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La Restauración: de Alfonso XII a la crisis del 98.

La Restauración  es el período de la historia de España que transcurre entre las dos repúblicas, desde el inicio del reinado de Alfonso XII (1875), a la caída de Alfonso XIII (1931). En esta primera página se explican los acontecimientos de la primera parte: el reinado de Alfonso XII y la regencia de María Cristina. Se llama así porque se trata de la restauración de la monarquía borbónica, aunque podría considerarse la segunda si se cuenta como primera la vuelta de Fernando VII, tras el reinado de José I.



Recursos de libre uso (licencia Creative Commnos) tanto el resumen de elaboración propia, como los esquemas que ha hecho el profesor Daniel Gómez Valle, y los que he hecho yo (con el sello PH). 



Etapas de la Restauración

Tiene tres etapas, cada una separada por crisis:
  • Reinado de Alfonso XII (1875-85) y regencia de María Cristina de Habsburgo (1885-1902) Esta es la época de éxito del sistema de la restauración. El partido conservador dirigido por Cánovas y el partido liberal dirigido por Sagasta, se van turnando en el poder . Termina cuando se produce la crisis del 98. 
  • Reinado de Alfonso XIII  (1902-1923). Esta es la época de crisis del sistema de la restauración. Mueren Cánovas y Sagasta y sus sucesores se enfrentan entre sí. Sufrieron las consecuencias de las crisis del 98, la guerra de África y el crecimiento de dos nuevos movimientos políticos emergentes: movimientos obreros y movimientos nacionalistas.  Termina con la crisis del 17-23. 
  • Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). El fracaso del sistema de la restauración a la hora de enfrentarse a los problemas, lleva a Alfonso XIII a probar la solución fascista, como en Italia. Pero se muestra incapaz de enfrentarse a los efectos de la crisis del 29, por lo que pierde legitimidad. Este período terminó con la proclamación de la Segunda República. 
Esquema de Daniel Gómez . Otro ejemplo de esquema
 

      Antonio Cánovas del Castillo y los alfonsinos.

      Antonio Cánovas del Castillo
      El sistema de la restauración fue ideado por el antiguo liberal, de la Unión Liberal, Antonio Cánovas del Castillo. En 1854 había sido el redactor del manifiesto de Manzanares (que dio comienzo al  bienio progresista) en el que criticaba la corrupción y el monopolio de poder de los liberales moderados. Durante el Sexenio Democrático se había puesto a la cabeza del partido alfonsino, que defendián la restauración de la monarquía de los borbones, pero se haría con Alfonso XII, y no con Isabel II, ya que Cánovas consiguió que la impopular Isabel II abdicara en su hijo Alfonso.

      Desde el primer momento los alfonsinos contaron con el apoyo de la nobleza, los militares y la Iglesia, que salían perjudicados con las reformas que defendían los gobiernos del sexenio (de ideología progresista y demócrata). Empezaron sin apoyo popular, pero una serie de acontecimientos propiciaron su éxito:
      1. El fracaso en la búsqueda de otra casa reinante tras fracasar el intento con Amadeo de Saboya.  No se tenía ninguna alternativa. 
      2. La experiencia de la Primera República. Las clases altas y medas tenían mucho miedo a los disturbios que se habían producido en este época: las revueltas cantonalistas, a las revoluciones obreras y a las revoluciones campesinas. 
      3. El golpe de Pavía disolviendo las Cortes republicanas, el gobierno dictatorial de Serrano carecía de definición política y de legitimidad institucional. 
      Mientras tanto, Cánovas se movía para aumentar los apoyos de la restauración de los borbones:
      • Aumentaba sus contactos garantizando que el nuevo rey no caería en los mismos errores de su madre, es decir, no intentaría desvirtuar la democracia, gobernando por decreto con los liberales moderados. Él mismo, como dirigente del partido conservador (heredero de los moderados) se encargaría de ello.
      • El 1 de diciembre ayudó a Alfonso XII a redactar el Manifiesto de Sandhurst (academia militar en la que Alfonso estaba, en el exilio), en el que el futuro monarca se comprometía a ser un monarca respetuoso con la dinámica parlamentaria.
      El 29 de diciembre, el prestigioso general Martínez Campos (había vencido militarmente a los cantones sublevados de Valencia y Almansa), impulsado por la oligarquía, realiza un pronunciamiento militar y proclama a rey a Alfonso. Aunque Cánovas estaba en contra de la intervención de los militares en política, aceptó la nueva situación.

      El sistema canovista de la Restauración

      Una vez en el poder, Cánovas diseño un sistema cuyas principales características son:
      • Constitución del 76 de ideología liberal moderada, pero flexible en algunos aspectos.
      • Bipartidismo y turnismo entre el partido liberal y el conservador, de ideología muy parecida. De esta forma se evita que los militares hagan pronunciamientos y se impide el monopolio del poder por un solo grupo. 
      • Fraude electoral para evitar el éxito electoral de otros partidos.
      • Se apoya en tres instituciones, a los que se les concede privilegios: los terratenientes monárquicos (que se convirtieron en caciques), la Iglesia (recupera sus privilegios y se enfrenta a las ideologías laicas y obreras) y el ejército (cuya opinión se tiene en cuenta en la toma de decisiones).
      Creación de la constitución del 76, de tipo  liberal moderada, que supone un retroceso respecto a la constitución del 69.  Es la más longeva de la historia de España.
      • Soberanía compartida rey / nación.
      • Amplios poderes del monarca, nombra al gobierno, puede hacer leyes (igual que las cortes) y tiene derecho a veto sobre las decisiones de las Cortes. 
      • Dos cámaras, una elegida por sufragio, otra con cargos designados o vitalicios.
      • Sin precisar el tipo de sufragio, empieza con sufragio censitario (5%), pero se deja abierta la posibilidad de hacerlo universal. Así se lo harán los liberales a partir del  1890.
      • La religión católica única oficial y es la única que se puede practicar en público, pero se permite el culto a otras confesiones en el ámbito privado, lo que enfada a parte de la Iglesia. La Iglesia recupera los privilegios que había perdido durante el Sexenio Democrático, el Estado se encarga de su mantenimiento.
      • El rey se coloca como máxima autoridad militar, siguiendo el modelo alemán, al tiempo que se le conceden importantes concesiones y privilegios al ejército.
      • Incluye una declaración de derechos individuales, concesión a los progresistas. Pero muy limitada (derecho propiedad, juicio, etc.) además estos derechos son fácilmente suspendibles.
      • Elección de  alcaldes de  ciudades de menos de 30.000 habitantes, otra cesión a los progresistas.
      Sistema bipartidista. Cánovas, sigue como modelo el sistema bipartidista inglés, buscaba varios objetivos:
      • Se trataba de no excluir a los progresistas del poder, principal motivo de los pronunciamientos militares con Isabel II,  
      • Evitar la injerencia de los militares en la política, ya que no es necesario para que haya turnismo en el gobierno. 
      • Evitar que los partidos republicanos llegaran al poder. 

      Práxedes Mateo Sagasta
      Los dos partidos que se turnan son:
      • El liberal-conservador, conocido como conservador, de Cánovas, con los antiguos moderados y el ala derecha de la Unión Liberal.
      • El liberal-fusionista, conocido como liberal, de Práxedes Mateo Sagasta (antiguo progresista, luego constitucionalista). Reformaron el sufragio y desde  1890  hay sufragio universal masculino. Era fruto de la unión entre:
        • Partido radical, antiguos progresistas   
        • Partido constitucionalista, ala izquierda de la Unión liberal 

        Turnismo pacífico, pero no democrático. Se trataba de impedir que las fuerzas republicanas o socialistas pudieran acceder al poder, sobre todo tras conceder el sufragio universal, pero dando la sensación de que efectivamente había democracia. Santiago Alba (republicano y futuro presidente de las Cortes durante la II República), llama a  este sistema “coalición de estómagos” porque estaba controlado únicamente por clases altas y medias, los que no pasaban hambre. El sistema del turnismo funcionaba así:
        1. Turno pactado. Cuando un gobierno estaba muy desgastado (por una crisis económica, militar o por algún escándalo), el monarca y los dirigentes de ambos partidos (oligarquía política), pactaban la alternancia en el poder.
        2. Nuevo gobierno. El rey cambiaba el gobierno y este convocaba elecciones. El nuevo gobierno controlaba la burocracia: nombraba al ministro de gobernación y a los gobernadores civiles provinciales.  con el fin de preestablecer los resultados electorales a su gusto.
        3. Encasillado. El gobierno diseñaba las listas con el número y el nombre de los diputados que debían ganar las elecciones en cada distrito. De esta forma se preestablecía el resultado electoral. El ministro de gobernación lo informaba a los gobernadores civiles, que a su vez informaban a los caciques. Se establecía que el partido ganador sacara entre un 60 y un 70%, el resto para el de la oposición, menos una representación simbólica al resto de partidos.
        4. Caciquismo. El gobernador civil indicaba los resultados electorales con antelación a los caciques locales (nobles terratenientes y/o altos cargos políticos con poder económico en las ciudades). En ocasiones se rehacía el encasillado a sugerencia de los caciques, pero contando con el visto bueno de Madrid. Los caciques eran los oligarcas locales, grandes propietario o grandes riqueza que normalmente ocupaban el cargo de alcalde. Controlaban muchos ayuntamientos, sobre todo en las zonas rurales. Una vez informados, los caciques indicaban a sus redes clientelares lo que debían votar.  Según Javier Tusell, el sistema del caciquismo no funcionaba en las grandes ciudades, donde no había caciques, único sitio donde las elecciones eran limpias. 
        5. Clientelismo. Personas a las que el cacique protegía y en contrapartida, ellos votaban como les indicaba el cacique. Presionaban de varias formas: 
            1. Amenazándoles con quitarles el trabajo (si no les despedían),
            2. Concediendo alguna licencia municipal (licencias para construir, cesiones municipales, etc.). 
            3. Promiendo algo (quitarles impuestos, librarlos de las quintas) ofreciéndoles dinero público (malversación), etc.  
          • Los principales “clientes” de un cacique rural eran el maestro, el curo y el guardia civil. Como el voto no es secreto, el cacique puede controlar lo que vota cada uno. Cuenta para ello con los muñidores, que supervisan lo que va a votar cada uno y se encargan de convencer o coaccionar al votante según cada caso.
        6. Pucherazo y fraude electoral, si lo anterior no era suficiente, hacían fraude para ajustar los resultados a lo que se les solicitaba:
          • Añadían más votos de la candidatura elegida, y luego registraban a difuntos para cuadrar los votos.
          • Urnas de doble fondo, cambio de urnas.
          • Secuestro de las urnas por el gobernador civil, para que él mismo haga el recuento.
          • Instalación de las urnas en la sede del partido que va a ganar y prohibición de la entrada a quien no sea socio.
          • La policía y la guardia civil intervenía cuando algunos protestaban contra el fraude. Valentín Almirall (republicano y padre del catalinismo) llama “Partido de la Porra” a los liberales, por los golpes que daban a los que protestaban por el fraude.
        7. Repetición de elecciones. Si lo anterior no era suficiente, el gobernador civil anulaba las elecciones en esa circunscripción y se volvía a repetir. 

