha. Me parece inútil que penséis en España. He dicho."
          Miguel de Unamuno. Rector de la Universidad de Salamanca. 12 de octubre de 1936.
          Millán Astray enfurecido abandonó la Universidad de Salamanca espetando: “Es que oigo hablar de cultura y me dan ganas de sacar el arma y liarme a tiros”
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: GRITO NECRÓFILO e INVÁLIDO. (refiriéndose a Millán Astray)
          4. Realiza una exposición amplia en la que expliques la evolución política del bando rebelde durante la Guerra Civil.
          5. Analiza el discurso de Unamuno señalando las frases más importantes e intenta explicar que quiere decir entre líneas con ese discurso. (Es conveniente que conozcas la lucha interna que libraba el propio Unamuno para comprenderlo plenamente).






          Textos sobre  la Guerra Civil española




          EL PRONUNCIAMIENTO
          1. INSTRUCCIÓN RESERVADA NÚMERO 1 DE LOS CONSPIRADORES
          Las circunstancias gravísimas por que atraviesa la Nación, debido a un pacto electoral que ha tenido como consecuencia inmediata que el Gobierno sea hecho prisionero de las Organizaciones revolucionarias, llevan fatalmente a España a una situación caótica, que no existe otro medio de evitar que mediante la acción violenta. Para ello los elementos amantes de la Patria tienen forzosamente que organizarse para la rebeldía, con el objeto de conquistar el Poder e imponer desde él el orden, la paz y la justicia. Esta organización es eminentemente ofensiva; se ha de efectuar en cuanto sea posible, con arreglo a las siguientes bases:
          Base 1: La conquista del Poder ha de efectuarse aprovechando el primer momento favorable, y a ella han de contribuir las Fuerzas Armadas, conjuntamente con las aportaciones que en hombres y material y elementos de todas clases faciliten los grupos políticos, sociedades e individuos aislados que no pertenezcan a partidos, sectas y sindicatos que reciban inspiraciones del extranjero, socialistas, masones, anarquistas, comunistas, etc. [...]
          Base 5: Producido el movimiento y declarado el estado de guerra [...]. Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas.
          Base 6: Conquistado el Poder, se instaurará una Dictadura militar que tenga por misión inmediata restablecer el orden público, imponer el imperio de la Ley y reforzar convenientemente al Ejército [...].
          Redactada por el GENERAL MOLA a fines de abril de 1936

          ALOCUCIÓN DEL GOBIERNO SOBRE UN MOVIMIENTO MILITAR EN MARRUECOS DE 18 DE JULIO DE 1936, MADRID
          Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República. El Gobierno no ha querido dirigirse al país hasta tener conocimiento exacto de lo sucedido y poner las medidas para combatirlo. Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose contra su propia Patria, realizando actos vergonzosos contra el Poder Nacional. El Gobierno declara que el movimiento está circunscrito a determinadas ciudades del Protectorado, y que nadie, absolutamente nadie, se ha sumado en la Península a tan absurdo intento. Por el contrario, los españoles han reaccionado unánimemente y con la más profunda indignación contra esta tentativa frustrada en su nacimiento. El Gobierno se complace en manifestar que varios grupos de elementos leales resisten frente a la sedición en las plazas del Protectorado, defendiendo con su prestigio el Ejército y la autoridad de la República. En este momento, las fuerzas de aire, mar y tierra, salvo la triste exepción señalada, permanecen fieles en el cumplimiento de su deber. Se dirigen contra los sediciosos para reducir este movimiento insensato y vergonzoso. El Gobierno de la República domina la situación y afirma que no tardará muchas horas en dar cuenta al país de estar normalizada la situación.

          GENERAL MOLA 19 JULIO 1936 
          ESPAÑOLES: El Ejército es dueño de toda España, menos de algunos puntos aislados donde luchamos con ventaja. Las columnas victoriosas que se dirigen a Madrid están en el Guadarrama a pocos kilómetros de la capital, que no tardará en caer en nuestras manos. El general Franco se encontraba ayer en Córdoba al frente de una fuerte columna de tropas procedentes de África.

          El general Caminero, que organizaba la resistencia en León, ha sido prisionero en Puebla de Sanabria.

          Es inútil oponerse al avance de la mayor parte del pueblo español sano, que sólo desea una España libre de odios.

          El intentar resistir solo conducirá a derramar sangre que el Ejército quiere evitar pues está convencido que, libres de los errores y malas pasiones que en el pueblo han querido encender malos españoles, podemos, todos unidos, conseguir la grandeza de nuestra Patria.

          El general Mola


          2. BANDO DEL GENERAL FRANCO (19 DE JULIO)
          Don Francisco Franco Bahamonde, General de división, Jefe de las Fuerzas Armadas de África
          HAGO SABER:
          Una vez más el Ejército, unido a las demás fuerzas de la Nación, se ha visto obligado a recoger el anhelo de la gran mayoría de los españoles que veían con amargura infinita desaparecer lo que a todos puede unirnos en un ideal común: ESPAÑA. Se trata de restablecer el imperio del ORDEN dentro de la REPÚBLICA, no solamente en sus apa-riencias o signos exteriores, sino también en su misma esencia; para ello precisa obrar con JUSTICIA que no repara en clases ni categorías sociales, a las que ni se  halaga, ni se persigue, cesando de estar dividido el país en dos grupos, el de los que disfrutan del poder y el de los que eran atropellados en sus derechos, aún tratándose de leyes hechas por los mismos que las vulneraron. La conducta de cada uno guiará la conducta que con relación a él seguirá la  AUTORIDAD, otro elemento desaparecido de nuestra nación y que es indispensable en toda colectividad humana, tanto si es en régimen democrático, como si es en régimen soviético, en donde llega a su máximo rigor. El restablecimiento de este principio de AUTORIDAD, olvidado en los últimos años, exige inexcusablemente que los castigos sean ejemplares, por la seriedad co que se impondrán y la rapidez con que se llevaran a cabo sin titubeos ni vacilaciones.
          Por lo que afecta al elemento obrero, queda garantizada la libertad de trabajo, no admitiéndose coacciones ni de una parte ni de otra. Las aspiraciones de patronos y obreros serán estudiadas y resueltas con la mayor justicia posible, en un plan de cooperación, confiando en que la sensatez de los últimos y la caridad de los primeros, hermanándose con la razón, la justicia y el patriotismo sabrán conducir las luchas sociales a un terreno de comprensión con beneficio para todos y para el país. El que voluntariamente se niegue a cooperar o dificulte la consecución de estos fines será el que primero  y principalmente sufrirá las consecuencias. Para llevar a cabo la labor anunciada
          ORDENO Y MANDO:
          Artículo 1º. Queda declarado el ESTADO DE GUERRA en todo el territorio de MARRUECOS y, como primera consecuencia, militarizadas todas las Fuerzas Armadas, sea cual sea la Autoridad dequien dependían anteriormente con los deberes y atribuciones que competan a las del Ejército, y sujetas igualmente al Código de Justicia Militar.
          Art. 2º. No precisará intimación ni aviso para repeler por la fuerza agresiones a las fuerzas indicadas anteriormente, ni a los locales o edificios que sean custodiados por aquellas, así como los atentados y sabotajes a vías y medios de comunicación y transporte de toda clase y a los servicios de agua, gas y electricidad y artículos de primera necesidad. Se tendrá en cuenta la misma norma para impedir los intentos de fuga de los detenidos. [...]
          Art. 14º. Ante el bien supremo de la Patria, quedan en suspenso todas las garantías individuales establecidas en la Constitución, aun cuando no se hayan consignado especialmente en este Bando.
          Melilla, 19 de Julio de 1936

          3. CONVERSACIÓN ENTRE MARTÍNEZ BARRIO Y EL GENERAL MOLA (19 DE JULIO)
          –Saludo a usted, general, Soy Martínez Barrio.
          –¿Don Diego Martínez Barrio? Le escucho respetuosamente.
          –General, he sido encargado de formar gobierno. Y he aceptado. Al hacerlo me mueve una sola consideración: la de evitar los horrores de la Guerra Civil, que ha empezado a desencadenarse. Usted, por su historia y por su posición, puede contribuir a esa tarea. Desconozco las ideas políticas de los generales, entre ellos usted, que están al frente del Ejército. Supongo que por encima de todo otro estímulo colocan su amor a España y el cumplimiento de su deber militar. En esta confianza me dirijo a usted, para excitarle a que la tropa a sus órdenes se sostenga dentro de la más estricta disciplina y bajo la obediencia de mi gobierno.
          –Agradezco a usted mucho, señor Martínez Barrio, las palabras lisonjeras e inmerecidas que le inspiran mi condición y mis servicios. Con la misma cortesía y nobleza con que usted me habla voy a contestarle. El Gobierno que usted tiene el encargo de formar no pasará de intento; si llega a constituirse, durará poco; y antes que de remedio, habrá servido para empeorar la situación.
          –Habría de tener las mismas desconfianzas que usted, que no las tengo, y la conveniencia general me impondría el deber de aceptar la tarea. Lo que pido a todos es que como yo cumplo el mío, cumplan el suyo. España quiere tranquilidad, orden, concordia. Pasadas que sean las horas de fiebre, el país agradecerá a sus hombres representativos que le hayan evitado un largo período de horror.
          –No lo dudo. Pero yo veo el porvenir de otra manera. Con el Frente Popular vigente, con los partidos activos, con las Cortes abiertas, no hay, no puede haber, no habrá gobierno alguno capaz de restablecer la paz social, de garantizar el orden público, de reintegrar a España su tranquilidad.
          –Con las Cortes abiertas y el funcionamiento normal de todas las instituciones de la República estoy yo dispuesto a conseguir lo que usted cree imposible. Pero el intento necesita de la obediencia de los cuerpos armados. Esa es la que pido, antes de ser poder, y la que impondré e intentaré imponer cuando lo sea. Espero que en este camino no me falte su concurso.
          –No, no es posible señor Martínez Barrio.
          –¿Mide usted bien la responsabilidad que contrae?
          –Sí, pero ya no puedo volver atrás. Estoy a las órdenes de mi general don Francisco Franco y me debo a los bravos navarros que se han colocado a mi servicio. Si quisiera hacer otra cosa, me matarían. Claro que no es la muerte lo que me arredra sino la ineficacia del nuevo gesto y mi convicción. Es tarde, muy tarde.
          –No insisto más. Lamento su conducta, que tantos males ha de acarrear a la patria y tan pocos laureles a su fama.
          –¡Qué le hemos de hacer! Es tarde, muy tarde.
          Debimos colgar casi simultáneamente los auriculares, porque las últimas palabras me llegaron ya borrosas. La suerte echada no dejaba ya resaquicio. 19 de julio de 1936, de madrugada
          DIEGO MARTÍNEZ BARRIO, Memorias

          4. LA SITUACIÓN DEL GOBIERNO TRAS EL ALZAMIENTO, SEGÚN AZAÑA
          Al siguiente día del alzamiento militar el gobierno republicano se encontró en esta situación: por un lado tenía que hacer frente al movimiento que desde las capitales y provincias ocupadas (el noroeste y el centro de la Península y buena parte de Andalucía) tomaba la ofensiva contra Madrid; y por otro, a la insurrección de las masas proletarias, que sin atacar directamente al gobierno, no le obedecían. Para combatir al fascismo, querían hacer una revolución sindical. La amenaza más fuerte era sin duda el alzamiento militar, pero su fuerza principal venía, por el momento, de que las masas desmandadas dejaban inerme al gobierno frente a los enemigos de la República. Reducir aquellas masas a la disciplina, hacerlas entrar en una organización militar del estado, con mandos dependientes del gobierno, para sostener la guerra conforme a los planes de un Estado Mayor, ha constituido el problema capital de la República.
          MANUEL AZAÑA, Escritos políticos y de guerra

          5. EL PNV APOYA EL FRENTE POPULAR (19 DE JULIO)
          Ante los acontecimientos que se desarrollan en el Estado español, y que tan directa y dolorosa repercusión pudieran alcanzar sobre Euzkadi y sus destinos, el Partido Nacionalista Vasco declara – salvando todo aquello a que le obliga su ideología, que hoy ratifica solemnemente–, que planteada la lucha entre la ciudadanía y el fascismo, entre la República y la Monarquía, sus principios le llevan indeclinablemente a caer del lado de la ciudadanía y de la República, en consonancia con el régimen demócrata y republicano que fue privativo de nuestro pueblo en sus siglos de libertad.
          Nota radiada el 19 de julio y publicada en la Hoja Oficial de Lunes del 20 de julio

          6. PROGRAMA DE LA JUNTA DE DEFENSA NACIONAL
          Unas Cortes ganadas por el afán bolchevizante, tanto más peligrosas para la Patria cuanto con más brío despedazaban el Estado español para ofrendárselo, insensatos, al júbilo de las Repúblicas soviéticas. Un gobierno engendrado en el seno del marxismo virulento y especialmente resentido de las adversas jornadas de octubre, que no teniendo otro sostén constitucional que los caudillos de la subversión, de la lucha de clases y del crimen, tiene que claudicar y resignar su grandeza ante la tea del incendiario y la pistola del asesino [...].
          ¡Basta! Frente al marxismo, España. Frente a la anrquía, la ley, y llenar el abismo odioso que separaba a los españoles con los frutos bienhechores de una sólida obra de gobierno que asiente la solidaridad nacional bajo una autoridad inflexible que imponga el orden público y asegure la paz, y propulse las menguadas energías de la economía y de la industria, de cuyas iniciativas han de nutrirse las hasta ahora desorientadas y nobles energías del trabajo.
          Burgos, 23 de julio de 1936

          7. DECRETO DE CREACIÓN DE BATALLONES DE VOLUNTARIOS
          Es propósito del Gobierno premiar la heroica actuación de los milicianos populares que al lado de las fuerzas leales de la República contribuyeron de manera tan decisiva al aplastamienton de la sublevación. [...]
          Artículo 1º. Se crean en Madrid los Batallones de Voluntarios cuya recluta se hará entre los actuales milicianos [...].
          Artículo 2º. Los milicianos que ingresen en los Batallones de Voluntarios tendrán derecho a alojamiento, manutención y vestuario en las mismas condiciones que los soldados del ejército regular.
          BOE, 3 de agosto de 1936

          8. SITUACIÓN AL COMENZAR LA GUERRA, SEGÚN PRIETO
          ¿De quién pueden estar las mayores posibilidades del triunfo en una guerra? De quien tenga más medios, de quien disponga de más elementos. Ello es evidentísimo. Pues bien: extensa cual es la sublevación militar que estamos combatiendo, los medios de que dispone son inferiores a los medios del Estado español, a los medios del Gobierno. Si la guerra, cual dijo Napoleón, se gana principalmente a base de dinero, dinero y dinero, la superioridad financiera del Estado, del Gobierno y   de la República es evidente.
          Doy por ciertos todos los auxilios financieros que se dicen prestados a los organizadores de la subversión. Pero, aun dándolos por ciertos, no puedo dejar de reconocer que esos medios han podido ser suficientes para preparar la sublevación, para iniciarla, para desencadenarla; pero que son, a todas luces, insuficientes para sostenerla. Podría juntarse todo el capitalismo español en la voluntad suicida de ayudar la subversión. Pues, aun así, todos los elementos financieros de que el capitalismo puede disponer libremente en estos instantes son escasísimos ante los dilatadísimos del Estado...
          No hay más moneda para el español, perdido nuestro crédito público en el extranjero, que la moneda oro. Pues bien, todo el oro de España, todos los recursos monetarios españoles válidos en el extranjero, todos, absolutamente todos, están en poder del Gobierno: son las reservas de oro que han venido garantizando nuestro papel moneda. El único que puede disponer de ellas, porque en sus manos se hallan, es el Gobierno. Este tesoro nacional permite al Gobierno español, defensor de la legalidad republicana, una resistencia ilimitada, en tanto que en dicho orden de cosas –no examino de momento otros– la capacidad del enemigo es nula...
          Pero, además, la guerra es hoy principalmente una guerra industrial. Tiene más medios de vencer aquella parte contendiente que disponga de mayores elementos industriales. Pasad imaginativamente vuestra mirada por el mapa de España... Todo el poderío industrial de España, todo lo que puede ser cooperación eficaz al mantenimiento de la lucha en orden a la protección industrial, todo eso, absolutamente todo –y no hay en la rotundidez de la expresión hipérbole alguna–, todo eso está en nuestras manos...
          Con los recursos financieros totalmente en manos del Gobierno; con los recursos industriales de la nación, también totalmente en poder del Gobierno, podría ascender hasta la esfera de lo legendario el valor teórico de quienes impetuosamente se han lanzado en armas contra la República, y aun así, aun cuando su heroísmo llegara a grados tales que pudiera ser cantado ensalzadoramente por los poetas que quisieren adornar la Historia de esta época triste, aun así serían inevitable, inexorable, fatalmente vencidos.
          Discurso radiado de INDALECIO PRIETO, El Socialista, 9 de agosto de 1936

          LA ESPAÑA REPUBLICANA

          9. DECRETO DE COLECTIVIZACIONES EN CATALUÑA

          La criminal sublevación militar del 19 de julio ha producido un trastorno extraordinario en la economía del país. El Consejo de la Generalidad ha de hacerse cargo de la reconstrucción de los estragos que ha causado a la industria y al comercio de Cataluña la traición de los que intentaban imponer en nuestro país un régimen de fuerza. La reacción popular producida por aquella sublevación ha sido de una intensidad tal que ha provocado una profunda transformación económico-social, cuyos fundamentos se están cimentando ahora en Cataluña. La acumulación de riqueza en manos de un grupo de personas cada vez menor iba seguida de la acumulación de la miseria en la clase trabajadora, y por el hecho de que aquel grupo, con tal de salvar sus privilegios, no ha dudado en provocar una guerra cruenta, y la victoria del pueblo ha de equivaler a la muerte del capitalismo.
          Ahora es, pues, necesario organizar la producción en el sentido de que el único beneficiario sea la colectividad, el trabajador, al cual corresponderá la función directiva del nuevo orden social. Se impone así la supresión del concepto de renta que no provenga del propio trabajo. El principio de la  organización económica-social de la gran industria ha de ser la producción colectivizada. La sustitución de la propiedad individual por la colectiva, la concibe el Consejo de la Generalitat colectivizando los bienes de la gran empresa, es decir, el capital, y dejando subsistir la propiedad privada de los bienes de consumo y de la pequeña industria. [...]
          Artículo 1º: De acuerdo con las normas que se establecen en el presente Decreto, las empresas industriales y comerciales de Cataluña se clasifican en: a) Empresas colectivizadas, en las cuales la responsabilidad de la dirección recae en los mismos obreros que las integran, representados por un Consejo de Empresa. b) Empresas privadas, en las cuales la dirección está a cargo del propietario o gerente, con la colaboración y fiscalización del Comité Obrero.
          Artículo 2º: Serán obligatoriamente colectivizadas todas las empresas industriales y comerciales que el día 30 de junio de 1936 tenían más de cien asalariados y también aquellas en que, a pesar de tener una cifra inferior de obreros, los patronos hayan sido declarados facciosos o hayan abandonado la empresa. No obstante, las empresas de menos de cien obreros podrán ser colectivizadas sí se ponen de acuerdo la mayoría de los trabajadores y el propietario o propietarios. En las empresas de más de cincuenta obreros y menos de cien, se podrá hacer también la colectivización siempre que lo acuerden las tres cuartas partes de los trabajadores. [...]
          Barcelona, 24 de octubre de 1936. El Consejero Primero, Josep Tarradellas. El Consejero de Economía, Joan P. Fábregas.

          CONSEJERÍA DE ECONOMÍA DE LA GENERALIDAD DE CATALUÑA,
          Decreto sobre colectivización y control de la industria y el comercio de Cataluña
          10. CARTA DE STALIN A LARGO CABALLERO
          Al camarada Caballero:
          Nuestro representante plenipotenciario, camarada Rosenberg, nos ha transmitido la expresión de sus fraternos sentimientos. También nos ha comunicado que usted se siente inalterablemente alentado por la seguridad en la victoria. Permítanos darle nuestras gracias fraternales por los sentimientos manifestados y significarle que somos partícipes de su confianza en la victoria del pueblo español.
          Hemos juzgado y seguimos juzgando que es nuestro deber, en los límites de nuestras posibilidades, el acudir en ayuda del Gobierno español, que encabeza la lucha de todos los trabajadores, de toda la democracia española, contra la camarilla militar-fascista, subsidiaria de las fuerzas fascistas internacionales. La revolución española se abre caminos que, en muchos aspectos, difieren del camino recorrido por Rusia. Lo determina así la diferencia de premisas de orden social, histórico y geográfico, las exigencias de la situación internacional, distintas de las que tuvo ante sí la revolución rusa. Es muy posible que la vía parlamentaria resulte un procedimiento de desarrollo revolucionario más eficaz en España de lo que fue en Rusia.
          Con todo, creemos que nuestra experiencia, sobre todo la experiencia de nuestra guerra civil, debidamente aplicada a las condiciones particulares de la lucha revolucionaria española, puede tener determinado valor para España. Partiendo de ello y en vista de sus insistentes ruegos, que a su debido tiempo nos ha transmitido el camarada Rosenberg, accedimos a poner a su disposición una serie de especialistas militares, a quienes dimos instrucciones de aconsejar en el terreno militar a aquellos oficiales españoles en ayuda de los cuales debían ser destinados por usted.
          Se les advirtió de modo terminante que no perdieran de vista que, con toda la conciencia de solidaridad de que hoy están penetrados el pueblo español y los pueblos de la URSS, el especialista soviético, por ser extranjero en España, no puede ser realmente útil sino a condición de atenerse rigurosamente a la función de consejero y sólo de consejero. Creemos que precisamente así utiliza usted a nuestros camaradas militares.
          Le rogamos que nos comunique en pie de amistad en qué medida nuestros camaradas militares saben cumplir la misión que usted les confia, ya que, naturalmente, sólo si usted juzga positivo su trabajo puede ser oportuno que sigan en España. También le rogamos que nos comunique directamente y sin ambages su opinión acerca del camarada Rosenberg: si satisface al Gobierno español o conviene sustituirle por otro representante.
          Cuatro consejos amistosos que sometemos a su discreción:
          1) Convendría dedicar atención a los campesinos, que tienen gran peso en un país agrario como es España. Sería de desear la promulgación de decretos de carácter agrario y fiscal que satisficieran los intereses de los campesinos. También convendría atraer a éstos al ejército y formar en la retaguardia de los ejércitos fascistas grupos de guerrilleros integrados por campesinos. Los decretos en favor de éstos podrían facilitar esta cuestión.
          2) Convendría atraer al lado del Gobierno a la burguesía urbana pequeña y media, o, en todo caso, darle la posibilidad de que adopte una actitud de neutralidad favorable al Gobierno,  protegiéndola de los intentos de confiscaciones y asegurando en lo posible la libertad de comercio. En caso contrario, estos sectores seguirán a los fascistas.
          3) No hay que rechazar a los dirigentes de los partidos republicanos, sino, contrariamente, hay que atraerlos, aproximarlos y asociarlos al esfuerzo común del Gobierno. Es en particular necesario asegurar el apoyo al Gobierno por parte de Azaña y su grupo, haciendo todo lo posible para ayudarles a cancelar sus vacilaciones. Esto es también necesario para impedir que los enemigos de España vean en ella una república comunista y prevenir así su intervención declarada, que constituye el peligro más grave para la España republicana.
          4) Se podría encontrar la ocasión para declarar en la prensa que el Gobierno de España no tolerará que nadie atente contra la propiedad y los legítimos intereses de los extranjeros en España, de los ciudadanos de los países que no apoyan a los facciosos.
          Un saludo fraternal. STALIN, MÓLOTOV y VOROCHÍLOV
          21 de diciembre de 1936

          11. RESPUESTA DE LARGO CABALLERO A STALIN
          Camaradas Stalin, Mólotov y Vorochílov.
          Mis queridos camaradas:
          La carta que han tenido a bien mandarme por intermedio del camarada Rosenberg, me ha proporcionado una gran alegría. Sus saludos fraternales y su ferviente fe en la victoria del pueblo español, me han producido una profunda satisfacción. A su cordial salutación y a su ardiente fe en nuestro triunfo, les contesto, a mi vez, con mis mejores sentimientos.
          La ayuda que prestan ustedes al pueblo español y que se han impuesto ustedes mismos, al considerarla como un deber, nos ha sido y continúa siendo de gran beneficio. Estén ustedes seguros que la estimamos en su justo valor.
          Del fondo del corazón, y en nombre de España y muy especialmente en nombre de los trabajadores, se lo agradecemos; esperamos que en lo subsiguiente, como hasta ahora, su ayuda y sus consejos no nos han de faltar.
          Tienen ustedes razón al señalar que existen diferencias sensibles entre el desarrollo que siguió la revolución rusa y el que sigue la nuestra. En efecto, como ustedes mismos lo señalan, las circunstancias son diferentes: las condiciones históricas de cada pueblo, el medio geográfico, el estado económico, la evolución social, el desarrollo cultural y sobre todo la madurez política y sindical dentro de la cual se han producido las dos revoluciones, es diferente. Pero, contestando a su alusión, conviene  señalar que, cualquiera que sea la suerte que lo porvenir reserva a la institución parlamentaria, ésta no goza entre nosotros, ni aún entre los republicanos, de defensores entusiastas.
          Los camaradas que, pedidos por nosotros, han venido a ayudarnos, nos prestan un gran servicio. Su gran experiencia nos es muy útil y contribuye de una manera eficaz a la defensa de España en su lucha contra el fascismo. Puedo asegurarles que desempeñan sus cargos con verdadero entusiasmo y con una valentía extraordinaria. En cuanto al camarada Rosenberg, puedo decirles con franqueza que estamos satisfechos de su conducta y actividad entre nosotros. Aquí todos lo quieren. Trabaja mucho, con exceso, y perjudica su débil salud. Les estoy muy agradecido por los consejos de amigo que contiene el final de su carta. Los estimo como una prueba de su cordial amistad y de su interés por el mejor éxito de nuestra lucha.
          En efecto, el problema agrario en España es de una importancia excepcional. Desde el primer momento nuestro Gobierno se preocupó de proteger a los agricultores, mejorando enormemente las condiciones de su existencia. En este sentido hemos publicado importantes decretos. Pero, desgraciadamente, no se pudo evitar, sobre todo al principio, que se cometieran en el campo ciertos  excesos, pero tenemos una gran esperanza de que no se repetirán.
          Otro tanto puedo decirles de la pequeña burguesía. La hemos respetado y constantemente proclamamos su derecho a vivir y a desarrollarse. Tratamos y de atraerla hacia nosotros defendiéndola contra las posibles agresiones que pudo sufrir al principio. Absolutamente de acuerdo con lo que ustedes dicen en relación con las fuerzas políticas repúblicanas. Hemos procurado, en todos los momentos, asociarlas a la obra del Gobierno y a la lucha. Participan ampliamente en todos los  organismos políticos y administrativos, tanto en los locales como en los provinciales y los nacionales. Lo que ocurre es que ellas mismas no hacen nada para recalcar su propia personalidad política.
          En cuanto a los intereses y propiedades de los extranjeros, ciudadanos de los países que no ayudan a los rebeldes, instalados en España, han sido respetados y puestos bajo el amparo del Gobierno. Así lo hemos hecho saber en muchas ocasiones. Y así lo hacemos. Y con toda seguridad aprovecharé la primera ocasión para repetirlo una vez más a todo el mundo.
          Saludos fraternales. FRANCISCO LARGO CABALLERO
          Valencia, 12 de enero de 1937

          12. MEMORÁNDUM DE IRUJO SOBRE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA
          La situación de hecho de la Iglesia, a partir de julio pasado, en todo el territorio leal, excepto el vasco, es la siguiente:
          a) Todos los altares, imágenes y objetos de culto, salvo muy contadas excepciones, han sido destruidos, los más con vilipendio.
          b) Todas las iglesias se han cerrado al culto, el cual ha quedado total y absolutamente suspendido.
          c) Una gran parte de los templos, en Cataluña con carácter de normalidad, se incendiaron.
          d) Los parques y organismos oficiales recibieron campanas, cálices, custodias, candelabros y otros objetos de culto, los han fundido y aún han aprovechado para la guerra o para fines industriales sus materiales.
          e) En las iglesias han sido instalados depósitos de todas clases, mercados, garajes, cuadras, cuarteles, refugios y otros modos de ocupación diversos, llevando a cabo –los organismos oficiales que los han ocupado– en su edificación obras de carácter permanente...
          f) Todos los conventos han sido desalojados y suspendida la vida religiosa en los mismos. Sus edificios, objetos de culto y bienes de todas clases fueron incendiados, saqueados, ocupados y derruidos.
          g) Sacerdotes y religiosos han sido detenidos, sometidos a prisión y fusilados sin formación de causa por miles, hechos que, si bien amenguados, continúan aún, no tan sólo en la población rural, donde se les ha dado caza y muerte de modo salvaje, sino en las poblaciones. Madrid y Barcelona y las restantes grandes ciudades suman por cientos los presos en sus cárceles sin otra causa conocida que su carácter de sacerdote o religioso.
          h) Se ha llegado a la prohibición absoluta de retención privada de imágenes y objetos de culto. La policía que practica registros domiciliarios, buceando en el interior de las habitaciones, de vida íntima personal o familiar, destruye con escarnio y violencia imágenes, estampas, libros religiosos y cuanto con el culto se relaciona o lo recuerde.
          MANUEL DE IRUJO (ministro republicano), Memorándum, Valencia 9 de enero de 1937

          13. RESOLUCIÓN DEL PCE TRAS LOS SUCESOS DE MAYO
          a) Rápida formación del Ejército Regular. El cumplimiento de esta tarea exige la absorción completa de los restos que aún subsisten de unidades militares espontáneas, milicias sindicales y de partido, en las unidades disciplinadas, orgánicas del ejército único [...]. Armamento e instrucción militar general y especial. Férrea disciplina revolucionaria de guerra [...].
          g) Educar al pueblo en el odio y la intransigencia hasta el exterminio contra el fascismo nacional y extranjero que invade y arrasa con sus armas muestro país y que traiciona la retaguardia, pero también contra sus agentes disfrazados de revolucionarios que actúan en el seno de las organizaciones antifascistas.
          Resolución del Pleno del Partido Comunista de España, mayo de 1937

          14. EL POUM Y LAS JORNADAS DE MAYO
          El Comité Central ampliado del POUM, reunido en Barcelona los días 11 y 12 de mayo, después de analizar los hechos revolucionarios vividos en Barcelona [...], ha tomado por unanimidad la siguiente resolución:
          1. Las provocaciones constantes de la contrarrevolución, encarnada en los partidos reformistas del PSUC y de la pequeña burguesía, provocaciones que tendían a liquidar las conquistas revolucionarias ganadas por la clase trabajadora el 19 de julio, con las armas en la mano, y que culminaron el 3 de mayo con el intento de asalto al edificio de la Telefónica, determinaron la protesta armada del proletariado.
          2. La posición política del POUM no podía ser otra que la solidaridad activa con los trabajadores que espontáneamente declararon la huelga general, levantaron barricadas en las calles de Barcelona y supieron defender, con un heroísmo ejemplar, las amenazadas conquistas de la revolución.
          3. Faltos los trabajadores que luchaban en la calle de unos objetivos concretos y de una dirección responsable, el POUM no podía hacer otra cosa que ordenar y organizar una retirada estratégica, [...]
          4. La experiencia de las "jornadas de mayo" demuestra, de una manera inequívoca, que la única salida progresiva de la situación actual es la toma del Poder por la clase trabajadora, y para ello es imprescindible coordinar la acción revolucionaria de las masas obreras mediante la constitución de un Frente Obrero Revolucionario [...]
          El Comité Central ampliado considera que ha sido completamente justa la política seguida por el Partido durante los acontecimientos y se solidariza en un todo con el Comité Ejecutivo, convencido de que ha sabido defender los intereses de la revolución y de las grandes masas trabajadoras.
          Resolución del Comité Central de POUM sobre los Sucesos de Mayo
          15. LIBERALISMO Y COMUNISMO SEGÚN MARAÑÓN
          La opinión liberal ha dado en nuestro mundo su visto bueno a todos los movimientos sociales. Aquí está, en efecto, otra clave del problema. Si pudiera téoricamente reducirse a una sola causa el gran trastorno actual de la humanidad, yo no bacilaría en decir que esa causa es el inmenso equívoco de los liberales del mundo que originariamente representaron el sentido humanista de la civilización, el más fecundo en eficacias prácticas y espirituales, sean hoy en su mayoría simpatizantes del más antiliberal y antihumanista de cuantos idearios políticos han existido jamás, que es el comunista. [...] La ceguera frente al antiliberalismo rojo ha hecho que el liberal venda su alma al diablo.
          GREGORIO MARAÑÓN, en La Revue de Paris, 15 de diciembre de 1937