          En teoría se entendía que el turnismo garantizaba la pluralidad ideológica, pero en la práctica las políticas de ambos partidos eras muy parecidas. Aunque públicamente se enfrentaban, discretamente actuaban por consenso, no aprobaban leyes que los otros fueran a anular cuando llegaran al poder. Los liberales tomaban medidas para aumentar las libertades individuales, como la de asociación, la de imprenta y los conservadores medidas para mantener o aumentar los privilegios de la Iglesia, el ejército, etc.  Los caciques de cada provincia formaban las facciones de cada partido, a menudo había transfuguismo.  El resultado fue la desconexión de la mayoría de la población del juego político, únicamente participaba un 20% del censo.

            Gobiernos de la primera etapa de la Restauración, medidas y acontecimientos

            Durante 25 años, Cánovas y Sagasta se turnan en el poder.

            GOBIERNOS CONSERVADORES (1875-81) (1890-92) (95-97)

            • Medidas oligárquicas
              • Sistema de la restauración: Constitución del 76 y sistema electoral fraudulento
              • La ley de reclutamiento 1878 mantiene la redención pagando, el pago por exención del servicio militar (que existe desde las Cortes de Cádiz), además los religiosos o los que estaban en estaban formándose para serlo, también están exentos de hacer el servicio militar. Esto significa que las clases altas y medias se libraban y ni iban a la guerra. Se extiende el alistamiento obligatorio a todo el territorio, incluido las regiones que estaban exentas hasta entonces: País Vasco, Navarra y Cataluña. Se permitía el pago a substitutos que vayan al servicio militar a cambio de dinero o pago a la familia. La ley de reclutamiento de 1882, establece 3 años de servicio activo y otros 6 de reserva (pueden volver a llamarte si hay guerra). Se elegía a los reclutas por sorteo de quintas (de 1782 al 86 locales, luego por región militar) y se endurecen las penas a los prófugos (los que reclutas que no acuden). Se llaman quintas porque se recluta a uno de cada 5 jóvenes en edad militar (20 años). En 1885, por las críticas se sube la cuota a pagar por la exención, pero se mantiene (fuente).
            • Medidas represivas.
              • Ley de Imprenta (1879) se limitaba la creación de nuevos periódicos (se necesitaba permiso de las autoridades) y se establecían las ideas cuya defensa era delito.
              • Ley de reunión limitaciones al derecho a manifestarse
            • Éxitos militares
              • Fin de la guerra carlista (1872-76). Martínez Campos vence a los carlistas en Cataluña y se disuelve el gobierno carlista de Estella.  Se queda como gobernador militar en esta región. El gobierno aprovecha para eliminar los últimos privilegios forales de las provincias  vascongadas (pagar impuestos, exención de las quintas o servicio militar). En 1878, para compensar, régimen de autonomía fiscal, las provincias vascas recaudan sus propios impuestos. Desde entonces los carlistas seguirán la vía parlamentaria, obteniendo diputados.
              • Fin de la guerra de los 10 años en Cuba, o Guerra del 68 (1868-78). La guerra comenzó con el grito de Yara , una proclama de un grupo de patriotas/independentistas y terminó con la Paz de Zanjón.
                • Desde Madrid se subía los impuestos arbitrariamente a los terratenientes o hacendados (poseen una hacienda) cubanos. Por la crisis económica del 66, se había aumentado otra vez los impuestos. Además en Cuba no había libertad de expresión ni libertad para crear partidos políticos. Muchos criollos descontentos se hacen “patriotas” partidarios de la independencia.
                • En noviembre los patriotas, dos meses después de la Revolución Gloriosa, se sublevan encabezados por Carlos Manuel Céspedes con el grito de Yara. Cuando se enteraron de que el Gobierno español iba a abolir la  esclavitud se adelantaron y lo sumaron a sus reivindicaciones (a cambio de una indemnización para los propietarios), por lo que cuentan con el apoyo de los abolicionistas.  Tuvo éxito en la zona oriental.
                • Los criollos del partido español, controlaron el territorio occidental. Eran conservadores monárquicos contrarios a los gobiernos del sexenio revolucionario, por lo que no aceptaron las reformas que se propusieron para la isla. Posiblemente financiaron el asesinato de Prim (partidario de negociar con patriotas) y el golpe de Martínez Campos.
                • Guerra de posiciones entre españoles y patriotas, por la falta de recursos de España, apenas envió refuerzos.
                  • Cánovas envió a Martínez Campos con 70.000 soldados en 1876. Derrotas militares y negociaciones. Se firma la Paz de Zanjón por la cual los cubanos se rindieron y a cambio el gobierno de Madrid se compromete a ir realizando numerosas reformas: amnistía, fin de esclavitud, autonomía, libre formación de partidos políticos, libertad de expresión, 4 diputados a las cortes. 
                • El problema es que el gobierno de Madrid fue muy lento. El  fin de la esclavitud se aprobó en 1880, medida que contó con la oposición de parte de los terratenientes cubanos. Se permitio la tenencia de esclavos hasa  1886. El autogobierno prometido se aplazó.
              • Como desde Madrid se tardó en cumplir lo pactado, además, los cubanos del partido español, fomentan la llegada de españoles a la isla “españolización”, los patriotas se sublevan en la “Guerra chica” en 1879. 
            • Medidas proteccionistas
              • Arancel de 1891 para proteger a los agricultores castellanos y a los productos industriales catalanes.

                GOBIERNOS LIBERALES (1881-90)  (1892-95)  (97-99)

                En 1881, por primera vez en la historia un monarca español llama al gobierno a un partido situado a la izquierda del anterior. Durante este gobierno y el posterior (breve pausa conservadores en 1885) el partido liberal hace reformas y recupera derechos que ya estaban en la constitución del 69: 
                • Medidas liberales
                  • Libertad de asociación (1881), decreto que autoriza las asociaciones obreras. Lo que permitió la legalización de agrupaciones anarquistas y socialistas, pero aun no los sindicatos. 
                  • Ley sindical 87, libertad para la creación de sindicatos obreros. Se funda la UGT al año siguiente. 
                  • Nueva ley de Imprenta (1883) de Sagasta, más liberal, se eliminaba la limitación previa, simplemente había que registrar la publicación. Se eliminaban los delitos de opinión de la ley anterior.
                  • Fin de la esclavitud (1886) en Cuba. 
                  • Sufragio universal desde 1890. Ya no habrá más pronunciamientos republicanos.
                • Intentos de pronunciamientos militares republicanos en 1883, 1884 y 1886. Frustrados
                • Primer código civil (relaciones entre personas y mediación del Estado en caso de litigio) que se aplica, que se basa en el proyecto de código civil del 51 y me mantendrá vigente con variaciones hasta 1976.
                  • Proyecto de código civil de 1882. Anula los códigos civiles territoriales forales que aun existían, como el catalán, el de Mallorca y el de Navarra (privilegios forales). Estimula la aparición del nacionalismo en Cataluña y Navarra. Ese mismo año se funda el Centre Català para reivindicar el autogobierno.
                  • Código civil de 1889. Finalmente, se aprueba el código civil en el que se da un paso atrás y vuelve a reconocerse los privilegios forales. Por primera vez incorpora la posibilidad de matrimonio civil.
                • A mitad, gobierno del partido conservador (1884-85)
                  • Pacto del Pardo. Tras la muerte prematura del rey por cólera, comienza la regencia de su viuda María Cristina de Hagsburgo. Se acuerda de cesión de poder de un partido a otro.
                • Expansión por Marruecos.
                  • A partir de privilegios pesqueros obtenidos tras la Guerra de África (59-60), los españoles crean factorías en la costa de Río de Oro (hoy Sahara) durante el reinado de Alfonso XII
                  • Primera Guerra de Melilla (1893-94), Primera Guerra del Rif, o Guerra de Margallo. El gobernador de Melilla Margallo, en medio de unas tensas relaciones, manda construir una fortaleza al lado de una mezquita y de un cementerio musulmán. Los habitantes de la región del Rif (rifeños) se sublevan y atacan la ciudad de Melilla. Intentan tomarla con superioridad numérica. Al igual que en la anterior Guerra de África (59-60), empezó por una ataque rifeño. A diferencia de aquella, en este caso no fue en Ceuta, y en este caso el sultán sí que intentó reprimir a los rifeños, pero las refuerzos del sultán fueron insuficientes.  
                    • Los rifeños no entran en Melilla por la artillería y el armamento, Margallo muere en los combates, España manda refuerzos.
                    • Mandan a Martínez Campos y a buques que bombardean a los rifeños
                    • La carencia de armamento pesado, les hace firmar la paz.
                    • Extiende zona de control alrededor de Melilla y el sultán paga unos tributos por no haber controlado esas provincias que están bajo su dominio.

                    Otros grupos políticos durante la primera etapa de la Restauración  (1875-1902)

                    El sistema de la restauración impedía a los otros grupos políticos acceder al poder, pero sí que podían acceder al parlamento. Obtenían diputados en algunas ciudades, las que quedaban fuera  del control de los caciques:

                    Carlistas, también llamados integristas, que van perdiendo relevancia política porque en los territorios en los que eran importantes, son sustituidos por los regionalistas. Destacaron su aspecto religioso, oponiendo liberalismo a catolicismo.
                    • Se integran en las instituciones después de la III Guerra Carlista en torno al partido Comunión Tradicionalista.
                    Republicanos muy divididos:
                    • Republicanos intransigentes (Partido Republicano Progresista), que tienen como líder a Ruiz Zorrilla. Intentarán un golpe de Estado en el 83, 84 y 86 pero fracasaron. Tras el sufragio universal (90) se integran en el sistema y obtienen diputados en el 91 y 93, pero tras la muerte de Zorrilla (95) abandonan la colaboración con el sistema por el fraude.
                    • Republicanos federales (Partido Republicano Federal), que mantienen a Pi y Margall como dirigente. En 1886 llega a ser diputado. Tras su muerte, el partido se fue desplazando ideológicamente hacia el catalanismo y perdió la poca relevancia que tenía.
                    • Republicanos reformistas (Partido Reformista Republicano), centralistas y contrarios al federalismo, con Nicolás Salmerón que fue diputado desde 1886.
                    • Republicanos posibilistas (Partido Demócrata Posibilista), con Emilio Castelar, de idoelogía liberal, acabaron integrándose en el partido liberal de Sagasta.
                    Otros grupos, escisiones del partido liberal en torno a personalidades políticas concretas:
                    • Romeristas, seguidores de Vicente Romero, antiguo liberal
                    • Cassolistas, seguidores de Manuel Cassola, antiguo miembro del partido liberal
                    • Martistas, seguidores de Cristino Martos, antiguo liberal, que luego se hizo republicano y después de nuevo liberal. 

                      Los movimientos anarquistas y socialistas durante la primera etapa de la Restauración  (1875-1902)


                      (Véase antecedentes e ideologías del movimiento obrero en la página sobre evolución económica y social)

                      Anarcosindicalismo
                      • Desde 1875 las asociaciones obreras son ilegales.
                      • 1876-1936. Amparándose en la Constitución, se crea la Institución Libre de Enseñanza, la ILE, primer intento de acabar con el monopolio de la Iglesia en la enseñanza. Se trataba de centros privados en los que no se enseñaban los dogmas religiosos, por lo que contó con el apoyo de anarquista, socialistas y republicanos anticlericales.
                      • 1881-88. Sagasta vuelve a legalizar los sindicatos, se crean varios sindicatos anarquistas que se asocian en la FTRE (Federación de trabajadores de la región española). Predominan en Cataluña (obreros) y en Andalucía (campesinos). Se disuelve cuando expulsan a los partidarios de las medios violentos (tras sucesos de Mano Negra).
                      • Desde 1888, aumenta en número de asociaciones sindicales y campesinas, pero ese mismo año tiene lugar la matanza de Ríotinto, en la que el ejército  mato a 200  cuándo pedía mejores condiciones laborales y sanitarias.

                      Propaganda por el hecho o anarcoterrorismo

                      1878 y 1879. Intentos de atentados contra Alfonso XII al mantener la ilegalidad de las asociaciones obreras. El primero por parte del anarquista Juan Oliva, en la estrategia llamada "propaganda por el hecho".

                      En 1881 los anarquistas rusos atentan con éxito contra el zar Alejandro II. Pero en España la situación es diferente. En 1881 se legalizan las asociaciones obreras, además se amnistía a los acusados de la revolució del Petroli (se explica en esta página). Los anarcosindicalistas, desde ese momento, rechazan el anarcoterrorismo. Pero seguirán existiendo actos individuales como represalia o venganza.   Se sigue el modelo del Petrolio: manipulación mediática (exagerando actos violentos e inventando las causas) y judicialización de la ideología (encarcelando a todos los anarquistas, sean o no violentos) .

                      Ese mismo año, tras una crisis de subsistencia en Andalucía, se producen revueltas campesinas. La policía se inventa el caso de la “Mano Negra” y se encarcela a miles de anarquistas. Aunque la FTRE rechaza el terrorismo ahora que es legal, los medios de comunicación identifican a los anarquistas con el terrorismo.

                      La espiral acción/reacción, nos lleva desde el intento de atentando de Martínez Campos al de Cánovas del Castillo
                      1. 1888. Suceso  conocido como el año de los tiros.  El ejército dispara contra una manifestación y mata a 200 personas que  protestaban por las emanaciones toxicas de las minas a cielo abierto de Riotinto
                      2. 1893. Martínez Campos interviene en la represión de las revueltas campesinas de Jerez de 1892, y en la ejecución de varios anarquistas.
                      3. 1893. Atentado de Paulino Pallás contra el Martínez Campos, gobernador militar de Cataluña, Fracasa, se le detiene y es ejecutado. 
                      4. 1893. Como represalia a la ejecución de Paulino, otro anarquista lanza una bomba en el teatro del Liceo, donde se concentraba la burguesía que apoyó la actuación de Martínez Campos (22 muertos).
                      5. En la represión que sigue, se ejecuta al culpable y se aprovecha para encarcelar a otros anarquistas.
                      6. 1896. Como represalia al enjuiciamiento de los anarquistas, atentando de la Procesión del Corpus, 11 muertos.
                      7.  Procesos de Montjuit, se fusila a 5 anarquistas y se encarcela y tortura a centenares, la mayoría sin relación con el atentado. 
                      8. 1897. Como consecuencia de los procesos de Montjuit, Michele Angiolillo asesinó a Antonio Cánovas del Castillo, al considerarlo el responsable político de estos juicios.

                      Socialismo

                      Socialismo marxista, o simplemente socialismo. En 1879 fundaron el PSOE, y en 1888 el sindicato de la UGT. Su difusión se produjo tras las crisis del 98. En 1910, Pablo Iglesias entró en el congreso como diputado. Ideas de Marx:

                      El nacimiento de los movimientos nacionalistas durante la primera etapa de la Restauración  (1875-1902)

                      El catalanismo

                      Se habla de catalanismo regionalista ya que este movimiento busca el federalismo sin romper la unidad del Estado español. Surge como reacción contra las medidas centralistas de unos gobiernos poco eficaces en la creación de prosperidad económica. Tiene dos vertientes:
                      • Económica. Durante el siglo XIX, la burguesía catalana exigía un tratamiento diferenciado, proteccionismo para sus productos, además se opusieron a subida de impuestos. Estos dos elementos enfrentó con frecuencia a la burguesía catalana con la oligarquía española, que apoya a  gobiernos liberales de Madrid.
                      • Cultural. Desde 1830. Reinaxença, movimiento cultural romántico, que reivindica las tradiciones catalanas y el uso del catalán. En torno a él surgen intelectuales que proponen la recuperación de las instituciones feudales y privilegios forales.
                      Fracaso de la experiencia federal de ámbito general. En 1873, con el inicio de la primera república, se proclamó el “Estado Catalán” con el fin de favorecer una organización federal de la república. Pero este movimiento no fue específicamente catalanista, sino federalista de ámbito general.

                      Organización política del catalanismo regionalista, desde 1881, cuando se hace una propuesta de código civil que anularía los códigos civiles regionales.
                      •  Centre Catalá. 1882-88. Aprovechando las mayores libertades, se funda el Centre Catalá, organización, no fue un partido político, fundada por Valentí Almirall, antiguo republicano federal decepcionado tras la primera república y crítico con actual fraude del caciquismo.  Se creó para presionar al gobierno liberal en defensa de medidas antiliberales, en nombre de los derechos históricos de autogobierno y para la grandeza de España (aún no hay nación catalana). En 1885 Valentí Centre redactó un Memorial de Agravios para Alfonso XII, al estilo del que se hacía en las cortes medievales, en el que pedía defensa del catalán y proteccionismo comercial para proteger a la industria catalana. Reivindicaciones:
                        • Mantener el código civil catalán (en peligro desde la propuesta del año anterior).
                        • Medidas proteccionistas que protejan a la industria catalana de la competencia del exterior. 
                        • Además temen la pérdida del idioma catalán por la llegada de mano de obra del resto de España que habla castellano (llamados charnegos), reivindican su uso oficial del catalán en territorio catalán.
                      • 1888. Pero al aglutinar a diferentes ideologías (federalistas, carlistas, nacionalistas catalanes, etc.) acaba dividiéndose. Además el nuevo código civil aprobado vuelve a respetar las tradiciones forales.
                      • Unió Catalanista. 1891. Prat de la Riva funda la Unió Catalanista, agrupación de organizaciones, sindicatos, catalanistas. Con Enric Prat de la Riva y Lluís Domènech i Montaner (arquitecto e historiador). Prat de la Riva, a diferencia de Valentí, defendía la existencia de una nación catalana diferente de la castellana, a la que despreciaba y consideraba indigna del poder que tenían. Por eso se puede considerar la primera asociación nacionalista catalana. Igualmente defendía el proteccionismo y el código civil catalán. Pero no era independentista, sino federalista católica y conservadora. Los nacionalistas republicanos y laicos son una minoría. Primer partido político nacionalista federalista. Surge con el fin de oponerse a legislación liberal nacional que afecta a la tradicional catalana. Realiza su programa político en las Bases
                      • Bases per a la Constitució Regional Catalana (1892):
                      • Recuperación de las instituciones (cortes catalanas con competencia penal, poder judicial, policía, etc.) y competencias que tenía Cataluña antes de la Guerra de Sucesión.
                      • Unión de España, pero de carácter federal, con amplio autogobierno.
                       