          LA ESPAÑA NACIONAL

          16. INVOCACIONES ECLESIÁSTICAS DURANTE LA GUERRA CIVIL
          MARCELINO OLAECHEA (obispo de Pamplona), Diario de Navarra, 23 de agosto de 1936: No es una guerra la que se está librando, es una cruzada, y la Iglesia, mientras pide a Dios la paz y el ahorro de la sangre de todos sus hijos –de los que la aman y luchan por defenderla y de los que la ultrajan y quieren su ruina– no puede menos que poner cuanto tienen en favor de sus cruzados.
          ENRIQUE PLA Y DENIEL (obispo de Salamanca), pastoral Las dos ciudades, 30 de septiembre de
          1936: ¿Cómo se explica, pues, que hayan apoyado el actual alzamiento los prelados españoles y el mismo Romano Pontífice haya benedecido a los que luchan en uno de los campos? La explicación plenísima nos la da el carácter de la actual lucha, que convierte a España en espectáculo para el mundo entero. Reviste, sí, la forma externa de una guerra civil; pero, en realidad, es una cruzada. [...] cuando los sacrilegios, asesinatos e incendios se han verificado antes de todo apoyo oficial de la Iglesia;  cuando el Gobierno no contestó siquiera a las razonadas protestas del Romano Pontífice; cuando el mismo gobierno ha ido desapareciendo de hecho, [...] y se ha visto desbordado por turbas anarquizantes [...] ¡ah! Entonces ya nadie ha podido recriminar a la Iglesia porque se haya abierta y oficialmente pronunciado a favor del orden y contra la anarquía, a favor de la implantación de un gobierno jerárquico contra el disolvente comunismo [...]. Ya no se ha tratado de una guerra civil, sino de una cruzada por la religión y por la Patria y por la civilización.
          CARTA COLECTIVA DEL EPISCOPADO ESPAÑOL (1 de julio de 1937): El alzamiento cívico-militar fue en su origen un movimiento nacional de defensa de los principios fundamentales de toda sociedad civilizada; en su desarrollo, lo ha sido contra la anarquía coligada con las fuerzas al servicio de un  gobierno que no supo o no quiso tutelar aquellos principios. Consecuencia de esta afirmación son las conclusiones siguientes: Primera. Que la iglesia a pesar de su espíritu de paz y de no haber querido la guerra ni haber colaborado en ella, no podía ser indiferente en la lucha: se lo impedían su doctrina y su espíritu, el sentido de conservación y la experiencia de Rusia [...]. Cuarta. Hoy por hoy no hay en España más esperanza para reconquistar la justicia y la paz y los bienes que de ellas derivan que el triunfo del movimiento nacional. Tal vez hoy menos que en los comienzos de la guerra, porque el bando contrario, a pesar de todos los esfuerzos de sus hombres de gobierno no ofrece garantías de estabilidad política y social.
          TEODORO RODRÍGUEZ, Carácter religioso de la guerra de España (Incompatibilidad entre el Comunismo y el Catolicismo, texto mecanografiado con las tachaduras de la Censura): Prueba evidente e incontrovertible de [que de] los dos bandos que hay en España uno es francamente hostil al catolicismo [...] y el otro es católico, es que en la España de Franco [...] no se da un solo caso de que un sacerdote cualquiera tenga que disfrazarse para poder vivir sin peligro de la vida. El único peligro para el clero en la zona liberada está en los rojos que en ella existen disfrazados de nacionales. En cambio, en la zona roja la inmensa mayoría [...] han vivido y viven disfrazados y ocultos. [...] El exterminio de los enemigos o el perdón incondicional [...] no sería justo ni cristiano, y nosotros creemos que el Nuevo Estado, el que lleve las características de la España grande y gloriosa de nuestra historia, ha de fundarse en la justicia y en la equidad aureoladas por una piedad prudente, compatible con las dos virtudes anteriores.
          CARDENAL SEGURA, Admonición pastoral, 30 de marzo de 1940: [Sobre las inscripciones de símbolos falangistas, y los nombres de los caídos en los muros de las iglesias, según decreto de 16-11- 38] si no se retiran los rótulos escritos en Nuestro Palacio Arzobispal y la fuerza que los custodia, y si se llegara a quebrantar Nuestra prohibición de que escriban los muros de Nuestra Santa Iglesia Metropolitana o de las Parroquias de Nuestro Arzobispado los nombres que se indican en la comunicación [...], le serán aplicadas las penas correspondientes a los cánones 2331 y 2334 [la excomunión]. [...] Esta Admonición pastoral será leída al pueblo fiel en la forma acostumbrada.
           
          17. ELECCIÓN DEL GENERAL FRANCO
          La Junta de la Defensa Nacional, creada por decreto de 24 de julio de 1936, y el régimen provisional de mandos combinados respondían a las más apremiantes necesidades de la liberación de España. Organizada con perfecta normalidad la vida civil en las provincias rescatadas y establecido el enlace entre los varios frentes de los ejércitos que luchan por la salvación de la patria, a la vez que por la causa de la civilización, impónese ya un régimen orgánico y eficiente, que responda adecuadamente a la nueva realidad española y prepare, con la máxima autoridad, su porvenir.
          Razones de todo linaje señalan la alta conveniencia de concentrar en un solo poder todos aquellos que han de conducir a la victoria final, y al establecimiento, consolidación y desarrollo del nuevo Estado, con la asistencia fervorosa de la nación. En consideración a los motivos expuestos, y segura de interpretar el verdadero sentir nacional, esta Junta, al servicio de España, promulga el siguiente DECRETO:
          Artículo 1°. En cumplimiento de acuerdo adoptado por la Junta de Defensa Nacional, se nombra
          Jefe del Gobierno del Estado español al Excelentísimo señor General de División don Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado.
          Art. 2°. Se le nombra, asimismo generalísimo de las fuerzas nacionales de Tierra, Mar y Aire, y se le confiere el cargo de general jefe de los ejércitos de operaciones.
          Art. 3º. Dicha proclamación será revestida de forma solemne, ante representación adecuada de todos los elementos nacionales que integran este movimiento liberador, y de ella se hará la oportuna comunicación a los Gobiernos extranjeros. [...]
          Dado en Burgos a 29 de septiembre de 1936 (Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional)

          18. PRIMERA CARACTERIZACIÓN DEL RÉGIMEN
          España se organiza dentro de un amplio concepto totalitario mediante aquellas instituciones  nacionales que aseguren su totalidad, su unidad y continuidad. La implantación de los más severos principios de autoridad que implica este movimiento no tiene justificación en el carácter militar, sino en la necesidad de un regular funcionamiento de las complejas energías de la Patria. [...] Desprestigiado el sufragio universal inorgánico, [...] la voluntad nacional se manifestará oportunamente a través de aquellos órganos técnicos y corporaciones que, enraizados en la entraña misma del país, representen de una manera auténtica su ideal y sus necesidades. [...] En su aspecto social, el trabajo tendrá una garantía absoluta, evitando que sea servidumbre al capitalismo y que se organice como clase, adoptando actitudes combativas que le inhabiliten para colaboraciones conscientes. [...] El estado, sin ser confesional, concordará con la Iglesia católica, respetando la tradición nacional y el sentimiento religioso de la inmensa mayoría de los españoles, sin que ello signifique intromisión ni reste libertad para la dirección de las funciones específicas del Estado.
          FRANCISCO FRANCO, Discurso radiofónico en Radio Castilla, 1 de octubre de 1936

          19. LA DISCIPLINA EN EL BANDO FRANQUISTA
          Tengo noticias de haber existido gravísima cobardía en conducta coronel Díaz Freijo, comandante militar Gerrido de Oro, comandante Clar, capitán Sanchiz y otros, y haber sido desobedecidas mis órdenes movilización y organización fuerzas defensivas isla. [...]
          Reúna todos los telegramas que dirigí a comandante militar con órdenes de movilización total y preparación defensora de la isla y forme juicio al coronel comandante militar y jefes de Estado Mayor que incumplieron mis órdenes y carabineros que en Pollensa y Manacor hicieron fuego contra la fuerza que fue a someterlos. Debe juzgárseles y aplicárseles las severas penas a que se han hecho acreedores.
          Igualmente procede juzgar y ejecutar sentencias contra todos los que directa o indirectamente  hayan favorecido o intentado favorecer los planes enemigos o por cobardía hayan pecado. Es necesario organizar Mallorca llamando a los reemplazos [...].
          FRANCISCO FRANCO. Mensaje cifrado dirigido por radio a Mallorca el 7 de octubre de 1936

          20. LA CRÍTICA FALANGISTA AL CATOLICISMO POLÍTICO DE ORIGEN CEDISTA
          El Debate de Madrid: hermano gemelo: La Croix de París, española. La católica clientela internacional de lectores de El Debate no podrá explicarse nunca cómo se produjo ¡tan lógica y legítimamente! este Glorioso Movimiento porque el diario herreriano, durante los años de opresión marxista, no hizo otra cosa, tozuda y machaconamente, que recomendar “el acatamiento a los poderes legítimamente constituidos”, del “mal menor”, del “bien posible”, de “la no violencia”, de “la serena política de Prieto” y de “la fulminante condenación vaticana a los movimientos monárquicos españoles” que no vino nunca. Era funesto El Debate. Ya asoma, desde San Sebastián precisamente, la agencia Logos y Ya y los estupendos equipos técnicos inigualables. Éste es el peligro. Pues, desde ahora, Arriba España [...] se pone enfrente de él. Por la salud de España. Porque al día siguiente de la victoria, sería El Debate el primero en poner chinas, quitar virilidad a nuestra juventud castrense, ¡qué vergüenza!, bajo capa de un catolicismo que no fue nunca de catacumba, de Evangelio, de Cristo.“Criterios”, en Arriba España, Pamplona, 17 de enero de 1937

          21. DECRETO DE UNIFICACIÓN DE FALANGISTAS Y TRADICIONALISTAS
          Una acción de gobierno eficiente, cual cumple ser la del nuevo Estado español, nacido, por otra parte, bajo el signo de la unidad y la grandeza de la Patria, exige supeditar a su destino común la acción individual y colectiva de todos los españoles. Esta verdad, tan claramente percibida por el buen sentido del pueblo español, es incompatible con la lucha de partidos y organizaciones políticas que si bien todas pugnan noblemente por el mejor servicio de España, gastan sus mejores energías en la lucha por el predominio de sus estilo peculiares o, lo que es peor, en cuestiones de tipo personalista que dan lugar a discordias pequeñas dentro las organizaciones resucitando la vieja intriga política y poniendo en trance de descomposición organizaciones y fuerzas cuyas masas se mueven a impulsos de los más puros ideales. Llegada la guerra a punto muy avanzado y próxima la hora victoriosa, urge ya acometer la gran tarea de paz, cristalizando en el Estado nuevo el pensamiento y el estilo de nuestra Revolución Nacional. Unidos por un pensamiento y una disciplina común, los españoles todos han de ocupar su  puesto en la gran tarea.
          Esta unificación que exijo en el nombre de España y en el nombre sagrado de los que por ella cayeron –héroes y mártires–, a los que todos y siempre guardaremos fidelidad, no quiere decir ni conglomerado de fuerzas ni mera concentración gubernamental, ni unión pasajera. Para afrontarla de modo decisivo y eficaz hay que huir de la creación de un partido de tipo artificial, siendo, por el contrario, necesario recoger el calor de todas las aportaciones para integrarlas, por vía de superación, en una sola entidad política nacional, enlace entre el Estado y la Sociedad, garantía de la continuidad política y de adhesión viva del pueblo al Estado. Precisa para ello tener en cuenta que, aparte valiosísimas aportaciones colectivas e individuales de patriotas que desde la primera hora voluntariamente vistieron uniformes de Soldados de España, Falange Española y Requetés han sido los dos exponentes auténticos del espíritu del alzamiento nacional iniciado por nuestro glorioso Ejército el 17 de julio.
          Como en otros países de régimen totalitario, la fuerza tradicional viene ahora en España a integrarse en la fuerza nueva. Falange Española aportó con su programa masas juveniles, propagandas con un estilo nuevo, una forma política y heroica del tiempo presente y una promesa de plenitud española. Los Requetés, junto a su ímpetu guerrero, el sagrado depósito de la tradición española tenazmente conservado a través del tiempo, con su espiritualidad católica, que fue elemento formativo de nuestra nacionalidad y en cuyos principios eternos de moralidad y justicia ha de seguir inspirándose. Siendo uno el sentir de las organizaciones, análoga la inquietud patriótica que las anima, con un ansia de unión, respaldada por el anhelo con que España la espera, no debe ésta retrasarse más.
          Así pues, fundidas sus virtudes, estas dos grandes fuerzas tradicionales hacen su presencia directa y solidaria con el servicio del Estado. Su norma programática está constituida por los veintiséis puntos de Falange Española; debiéndose hacer constar que como el movimiento que conducimos es precisamente esto más que un programa, no será cosa rígida ni estática, sino sujeto en cada caso,al trabajo de revisión y mejora que la realidad aconseje.
          Cuando hayamos dado fin a esta ingente tarea de reconstrucción espiritual y material, si las necesidades patrias y los sentimientos del país así lo aconsejaran, no cerramos el horizonte a la posibilidad de restaurar en la nación el régimen secular que forjó su unidad y su grandeza histórica.
          Por todo lo expuesto, DISPONGO:
          Artículo 1º. Falange Española y Requetés, con sus actuales servicios y elementos, se integran bajo mi Jefatura en una sola entidad política de carácter nacional que, de momento, de denominará Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Esta organización, intermedia entre la Sociedad y el Estado, tiene la misión principal de comunicar al Estado el aliento del Pueblo, y de llevar a éste el pensamiento de aquel a través de las virtudes político-morales, de servicio, jerarquía y hermandad. Son originariamente, y por propio derecho, afiliados de la nueva organización todos los que en el día de la publicación de este Decreto posean el carnet de Falange Española o de la Comunión Tradicionalista, y podrán serlo, previa admisión, los españoles que lo soliciten. Quedan disueltas las demás organizaciones y partidos políticos.
          Artículo 2º. Serán órganos rectores de la nueva entidad política Nacional el jefe del Estado, un Secretariado o Junta Política y el Consejo Nacional. Corresponde al Secretariado o Junta Política establecer la constitución interna de la entidad para el logro de su finalidad principal, auxiliar a su jefe en la preparación de la estructura orgánica y funcional del estado, y colaborar en todo caso a la acción  de Gobierno. La mitad de sus miembros, con los que iniciará sus tareas, serán designados por el jede  del estado, y la otra mitad elegidos por el Consejo Nacional. El Consejo Nacional conocerá de los grandes problemas nacionales que el jefe del Estado le someta en los términos que se establecerán en disposiciones complementarias. Mientras se organizan los trabajos encaminados a la organización definitiva del Nuevo Estado totalitario, se irá dando realidad a los anhelos nacionales de que participen en los organismos de servicio del Estado los componentes de Falange Española Tradicionalista y de las JONS para que les impriman ritmo nuevo.
          Artículo 3º. Quedan fundidas en una sola Milicia Nacional las de Falange Española y la de Requetés, conservando sus emblemas y signos exteriores. A ella se incorporarán también, con los honores ganados en la guerra, las demás milicias combatientes. La Milicia Nacional es auxiliar del Ejército. El jefe del Estado es jefe supremo de la Milicia. Será jefe directo un general del Ejército con  dos subjefes militares procedentes, respectivamente, de las Milicias de Falange Española y de Requetés. Para mantener la pureza de su estilo se nombrarán dos asesores políticos del mando.
          Dado en Salamanca a 19 de abril de 1937. FRANCISCO FRANCO



           El Gobierno de la República se cree obligado a dirigir un solemne llamamiento a la conciencia de los Gobiernos de Francia y Reino Unido, como iniciadores del acuerdo de no-intervención, sobre la tremenda y peligrosa iniquidad de mantener en vigor dicho acuerdo cuando su violación abierta, confesada pública y cínicamente por los Gobiernos de Alemania e Italia, a favor de los rebeldes, es cosa tan notoria (…) Italia y Alemania no han cesado un instante desde que estalló la rebelión española de proveer a los rebeldes no sólo con inmensas cantidades de material bélico de todas clases… sino de considerables masas de combatientes y gran número de expertos, formando parte de los ejércitos regulares de ambos países (…)"
          Pablo Azcarate, embajador en Londres 1937 al Comité de Londres, creado para evitar la intervención extranjera en la guerra civil.




          EL ÚLTIMO AÑO

          22. LOS TRECE PUNTOS DE NEGRÍN
          El Gobierno de Unión Nacional declara solemnemente, para conocimiento de sus compatriotas y noticia del mundo, que sus fines de guerra son:
          1º. Asegurar la independencia absoluta y la integridad total de España.
          2º. Liberación de nuestro territorio de fuerzas militares extranjeras [...].
          3º. República popular representada por un Estado vigoroso [...].
          6º. El Estado español garantizará la plenitud de derechos al ciudadano en la vida civil y social, la libertad de conciencia y asegurará el libre ejercicio de las creencias y prácticas religiosas[...].
          7º. El Estado garantizará la propiedad, legal y legítimamente adquirida [...].
          13º. Amplia amnistía para todos los españoles que quieran cooperar a la inmensa labor de reconstrucción y engrandecimiento de España [...]. Cometerá un delito de traición a los destinos de nuestra patria aquél que no reprime y ahogue toda idea de venganza y represalia.
          1 de mayo de 1938

          PAZ, PIEDAD Y PERDÓN, Discurso de Azaña en Barcelona, 18 de julio de 1938
          "Paz, piedad, perdón" último discurso como presidente de la Segunda República en el Ayuntamiento de Barcelona pronunciado el 18 de Julio de 1938


          «Cada vez que los gobiernos de la República han estimado conveniente que me dirija a la opinión general del país, lo he hecho desde un punto de vista intemporal, dejando a un lado las preocupaciones más urgentes y cotidianas, que no me incumben especialmente, para discurrir sobre los datos capitales de nuestros problemas, confrontados con los intereses permanentes de la nación. 