                        El nacionalismo vasco


                        El fuerismo vasco, comienza por la eliminación de los privilegios forales de las provincias vascas.
                        • Tras la Primera Guerra Carlistas, se habían eliminado competencias judiciales y legislativas (1839)
                        • Tras la tercera guerra carlistas en 1876 , como en las provincias vascongadas los carlistas tuvieron muchos apoyos, se abolieron los últimos privilegios forales de las provincias  vascongadas (pagar impuestos, exención de las quintas o servicio militar). Un grupo de periodistas e intelectuales, destaca Arturo Campión, fundan la Asociación Euskara de Navarra en 1877, pero se disuelve por su escaso apoyo. Reivindica:

                          En 1878, para compensar, régimen de autonomía fiscal, las provincias vascas recaudan sus propios impuestos. El fuerismo pierde fuerza, en 1883 se disuelve la Asociación Euskara.

                          El desarrollo de la industrialización, hizo que llegaran emigrantes a trabajar a Vizcaya. Esto generó un sentimiento de rechazo a los castellanos,  que trabajaban por menos dinero y no hablaban vasco.

                          En 1895 un antiguo carlista, Sabino Arana, funda el Partido Nacionalista Vasco. Durante los primeros años únicamente existe en Vizcaya. Este movimiento no es regionalista (como el catalán), sino nacionalista, porque considera que existe una nación vasca distinta de la española. Otras ideas:
                          • Catolicismo, elemento que mantienen de carlismo, aunque rechazan su españolismo.
                          • Unidad cultural del pueblo vasca diferente a la española o la francesa. 
                            • Nacionalismo, se reivindica el autogobierno y la independencia, no como restauración de los fueros, sino por razones identitarias y culturales. Critican a los fueristas.
                            • Lengua vasca. Rechazo de la castellanización, muy intensa en Bilbao por la llegada de obreros desde Castilla, a los que llaman maketos. Crean numerosos neologismos para evitar el uso de palabras castellanas, como Euzkadi (nación vasca).   
                            • Sabino Arana diseña una bandera (la ikurriña)
                          • Raza vasca diferente a la española, de la que emana la cultura vasca.  El nacionalismo vascto tiene un carácter étnico.
                            • Romanticismo rural, rechazo de la industrialización que ha traído a maketos (empresarios y obreros castellanos) socialismo e inmoralidad desde un punto de vista católico.
                            • Defensa del matrimonio intravasco, para evitar la maketización

                          Evolución del nacionalismo vasco al regionalismo (fuente).
                          • 1895-En un primer momento, se reivindica la independencia. Consiguen algunos diputados y concejales.
                          • 1899- Francisco Silvela, nuevo lider del partido conservador, inicia una campaña contra el nacionalismo vasco y, por medio del gobernador civil, va cerrando las asociacones culturales y los períodicos del PNV. 
                          • 1902- Sabino Arana es encarcelado tras interceptar un telegrama dirigido al presidente de EEUU, felicitándole para haber liberado a Cuba del "esclavismo colonial español" . Además el gobernador civil suspende a 10 concejales del PNV por usar el calificativo de "nacionalistas" en un mensaje oficial. Arana consigue salir de la cárcel argumentando que es fuerista y no independentista, pero huye a Francia cuando sospecha que quieren procesarle de nuevo.
                          • A partir de 1902, el propio Arana gira hacia el autonomismo, y los fueristas, antes rechazados, luchan con los independentistas y acabaron tomando el poder en el PNV tras la muerte por enfermedad de Arana en 1903.  Razones de este giro fueron las presiones y persecuciones por parte de los gobiernos de Francisco Silvela.

                            Regionalismos sin manifestaciones políticas en este período.  

                            En todos los casos hay se diferencia de los anteriores que tuvieron mucho menos seguimiento y por ello, no fundaron asociaciones políticas. 
                            • Gallegismo 
                              • A mitad del siglo XIX, nace un movimiento de carácter cultural que reivindica el uso del gallego, que en ese momento estaba limitado al ámbito rural. Al renacimiento de la literatura gallega se le llamó Rexurdimento, ejemplo de ello fue Rosalía de Castro
                              • No tuvo manifestación política durante la restauración. Al final, en 1919 se fundó el Partido Nacionalista Gallego de escasa difusión. 
                            • Valencianismo
                              • La Renaixença del catalán motiva el surgimiento de la Renaixença del valenciano. Ejemplos de ello fueron Teodor Llorente (conservador) y Constantí Llombart (liberal). 
                            • Aragonesismo 
                              • Basado en la reivindicación de los fueros e instituciones perdidas, pero sin ser nacionalista. Ejemplo de ello fue Joaquín Costa
                            • Andalucismo
                              • Nace en el siglo XX, como movimiento republicano autonomista. Tuvo aún menos respaldo popular que los anteriores. 





                            La guerra de Cuba (95-98) y la crisis del 98

                            Causas:
                            • El incumplimiento de las promesas tras la Paz de Zanjón, habían decepcionado a muchos oligarcas cubanos, los del partido patriota. Otra facción de oligarcas cubanos, el partido español, se opuso al auto-gobierno por miedo a que las reformas se extendieran a lo social, y eso los supusiera pérdidas económicas. 
                            • El arancel proteccionista del 91 perjudicaba a los terratenientes cubanos que vendían, sobre todo, a EEUU. Cuba era el principal exportador de azúcar del mundo, el 88% lo vende a EEUU, además tenía plantaciones de café y tabaco.
                            • La propuesta de autonomía de Cuba que hace Sagasta en el 95, es rechazada por las cortes por presión de los cubanos del partido español. Ese fue el desencadenante que provocó una nueva sublevación. 
                            Fase cubana
                            • Guerra del 95 o Guerra de independencia cubana, desde 1895. Los independentistas/patriotas habían aumentado su apoyo porque los gobiernos de la restauración no habían concedido el auto-gobierno prometido.
                              • El patriota José Martí organiza la sublevación, tiene éxito en la zona oriental. Por toda la isla atacan los mambises (guerrilleros independentistas/patriotas). Igualmente los patriotas filipinos se sublevan, pero con menos fuerza.
                              • Para aislar a los mambises, el ejército español construye líneas fortificadas llamadas trochas (murallas, trincheras y torres), pero los mambises las atraviesan.
                            • Gobierno conservador de Cánovas (1895-97)
                              • Endurecimiento de la Guerra de Cuba. Desde la Península se envía al general Weyler. Aunque contaba con 200.000 hombres, las enfermedades y la falta de equipo (carecían de botas) provocaban la mayoría de las bajas, decide controlar las zonas rurales encerrando a su población en zonas fortificadas que eran campos de concentración, la reconcentración. El resultado fue la pérdida de cosechas y la hambruna. No consiguió vender al ejército rebelde.
                            • Muerte de Cánovas, Sagasta vuelve al poder (1897-02) Muere en 1903
                              • Giro en la Guerra de Cuba. Con la llegada de Sagasta, se destituyó a Weyler (fin de la reconcentración) por Ramón Blanco, más diplomático y se intentó solucionar concediendo amplia autonomía a Cuba y Puerto Rico (1897), reformando el arancel para que no sea tan perjudicial, pero los patriotas siguieron la guerra. Además en Filipinas la sublevación se había controlado.
                            Guerra del 98. Intervención de EEUU, guerra y derrota.
                              • El presidente de EEUU McKinley, había desplazado su flota del Pacífico a Hong Kong (cerca de Filipinas) y su flota del Atlántico a Cuba, que la tenía sometida a bloqueo.
                                • Febrero 98. Explosión en el acorazado Maine cuando estaba anclado en el puerto de La Habana. Ramón Blanco ofreció colaboración para investigar, una comisión española estableció que había sido una explosión interna, del combustible, ofreciendo pruebas. 
                                  • Medios americanos hacen una campaña acusando a España de ser la responsable de la explosión y de la muerte de 266 marinos americanos. Uno de los periodistas que participó en la campaña, Pulitzer, reconocía en privado que España no tenía nada que ver.
                                    • La comisión de investigación americana estableció que había sido una mina española, a partir de pruebas menos consistentes. El gobierno de McKinley aprovechó para dar un ultimátum, o venden la isla o declaran la guerra a España. España no vende, rompe relaciones con EEUU.
                                      • En España una ola de patriotismo se difundió por el país, azuzado por medios de comunicación proclives. La mayoría de los españoles pensaban que íbamos a ganar fácilmente la guerra.
                                        • El ejército americano desembarcó apara apoyar a los mambises, sin embargo la guerra de decide en el mar. Buques americanos, a diferencia de los españoles, blindaje de acero y cañones de largo alcance.
                                            • Batalla de Cavite, destrucción de la flota española del Pacífico con una hora de cañoneo.
                                              • Batalla de Santiago de Cuba, destrucción de la flota española del Atlántico tras varias horas de cañoneo. 350 marinos españoles muertos y cerca de 2.000 prisioneros. Una sola víctima americana por un accidente.
                                              Con sus fuerzas de tierra aisladas y sin suministros, España negocia la redención en la Paz de París.
                                                • España reconoce la independencia de Cuba, pero bajo protección de EUU. Acepta a cambio la humillante suma de 20 millones de dólares.
                                                  • Cuba conseguirá la independencia oficial en 1901. Pero en la práctica era un protectorado, porque la enmienda Platt en su constitución, permitía la intervención armada de EEUU cuando lo considerara.
                                                    • EEUU se quedó con Puerto Rico (donde no existía ningún movimiento independentista), Filipinas y la isla de Guam. Como Por ello comenzó poco después la guerra filipino-estadounidense (1899-1902) en la que EEUU vence a los patriotas/independentistas filipinos.
                                                      • Las otras islas que tenía España en el Pacífico (Marianas, Carolinas y Palaos) las vendió a Alemania.
                                                        Consecuencias
                                                        • España perdió cerca de 50.000 hombres, (la mayoría por enfermedades) casi todos de clase baja. Las pérdidas humanas se une al golpe de realidad que supuso la derrota. Esto hizo que la amplia mayoría de los españoles de clase baja, rechazara la opción de la guerra en el futuro.  Por eso habrá nuevas revueltas cuando comience la guerra de África.
                                                          • Actitud pesimista, por una fuerte crítica al atraso de España y por una profunda reflexión sobre el sentido de España, a la que identifican con Castilla, sus valores y su papel en la historia y en el mundo del momento. No era la primera potencia que creían, cuando el resto se crea sus propios imperios, España lo pierde.
                                                          • Dentro de esta actitud pesimista, surge la llamada “generación del 98” cuyos principales representantes son Unamuno, Machado, Baroja, Valle Inclán, Azorín, Maeztu.... aunque manifestarían posturas políticas muy diversas, se caracterizarán por:
                                                              • Búsqueda de razones a este atraso, el regenaracionismo, se critica a los políticos por incompetentes y corruptos, a los valores tradicionales contrarios al progreso, al peso de la Iglesia, etc.

                                                                 

                                                                Preguntas para desarrollar

                                                                Se corresponden con los estándares de aprendizaje del Ministerio.

                                                                1. Explica los elementos fundamentales del sistema político ideado por Cánovas.
                                                                2. Especifica las características esenciales de la Constitución de 1876. 
                                                                3. Resume el origen y evolución del catalanismo, el nacionalismo vasco y el regionalismo gallego.
                                                                4. Analiza las diferentes corrientes ideológicas del movimiento obrero y campesino español, así como su evolución durante el último cuarto del siglo XIX.
                                                                5. – Describe el origen, desarrollo y repercusiones de la tercera guerra carlista.
                                                                6. – Explica la política española respecto al problema de Cuba.
                                                                7. – Especifica las consecuencias para España de la crisis del 98 en los ámbitos económico, político e ideológico.




                                                                ...





                                                                Textos sobre este tema 

                                                                EL MANIFIESTO DE SANDHURST
                                                                Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España. Arranca éste de una legislación secular, confirmada por todos los precedentes históricos, y está indudablemente unida a las instituciones representativas, que nunca dejaron de funcionar legalmente durante los treinta y cinco años transcurridos desde que comenzó el reinado de mi madre hasta que, niño aún, pisé yo con todos los míos suelo extranjero.
                                                                Huérfana la nación ahora de todo derecho público e indefinidamente privada de sus libertades, natural es que vuelva los ojos a su acostumbrado derecho constitucional y a aquellas libres instituciones que ni en 1812 le impidieron defender su independencia ni acabar en 1840 otra empeñada guerra civil. Debióles, además, muchos años de progreso constante, de prosperidad, de crédito y aún de alguna gloria [...]. Por todo esto, sin duda, lo único que inspira ya confianza en España es una monarquía hereditaria y representativa, mirándola como irremplazable garantía de sus derechos e intereses desde las clases obreras hasta las más elevadas. En el entretanto no solo está hoy por tierra todo lo que en 1868 existía, sino cuanto se ha pretendido desde entonces crear. Si de hecho se halla abolida la Constitución de 1845, hállase también de hecho abolida la que en 1869 se formó sobre la base inexistente ya de la Monarquía. Si una Junta de senadores y diputados, sin ninguna forma legal constituida, decretó la República, bien pronto fueron disueltas las únicas Cortes convocadas con el deliberado intento de plantear aquel régimen por las bayonetas de la guarnición de Madrid. Todas las cuestiones políticas están así pendientes, y aun reservadas, por parte de los actuales gobernantes, a la  libre decisión del porvenir.
                                                                Afortunadamente la Monarquía hereditaria y constitucional posee en sus principios la necesaria flexibilidad y cuantas condiciones de acierto hacen falta para que todos los problemas que traiga su restablecimiento consigo sean resueltos de conformidad con los votos y la conveniencia de la nación. No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente; sin Cortes no resolvieron los negocios arduos los Príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la Monarquía, y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver un principio leal y un pueblo libre. Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos, que si para nadie puede ser perdida todavía lo será menos para las honradas y laboriosas clases populares, víctimas de sofismas pérfidos o de absurdas ilusiones. Cuanto se está viviendo enseña que las naciones grandes y prósperas, y donde el orden, la libertad y la justicia se admiran mejor, son aquellas que respetan más su propia historia. [...] Sea lo que quiera mi propia suerte, ni dejaré de ser buen español, ni como todos mis antepasados buen católico, ni como hombre del siglo verdaderamente liberal.
                                                                Sandhurst, diciembre de 1874 – ALFONSO

                                                                IDEARIO POLÍTICO DE CÁNOVAS
                                                                La política es el arte de aplicar en cada época de la historia aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible; nosotros venimos ante todo con la realidad; nosotros no hemos de hacer ni pretender todo lo que quisiéramos, sino todo lo que en este instante puede aplicarse sin peligro. [...] Hay mucha diferencia entre hablar de Constitución interna al lado de una Constitución expresa y escrita, en cuyo caso existe contradicción notoria, y hablar de Constitución interna en un país donde, por las circunstancias de los hechos, no queda en pie Constitución alguna escrita. Donde esto acontece no puede menos de decirse que no hay Constitución alguna vigente; y cómo, sin embargo de esto, es imposible que un país viva sin algunos principios, sin algunos fundamentos, sin algunos gérmenes que desenvuelvan su vida. [...] Llamad a esto como queráis; si no os gusta el nombre de Constitución interna, poned otro cualquiera; pero hay que reconocer de hecho que existe. [...] Invocando toda la historia de España, creí entonces, creo ahora, que, deshechas como estaban por movimientos de fuerza sucesivos todas nuestras Constituciones escritas, a la luz de la historia y a la luz de la realidad presente sólo quedaban intactos en España dos principios: el principio monárquico, el principio hereditario, profesado profundamente -a mi juicio- por la inmensa mayoría de los españoles, y, de otra parte, la institución secular de las Cortes.
                                                                ANTONIO CÁNOVAS DEL CASTILLO

                                                                El Gobierno parte del principio de la Monarquía hereditaria, como lo he dicho ya en otras ocasiones, aunque no ciertamente de una Monarquía patrimonial completamente aislado, de todo punto independiente del interés supremo de la Patria. No; [...] la Nación en sí misma, en su vida, en su existencia, es lo más; los poderes públicos, son representación de la Nación y todos están hechos para el bien de la Nación misma, de la Patria. Pero es también principio de este Gobierno, es convicción, profunda de este Gobierno, que el interés de la Patria está unido de tal manera por la historia pasada y por la historia contemporánea a la suerte de la actual dinastía, al principio hereditario, que no hay, que es imposible que tengamos ya Patria sin nuestra dinastía.
                                                                […] esta sociedad desgarrada por los sofismas de la democracia, esta sociedad a quien la República había dotado de un solo fruto palpable y material que era la guerra civil, este país que había hecho toda clase de ensayos y todos ellos desgraciados, los unos por una causa, los otros por otra, este país en el instante en que el señor Castelar imaginaba que no pedía más que la dictadura, lo que estaba pidiendo a grandes voces, lo que estaba reclamando, era la Monarquía constitucional.
                                                                Intervención de D. Antonio Cánovas del Castillo en el Congreso de los Diputados.
                                                                8 de abril de 1876. 


                                                                Pero entiéndase, Sres. Diputados, que al proceder así la minoría constitucional, no asiente en manera alguna al procedimiento de que se ha valido la comisión para traer al debate asunto tan importante. La minoría constitucional lo que hace es aprovecharse de ese procedimiento, porque él quita y destruye el único argumento en que se ha basado aquí la derogación de la Constitución de 1869, porque aun dentro de nuestro criterio nos da completa y en todo su vigor esa misma Constitución. Pero como precedente, la minoría constitucional protesta, porque no puede consentir ahora, no consentirá jamás, que por nada ni por nadie se pretenda mermar el poco ni en mucho el perfecto derecho que las Cortes tienen para discutir cuando a su deliberación, a su examen y a su aprobación se presente.
                                                                Si vosotros tenéis derecho a exigir de nosotros, monárquicos, algún sacrificio en aras de la Monarquía, nosotros tenemos a la vez el derecho de exigir también de vosotros, partidarios del sistema parlamentario, algún sacrificio en aras del Parlamento. Los monárquicos constitucionales todos, como monárquicos, tenemos el compromiso de guardar y hacer que se guarden las consideraciones debidas a la Monarquía; y como constitucionales, tenemos también el compromiso, no menos ineludible, de guardar y hacer que se guarden las consideraciones debidas al Parlamento.
                                                                Intervención de D. Práxedes Mateo Sagasta en el Congreso de los Diputados.
                                                                8 de abril de 1876.