          A pesar de todo lo que se hace para destruirla, España subsiste. En mi propósito, y para fines mucho más importantes, España no está dividida en dos zonas delimitadas por la línea de fuego; donde haya un español o un puñado de españoles que se angustian pensando en la salvación del país, ahí hay un ánimo y una voluntad que entran en cuenta. Hablo para todos, incluso para los que no quieren oír lo que se les dice, incluso para los que, por distintos motivos contrapuestos, acá o allá, lo aborrecen. Es un deber estricto hacerlo así, un deber que no me es privativo, ciertamente, pero que domina y subyuga todos mis pensamientos. Añado que no me cuesta ningún esfuerzo cumplirlo; todo lo contrario. Al cabo de dos años, en que todos mis pensamientos políticos, como los vuestros; en que todos mis sentimientos de republicano, como los vuestros, y en que mis ilusiones de patriota, también como las vuestras, se han visto pisoteados y destrozados por una obra atroz, no voy a convertirme en lo que nunca he sido: en un banderizo obtuso, fanático y cerril. 

          Incumbe a los gobiernos dirigir la política, dirigir la guerra, los cuales gobiernos se forman, subsisten o perecen según los vaivenes de su fortuna o de su popularidad, como las aprecian los órganos responsables en los que se representa y por los que se expresa la opinión pública. Y puesto a discurrir sobre la política y sobre la guerra desde aquél punto de vista que he nombrado y que me pertenece por obligación, he procurado siempre afirmar verdades que ya lo eran antes de la guerra, que lo son hoy, como seguirán siéndolo mañana. Seguramente estas verdades las hemos descubierto entre todos, cada cual a su manera: unos por puro raciocinio; otros las han descubierto por los implacables golpes de la experiencia. 

          Lo que importa es tener razón, y después de tener razón, importa casi tanto saber defenderla; porque sería triste cosa que, teniendo razón, pareciese como si la hubiésemos perdido a fuerza de palabras locas y de hechos reprobables. Es seguro que, a la larga, la verdad y la justicia se abren paso; mas, para que se lo abra, es indispensable que la verdad se depure y se acendre en lo íntimo de la conciencia y se acicale bajo la lima de un juicio independiente y que salga a la luz con el respaldo y el seguro de una responsabilidad. He deseado siempre que todos lo hagan así. El derecho de enjuiciar públicamente subsiste a pesar de la guerra, salvo en aquellas cosas que pudieran perturbar conocidamente lo que es propio y exclusivo de las operaciones de la defensa. De esta manera, cada cual aporta su grano de arena a formar la opinión. Pero, más que un derecho, es una obligación imperiosa, ineludible, en todos los que de una manera o de otra toman parte en la vida pública. Es una obligación difícil de cumplir. ¿Cómo no va a serlo! Demasiado lo sé. Para vencer esa dificultad se recomienda mucho, como higiene moral, el ejercicio cotidiano de actos de valor cívico, menos peligrosos que los actos de valor del combatiente en el campo de batalla, pero no menos necesarios para la conservación y la salud de la República. 

          En esta tarea de aconsejar a la opinión, o, más exactamente, de poner a la opinión en condiciones de saber lo que conviene al país, no he regateado nunca mi parte; tampoco hoy. Pienso que, en España, amigos y enemigos están habituados a escucharme como a un hombre que nunca dice lo contrario de lo que siente. O a no escucharme, y por igual razón. 

          Con estas advertencias llamo en primer término vuestra atención sobre un hecho que todos conocéis: de todas las fases por las que ha ido pasando este drama español, la que hoy predomina y absorbe a todas las demás es la fase internacional. 

          El drama español surgió aparentemente con los caracteres de un problema de orden interior de España, como un gigantesco problema de orden público. Todos los gobiernos de la república se han esforzado por situarlo así, y porque no fuese más, y ya era bastante. Y la sinceridad de los propósitos y de las intenciones de todos los gobiernos de la República, no puede ponerse en duda, aunque no sea más, si no hubiera otras razones, que por la consideración e su propia conveniencia, porque, de que el drama español dejase de ser un conflicto nuestro, sólo mayores desventuras y calamidades y conflictos podrían venir. Pero el ataque a mano armada contra la República descubrió pronto su aspecto de problema internacional. ¿Lo descubría porque unos grupos sociales o unas fuerzas políticas o las fuerzas armadas del estado se rebelaban contra el régimen establecido? No. Se rebelaba esta fase, porque otros estados europeos, principalmente Alemania e Italia, acudían decididamente con hombres y material, en apoyo de los que atacaban violentamente a la República. ¿Y por qué acudían? ¿Por qué les prestaban este apoyo? ¿Acaso por pura simpatía política, o emprendiendo lo que se llamaría malamente una cruzada ideológica? ¿Por puro espíritu y de propaganda? No. En el fondo, al Estado alemán y al Estado italiano les importa muy poco cuál sea el régimen político de España, y si la República española se hubiese prestado a entrar en el sistema de política occidental europea que planteaba el Gobierno italiano y a trabajar por deshacer el statu quo actual y a servir los intereses de la naciente hegemonía italiana en el Mediterráneo, ¡ah!, s seguro que en Roma y en Berlín se hubiese declarado que la República española era el arquetipo de organización estatal. Les prestan esa ayuda para incorporar a España, con todo lo que España significa, a pesar de su debilidad militar, al sistema que nace en Roma, y que no me voy a cansar en definir, porque todos lo conocéis. 

          Cuando los síntomas probatorios de esta situación aparecieron, y los divulgamos, y los dimos a conocer al mundo, no fuimos creídos. Se pensó, tal vez, que eran artículos para la exportación, trabajos de propaganda. Yo mismo, allá por julio o agosto del 36, en las primeras manifestaciones publicas que hice para el extranjero sobre nuestra cuestión, lo dije así. Debieron de creer que yo me había adscrito a los principios de la propaganda. Después, los gobiernos de la República, incesantemente, han llevado a todas partes las pruebas de este hecho; pruebas irrefutables que destruían la convencional actitud de fingir una duda, y todas estas pruebas fueron recibidas o con una reserva desconfiada o con una simpatía taciturna; pero ya nadie lo puede poner en duda, nadie puede afectar la posición de la duda y ha sido preciso, para que estas dudas no puedan subsistir, ni si quiera como artificio de discusión, que los agresores confiesen la agresión, se jacten de ella, expliquen sus fines, y no solo esto, si no que conviertan la agresión en moneda de cambio y en materia de regateo y de contrato. 

          Delante de esta situación ¿Qué han hecho los gobiernos de la República? ¿Acaso declara la guerra a Italia y a Alemania? No. Han ido con su derecho a las instituciones internacionales creadas para el mantenimiento de la legalidad. España, sobretodo con la República, había tomado en serio los propósitos, aunque no siempre los métodos de la Sociedad de Naciones; y se había adherido a los principios que inspiraban los planes de seguridad colectiva. Aunque todos los españoles, por raro caso estaban unánimes en mantener en nuestro país una neutralidad a todo trance y costa, España acepto las limitaciones que a esa política de neutralidad contiene y contenía el pacto de la Sociedad de Naciones, con tal de sumarse a una obra superior de interés general. 

          La República inscribió en su Constitución los principios generales del pacto. La República se sumó a la política de sanciones cuando el ataque italiano contra Etiopía, secundando la política de los poderosos de la tierra, que entonces tenían la fortuna de que su interés nacional coincidiese con los dictados que rigen la vida moral de a Sociedad de Naciones. Cuando la política de sanciones fracasó por lo que todo el mundo sabe, la Republica española quedo expuesta, descubierto el costado, a las represalias del rencor. Pocas semanas después de decretarse la abolición de las sanciones y todavía vivo el conflicto de Etiopía, comenzaba la agresión italiana contra nuestro país. Y no solo esto. España, lo mi9smo bajo la monarquía que bajo la República, se había mantenido fiel al sistema de equilibrio y de statu quo en la Europa occidental y en el Mediterráneo; equilibrio basado en la hegemonía Británica y en la libertad de comunicaciones marítimas de Francia con su imperio en África. No nos ligaba a este sistema ningún pacto, ni publico ni secreto, ninguna alianza, ningún tratado. Pero era la consecuencia de nuestro estado interior, de nuestra posición en el mapa de Europa. Trastornarlo, habría supuesto un esfuerzo gigantesco en el orden militar, completamente desproporcionado a los recursos del país y sin nada que ver con su conveniencia fundamental. 

          Tales han sido los crímenes de la República en el orden internacional. Cuando los gobiernos de España fueron a presentar sus reclamaciones y sus alegaciones donde debían -y no sólo a Ginebra-, todos los proyectos propuestos o solicitados o requeridos por el Gobierno español fracasaron. ¿Por qué? La tesis consiste en decir que el dar paso a las reclamaciones del Gobierno español, por justas que sean, habría producido la guerra general. Nunca he podido admitir la realidad de esa tesis. No se puede admitir, no en el orden teórico, si no en el orden de los factores políticos, tal como de hecho están situados en Europa; no se puede admitir que el mantenimiento sereno y digno de las obligaciones pactadas fuese a producir un conflicto internacional. Opinión que, dicha por mí, podría parecer interesada; pero en ella me acompañan eminentes estadistas extranjeros que han tenido sobre sí la responsabilidad del poder en sus países durante los días más agudos de la crisis, y opinan lo mismo. 

          Es, por otra parte calumnioso y desatinado afirmar que el Gobierno, éste u otro, de la Republica, ha buscado, ha deseado nunca una guerra general para disolver en ella nuestro problema nacional. Sería una táctica equivocada atosigar a los demás, con los peligros que corren con una u otra política. Es impertinencia tratar de explicar a los demás en que consiste su interés nacional. Ya ellos lo saben muy de sobra. Sería pueril creer que la política internacional de un país puede fundarse, no ya exclusivamente, pero ni siquiera principalmente en la semejanza o diferencia de los regímenes políticos. La política internacional de un país está determinada por datos inmutables o de muy difícil mudanza, y por debajo de los regímenes políticos, hay valores de otro orden que los rebasan y que, en realidad, los subyugan. Me excuso de poner ejemplos del exterior que son bien palpitantes y están en la noticia de todos. Basta volver la vista a nuestro país. La República ha hecho la misma política internacional que la monarquía y por iguales razones. Pero dentro de teso y dejando a salvo el interés nacional de cada cual como lo entienda, es innegable que existen contactos, repercusiones probables, interferencias que forma parte de aquel mismo interés nacional y que constituyen el terreno común para una inteligencia a favor de la paz y la protección de la independencia de cada uno. 

          Así entendido el problema, con todo lo que los gobiernos de la República han hecho sobre el particular no ha rebasado nunca los límites decentes que la discreción exterior impone. Y es absolutamente absurdo suponer que nadie con responsabilidad en la República ha tenido el pensamiento ni el deseo de zafarse del conflicto nuestro interior provocando una conflagración europea. Contra semejante dislate militan muchas razones: meses hace que expuse algunas. Militan todas las razones de humanidad, de prudencia humana y de sabiduría de la conducta en la vida que hay siempre contra cualquier genero de guerra; milita, además, que los españoles ya tenemos bastante, y aun de sobra, con la guerra que estamos sufriendo; y sobre eso una, una consideración de orden político bastante clara. Si por causa de la guerra de España hubiese en Europa una conflagración general, la causa de España quedaría relegada a muy segundo término, y la solución que adviniera no tendría nada que ver, ni por casualidad con los intereses fundamentales que nosotros representamos y defendemos. Es, por tanto, indispensable que se acallen las imaginaciones quiméricas que esperaban o temían actos de desesperación del Gobierno de la República. En primer lugar, aquí nadie esta desesperado, y en segundo término, si las dificultades creciesen, todavía sería desatinado remedio provocar una dificultad mayor y seguramente indomable. 

          Los hombres de mi tiempo recibimos, estando en la adolescencia, la impresión del desastre de 1898. Huella terrible que en ciertos aspectos, ha dominado toda nuestra vida pública. Hemos pasado cuarenta años escarneciendo aquella política, sin piedad para ella, sin tomar en cuenta ninguna de las excusas posibles que un político encuentra siempre para justificar su posición, y seria demasiado a estas alturas que tuviéramos que someternos a la cruel burla del destino de cometer un dislate todavía mas grande. Por mi parte, no podría resignarme a prestar una aparente aprobación, ni siquiera con mi muda presencia, a ningún acto de ningún gobierno que pareciese inspirado, directa o indirectamente, en el propósito de convertir la guerra de España en una guerra general. 

          Las tesis que han prevalecido en el exterior, entre los que se ocupan de nuestro problema, en cuanto problema europeo, consisten en afirmar que es indispensable limitar la guerra de España y extinguir la guerra de España. Se entiende por limitar la guerra de España tomar aquella precauciones y aquellas medidas que corten el peligro de conflagración general salido de nuestro problema, y por extinguir la guerra de España la pacificación de nuestro país. He tenido la ocasión de decir ya, meses hace, que limitar la guerra de España es obligación de los demás, porque no hemos sido nosotros quienes la guerra de España a los intereses de otras potencias; que incumbe a los demás limitar la guerra de España. Nosotros no tenemos medios de impedir que desembarquen en España los millares de hombres y millares de toneladas de material de guerra de Italia y Alemania. Incumbe los demás limitar la guerra de España; extinguir la guerra de España les incumbe a los españoles; pero les incumbe, les incumbirá cuando haya desaparecido de la Península el padrón de ignominia que supone la presencia de los ejércitos extranjeros luchando contra los españoles; antes, no. 

          Para limitar la guerra de España, secundando aquella iniciativa exterior y desmintiendo una vez más los supuestos propósitos de los gobiernos españoles favorables a una conflagración general, la República ha consentido sacrificios inmensos, sacrificios en su interés, sacrificios en su derecho. A todo lo largo de la lamentable historia de la política de no-intervención, esta siempre el sacrificio de la República y de los gobiernos republicanos. Del valor moral, de la energía cívica, de la perspicacia política que haya en el fondo de la política de no-intervención, la historia juzgara; pero nosotros estamos autorizados para decir desde ahora que, sin dudar de las buenas intenciones de los demás, tal como ha funcionado y funciona la política de no-intervención, ha parecido que el único que no tenia derecho a intervenir en la guerra de España era el Gobierno español. Producto de esa tesis y órgano de esa política son el Comité de Londres y su acuerdo reciente, que todos conocemos. Por fin, las potencias signatarias del acuerdo de no-intervención han llegado a aprobar un texto en virtud del cual, con estos o los otros métodos, se retiraran de España estos que llaman los voluntarios extranjeros. Hace una año por ahora, un texto aproximadamente igual no pudo ser aprobado en Londres, ciertamente que no por culpa del Gobierno de la República, y yo considero que si ese texto se hubiese aprobado el año anterior, a pesar de todas las tardanzas y disquisiciones que puedan oponerse a su ejecución, ya estaría cumplido y España pacificada. Porque si hace falta limitar la guerra y extinguir la guerra, y para cada cual es un deber distinto, ya añado ahora que limitar la guerra de España, si en efecto se limita, es extinguirla, porque la guerra de España esta única y exclusivamente mantenida por la invasión extranjera. 

          ¿Qué vale el acuerdo de Londres? Es por de pronto de mala fe dudar de la actitud de España frente a ese acuerdo. En primer lugar el Gobierno de la República no tiene que pedir permiso a nadie para aceptarlo o para rechazarlo; y en segundo término, el Gobierno de la República, que mantiene la tesis de que el conflicto español debe quedar reducido, como siempre lo ha mantenido, a un conflicto interno, no puede negar paso a las medidas que tengan el propósito de dar a eso una más o menos remota realidad. 

          Es bueno que se sepa que, ya en septiembre del 36, no faltó quien recomendase y señalase ese camino, sin resultado, y que desde entonces acá los gobiernos, unas veces en Ginebra, otras en Londres o donde lo han podido hacer, han insistido continuamente, reclamando una solución en este particular. Nunca hemos pedido otra cosa. El Gobierno podrá hacer las salvedades de principio, de realización, criticar o pedir aclaraciones, discutir estos o los otros puntos; pero, en el fondo del asunto, nuestra voluntad y la voluntad del Gobierno es de sobra conocida: que se vayan los invasores de España, y nos resignaremos a que se vayan los hombres que, voluntariamente y de verdad, han venido a defender la República; pero ¡que se vayan! La República y la paz de España habrán dado entonces un paso de gigante. 

          Yo no se si se cumplirá o no; no tengo noticias de lo que ocurre en los recónditos despachos donde los diplomáticos cuchichean; pero, si de verdad se quiere pacificar a España, no hay si no que cumplir a fondo, rápidamente y con lealtad, el acuerdo de Londres. 

          Y añado, pensando no ya como español, si no como europeo, que es insigne locura, desvarío y responsabilidad aplastante, dejar que el porvenir de Europa esté pendiente de la suerte de las armas en la Península. 

          En rigor, si los españoles quisieran dar muestras de su carácter y de aquella altivez de que, con tanta frecuencia, y no siempre con razón, blasonan, el Comité de Londres no haría falta para nada porque serian los mismos españoles, por fin alumbrados acerca de en que consiste su verdadero interés, los que harían reemprender el camino de su patria a los invasores de España. 

          El Comité de Londres, delante del problema europeo presente y latente, toma los caminos, las determinaciones, propone los métodos que considera útiles para resolverlo o para evitar ese conflicto; pero el Comité de Londres no se cura, ni tiene por qué, del prestigio y de la honra de los españoles. Y no se puede negar que el acuerdo del Comité de Londres es un baldón bochornoso para nuestro país porque viene a rectificar, a corregir y, si se puede todavía, a enmendar, la inconcebible locura de haber traído a la patria un poderío extranjero. Que sea necesario corregir desde fuera las faltas de otros españoles, aunque sean enemigos nuestro, me avergüenza. 

          A los españoles que han favorecido y aprovechado la invasión extranjera se les dice, para consolarlos, que esa invasión, con todas sus incalculables consecuencias, que todavía no se han puesto a la luz del todo, es la piedra angular en que se ha de fundar el nuevo Imperio español. ¡Fantástico Imperio! Si un Imperio español fuese posible y deseable, que no lo es, no bastaría el decretarlo en una gaceta oficial o en unas arengas políticas. ¿Sería un singular imperio el que, para nacer, comienza echándose a los pies de sus amigos y valedores, dejándose aherrojar por ellos! Cuando los españoles de talla gigante fundaban imperios de verdad, no traían extranjeros a pelear contra su propio país. Cuando la corona de España aspiraba y casi conseguía el dominio universal, los españoles iban a guerrear a Lombardía y a Nápoles, saqueaban Roma, ponían preso al papa, y sojuzgaban a los italianos, seguramente sin ningún derecho y con excesiva dureza, pero los sojuzgaban, y no se les ocurría traer a los italianos a España a matar españoles en las orillas del Tajo y del Ebro a titulo de la fundación del Imperio español. 

          Y yo me pregunto si todos los colaboradores de la invasión extranjera o los que la padecen -que hay muchos que la padecen-, cuando vean las ciudades arrasadas y los españoles muertos a millares por obra de las armas extranjeras, se consolaran de su dolor de españoles pensando: «Es el Imperio que nace». ¡Triste consuelo! Caso como este no tiene semejanza en la historia contemporánea de Europa. Para encontrar algo que se le parezca, hay que recordar las guerras civiles del siglo XVI y del siglo XVII, en que, so capa de guerra religiosa, se disputaba realmente el predominio político sobre el continente. Entonces, los españoles, soldados de in Imperio, hacían en Francia exactamente el mismo papel que hacen ahora en España los alemanes y los italianos, pero a los ligueros católicos franceses que cooperaban con los ejércitos invasores de España en Francia, no se les ocurría decir que estaban fundando un imperio francés, y entonces el sentimiento del patriotismo, la moral del patriotismo y los dictados del sentimiento nacional no estaban en el punto a que en la edad moderna han llegado; los motivos eran otros, y cuando tanto el poderío francés como cualquier otro de Europa se constituyó, se constituyó precisamente contra nosotros, no a favor nuestro. El día que un rey francés, a costa de oír misa, recobro su capital, el ejército español que guarnecía París, abandonó la ciudad, tambor batiente, banderas desplegadas, y el rey Enrique, que los veía salir, les dijo: «Señores españoles, encomendadme a vuestro amo, pero no volváis mas». 

          Este sentimiento ¿no estallará en el alma de los españoles que se crean patriotas y que crean estar alentados por un espíritu nacional, cuando hace ya más de tres siglos que un rey francés lo profirió pensando en la libertad de su pueblo? Nosotros sí lo sentimos, sí lo pensamos. Para nosotros la salida de los invasores de España es una cuestión de honra. En ninguna lengua del mundo se dice con tanta rotundidad: una cuestión de honra. Creemos que debe serlo para todos y, por tanto, una cuestión previa, porque ninguna nación puede vivir decorosamente ni tiene derecho al respeto ni a la amistad de las demás, si ha perdido la honra y la libertad. 

          Las otras fases por que ha ido pasando el problema de España, o están vencidas, o están agotadas. Me refiero, claro está, al pronunciamiento inicial y a la guerra civil de que aquel pronunciamiento fue señal. Es un hecho indiscutible que el pronunciamiento militar fracasó; fracasó a las 48 horas, y estos dos años en que el poderoso concurso de hombres y material -mas importante quizá el del material que el de hombres- de Alemania y de Italia y la numerosa presencia de la morisma, no han bastado para derrocar por la fuerza a la República, están probando qué habría sido del pronunciamiento y de la guerra civil subsiguiente sin el auxilio exterior. 

          Esta no es una afirmación o una condolencia vana y puramente teórica, porque está preñada de consecuencias de orden político. La guerra civil está agotada, no porque haya arriado las banderas ni porque hayan suscrito nuestras tesis o nuestros puntos de vista políticos sobre la mejor manera de gobernar a nuestro país, no; está agotada por efecto de la experiencia terrible de estos dos años. 

          En la bases del ataque armado contra la República había, entre otros, unos errores que conviene señalar. Había, en primer término, un error de información, abultado y explotado por la propaganda: el error de creer que nuestro país estaba en vísperas de sufrir una insurrección comunista. Todos sabemos el origen de aquella patraña. Es un artículo de exportación de Alemania e Italia, que sirve para encubrir empresas mucho mas serias. ¡Una insurrección comunista el año 36! ¡Cuando el Partido Comunista era el más moderno y menos numeroso de todos los partidos proletarios; cuando en las elecciones de febrero los comunistas habían obtenido, incluso dentro de la coalición, diecisiete actas, que representaban menos del cuatro por ciento de todos los sufragios emitidos en aquella ocasión en España! ¿Quién iba a hacer esa revolución? ¿Quién la iba a sostener? ¿Con que fuerzas, suponiendo, que ya es suponer, que alguien hubiera pensado en semejante cosa? 

          La lógica hubiera prescrito que ante una amenaza de este tipo o de otro semejante contra el Estado republicano y contra el Estado español, que no era comunista, ni estaba en vías de serlo, de alto abajo, ni en los costados, todas esas fuerzas políticas y sociales amedrentadas por esa supuesta amenaza, se hubieran agrupado en torno al Estado para defenderlo, hubieran hecho el cuadro en torno suyo, porque al fin y al cabo era un Estado burgués; pero, lejos de eso, lo cual prueba la falsedad de la tesis, en lugar de defenderlo lo asaltaron. Un error, además, sobre el verdadero estado del país, que no en vano venía siendo trabajado, no ya desde la República, si no desde 1917, y si se me apura un poco, desde comienzo de siglo, por una profundísima corriente de transformación política. Y derivado de este error, otro todavía más grave: el error de suponer que el pueblo español, atacado por sorpresa, no sabría ni podría ni querría defenderse. Estos errores sirvieron de base, de incentivo al móvil inmediato, al móvil inmediato confesable, que era defender los intereses, respetables sin duda, que se suponían amenazados por una revolución bolchevique. Y las pasiones que azuzaban esto, triste es decirlo, no eran si no el odio y el miedo, que han cavado en España un abismo que se va colmando de sangre española; y el resorte original, la intolerancia castiza, la intolerancia fanática. El enemigo de un español es siempre otro español. Al español le gusta tener libertad de decir y pensar lo que se le antoja, pero tolera difícilmente que otro español goce de la misma libertad, y piense y diga lo contrario de lo que él opinaba. 

          Conjugados todos estos elementos, se produce el alzamiento y ataque a mano armada contra la República y, en vez del triunfo fácil, del triunfo alegre para los agresores -penoso únicamente para los agredidos- , estalla una calamidad nacional, que no tiene precedente en la historia de España, con todas las consecuencias de orden político y económico, fácilmente previsibles, y que no dejaron de ser previstas, para cuando se produjera un ataque contra la solución de termino medio que representaba la República. Y ya estáis viendo, ya estarán viendo el cuadro: el triunfo.. en las nubes; cientos de miles de muertos; ciudades ilustres y pueblos humildísimos, desparecidos del mapa; lo más sano de ahorro nacional, convertido en humo; los odios, enconados hasta la perversidad; hábitos de trabajo, perdidos; instrumentos de trabajo, desaparecidos; la riqueza nacional, comprometida para dos generaciones. Y aquellos que, con esta operación, deseándola, preparándola, sirviéndola, pensaban poner a salvo esta u otra parte de su riqueza o de su interés, han averiguado ya que, merced a su operación, han sufrido lesiones, en el orden material y en el orden moral, mucho mayores que las que hubieran podido sobrevenirles de la República, aunque la República hubiera sido revolucionaria, y no moderada y parlamentaria como realmente lo era. 

          El daño ya está causado; ya no tiene remedio. Todos los intereses nacionales son solidarios, y, donde una quiebra, todos los demás se precipitan en pos de su ruina, y lo mismo le alcanza al proletario que al burgués; al republicano que al fascista; as todos igual. Durante cincuenta años, los españoles están condenados a la pobreza estrecha y a trabajos forzados si no quieren verse en la necesidad de sustentarse de la corteza de los árboles. Y el proletario que percibiera o perciba un salario de veinticinco pesetas será más pobre que cuando percibía uno de cinco o seis, y el millonario de pesetas se contentara con ser millonario de perras chicas o de céntimos, todo lo más. Esto ya no tiene remedio. Añádase a eso la empresa de desnacionalización, la empresa de desespañolización, anexa e inherente a la presencia de los gobiernos y de las tropas extranjeras en España, la cual empresa no se caracteriza ni se denota principalmente en el orden militar, ni siquiera en el orden político o internacional, con ser tan grave. Donde se denota y se muestra la garra clavada implacablemente en lo más vivo del ser español es en el orden económico. Las sumas gastadas por Italia y Alemania en España no las perdonarían; ni los esfuerzos hechos; ni abandonarían las posiciones tomadas, y, si los planes de los agresores se realizasen, durante dos o tres generaciones lo mas fructífero del trabajo español iría a las arcas de Roma y de Berlín, para quienes estarían trabajando los españoles, como les ocurrió a algunas de las naciones vencidas en la gran guerra hasta que se declararon en quiebra, porque España en esas condiciones sería una nación vencida y sojuzgada. 

          Por esto afirmo que muchos, cuando no todo, de los que han calentado y sustentado la guerra civil en España y todavía la sostienen, descubren ahora que en la guerra han comprometido y perdido mucho más de lo que imaginaban comprometer o poder perder. ¡Y cuántos, cuántos, y no de los menores, darían algo bueno por volver al mes de julio de 1936, y lo pasado, pasado, y que se borrase esta pesadilla y, sobretodo, que se borrase la responsabilidad de haberla desencadenado! La guerra civil está agotada en sus móviles porque ha dado exactamente todo lo contrario de lo que se suponía que se proponían sacar de ella, y ya a nadie le puede caber duda de que la guerra actual no es una guerra contra el Gobierno, ni una guerra contra los gobiernos republicanos, ni siquiera una guerra contra un sistema político: es una guerra contra la nación española entra, incluso contra los propios fascistas, en cuanto españoles, porque será la nación entera, y ya está siendo, quien la sufra en su cuerpo y en su alma. 

          Yo afirmo que ningún credo político, venga de donde viniere, aunque hubiere sido revelado en una zarza ardiente, tiene derecho, para conquistar el poder, a someter a su país al horrendo martirio que esta sufriendo España. La magnitud del dislate, el gigantesco error, se mide más fácilmente con una consideración menos dramática, casi vulgar. Hace dos años que empezó este drama, motivado aparentemente en el orden político por no querer respetar los resultados del sufragio universal en el mes de febrero del 36. Han pasado dos años. Y cabe discurrir que, con la fugacidad de las situaciones políticas en España y con las fluctuaciones propias de las instituciones democráticas y de las variantes de la voluntad del sufragio popular, si en vez de cometer esta locura se hubiera seguido en el régimen normal, a estas horas es casi seguro que estaríamos en vísperas de una nueva consulta electoral, en la cual todos los españoles, libremente, podrían probar sus fuerzas políticas en España. ¿Qué negocio ha sido este de desencadenar la guerra civil? 

          Si convierto ahora la mirada a otros puntos del horizonte, es de advertir, hablando siempre con la misma lealtad, que en cuanto el Estado republicano y la masa general del país se repusieron del aturdimiento, de la conmoción causada por el golpe de fuerza, empezaron a reanudarse aquellos vínculos que la espada cortó. Y ciertas verdades, que habían sido inundadas por el aluvión, volvieron a ponerse a flote y a entrar en nueva vigencia, y, por fortuna, hoy nadie las desconoce; por fortuna, porque no se pueden infringir impunemente. Destaco entre ellas que todos los españoles tenemos el mismo destino, un destino común, en la prospera y en la adversa fortuna, cualesquiera que sean la profesión religiosa, el credo político, el trabajo y el acento, y que nadie puede echarse a un lado y retirar la puesta. No es que sea ilícito hacerlo: es que, además, no se puede. Que el Estado, en sus fines propios es insustituible, y no hay mas estado digno de este nombre, sin sus bases funcionales, cuales son el orden, la competencia y la responsabilidad; que no puede fiarse nada a la improvisación, como no se quiera decir que improvisación es hacer pronto y bien las cosas que la torpeza o la desidia hacían tarde y mal; fuera de ello, en la vida no se improvisa nada, y cuando se habla de improvisación se dice un vocablo vicioso o vacío, y cuando la improvisación se confunde con el arbitrismo, se cosechan tonterías, novatadas y fracasos. Y por ultimo, que nuestra guerra, tal como nosotros la entendemos y padecemos, es una guerra de defensa, y su justificación única reside precisamente en la defensa del derecho estatuido para la garantía de la libertad de toda la nación y de la libertad política de sus miembros, sin que sea lícito anteponer al fin único de la guerra fines secundarios, ni hacer desviar hacia ellos la guerra misma, por respetables y venerables que sean esos fines. 

          Muchas veces, o, sino muchas, algunas, me he hecho interprete de estas verdades ante el publico en general. Hace más de un año y medio, en aquellos días rudísimos, cuando la política y la guerra conjugaban su silueta sombría, alcé la voz en Valencia para recordar a todos, con aprobación del Gobierno, que el Estado republicano sostiene la guerra porque se la hacen; que nuestros fines de estado eran restaurar en España la paz y un régimen liberal para todos los españoles; que nosotros no soportaremos ningún despotismo ni de un hombre, ni de un grupo, ni de un partido, ni de una clase; que los españoles somos demasiado hombres para someternos, calladamente, a la tiranía de la pistola o la sinrazón de la ametralladora; que en la guerra no se ventila una cuestión de amor propio; que el triunfo de la República no podría ser el triunfo de un caudillo de un partido, si no el triunfo de la nación entera, restaurada en su soberanía y en su libertad. Sin amor propio, porque en una guerra civil -yo lo digo desde lo más profundo de mi corazón- no se triunfa personalmente sobre un compatriota. 

          Mas tarde, también en Valencia, me levanté para decir que no es aceptable una política cuyo propósito sea el exterminio del adversario, exterminio ilícito y, además, imposible, y que si el odio y el miedo han tomado tanta parte en la incubación de este desastre, habría que disipar el miedo y habría que sobresanar el odio, porque por mucho que se maten los españoles unos contra otros, todavía quedarían bastantes que tendrían necesidad de resignarse -si este es el vocablo- a seguir viviendo juntos, si ha de continuar viviendo la nación. 

          Y hablando en Madrid al ejército que defiende la capital, un ejército español, como todos los nuestros, le dije, sacando a la luz su mas intimo sentir, corroborado por las lagrimas y por los aplausos de aquellos valientes soldados, que estaban luchando en causa propia, que se identificaba con la causa nacional, y que luchaba por su libertad, pero también por la libertad de los que no quieren la libertad. Y ellos lo aceptan y lo saben. Esta es la grandeza inconfundible del ejército español, del ejército de la República, el ejército que es ahora verdaderamente la nación en armas, en cuyas filas tanto el burgués como el proletario, tanto el intelectual como el manual, luchan y mueren juntos y aprenden a conocerse y a saber que por encima de las diferencias de clase y por encima de todos los contrastes de las teorías políticas, esta, no solo la indomable condición humana que nos iguala, si no la emoción de ser españoles, que a todos nos dignifica. 

          Este ejército que, con su tesón, con su espíritu de sacrificio, con su terrible aprendizaje esta formando y ha formado el escudo necesario para que entretanto la verdad y la justicia se abran paso en el mundo, forja con sus puños y calienta con su sangre el arquetipo de una nación libre. Su causa, por española que sea, tiene una repercusión en todo el mundo. Hacia estos combatientes va no solo nuestra admiración, si no nuestro profundo respeto. Tejed con vuestro aplauso la corona cívica que merece su ejemplar ciudadanía. 