                                                                UNA INTERPRETACIÓN DEL PACTO DE EL PARDO
                                                                Ante las noticias alarmantes que sobre el estado de salud del Rey recorrían por Madrid, reuniéronse en casa del Sr. Sagasta los prohombres del fusionismo para ocuparse de la situación que al país podría traer el fatal desenlace, tan esperado como temido. [...] Todos se mostraron entusiastas defensores de la legalidad constitucional; acuerdo unánime que sintetizó el Sr. Marios en estas ó parecidas palabras: “El partido liberal defenderá el Trono, que representa la legalidad constitucional y la salvación de la libertad y del orden; en esta empresa estarán con él los que sean monárquicos por amor á la persona y á la dinastía, los que lo sean por creer que en estos momentos simboliza el orden, y los liberales todos que quieran defender la libertad contra el enemigo común, que acecha cualquier instante para intentar una nueva y sangrienta campaña en que resucitar la reacción”.
                                                                La víspera de la muerte del Rey, los Sres. Cánovas del Castillo y Sagasta celebraron una conferencia, preparada por el general Martínez Campos. Conocía éste los sentimientos patrióticos que inspiraban al partido fusionista, movíale el noble deseo de ver agrupados alrededor del Trono á todos los monárquicos, sin distinción de matices políticos, formando así un núcleo de fuerzas que conjurase los peligros que amenazaban á su país. No se engañó en sus cálculos, pues en dicha entrevista, que se celebró en la Presidencia del Consejo, los dos conferenciantes manifestáronse dispuestos á realizar los mayores sacrificios en defensa de la legalidad y del orden público. No hubo pacto alguno, en el sentido propio de la palabra; pero reinó entre ellos la más completa inteligencia, lo que no era de extrañar tratándose de hombres llenos de amor por la patria y por el Trono. [...]
                                                                Manifestado por el Presidente del Consejo de Ministros á sus compañeros el decidido propósito que tenía de retirarse del poder, redactóse la dimisión de todo el Gabinete en estos términos:
                                                                “Señora: El fallecimiento nunca bastante llorado de S.M. el Rey ha hecho expirar el mandato que tenía confiado su Real confianza al actual Ministerio. Por otra parte, el Ministro-Presidente que suscribe abriga la profunda convicción de que á un nuevo reinado, como el que comenzó ayer, le convienen Ministros nuevos también, con quienes pueda realizarse la política que V.M., en su alta sabiduría, considere más provechosa para la Nación. Por uno y otro fundado motivo, suplica reverentemente á V.M. que se digne admitirle la dimisión de su cargo, rogando al cielo que derrame todos sus dones sobre el sucesor legítimo de D. Alfonso XII, que Dios haya, sobre V.M. como Regente del reino y Reina Gobernadora, sobre toda la actual dinastía y sobre la afligida España.—Señora: A.L.R.P. de V.M.—Antonio Cánovas del Castillo. —Real Sitio de El Pardo, 26 de Noviembre de
                                                                1885.” [...]
                                                                La Reina manifestó al Presidente dimisionario su propósito y deseo de que en aquellos difíciles momentos el nuevo Gobierno se inspirase en una política liberal y expansiva, que fuera defendida, ó más bien practicada, por el partido monárquico liberal; y como Cánovas del Castillo mostrara los mismos deseos, era natural que la formación del Gabinete se encomendara á Sagasta. Así quedó convenido, dando orden la Reina al Mayordomo mayor de Palacio, Sr. Duque de Sexto, de que avisara al Sr. Sagasta, para que aquella misma tarde se presentara en El Pardo á conferenciar con ella.
                                                                A las cinco de la tarde del día siguiente, 27, conferenció Sagasta con la Reina, quién aceptó la lista del nuevo Gabinete, que bajo la presidencia de aquél quedó constituido [...].
                                                                Reunido el nuevo Gobierno en la Presidencia del Consejo, en la que se hallaba el Sr. Cánovas del Castillo, después de cambiarse por una y otra parte frases de afectuosa cortesía, retiróse aquél a sudomicilio particular, y los nuevos Ministros... fueron á Palacio y prestaron juramento, precediéndose luego á tomar á S.M. la Reina regente el de ser fiel al Rey menor y guardar la Constitución y las leyes, según lo prevenido en la ley fundamental del Estado. De tan solemne acto dio fe el nuevo Ministro de Gracia y Justicia, como Notario mayor del reino.
                                                                El nuevo Gabinete fue bien recibido. Garantizaba el orden; era una esperanza de bienestar; se confiaba en que lograría la necesaria unión de la democracia y del Trono; y muchos aspiraban á que, afirmados éste y la dinastía “como fundamento de nuestra sociedad política y como expresión del sentimiento y de la voluntad nacional, se consagraran en el derecho y en las costumbres los principios de autoridad, libertad y justicia, como norma invariable para gobernantes y gobernados”. Muy halagüeño era esto; pero aún se pretendía más: se pretendía “devolver al sistema representativo su perdido prestigio, para que realmente sea el Gobierno del pueblo por el pueblo, y para que concluyan de una vez las violencias del poder y las de los partidos, que tanto tiempo han detenido en España el cumplimiento de la ley providencial del progreso, prometiéndose acabar con la anarquía económica y administrativa en que vivía una parte de la nación”. [...]
                                                                Muy diversos eran los propósitos que animaban á los republicanos á pesar de propagarse uno y otro día que la unión de todos ellos era un hecho. Mientras Ruiz Zorrilla declaraba desde Londres que la revolución, “ya próxima antes de la muerte del Rey, lo estaba más aún después de este hecho”, y continuaba pensando en la fuerza como único medio de implantar la República en España, Castelar, enemigo acérrimo de tales procedimientos, hacía las siguientes afirmaciones: “Si el partido republicano persevera en su conducta, si se organiza en los comicios, si defiende su doctrina en las Cortes, es indudable que tarde o temprano obtendremos legal y pacíficamente la forma de gobierno y las instituciones propias de la democracia. Porque la forma de gobierno es una resultante y no una causa, y solo logran obtener la forma republicana los que saben merecerla por su circunspección y prudencia. Tengo por programa la república conservadora y por medio de acción la propaganda pacífica y el sufragio universal, que el Gobierno ha de establecer en virtud de sus anteriores  compromisos”.
                                                                Don Carlos, por su parte, declaraba que no crearía complicaciones á la familia reinante, porque opinaba que la Regencia no sería bastante fuerte para sostenerse y vencer á los republicanos; y que si éstos llegaban á sobreponerse, como entonces habría de reinar en España completa anarquía, era llegado el momento de presentarse él como salvador del orden, de la patria y del principio monárquico. “Sólo exigiéndolo las circunstancias, ordenaré á los míos que se levanten en armas para una nueva guerra civil”. Su situación, por tanto, era expectante, esperándolo todo de los acontecimientos.
                                                                PIRALA, España y la Regencia. Anales de dieciséis años. Madrid, 1904

                                                                CONSTITUCIÓN DE 1876
                                                                Don Alfonso XII, por la gracia de Dios, Rey constitucional de España; a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed: Que en unión y de acuerdo con las Cortes del Reino actualmente, hemos venido en decretar y sancionar la siguiente Constitución de la Monarquía Española.
                                                                Art. 11. La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respeto debido a la moral cristiana. No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado.
                                                                Art. 13. Todo español tiene derecho: De emitir libremente sus ideas y opiniones, ya de palabra, ya por escrito, valiéndose de la imprenta o de otro procedimiento semejante, sin sujección a la censura previa. De reunirse pacíficamente. De asociarse para los fines de la vida humana. De dirigir peticiones individual o colectivamente al Rey, a las Cortes y a las autoridades. El derecho de petición no podrá ejercerse por ninguna clase de fuerza armada. Tampoco podrán ejercerlo individualmente los que formen parte de una fuerza armada, sino con arreglo a las leyes de su instituto, en cuanto tenga relación con éste.
                                                                Art. 28. Los diputados se elegirán y podrán ser reelegidos indefinidamente por el método que determine la ley.
                                                                Art. 29. Para ser elegido diputado se requiere ser español, de estado seglar, mayor de edad, y
                                                                gozar de todos los derechos civiles. La ley determinará con qué clase de funciones es incompatible el cargo de diputado, y los casos de reelección.
                                                                Art. 48. La persona del Rey es sagrada e inviolable.
                                                                Art. 49. Son responsables los ministros. Ningún mandato del Rey puede llevarse a efecto si no está refrendado por un Ministro, que por sólo este hecho se hace responsable.
                                                                Art. 52. [El Rey] Tiene el mando supremo del ejército y armada y dispone de las fuerzas de mar y tierra.
                                                                Art. 83. Habrá en los pueblos alcaldes y Ayuntamientos. Los Ayuntamientos serán nombrados por los vecinos a quienes la ley confiera este derecho.
                                                                30 de junio de 1876