          Ellos forjan el porvenir, y yo del porvenir no sé nada. El papel de profeta no me cumple. Y como, además, estoy en mi patria, no quiero forzar la veracidad del adagio. Del porvenir ha hablado el Gobierno, y esta más en su función. Hace pocas semanas, el Gobierno de la República ha promulgado una declaración política que ha hecho bastante ruido, y yo lo celebro. En esa declaración política, lo que yo encuentro es la pura doctrina republicana -nunca he profesado otra-, y al prestarle mi previo asentimiento a esa declaración sin ninguna reserva, no hice más que remachar y repasar todos mis pensamientos y palabras de estos años. Para llenarla de contenido cada día más, para realizarla a fondo, no deben ponerse obstáculos al Gobierno, a este o a otro Gobierno que sustente la misma doctrina. Y es de advertir que no puede haber ningún Gobierno que no la sustente. En esa declaración, hablando del porvenir, el gobierno alude, más que alude, nombra expresamente la colaboración de todos los españoles el día de mañana, después de la guerra, en la obra de reconstrucción de España. Ha hecho bien el Gobierno en decirlo así. La reconstrucción de España será una tarea aplastante, gigantesca, que no se podrá fiar al genio personal de nadie, ni siquiera de un corto número de personas o de técnicos; tendrá que ser obra de la colmena española en su conjunto, cuando reine la paz, una paz nacional, una paz de hombres libres, una paz para hombres libres. 

          Y entonces, cuando los españoles puedan emplear en cosa mejor este extraordinario caudal de energías que estaba como amortiguado y que se ha desparramado con motivo de la guerra; cuando puedan emplear en esa obra sus energías juveniles que, por lo visto son inextinguibles, con la gloria duradera de la paz, sustituirán la gloria siniestra y dolorosa de la guerra. Y entonces se comprobara una vez mas lo que nunca debió ser desconocido por los que lo desconocieron: que todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo arroyo. Ahí está la base de la nacionalidad y la raíz del sentimiento patriótico, no en un dogma que excluya de la nacionalidad a todos los que no lo profesan, sea un dogma religioso, político o económico. ¡Eso es un concepto islámico de la nación y del Estado! Nosotros vemos en la patria una libertad, fundiendo en ella, no solo los elementos materiales de territorio, de energía física o de riqueza, si no todo el patrimonio moral acumulado por los españoles en veinte siglos y que constituye el titulo grandioso de nuestra civilización en el mundo. 

          Habla de reconstrucción el Gobierno. Y en efecto, reconstrucción será en todo aquello que atañe al cuerpo físico de la nación: a lasa obras, a los instrumentos de trabajo etcétera; pero hay otro capitulo, en otro orden de cosas, en que no podrá haber reconstrucción; tendrá que ser construcción desde los cimientos, nueva. Y esto, por motivo, por causas que no dependen de la voluntad de los hombres ni de los programas políticos, ni de las aspiraciones de nadie. En primer lugar, la conmoción producida por la guerra ha derrocado todas las convenciones sociales en vigor, no me refiero a as convenciones del tipo jurídico, si no a las convenciones de la vida social, del trato entre hombres, echándolas por el suelo al poner a cada cual en trance terrible de afrontar con inminencia la muerte. Todo el mundo, altos y bajos, han mostrado ya, sin disfraz, lo que lleva dentro, lo que realmente es, lo que realmente era De suerte que hemos llegado, por causa no precisamente de las operaciones militares, si no de la conmoción general originada en la guerra, a una especie de valle de Josafat, como después del acabamiento del mundo, en el que nadie puede engañarse ni engañarnos: todos sabemos ya quienes éramos todos. Muchos se han engrandecido, otros, y no pocos, se han envilecido. ¡Dichoso el que muere antes de haber enseñado el limite de su grandeza! Muchos no han muerto, por desgracia suya. Esta conmoción de orden moral creara en el porvenir de España una situación digamos, incomoda, porque, en efecto, es difícil vivir en una sociedad sin disfraz, y cada cual tendrá delante ese espejo mágico, donde ya no se vera con la fisonomía del mañana, si no donde, siempre que se mire, encontrara lo que ha sido, lo que ha hecho y lo que ha dicho durante la guerra. Y nadie lo podrá olvidar, no por espíritu de venganza, si no como no se pueden olvidar los rasgos de la fisonomía de una persona. 

          Además de este fenómeno, de muchas y muy dilatadas y profundas consecuencias, como probara el porvenir; además de este fenómeno de orden psicológico y moral respecto de las personas, hay otro mucho mas importante. Nunca ha sabido nadie ni ha podido predecir nadie lo que se funda con una guerra ¡nunca! Las guerras, sean o no exteriores y, sobre todo, las guerras civiles, se promueven o se desencadenan con estos o los otros programas, con estos o los otros propósitos, hasta donde llega la agudeza, el ingenio o el talento de las personas; pero jamás en ninguna guerra se ha podido descubrir desde el primer día cuales van a ser sus profundas repercusiones en el orden social y en el orden político y en la vida moral de los interesados en la guerra. Conste que la guerra no consiste solo en las operaciones militares, en lo movimientos de los ejércitos, en las batallas. No; eso es el signo y la demostración de otra cosa mucho mas profunda y mas vasta y mas grande; eso es el signo de dos corrientes de orden moral, de dos oleadas de sentimiento, de dos estados de animo que chocan, que se encrespan, que luchan el uno contra el otro, y de los cuales se obtiene una resultante que nadie ha podido nunca calcular. Nadie, nunca. 

          Guerras emprendidas para imponer sobre todo la unidad dogmática, han producido la proclamación de la libertad de conciencia en Europa y el estatuto político de los países disidentes de la unidad católica; guerras emprendidas para imponer la monarquía universal, han producido el levantamiento liberal, entre otros el del pueblo español; guerras emprendidas para abatir un militarismo, lo han dejado mas vivo, lo han hecho retoñar mas vigoroso, han hecho triunfar una revolución social. Nuestras propias guerras son ejemplo de lo que digo. Y no me refiero tampoco a la estructura política ni a las constituciones o a los decretos que vayan a hacer los gobiernos de mañana. No, no es eso; es la conmoción profunda en la moral de un país, que nadie puede constreñir y que nadie puede encauzar. Después de un terremoto, es difícil reconocer el perfil del terreno. Imaginad una montaña volcánica, pero apagada, en cuyos flancos viven, durante generaciones muchas familias pacificas. Un día, la montaña entra de pronto en erupción, causa estragos, y cuando la erupción cesa y se disipan las humaredas, los habitantes supervivientes miran a la montaña y ya no les parece la misma; no reconocen su perfil, no reconocen su forma. Es la misma montaña, pero de otra manera, y la misma materia en fusión que expele el cráter, cuando cae a tierra y se solidifica, forma parte del perfil del terreno y hay que contar con ella para las edificaciones del día de mañana. 


          Este fenómeno profundo, que se da en todas las guerras, me impide a mi hablar de España en el oren político y en el orden moral, porque es un profundo misterio, en este país de las sorpresas y de las reacciones inesperadas, lo que podrá resultar el día de mañana en que los españoles, en paz, se pongan a considerar lo que han hecho durante la guerra. Yo creo que si de esta acumulación de males ha de salir el mayor bien posible, será con ese espíritu, y desventurado el que no lo entienda así. No tengo el optimismo de un pangloss ni voy a aplicar a este drama español la simplísima doctrina del adagio, de que «no hay mal que por bien no venga». No es verdad, no es verdad. Pero es obligación moral, sobre todos los que padecen la guerra, cuando se acabe como nosotros queremos que se acabe, de sacar de la lección y de la musa del escarmiento el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordarán, si alguna vez sienten que le hierve la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen su lección: la de esos hombres, que han caído embravecidos en la batalla luchando magnánimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón».







          23. DIMISIÓN DE AZAÑA
          Excelentísimo señor:
          Desde que el General Jefe del Estado Mayor Central me hizo saber que la guerra estaba perdida para la República, sin remedio alguno, y antes de que a consecuencia de la derrota el Gobierno aconsejara y organizara mi salida de España, he cumplido el deber de recomendar y de proponer al Gobierno, en la persona de su jefe, el inmediato ajuste de una paz en condiciones humanitarias, para ahorrar a los defensores del régimen y al país entero nuevos y estériles sacrificios [...].
          El reconocimiento de un Gobierno legal en Burgos por parte de las potencias, singularmente Francia e Inglaterra, me priva de la representación jurídica internacional necesaria para hacer oír de los Gobiernos extranjeros, con la autoridad oficial de mi cargo, lo que no es solamente un dictado de mi conciencia de español, sino el anhelo profundo de la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Desaparecido el aparato político del Estado, Parlamento, representaciones superiores de los partidos, etc., carezco, dentro y fuera de España, de los órganos de Consejo y de acción indispensables para la función presidencial de encauzar la actividad de gobierno en la forma que las circunstancias exigen con imperio. En condiciones tales, me es imposible conservar ni siquiera nominalmente un cargo al que no renuncié el mismo día que salí de España porque esperaba ver aprovechado este lapso de tiempo en bien de la paz.
          Pongo, pues, en manos de V. E., como presidente de las Cortes, mi dimisión de presidente de la República, a fin de que se digne darle la tramitación que sea procedente.
          MANUEL AZAÑA, Comunicación al presidente de las Cortes del 27 de febrero de 1939

          24. LA PROPUESTA DE PAZ DE BESTEIRO
          El consejero de Estado, camarada Besteiro, se ha dirigido anoche por radio a todos los españoles.
          He aquí el texto taquigráfico de su alocución:
          “La necesidad de sofocar el pasado levantamiento comunista y los cuidados conducentes a prevenir la repetición de semejantes contingencias no han hecho olvidar un momento al Consejo Nacional de Defensa, lo que constituye su misión y la verdadera razón de su existencia.
          Hoy, restablecida la normalidad, el Consejo Nacional de Defensa siente reforzada su autoridad y fortalecido su convencimiento de que interpreta una inequívoca voluntad general, encaminada a conseguir, lo más rápidamente posible, una paz honrosa. Es, además, nuestro deseo tener a la opinión debidamente informada del proceso de nuestra actuación para el logro de esa anhelada finalidad. En prueba de ello queremos poner en vuestro conocimiento los términos exactos de la  comunicación que el Consejo Nacional de Defensa dirige al Gobierno nacionalista, sirviéndonos de la radio como el medio más rápido y de máxima difusión. Ese comunicado dice así:
          “Ha llegado el momento de que este Consejo Nacional de Defensa se dedique por completo a su misión, y, en consecuencia, se dirige a ese Gobierno para hacerle presente que estamos dispuestos a llevar a efecto negociaciones que nos aseguren una paz honrosa y que al mismo tiempo puedan evitar estériles efusiones de sangre. Esperamos su decisión”.
          El Socialista, 19 de marzo de 1939

          CONSECUENCIAS Y VALORACIONES
          26. LA CAUSA DE LA DERROTA DE LOS REPUBLICANOS EN LA GUERRA CIVIL
          MANUEL AZAÑA: Lo que me ha dado un hachazo terrible, en lo más profundo de mi intimidad, es, con motivo de la guerra, haber descubierto la falta de solidaridad nacional. A muy pocos nos importa la idea nacional, pero a qué pocos. Ni aun el peligro de la guerra ha servido de soldador. Al contrario: se ha aprovechado para que cada cual tire por su lado.
          BESTEIRO: La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas. Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La política internacional rusa, en manos de Stalin y tal vez como reacción contra un estado de fracaso interior, se ha convertido en un crimen monstruoso que supera en mucho las más macabras concepciones de Dostoievski y de Tolstoi. La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique la representan genuinamente, sean los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en la gran cruzada antikomintern.
          GREGORIO MARAÑÓN: Tendremos que estar maldiciendo varios años la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales, y aún no habremos acabado. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado (a los nacionales)?

          27. UNA DIFÍCIL RECONCILIACIÓN
          MANUEL AZAÑA, 1938: Es obligación moral, sobre todo de los que padecen la guerra, cuando se acabe como nosotros queemos que se acabe, sacar de la lección y de la musa del escarmiento el mayor bien posible y cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordarán, si alguna vez sienten que les hierve la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen su lección: la de esos hombres que han caído embravecidos en la batalla luchando magnánimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: paz, piedad y perdón.
          CARDENAL GOMÁ, “Lecciones de la guerra y deberes de la paz”, 8 de agosto de 1939. Prohibida su difusión en los diarios: La paz no será durable ni verdadera si cada español, si todos los españoles no abrimos nuestros brazos de hermano para estrechar contra nuestro pecho a todos nuestros hermanos. Y lo somos todos, [...] los de uno y otro bando. Quiere ello decir que tenemos el deber de perdonar y de amar a los que han sido nuestros enemigos. [...] nos consta, por conductos autorizados y múltiples, hasta por nuestras conversaciones con vosotros, que se mantiene vivo el odio en muchos corazones por el recuerdo de los lamentabilísimos hechos pasados. [...] Sabemos que se mantiene vivo el espíritu de desquite entre los bandos de algunas localidades y que en otros los agraviados se han tomado la justicia por su mano. [...] Un poema ditirámbico que se canta en loor de los “caídos”, con pupilas de estrellas y séquito de luceros, es bellísima ficción poética, que no pasa de la categoría literaria.







          Documento 1.
          Antes de cenar, desde el ministerio de la Gobernación, empezaron a facilitar notas de resultados parciales que anunciaban una ventaja de las candidaturas centro-derecha. Portela mismo confirmó esas noticias y se retiró a descansar. Pero la realidad era muy otra, y pronto la radio comenzó a comunicar datos anunciando el triunfo de las candidaturas del Frente Popular. En la Casa del Pueblo, donde se recibían también noticias, el entusiasmo crecía por momentos. A medianoche no cabía ya la menor duda: el Frente Popular ganaba las elecciones. Despertaron a Portela. A las 4 de la madrugada. Gil Robles llegó para tratar de convencerle de la necesidad de declarar el estado de guerra. Amanecía cuando era José Antonio Primo de Rivera quien le visitaba con objeto de pedirle armas para que Falange se defendiera. [..]
          El Jefe del Estado Mayor, general Franco, tampoco estaba inactivo aquella noche. Llamó al general Pozas, director general de la Guardia Civil, y dijo:
          “-Te supongo enterado de lo que sucede.
          -No creo que suceda nada -respondió Pozas.
          -Te llamo para informarte de que las masas están en la calle y que se quiere sacar de estas elecciones unas consecuencias distintas de su resultado, y me temo que aquí y en provincias van a comenzar los disturbios.”
          Tuñón de Lara, M. La España del s.XX.
          Documento 2.
          El funeral de [José] Calvo Sotelo fue una gran manifestación fascista [...] el funeral no era otra cosa que una concentración sediciosa. Sobre el cuerpo de Calvo Sotelo, amortajado con hábito de los capuchinos, Goicoechea, líder de los monárquicos, gritó “Sobre esta tumba, juro ante Dios que usaré todas mis fuerzas para seguir tu ejemplo y vengar tu muerte”. [...] En las oficinas de Renovación Española estaba colgando una gran pancarta:
          “¡Españoles! El hombre ha muerto, pero nos ha dejado sus ideales. Vivió para España y nos enseñó a servirla. Dio su vida como los mártires. Fue el azote de la masonería y el marxismo. Fue el campeón de la lucha contra el caótico Parlamento. El adelantado de la nueva España corporativa. Forjó una nación fuerte y unida contra la anarquía y el caos. La religión tuvo en él un gran capitán. ¡Viva España! ¡Viva Calvo Sotelo!
          Jellinek, F. La Guerra Civil en España.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: TENIENTE CASTILLO y CALVO SOTELO.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles el ESTALLIDO DE LA GUERRA CIVIL.
          5. Realiza una comparación entre las causas, apoyos, carácter, desarrollo,... de la Guerra Civil de 1936 y la I Guerra Carlista de 1833.



          TEMA 4. LA II REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL.
          Documento 1.
          Españoles: A cuantos sentís el santo amor a España, a los que en la filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio a la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la nación os llama en su defensa. La situación de España es cada día más crítica; la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistola y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los asesinos que alevosa y traidoramente se asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. [...] La Constitución por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total: ni igualdad ante la ley; ni libertad, aherrojada por la tiranía; ni la fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituido el mutuo respeto; ni la unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial, por los regionalismos que los poderes fomentan. […]
          ¿Es que se puede consentir un día más el vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo? ¿Es que podemos abandonar a España a los enemigos de la Patria, con poder cobarde y traidor, entregándola sin lucha y sin resistencia? ¡Eso no! Que lo hagan los traidores, pero no lo haremos quienes juramos defenderla. Justicia, igualdad ante las leyes, ofrecemos. Paz y amor entre los españoles; libertad y fraternidad exenta de libertinajes y tiranías. Trabajo para todos, justicia social, llevada a cabo sin encono ni violencia, y una equitativa y progresiva distribución de riqueza, sin destruir ni poner en peligro la economía española. Pero frente a esto, una guerra sin cuartel a los explotadores de la política, a los engañadores del obrero honrado, a los extranjeros y a los extranjerizantes que, directa o solapadamente, intentan destruir España.
          Españoles: ¡Viva España! ¡Viva el honrado pueblo español!»
          General Francisco Franco Bahamonde.
          Tetuán, a 18 de julio de 1936.
          Documento 2.
          HORAS GRAVES PARA ESPAÑA.
          Una parte del ejército de Marruecos se ha levantado en armas contra la República.
          Nadie, absolutamente nadie se ha sumado en la Península a este absurdo empeño.
          Heroicos núcleos de elementos leales resisten a los sediciosos en las plazas del Protectorado.
          El Gobierno de la República domina la situación.
          LA VOZ. 18 de julio de 1936.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: GUERRA CIVIL y MARRUECOS.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles el ESTALLIDO DE LA GUERRA CIVIL.
          5. Destaca las frases, expresiones o mensajes más reaccionarios de los documentos expuestos y analiza sus significados.



          “Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República. El Gobierno no ha querido dirigirse al país hasta tener conocimiento exacto de lo sucedido y poner en ejecución las medidas urgentes e inexorables para combatirlo.
          Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose contra la propia patria y realizando un acto vergonzoso y criminal de rebeldía contra el poder legítimamente constituido. [...]”
          Nota de prensa radiada por el Gobierno de la República Española el 18 de julio de 1936.

          “Al tomar posesión del mando de este ejército, os envío la más enérgica protesta ante la vil conducta del gobierno que ordena a sus aviadores bombardear el interior de poblaciones para causar allí víctimas inocentes de mujeres y niños: el movimiento restaurador triunfará totalmente y os exigiremos cuenta de vuestra conducta. La energía con que actuaremos estará en proporción con vuestra resistencia. Os intimo a que entreguéis el mando y os sometáis, evitando los ya inútiles derramamientos de sangre.”
          19 de julio de 1936. El General Francisco Franco.




          Documento 1.
          “Era a finales de diciembre de 1936, [...]. Yo había ido a España con la vaga idea de escribir artículos para los periódicos, pero había ingresado en la milicia casi inmediatamente después de llegar, porque en aquella época y en aquella atmósfera parecía que esto era lo único concebible.
          Los anarquistas aún dominaban virtualmente Cataluña, la revolución se encontraba en su apogeo. A alguien que se hubiese encontrado allí desde el comienzo [...], probablemente le parecería que el periodo revolucionario estaba tocando a su fin; pero para quien acababa de llegar de Inglaterra, el aspecto que ofrecía Barcelona era impresionante y abrumador. Era la primera vez que estaba en una ciudad en la que la clase obrera ocupaba el poder. Casi todos los edificios de cierta importancia habían sido ocupados por los obreros, y sus fachadas estaban cubiertas con banderas rojas o con la bandera roja y negra de los anarquistas; en todas las paredes se veían la hoz y el martillo, y al lado las iniciales de los partidos revolucionarios; […]. Todas las tiendas y cafés exhibían un letrero en el que se decía que habían sido colectivizados; hasta los limpiabotas habían sido colectivizados y sus cajas pintadas de rojo y negro. Los camareros y los dependientes le miraban a uno cara a cara y le trataban como a un igual. Las expresiones serviles o simplemente respetuosas habían desaparecido temporalmente. Nadie decía señor o don, ni siquiera usted; todo el mundo trataba a los demás de “camarada” y de “tú”, y decía ¡Salud!, en vez de ¡Buenos días! […]A lo largo de las Ramblas, la amplia arteria central de la ciudad, donde riadas humanas subían y bajaban sin cesar, los altavoces atronaban el aire con canciones revolucionarias durante todo el día y hasta bien entrada la noche.
          Pero lo más sorprendente de todo era el aspecto del gentío. A juzgar por su apariencia exterior, era una ciudad en la que las clases adineradas habían dejado de existir. Exceptuando a un reducido número de mujeres y de extranjeros, no se veía a gente “bien vestida”. Casi todo el mundo llevaba ropas muy sencillas propias de la clase trabajadora, o monos azules o alguna variante del uniforme de los milicianos. Todo aquello resultaba extraño e impresionante.
          Muchas de las cosas que veía no las comprendía, en cierto modo ni siquiera me gustaban, pero inmediatamente comprendí que era un estado de cosas por el que valía la pena luchar. […] Junto a todo esto se respiraba también el aire enrarecido de la guerra. La ciudad tenía un aspecto sórdido y sucio, el pavimento y las casas necesitaban urgentes reparaciones, de noche las calles estaban muy mal iluminadas por miedo a los bombardeos, la mayoría de las tiendas estaban descuidadas y medio vacías. La carne escaseaba y la leche había desaparecido por completo; era difícil encontrar carbón, azúcar y gasolina, y el pan empezaba a escasear de un modo alarmante.[...] Sin embargo, por lo que uno podía juzgar, la gente parecía contenta y esperanzada. No había paro y el coste de la vida era todavía extremadamente bajo; se veía a muy pocas personas manifiestamente pobres, y ningún mendigo, exceptuando a los gitanos. Por encima de todo, se creía en la revolución y en el futuro, se tenía la sensación de haber entrado súbitamente en una era de igualdad y de libertad”.
          George Orwell: Homenaje a Cataluña. 1938.
          COMENTARIO DE TEXTO.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias del texto ubicándolo en su contexto histórico.
          3. Define: IGUALDAD y LIBERTAD.
          4. Realiza una exposición amplia de la situación EN LA ZONA REPUBLICANA Y LA NACIONAL durante la GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.
          5. Según tu opinión, analiza 5 aspectos positivos y 5 negativos de la vivencia descrita por Orwell.

          Sin embargo, Queipo de Llano, el chabacano general español destinado en Sevilla, declaró a un corresponsal extranjero: “Mola, Cabanellas y Franco están de acuerdo conmigo en que es una estupidez querer salvar la vida de tres o cuatrocientas mil personas, porque si todas esas personas mueren en Madrid, todo se habrá acabado. Nuestros planes se han elaborado de acuerdo con Italia y Alemania. Los españoles que tendrán que morir para que podamos triunfar suman aproximadamente tres o cuatro millones, y si no mueren en el campo de batalla, le aseguro por mi honor que morirán ejecutados o mutilados por nuestros legionarios o nuestras tropas marroquíes. Si no hacemos esto no cumpliremos la promesa que hemos hecho a nuestros hermanos italianos y alemanes, y nosotros somos hombres de honor”.
          Jellinek, F. La guerra civil en España.

          Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen.
          Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los "rojos" preparando sus mantones de luto.
          Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad.
          QUEIPO DE LLANO, G. Alocuciones en Unión Radio Sevilla.



          Consulado Británico
          Bilbao, 28 de abril de 1937
          Querido Sir Henry:
          Ayer, al desembarcar en Bermeo, me hablaron de la destrucción de Guernica. Fui inmediatamente a echar un vistazo in situ y cuál no sería mi asombro al comprobar que aquella población, que normalmente tenía unos cinco mil habitantes y desde septiembre, debido a la afluencia de refugiados, había llegado a los diez mil, estaba casi completamente destruida. Nueve de cada diez casas han quedado de tal forma que es imposible reconstruirla. […] Calculan que pasaron unos cincuenta aviones. Después de dos o tres incursiones, la población fue presa del pánico. Hombres, mujeres y niños salieron corriendo de Guernica ascendiendo por las peladas colinas. Allí fueron ametrallados implacablemente, aunque con escaso efecto. Pasaron la noche al aire libre, contemplando su ciudad en llamas. Vi muchos hombres y mujeres que vagaban por las calles buscando entre los escombros de sus casas los cuerpos de sus seres queridos (...)”
          Carta del Cónsul R.C. Stevenson al embajador inglés, Sir Henry Chilton.


          De no haber salido nosotros al paso con tiempo y en fecha oportuna, la Historia de la humanidad hubiera conocido en pleno siglo XX la más sangrienta de las revoluciones, que nos hubiese llevado forzosamente a desaparecer del mapa de Europa como nación libre y civilizada.
          Lo ocurrido en todos los lugares del territorio nacional en que los “rojos” han dominado es pequeño botón de muestra de lo que habría sido lo otro: lo que se proyectaba para el 29 de julio, bajo los puños cerrados de las hordas marxistas y a los acordes tristes de La Internacional. Sólo un monstruo, de la compleja constitución psicológica de Azaña, pudo alentar tal catástrofe; monstruo que parece más bien producto de las absurdas experiencias de un nuevo y fantástico doctor Frankenstein que fruto de los amores de una mujer. Yo, cuando al hablarse de este hombre oigo pedir su cabeza, me parece injusto: Azaña debe ser recluido, simplemente recluido, para que escogidos frenópatas estudien en él “un caso”, quizá el más interesante, de degeneración mental, ocurrido desde el hombre primitivo a nuestros días.
          Pero todos los horrores que el pueblo español ha padecido, y en algunos puntos sigue aún padeciendo, con ser muchos, no son lo más grave, lo que merece mayor castigo; el mayor castigo lo merece la parte que de tradición a España existe en ciertos manejos de los caudillos del Frente Popular: […]. Pero, ¡ah!, todo esto se ha de pagar, y se pagará muy caro. La vida de los reos será poco. Les aviso con tiempo y con nobleza: no quiero que se llamen a engaño. […]
          Nosotros no hemos pensado jamás en rendirnos, y mucho menos ahora, que tenemos la victoria en nuestras manos En resumen: ni rendición, ni abrazos de Vergara, ni pactos del Zanjón, ni nada que no sea victoria aplastante y definitiva.”
          Discurso del general Mola el 15 de agosto de 1936.



          Documento 1.
          La teoría democrática es que el representante sea la figura exacta del representado (...).
          Poneos de acuerdo Señores, antes de definir de una vez a favor de quién va a votar la mujer; pero no condicionéis su voto con la esperanza de que lo emita a favor vuestro.
          Ése no es el principio. Pero además pónganse de acuerdo los que dicen que votará con la derecha; pónganse de acuerdo los que dicen que votará con la izquierda; pónganse de acuerdo los que dicen que votará con el marido, y pónganse de acuerdo los que dicen que llevará la perturbación a los hogares.  Señores, como ha dicho hace mucho tiempo Stuart Mill, la desgracia de la mujer es que no ha sido juzgada nunca por normas propias, tiene que ser siempre juzgada por normas varoniles, mientras no entre abiertamente por el camino del Derecho y cuando llega a última instancia, todavía tiene que ser juzgada por su definidor.
          Dejad que la mujer se manifieste como es, para conocerla y para juzgarla; respetad su derecho como ser humano; pensad que una Constitución es también una transacción entre las tradiciones políticas de un país y el derecho constituyente, y si el derecho constituyente, como norma jurídica de los pueblos civilizados, cada día se aproxima más al concepto de la libertad, no nos invoquéis el trasnochado principio aristotélico de la desigualdad de los seres desiguales; todavía no nos habéis demostrado que podéis definir la desigualdad,  porque con esa teoría se llegó en los tiempos a decir que había hombres libres y hombres esclavos.
          Campoamor, C, Intervención en el Congreso de los Diputados. 1931.
          Documento 2.
          “Señores diputados, pido en este momento a la Cámara atención respetuosa para el problema que aquí se debate, porque estimo que no es problema que debamos pasar a la ligera; se discute en este momento el voto femenino y es significativo que una mujer como yo se levante en la tarde de hoy a decir a la Cámara sencillamente que creo que el voto femenino debe aplazarse. Que creo que no es el momento de otorgarle el voto a la mujer española. Lo dice una mujer que en el momento crítico de decirlo, renuncia a un ideal. […]
          Por creer que con ello sirvo a la República [...] es por lo que me levanto esta tarde para pedir a la Cámara que despierte la conciencia republicana, que avive la fe liberal y democrática y que aplace el voto de la mujer. Lo pido porque no es que con ello merme en lo más mínimo la capacidad de la mujer; no, señores diputados, no es cuestión de capacidad, es cuestión de oportunidad para la República [...]
          Si las mujeres españolas fuesen todas obreras, si las mujeres españolas hubiesen atravesado ya un período universitario y estuvieran liberadas en su conciencia, yo me levantaría hoy frente a toda la Cámara para pedir el voto femenino.
          Pero en estas horas yo me levanto para decir lo contrario y decirlo con toda la valentía de mi espíritu, afrontando el juicio que de mí puedan formar las mujeres que no tengan este fervor y estos sentimientos republicanos que creo tener. [...]
          Hoy, señores diputados, es peligroso conceder el voto a la mujer”
          Kent, V. Intervención en el Congreso de los Diputados. 1931.
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: CLARA CAMPOAMOR y VICTORIA KENT.
          4. Realiza una exposición amplia sobre las características de la CONSTITUCIÓN DE 1931 y las ELECCIONES DE 1933 apuntando las consecuencias de la victoria de los partidos conservadores.
          5. Analiza razones a favor y en contra para permitir o denegar el sufragio femenino en el año 1933.

          ¡ESPAÑOL!
          ¡GUERRA AL ESTATUTO CATALÁN!
          En tanto que el intelectual, el obrero y el profesional castellanos, no podrán ejercer cargos en Cataluña, los catalanes podrán hacerlo en toda España.
          ¡¡ESO ES EL ESTATUTO CATALÁN!!
          Mientras las contribuciones e impuestos, graven hasta el límite a los demás españoles, los catalanes, sonreirán magníficos, ante nuestra muerte económica.
          ¡¡ESO ES EL ESTATUTO CATALÁN!!
          ¡COMERCIANTES! ¡PUEBLO!
          Hasta no saber a qué ateneros, no compréis productos catalanes.
          Mientras para Cataluña, salieron millones y millones de pesetas y para esa Región, se dictaron leyes proteccionistas, Castilla sucumbía, por falta de toda protección y auxilio.
          En este comercio, no admitimos visita de viajantes catalanes o que representen casas catalanas, ínterin no sepamos el resultado de la discusión del ESTATUTO.
          Imprenta Ramiro Gómez. Talavera.
          Panfleto aparecido en comercios de Talavera. 1932.

          A las doce de la mañana, a las doce y cuarto, a la una y cinco, se avisó del Colegio de Jesuitas de la calle de la Flor a la Dirección de Seguridad que el incendio cobraba proporciones grandes. La gente pasaba, o medrosa o indiferente, por las proximidades, viendo salir el humo por las ventanas. Los incendiarios desaparecieron rápidos y organizados. El que vio aquello (y yo lo vi) no podía imaginarse que se desenvolviera así una clásica acción anticlerical. En una de las paredes ahumadas podía leerse después este letrero:
          Abajo los jesu[itas]
          La justicia del pueblo
          por ladrones.
          Ardieron así el convento de las Bernardas de Vallecas y la iglesia de Santa Teresa, de los carmelitas descalzos. (...) Por tener mi domicilio cerca, vi arder el convento de los carmelitas. Era por la mañana, ya avanzada ésta. Unos grupos de hombres habían prendido fuego a la iglesia, y mientras ardían tiraban por las ventanas de la residencia enseres y libros. Entre éstos, un ejemplar de la Enciclopedia Espasa. Recuerdo cómo dos o tres hombres sacaron a un fraile viejo, alto, de buen aspecto, custodiado, para que nadie se metiera con él, mientras que otro reprendía a un compañero, que -al parecer- quería llevarse un tomo o unas láminas del pobre repertorio enciclopédico: "Camarada, no hemos venido aquí para robar", etc.
          Tiempo después vi incendiada una pequeña iglesia cerca de la plaza de Santa Ana, en la calle del Príncipe. La gente pasaba una vez más junto a ella torva o medrosa, y hubo algún gesto claro de disgusto. Una mujercilla desgreñada lo observó y dijo que los padecimientos del obrero tenían más importancia que aquella crema.
          Caro Baroja, J. Introducción a una historia contemporánea del anticlericalismo español. 1980

          CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA.
          TÍTULO PRELIMINAR.
          DISPOSICIONES GENERALES.
          Art. 1º. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y Justicia.
          Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
          La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones [...]
          Art. 2º. Todos los españoles son iguales ante la ley.
          Art. 3º El Estado español no tiene religión oficial.
          [...]
          TÍTULO III.
          Art. 25º. No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas. [...]
          Art. 34º. Toda persona tiene derecho a emitir libremente sus ideas y opiniones valiéndose de cualquier medio de difusión, sin sujetarse a previa censura [...]
          Art. 38º. Queda reconocido el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas. [...]
          Art. 43º. La familia está bajo la salvaguarda especial del Estado. [...]
          El Estado prestará asistencia a los enfermos y ancianos, y protección a la maternidad y a la infancia, haciendo suya la “Declaración de Ginebra” o tabla de los derechos del niño.

          TÍTULO IV
          Art. 51º. La potestad legislativa reside en el pueblo, que la ejerce por medio de las Cortes o Congreso de los Diputados.
          Art. 52º. El Congreso de los Diputados se compone de los representantes elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto.

          TÍTULO V
          Art. 67º. El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación [...]
          Art. 68º. El Presidente de la República será elegido conjuntamente por las Cortes y un número igual de compromisarios al de Diputados.
          Art. 75º El Presidente de la República nombrará y separará libremente al Presidente del Gobierno [...] Habrá de separarlos necesariamente en el caso de que las Cortes negaren de modo explícito su confianza.

          TÍTULO VI.
          Art. 86º. El Presidente del Consejo y los Ministros forman el Gobierno.