                                                                ABOLICIÓN DE LOS FUEROS VASCOS (1876)
                                                                Art. 1. Los deberes que la Constitución política ha impuesto siempre a todos los españoles de acudir al servicio de las armas cuando la ley los llama, y de contribuir en la proporción de sus haberes a los gastos del Estado, se extenderán, como los derechos constitucionales se extienden, a los habitantes de las provincias de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava del mismo modo que a los demás de la Nación.
                                                                Art. 2. Por virtud de lo expuesto en el artículo anterior, las tres provincias referidas quedan obligadas desde la publicación de esta ley a presentar, en los casos de quintas o reemplazos ordinarios y extraordinarios del ejército, el cupo de hombres que les corresponda con arreglo a las leyes.
                                                                Art. 3. Quedan igualmente obligadas desde la publicación de esta ley las provincias de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava a pagar, en la proporción que les corresponda y con destino a los gastos públicos, las contribuciones, rentas e impuestos ordinarios y extraordinarios que se consignen en los presupuestos generales del Estado.
                                                                Decreto de Abolición de los Fueros Vascos (21 de julio de 1876)
                                                                CÁNOVAS CRITICA EL SUFRAGIO UNIVERSAL (1888)
                                                                El sufragio universal es en sí mismo una malísima institución política, una institución incompatible con todo ordenado régimen político, y más si este régimen es monárquico, el sufragio universal aun cuando sea verdad, es incompatible a la larga con la propiedad individual, con la desigualdad de las fortunas y con todo lo que no sea un socialismo desatentado y anárquico.
                                                                Fragmento de un discurso pronunciado en 1888 por CÁNOVAS DEL CASTILLO
                                                                CORRUPCIÓN ELECTORAL
                                                                [En Cudeiro, tercera sección de Canedo] se constituyó la mesa dos horas antes de las siete de la mañana. Al abrirse la puerta para que entrasen los electores, la urna estaba vacía y, hay que reconocerlo, en esas dos horas estuvieron hablando amistosamente el presidente y los interventores, preparándose para la batalla; pero al sentarse el presidente, rodeado de sus interventores, quiso hacer un cariño sin duda a la urna de cristal y como tenía capa, porque era en febrero, la abrazó de tal modo que quedó cubierta con esa prenda, y mientras tanto, otros dos individuos escondidos debajo de la capa metían las papeletas [...]. Y vamos, señores, a las dos últimas secciones de que he de ocuparme, la de Barral y la de Castrelo de Miño, donde se dieron los dos últimos pucherazos que, con los cinco anteriores, ya son siete. Sin duda el señor gobernador de la provincia de Orense necesitó siete pucherazos para sacar diputado por Ribadavia a D. Gabino Bugallal, así como Dios necesitó siete días para hacer el mundo.
                                                                Intervención del CONDE DE TORREPANDO en el Congreso el 1-IV-1891
                                                                EL CACIQUISMO SEGÚN GALDÓS
                                                                Consecuencia de este sistema es el caciquismo, o sea, el entronizamiento de ciertos individuos en las localidades, los cuales, como instrumento del diputado, son dueños de los resortes administrativos. El cacique da y quita míseros empleos que disfrutan los más pobres del pueblo; suyos son el cartero, el secretario del Ayuntamiento, el peón caminero, el expendedor de efectos estancados El cacique es quien al hacer el reparto de la contribución carga la mano al adversario, aliviando al amigo, de lo que se originan disgustos mil, y a veces porrazos y hasta puñaladas. Verdad que el tirano de la aldea agobia a ésta con su; exigencias, hasta el punto de que muchos representantes del país reniegan de la hora en que se metieron en estos líos.
                                                                BENITO PÉREZ GALDÓS
                                                                OLIGARQUÍA Y CACIQUISMO
                                                                Con esto llegamos como por la mano a determinar los factores que integran esta forma de gobierno y la posición que cada uno ocupa respecto de los demás.
                                                                Estos componentes exteriores son tres: 1º, los oligarcas (los llamados primates, prohombres o notables de cada bando que forman su “plana mayor”, residentes ordinariamente en el centro); 2º, los caciques, de primero, segundo o ulterior grado, diseminados por el territorio; 3º, el gobernador civil, que les sirve de órgano de comunicación y de instrumento. A esto se reduce fundamentalmente todo el artificio bajo cuya pesadumbre gime rendida y postrada la Nación.
                                                                JOAQUÍN COSTA, Oligarquía y caciquismo, Madrid, 1901.
                                                                GOBERNADORES CIVILES CONTRA CACIQUES
                                                                Reciba o no el gobernador del cacique su credencial, el gobierno le dice con más o menos circunloquios: “Siga usted las instruciones de Fulano.” Fulano es el cacique. Llega un día en que el gobernador repugna seguir estas instrucciones y se lo dice al cacique, o al gobierno, o a los dos, y a las diez o doce horas, o quizás antes, recibe un telegrama cifrado diciendo: “Sírvase V.S. Hacer esto o lo oro.” Lo que quería el fulano. Y entonces el gobernador, o no se doblega, dando lugar a que la Gaceta hable cuando menos de una traslación.
                                                                Porque el “principio de gobierno” de la constitución interna de nuestros partidos políticos ha sido siempre el siguiente: “en las luchas entre los gobernadores y los caciques, suelen tener razón los gobernadores; pero como no pueden irse los caciques, se tienen que ir los gobernadores”.
                                                                Petición a Alfonso XIII de un grupo de exgobernadores civiles, a comienzos de su reinado

                                                                UN GOBERNADOR SOBRE EL CACIQUE
                                                                D. J. Delclós, agente de negocios, que dicen se ha creado a la sombra del Conde [de Serra, cacique conservador de la provincia] una regular posición, reputado como primer cacique local del partido. Me lo presentó el Conde estando los tres solos, diciéndome que es su alter ego, y [que] puedo confiar en él como en su misma persona, y desde entonces no me ha dejado. Me visita a diario, con noticias, cartas y advertencias del Conde. Me escribe de continuo esquelas y notas [...] y se ha erigido en mentor y director mío, en las elecciones disponiendo hasta de los inspectores y agentes de la policía para trabajar en ellas.
                                                                Carta de un nuevo Gobernador Civil de Gerona al Presidente del Consejo de Ministros (1907)

                                                                SARDÁ CONTRA LA UNIÓN CATÓLICA (1884)
                                                                [Un partido católico no será tal] ni aceptable en buena tesis para católicos, más que el que profese y sostenga y practique ideas resueltamente antiliberales. Cualquier otro, por respetable que sea, por conservador que se presente, por orden material que proporcione al país, por beneficios y ventajas que accidentalmente ofrezca a la misma Religión, no es partido católico desde el momento en que se presenta basado en principios liberales, u prganizado con espíritu liberal, o dirigido a fines liberales.
                                                                FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, presbítero, El liberalismo es pecado, 1884

                                                                MANIFESTACIÓN INTEGRISTA
                                                                [Sustituye la invocación de Carlos VII, al que se rechaza, por] el gobierno de Cristo Rey. [...] [Subraya la sumisión del Estado a la Iglesia:] el luminar mayor al menor, la espada temporal a la espiritualidad. [...] [Repudia el absolutismo] El que ha de ser rey, antes de recibir el reino debe prestar juramentode guardar y cumplir sus leyes fundamentales, fueros y franquicias, y en primer término la unidad católica; y el que falte a su juramento quiere la ley que [...] pierda su dignidad [...].
                                                                El rey ha de hacer siempre y promulgar en Cortes toda especie de leyes. Sin la voluntad de los reinos reunidos en Cortes no puede el rey poner ni cobrar tributos.
                                                                Manifestación de Burgos del 31 de julio de 1888: se crea el Partido Integrista

                                                                EL CARLISMO SEGÚN UNAMUNO
                                                                Podría citarle buen número de proclamas y manifiestos y pasajes de folletos carlistas (de los que precedieron a la guerra [de 1872-1876]), en demostración de que las ideas crudamente descentralizadoras (guerra a la ciudad) y socialistas de tal plan [el que Caso, Nombela y Manterola presentan a Carlos VII en 1874] eran expresión del sentimiento de las masas carlistas [...]. [El carlismo había nacido] contra la desamortización, no sólo de los bienes del clero y los religiosos, sino de los bienes del común.
                                                                MIGUEL DE UNAMUNO, carta a Joaquin Costa, 1895

                                                                CASTELAR ACEPTA EL SISTEMA DE LA RESTAURACIÓN (1881)
                                                                Hemos entrado en un nuevo período político. El ministerio presidido por Cánovas había prestado relevantes servicios, terminando la guerra civil en España y en Cuba. Pero no había sabido coronar el orden alcanzado por los sacrificios de todos, con la libertad de todos. Y la nación, a pesar de sus desgracias históricas, ama los principios liberales. Y debo decirle que el señor Sagasta los aplica con sinceridad y con deseo de no asustarse de los inconvenientes que consigo traen. Ha colgado la Ley de Imprenta en el Museo Arqueólogico de las leyes inútiles; ha abierto la Universidad a todas las ideas y a todas las escuelas; ha dejado un amplio derecho de reunión que usa la democracia según le place y ha entrado en un período tal de libertades prácticas y tangibles que no podemos envidiar cosa alguna a los pueblos más liberales de la tierra. Nosotros, si sabemos mantener la paz pública y el orden regular en las calles y en los campos, nada, pero absolutamente nada podemos temer ya por nuestras libertades. Bien es verdad que para todo esto era necesario cambiar la complexión revolucionaria de la democracia española en complexión pacífica y legal. A esta obra me he consagrado desde 1874
                                                                EMILIO CASTELAR, Discursos parlamentarios, 1881

                                                                EL IDEARIO ANARQUISTA, 1892
                                                                El asalariado, de hecho, reduce al hombre política y económicamente a la esclavitud, porque no sólo coloca al obrero bajo la dependencia del capitalista, sino que además implica un despojo, puesto que el capitalista detenta naturalmente, para enriquecerse, el producto del trabajo de todos en beneficio exclusivamente suyo. Si así no fuera, ocurriría que a la par que aumentase el capital de un industrial, se verían aumentar también y al mismo tiempo los capitales de sus obreros; y lo que ocurre es precisamente lo contrario, pues que a la par que crecen las riquezas de la burguesía crece también la miseria de los trabajadores. [...]
                                                                Por consecuencia obligada de las anteriores premisas, queremos los anarquistas, de acuerdo con los principios elementales de la justicia, igualdad de condiciones económicas para todos los hombres, lo que sólo puede alcanzarse poniendo a disposición de las colectividades productoras la tierra y los instrumentos del trabajo industrial, para que utilizándolos aquéllos directamente atiendan a las necesidades propias y a las generales del cuerpo social por los medios y procedimientos que juzguen más adecuados. [...]
                                                                Queremos [...] que la vida social se organice de abajo a arriba, por contratos con individuos e individuos, y contratos entre asociaciones de oficio y asociaciones de oficio, como primer elemento constituyente del porvenir. Queremos el contrato de momento, siempre revisable y reformable, que dure tanto como dure su objetivo y la voluntad de las partes contratantes. No queremos, en fin, que las formas orgánicas de la sociedad se petrifiquen, viniendo a constituir así una rémora al progreso, y por eso nuestro principio fundamental de acción para todos los individuos y para todas las colectividades.
                                                                Que todo el mundo disponga de los medios necesarios para trabajar y desenvolverse; [...] que la más completa libertad permita a todos obrar y producirse en las más diversas relaciones sin coacción alguna externa; que todos puedan asimismo concentrarse libremente, libremente buscarse y pactar para hacer agradable la vida, y veréis surgir, como coronamiento de este hermoso edificio, la solidaridad universal de los humanos, la fraternidad verdadera, el bienestar universal. Una sociedad fundada en la igualdad de condiciones y la libertad más completa, hará hermanos a todos los hombres y la generosidad y los sentimientos de solidaridad se producirán esplendorosos para remediar todos los males y suplir todas las deficiencias. [...]
                                                                Esto es, en suma, lo que queremos, la transformación que buscan gran número de trabajadores, el ideal novísimo del proletariado anarquista.
                                                                La Cuestión Social, Valencia, 28 de mayo de 1892

                                                                ALMIRALL Y EL CATALANISMO POLÍTICO (1879)
                                                                Porque queremos hablar nuestra lengua nos llaman secos y maleducados. Porque queremos conocer nuestra historia nos tildan de exclusivistas y de malos españoles, de rebeldes y de perturbadores. Si queremos defender nuestro trabajo y pretendemos que se nos dé no lo que nos corresponde sino una pequeña parte de lo que se nos debería, nos tratan como a los pobres que piden limosna y se te quitan de encima con la frase “Pide más que un catalán”. (...)
                                                                Mañana el catalán será la lengua oficial de nuestra tierra catalana, mañana no sólo conoceremos la historia, sino que la iremos construyendo con nuestros hechos; mañana no tendremos que pedir protección para nuestro trabajo, ya que nos lo protegeremos nosotros mismos de una manera efectiva, con nuestra actividad librada ya de trabas, con nuestra energía moviéndose en libertad, con nuestro carácter más reflexivo que imaginativo; mañana ni mandaremos ni nos mandarán, sino que nos las apañaremos en casa como mejor nos convenga. Mañana nos presentaremos tal y como somos, con nuestras buenas cualidades y con las malas, con nuestras costumbres y nuestras leyes (...) y Cataluña, hermana, que no hermanastra, de las demás regiones españolas, estará unida a todas ellas por lazos de sangre y de cariño, no por los de la imposición y la violencia; mañana, en una palabra, todos iremos mejor que hoy, y tendremos una buena armonía (...).
                                                                Será entonces cuando el catalanismo habrá conseguido la plenitud de su desarrollo. Será entonces cuando habrá triunfado la idea catalana.
                                                                V. ALMIRALL, Catalanisme de debó, 1879

                                                                LAS BASES DE MANRESA (1892)
                                                                Base 3a: La lengua catalana será la única que, con carácter oficial, podrá usarse en Cataluña y en las relaciones de esta región con el poder central.
                                                                Base 4a: Sólo los catalanes, ya lo sean de nacimiento o en virtud de la naturalización, podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos...También deberán ser ejercidos por catalanes los cargos militares que comporten jurisdicción.
                                                                Base 6a: Cataluña será la única soberana de su gobierno interior.
                                                                Base 7a: El poder legislativo Regional radicará en las Cortes Catalanas.
                                                                Base 8a: El poder judicial se organizará restableciendo la antigua Audiencia de Cataluña...
                                                                Base 12a: Cataluña contribuirá a la formación del ejército permanente de mar y tierra por medio de voluntarios o bien mediante una compensación en metálico.
                                                                Base 13a: El mantenimiento del orden público y seguridad interior de Cataluña estarán confiadas al Somatén, y para el servicio activo permanente se creará un cuerpo parecido al de los “Mossos de l'Esquadra” o de la Guardia Civil...
                                                                Base 15a: La enseñanza pública, en sus diferentes ramas y grados, deberá organizarse de una forma adecuada a las necesidades y carácter de la civilización de Cataluña...
                                                                Base 16a: La Constitución Catalana y los derechos de los catalanes estarán bajo la salvaguarda del Poder ejecutivo catalán...
                                                                Manresa, 27 de marzo de 1892.

                                                                EL DISCURSO DE LARRAZÁBAL (1892)
                                                                Fui yo carlista hasta los diecisiete años, porque carlista había sido mi padre, aunque un carlista que sólo trabajó por el lema Religión y Fueros y a quien el dolor de la ruina de nuestras libertades lo llevó al sepulcro... Pero el año ochenta y dos mi hermano ya era bizcaíno nacionalista; yo defendía mi carlismo per accidens... tantas pruebas históricas y políticas me presentó él para convencerme de que Bizkaya no era España... que mi mente entró en la fase de la duda y concluí prometiéndole estudiar con ánimo sereno la historia de Bizkaya y adherirme firmemente a la verdad...
                                                                Tres trabajos se presentaron desde el primer día ante mis ojos: estudiar la lengua de mi patria, que desgraciadamente me era en absoluto desconocida, su historia y sus leyes; y en segundo lugar, proporcionar a los compatriotas que no poseyeran el Euskera, por medio de la publicación de una Gramática, el medio de aprenderlo, e instruirlos, mediante algunos libros, y un periódico, en la historia y la política patrias; y como síntesis de todos estos trabajos, la extirpación del extranjerismo e implantación del patriotismo...
                                                                Unos cuantos folletos y el opúsculo Bizkaya por su Independencia es cuanto mi pluma hasta el presente ha dado a la publicidad... La sociedad nacionalista no está aún constituida... Habéis de perdonarme que os haya dirigido la palabra en idioma extranjero. Y ahora, gritad conmigo: ¡Viva la independencia de Bizkaya!
                                                                SABINO ARANA

                                                                PROGRAMA INICIAL DEL PNV (1895)
                                                                Artículo 1º. Bizcaya, al organizarse en régimen de Confederación republicana, lo hace previa la aceptación de la doctrina enunciada por Arana Goiri'tar Sabin en el lema Jaun-Goinkua eta Lagi-Zarra [Dios y leyes viejas], que se declara en los artículos siguientes:
                                                                Artículo 2º. Jaun-Goinkua. Bizkaya será católica, apostólica, romana, en todas las manifestaciones de su vida interna y en sus relaciones con los demás pueblos.
                                                                Articulo 3º. Lagi-Zarra. Bizkaya se reconstituirá libremente. Restablecerá en toda su integridad lo esencial de sus Leyes Tradicionales, llamadas Fueros. Restaurará los buenos usos y las buenas costumbres de nuestros mayores. Se constituirá, si no exclusivamente, principalmente con familias de raza euskeriana. Señalará el euskera como lengua oficial.
                                                                Artículo 4º. Eta. Bizkaya se establecerá sobre una perfecta armonía y conformidad entre el orden religioso y el político; entre lo divino y lo humano.
                                                                Artículo 5º. Distinción de Jaun-Goinkua y Lagi-Zarra. Bizkaya se establecerá sobre una clara y marcada distinción entre el orden religioso y el político, entre lo eclesiástico y lo civil.
                                                                Artículo 6º. Anteposición de Jaun-Goinkua a Lagi-Zarra. Bizcaya se establecerá sobre una completa e incondicional aubordinación de lo político a lo religioso; del Estado a la Iglesia.
                                                                Artículo 7º. Confederación. Siendo Bizcaya por su raza, su lengua, su fe, su carácter y sus costumbres, hermana de Álava, Benabarra, Guipúzcoa, Laburdi, Navarra y Zuberoa, se ligará o confederará con estos seis pueblos para formar el todo llamado Euskalerría, pero sin mengua de su particular autonomía. Esta doctrina se expresará en el principio siguiente: Bizcaya libre en Euskeria libre.
                                                                Artículo 8º. La Confederación euskeriana se hará constituyéndose por voluntad libe y expresa de todos y cada uno de los Estados vascos y teniendo todos los mismos derechos...
                                                                Artículo 9º. Las bases necesarias para que la unidad nacional sea sólida y duradera son: unidad de raza en lo posible; unidad católica.
                                                                Artículo 10º. Las bases esenciales que se desprenden de la igual libertad e idénticas facultades con que los Estados vascos concurrirán a la unión son: libertad para separarse, igualdad de deberes y derechos e idénticas obligaciones.
                                                                Artículo 11º. Una vez establecida la Confederación, dentro de ella tendrán siempre todos los Estados los mismos derechos e idénticas obligaciones.
                                                                Artículo 12º. La Confederación no les ligará más que en el orden social y en el de las relaciones con el extranjero, permaneciendo en los otros con la misma absoluta independencia tradicional.
                                                                Artículo 13º. Todos los artículos de este Título 1º [...], son irrevocables.
                                                                SABINO ARANA, Programa original del Bizcai-Buru-Batzar (Consejo Provincial Vizcaíno), 1895









                                                                ..

                                                                http://2.bp.blogspot.com/-Ll9vy8R5p9I/UXbCfURN7hI/AAAAAAAAHBU/iB04MkVGAlY/s1600/tv2.png   Vídeos y documentales


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                                                                1. No respondo a preguntas que te haya hecho tu profesor. La ayuda que te ofrezco es este blog.
                                                                2. No se permiten comentarios inapropiados ni spam (publicidad) de sitios que no sean educativos, pero sí enlaces a webs o blogs que tengan contenidos relacionados con la temática de la entrada.
                                                                3. Sin errores gramaticales deliberados.
                                                                4. Usa un nombre para poder referirme a alguien en mi respuesta

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