          Documento 1.
          En virtud de las razones antedichas, el Gobierno declara:
          1º. Dado el origen democrático de su poder y en razón del responsabilismo en que deben moverse los órganos del Estado, someterá su actuación colegiada e individual al discernimiento y sanción de las Cortes Constituyentes […].
          2º. Para responder a los justos e insatisfechos anhelos de España, el Gobierno provisional adopta como norma depuradora de la estructura del Estado someter inmediatamente, en defensa del interés público, a juicio de responsabilidad los actos de gestión y autoridad pendientes de examen al ser disuelto el Parlamento en 1923 […].
          3º. El Gobierno provisional hace pública su decisión de respetar de manera plena la conciencia individual mediante la libertad de creencias y cultos […].
          4º. El Gobierno provisional orientará su actividad […] en el acatamiento a la libertad personal […] y los derechos ciudadanos [y] aspira a ensancharlos, adoptando garantías de amparo para aquellos derechos y reconociendo como uno de los principios de la moderna dogmática jurídica el de la personalidad sindical y corporativa, base del nuevo derecho social.
          5º. El Gobierno provisional declara que la propiedad privada quede garantizada por la ley; en consecuencia no podrá ser expropiada, sino por causa de utilidad pública y previa la indemnización correspondiente; […] adopta como norma de su actuación el reconocimiento de que el derecho agrario debe responder a la función social de la tierra.
          Gaceta de Madrid. 15 de abril de 1931.
          Documento 2.
          Ciutadans:
          En nom del poble de Catalunya jo proclame des d’ací l’Estat català i proclame la República catalana. A més, solemnement vos dic que amb tot afecte anem a la Confederació amb les altres Repúbliques d’Espanya.
          Ara formem el govern de la República catalana i ací estarem disposats a defendre-la fins a morir.
          Francesc Macià. 14 d'abril de 1931.

          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: GOBIERNO PROVISIONAL y ESTAT CATALÀ.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles la proclamación de la II República (analizando todos los aspectos) hasta el inicio del programa reformista del gobierno progresista.
          5. Analiza y compara las similitudes y diferencias de las dos experiencias republicanas que se han vivido en España.


          Documento 1.
          Afirmar que hay en Cataluña una tendencia sentimental a vivir aparte, ¿qué quiere decir, traducido prácticamente al orden concretísimo de la política? ¿Quiere decir, por lo pronto, que todos los catalanes sientan esa tendencia? De ninguna manera. [...]. Mas no confundamos las cosas; no confundamos ese sentimiento, que como tal es vago y de una intensidad variadísima, con una precisa voluntad política. ¡Ah, no! Yo estoy ahora haciendo un gran esfuerzo por ajustarme con denodada veracidad a la realidad misma, y conviene que los señores de Cataluña que me escuchan, me acompañen en este esfuerzo. No, muchos catalanistas no quieren vivir aparte de España, es decir, que, aun sintiéndose muy catalanes, no aceptan la política nacionalista, ni siquiera el Estatuto, que acaso han votado. Porque esto es lo lamentable de los nacionalismos; ellos son un sentimiento, pero siempre hay alguien que se encarga de traducir ese sentimiento en concretísimas fórmulas políticas: las que a ellos, a un grupo exaltado, les parecen mejores. Los demás coinciden con ellos, por lo menos parcialmente, en el sentimiento, pero no coinciden en las fórmulas políticas; lo que pasa es que no se atreven a decirlo, que no osan manifestar su discrepancia, porque no hay nada más fácil, faltando, claro está a la veracidad, que esos exacerbados les tachen entonces de anticatalanes.
          José Ortega y Gasset, Discurso en las Cortes Constituyentes, 13 de mayo de 1932
          Documento 2.
          A nosotros, señores diputados, nos ha tocado vivir y gobernar en una época en que Cataluña no está en silencio, sino descontenta, impaciente y discorde. [...]. Cataluña dice, los catalanes dicen: «Queremos vivir de otra manera dentro del Estado español». La pretensión es legítima porque la autoriza la ley, nada menos que la ley constitucional. La ley fija los trámites que debe seguir esta pretensión y quién y cómo debe resolver sobre ella. Los catalanes han cumplido estos trámites y ahora nos encontramos ante un problema que se define de esta manera: conjugar la aspiración particularista o el sentimiento de la voluntad autonomista de Cataluña con los intereses o los fines generales y permanentes de España dentro del Estado organizado por la República. [...] Hay dos modos de suprimir el problema. Uno, como quieren o dicen que quieren los extremistas de allá y de acá: separando Cataluña de España; pero esto, sin que fuese seguro que Cataluña cumpliese ese destino de que hablábamos antes, dejaría a España frustrada en su propio destino. Y otro modo sería aplastar a Cataluña, con lo cual, sobre desarraigar del suelo español una planta vital, España quedaría frustrada en su justicia y en su interés y además perpetuamente adscrita a un concepto de Estado completamente caduco e infeliz. Hay, pues, que resolverlo en los términos del problema político que acabo de describir.
          Manuel Azaña, Discurso en las Cortes Constituyentes, 27 de mayo de 1932
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: JOSÉ ORTEGA Y GASSET y MANUEL AZAÑA.
          4. Realiza una exposición amplia en la que desarrolles y analices el alcance de las distintas reformas llevadas a cabo por la II República.
          5. Realiza una defensa y una crítica a las dos posturas reflejadas en ambos documentos.

          Documento 1.
          Una vez más el ejército, unido a las demás fuerzas de la nación, se ha visto obligado a recoger el anhelo de la gran mayoría de españoles que veían con amargura infinita desaparecer lo que a todos puede unirnos en un ideal común: España.
          Se trata de restablecer el imperio del orden dentro de la República, no solamente en sus apariencias o signos exteriores, sino también en su misma esencia; para ello precisa obrar con justicia, que no repara en clases ni categorías sociales, a las que ni se halaga, ni se persigue; cesando de estar dividido el país en dos grupos: el de los que disfrutan del poder y el de los que eran atropellados en sus derechos, aun tratándose de leyes hechas por los mismos que las vulneraron; la conducta de cada uno guiará la conducta que con relación a él seguirá la autoridad, otro elemento desaparecido de nuestra nación, y que es indispensable en toda colectividad humana, tanto si es en régimen democrático, como si es en régimen soviético, en donde llegará a su máximo rigor […]
          ORDENO Y MANDO:
          1º. Queda declarado el Estado de Guerra en todo el territorio de Marruecos Español, y como primera consecuencia, militarizadas todas las fuerzas armadas sea cualquiera la autoridad de quien dependían anteriormente, con los deberes y atribuciones que competen a las del Ejército y sujetas igualmente al Código de Justicia Militar.
          Diario Oficial del Ministerio de la Guerra.
          18 de julio de 1936.
          Documento 2.
          “Art.1. Queda declarado el estado de guerra en todo el territorio de la provincia de Navarra y como primera providencia militarizadas todas las fuerzas, sea cualquiera la autoridad de quien dependían anteriormente, con los deberes y atribuciones que competen a las del Ejército y sujetas igualmente al Código de Justicia Militar […].
          Art. 3. Quedan sometidos a la jurisdicción de Guerra y tramitados por procedimiento sumarísimo: […] b) los delitos de rebelión, sedición, y los conexos de ambos, los de atentado y resistencia a los agentes de la Autoridad; los de desacato, injuria y calumnia, amenaza y menosprecio a los anteriores o a personal militar o militarizado […], así como los mismos delitos cometidos contra los que desempeñen funciones de servicio público. C) Los de tenencia ilícita de armas […].
          Art. 4. Se considerarán también como autores los incitadores, agentes de enlace, repartidores de hojas y proclamas clandestinas o subversivas, los dirigentes de las entidades que patrocinen, fomenten o aconsejen tales delitos, así como todos los que directa o indirectamente contribuyan a su comisión y preparación o tomen parte en igual forma en atracos y robos a mano armada o empleen para cometerlos cualquier otra coacción o violencia. [...]
          Art. 6. Queda prohibido el uso de banderas, insignias, uniformes, distintivos y análogos que sean contrarios a este Bando y al espíritu que le inspira, así como el canto de himnos de análoga significación.
          Art. 7. Se prohíben igualmente las reuniones de cualquier clase que sean, aun cuando tengan lugar en sitios públicos, como restaurantes o cafés, así como las manifestaciones públicas […].
          Art. 10. Quedan sometidas a la censura militar todas las publicaciones impresas de cualquier clase que sean […]”.
          Pamplona, a 19 de julio de 1936. El General, Emilio Mola
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: DELITO DE SEDICIÓN y RÉGIMEN SOVIÉTICO.
          4. Realiza una exposición amplia en la que analices las causas de la Guerra Civil y la transformación de golpe de estado en conflicto armado.
          5. Analiza varios aspectos y compara las similitudes y diferencias que encuentres entre el conflicto que se vivió en España y algún conflicto que conozcas en la actualidad.
          TEMA 4. LA II REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL.
          Documento 1.
          MIGUEL DE UNAMUNO: "Todos estáis pendientes de mis palabras. Todos me conocéis y me sabéis incapaz de callar. No aprendí a hacerlo en los setenta y tres años de mi vida. Y ahora no quiero aprenderlo. Callar, a veces significa mentir porque el silencio puede interpretarse como aquiescencia. Yo no podría sobrevivir a un divorcio entre mi conciencia y mi palabra, que siempre han formado una excelente pareja.
          Voy a ser breve. La verdad es más verdad cuando se manifiesta desnuda, libre de adornos y de palabrería. Quisiera comentar el discurso –por llamarlo de alguna forma– del general Millán Astray, quien se encuentra entre nosotros... Dejemos aparte el insulto personal que supone la repentina explosión de ofensas contra vascos y catalanes. Yo nací en Bilbao, en medio de los bombardeos de la segunda guerra carlista. Más adelante me casé con esta ciudad de Salamanca, tan querida, pero sin olvidar jamás mi ciudad natal. [...].
          Acabo de oír el grito necrófilo y sin sentido de ¡Viva la muerte!, esto me suena lo mismo que ¡Muera la vida! Y yo que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de los que no las comprendieron, he de deciros, con la autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. [...]. ¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono más bajo. Es un inválido de guerra. [...] Desgraciadamente, hay hoy demasiados inválidos en España. Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda... Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de superioridad del espíritu, suele sentirse aliviado viendo cómo aumenta el número de mutilados alrededor de él.
          El general Millán Astray no es uno de los espíritus selectos, aunque sea impopular, o quizá por esta misma razón, porque es impopular. El general Millán Astray quisiera crear una España nueva –creación negativa sin duda– según su propia imagen. Y por ello desearía ver España mutilada, como inconscientemente dio a entender".
          MILLÁN ASTRAY: [gritando] "¡Mueran los intelectuales! ¡Viva la muerte!" [...]
          MIGUEL DE UNAMUNO. [con voz alta y clara] "Éste es templo de la inteligencia. Y yo soy su sumo sacerdote. Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: la razón y derecho en la lucha. Me parece inútil que penséis en España. He dicho."
          Miguel de Unamuno. Rector de la Universidad de Salamanca. 12 de octubre de 1936.
          Millán Astray enfurecido abandonó la Universidad de Salamanca espetando: “Es que oigo hablar de cultura y me dan ganas de sacar el arma y liarme a tiros”
          COMENTARIO DE TEXTOS.
          1. Realiza un breve exposición sobre el tipo de fuentes utilizadas indicando el tipo de documento y su carácter, realizando también un análisis de su forma externa.
          2. Identifica las ideas principales y secundarias de los textos ubicándolos en su contexto histórico.
          3. Define: GRITO NECRÓFILO e INVÁLIDO. (refiriéndose a Millán Astray)
          4. Realiza una exposición amplia en la que expliques la evolución política del bando rebelde durante la Guerra Civil.
          5. Analiza el discurso de Unamuno señalando las frases más importantes e intenta explicar que quiere decir entre líneas con ese discurso. (Es conveniente que conozcas la lucha interna que libraba el propio Unamuno para comprenderlo plenamente).



          Preguntas para desarrollar

          Se corresponden con los estándares de aprendizaje del Ministerio.
          • Elementos de los criterios de evaluación que hay que destacar
            • BL6.1. Interpretar la Segunda República como una solución democrática a la crisis del sistema político (por su corrupción, por la falta de confianza en el monarca tras la dictadura, etc.)  de la Restauración enmarcándola en el contexto internacional de crisis económica y conflictividad social (resaltar la crisis del 29 y las huelgas del movimiento obrero) y analizar las actuaciones desarrolladas en cada una de sus etapas en relación con los problemas sociales, económicos y políticos heredados contrastando diversas fuentes históricas. (enumerar características de cada etapa de la República) 
            • BL6.2. Explicar la Guerra Civil y el curso de los acontecimiento en las dos zonas teniendo en cuenta sus antecedentes y el contexto internacional y destacar sus consecuencias a partir del contraste de diversas interpretaciones historiográficas. (enumerar etapas de la guerra y contexto internacional) 
          • Estándares de aprendizaje que sirven como preguntas teóricas 
            • 50. Explica las causas que llevaron a la proclamación de la 2ª República (pag 274, 275 y 310) y relaciona sus dificultades con la crisis económica mundial de años 30 (DOC.4 de la página 297 y el segundo párrafo del cuadro naranja de la página 320). Vídeo que explica este apartado 
            • 51 Resume las reformas impulsadas durante el bienio reformista de la República. (de la página 316 a la 319) Vídeo que explica este apartado 
            • 52 Especifica las características esenciales de la Constitución de 1931. (2.1. de la 312) Vídeo que explica este apartado 
            • 53 Describe las causas, desarrollo y consecuencias de la Revolución de Asturias de 1934. (de la 322 a la 325) Vídeo que explica este apartado
            • 54 Explica las causas de la formación del Frente Popular y las actuaciones tras su triunfo electoral, hasta el comienzo de la guerra. (DOC.4 de la página 325 y la 327) Vídeo que explica este apartado 
            • 55 Representa una línea del tiempo desde 1931 hasta 1939, situando en ella los principales acontecimientos históricos. (309 y 335) 
            • 56 Relaciona la Guerra Civil española con el contexto internacional. (338 y 339) Vídeo que explica este apartado  
            • 57 Compara la evolución política y la situación económica de los dos bandos durante la guerra. (de la 340 a la 347, aunque está sintetizado el esquema del final del tema)   Vídeo que explica este apartado 
            • 58 Especifica los costes humanos y las consecuencias económicas y sociales de la guerra. (7.7. de la 351 y 362 y 363)  Vídeo que explica este apartado   
            • 59. Sintetiza en un esquema las grandes fases de la guerra, desde el punto de vista militar. (de la 348 a 351, aunque está sintetizado el esquema del final del tema)

          Vocabulario 

          Alzamiento nacional, Anarquismo, CNT, Anticlericalismo, Bienio negro o rectificador , Bienio reformista, Suceso de las Casas Viejas, CEDA, Estatuto de autonomía (Segunda República), FAI
          Falange española, Fascismo, Renovación española, POUM, Frente Popular, Guardia de asalto , Laicismo, Milicia popular, Movimiento nacional. Nacionales y rojos, Comité de no intervención , PCE, PSOE, Reforma agraria, República, Revolución de Octubre de 1934, Sanjurjada , Secularización , UME

           Imágenes para decorar el resumen




            Visita otra página de esta web:
            La Restauración (2ª parte) de Alfonso XIII a Primo de Rivera
            Índice de contenidos
            Tú también puedes participar con un comentario
            ¿Conoces otro sitio con contenidos relacionados? 


                  2 comentarios:

                  1. Genial las fuentes primarias relativas a nuestra guerra civil 36-39 que incorporas... es increíble hasta dónde pudo llegar la estulticia política general en aquél momento; increíble que jerifaltes republicanos creyeran, citando a Napoleon (menudo ejemplo), que las guerras se ganan con dinero.
                    Gracias por este trabajo recopilatorio.

                    ResponderEliminar
                  2. DON MANUEL AZAÑA

                    Lúcido y hombre de Estado,
                    republicano y patriota,
                    el peso de la derrota
                    acabó el sueño dorado.
                    Prontamente fue apartado
                    y la España de su entraña
                    se desangra cual montaña
                    con la sangre de un torrente
                    que anega a ríos de gente
                    sobre el corazón de Azaña.

                    Saturnino Caraballo Diaz
                    El Poeta Corucho

                    ResponderEliminar

                  Muchas gracias por comentar, hacer sugerencias o por avisarme de algún error. Normas para comentar:
                  1. No respondo a preguntas que te haya hecho tu profesor. La ayuda que te ofrezco es este blog.
                  2. No se permiten comentarios inapropiados ni spam (publicidad) de sitios que no sean educativos, pero sí enlaces a webs o blogs que tengan contenidos relacionados con la temática de la entrada.
                  3. Sin errores gramaticales deliberados.
                  4. Usa un nombre para poder referirme a alguien en mi respuesta




                  Escribe tu email y recibirás un aviso mensual con las novedades en Profesor de Historia, Geografía y Arte tanto los nuevos contenidos, como las ampliaciones de entradas antiguas.




                           
                  Subir