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Nación, nacionalismo, Estado, país, imperio

Página en la que desarrollo en mayor profundidad los términos políticos de significado más complejo y polémico que enumero en esta otra página principal de vocabulario histórico. Se trata de los conceptos de nación, Estado, patria, país, nacionalismo, etc. 

Tanto pueblo como nación son palabras que frecuentemente se usan como sinónimos. Se podría definir pueblo como un conjunto de personas que viven en un territorio (diccionario RAE, acep. 3) y nación como un conjunto de personas que tienen características en común en función de su origen (diccionario RAE, acep. 3 sería la más parecida) . Como la palabra nación se ha usado a lo largo de la historia con significados algo distintos, es necesario el acompañamiento de otra palabra que precise el significado concreto al que se refiere. Se trata de dar una solución al problema que planteó en su día Eric Hobsbawm sobre la definición de "nación" cuando afirmó que: "ni las definiciones objetivas ni las subjetivas son satisfactorias, y ambas son engañosas. En todo caso, el agnosticismo es la mejor postura que puede adoptar el que empieza a estudiar este campo" (...) la palabra «nación» se emplea hoy día de forma tan general e imprecisa, que el uso del vocabulario del nacionalismo puede significar realmente muy poco" [1]. Yo entiendo que la clave del problema ha sido intentar unificar objetividad y subjetividad. Por eso para superar este dilema pienso que lo más práctico es diferenciar las acepciones de nación que sean objetivas por un lado y las que se basen en la subjetividad por otro.  Para las acepciones objetivas lo que hago es partir de una base historiográfica marxista integrar la taxonomía de Gustavo Bueno [2] y para las acepciones subjetivas tomo como referencia a Karl Renner [3] y las encuadro todas ellas en el concepto "nación cultural". 

El criterio es la claridad conceptual que nos facilite el análisis histórico. La falta de claridad conceptual nos hace perder tiempo en largas discusiones para fijar las premisas o el punto de partida antes de poder adentrarnos en el análisis histórico propiamente.  En este sentido no descarto volver a cambiarlos en el futuro si mejora así la claridad conceptual. 

En síntesis: desde las primeras acepciones de nación como grupo social formado por personas que tienen algo en común (lengua y costumbres, lazos de sangre, etc.), luego se vinculó con un Estado y se definió como colectivo que está sometido a las mismas leyes (incluyendo a varios grupos sociales), posteriormente se redefinió de nuevo como colectivo que comparte los elementos culturales desde un punto de vista subjetivo (tengan o no igualdad jurídica). A continuación describo diferentes variantes de este término con más detalle.


  Apartados:
  1. Nación étnica o social
  2. Nación envolvente o histórica
  3. Nación política
  4. Nación cultural y nacionalismo
  5. Diferencias entre la nación política del liberalismo y la nación cultural del romanticismo
  6. Patria y nación
  7. País y nación
  8. Estado y nación
  9. Imperio y nación


Nación étnica 

Nación étnica o social o "gentes". Se trata de un concepto descriptivo de una realidad existente. Es un tipo de grupo social formado por personas de un mismo origen y por ello tienen elementos en común, sobre todo de tipo cultural como la lengua, las normas o costumbres ("nación" en diccionario RAE, acep. 3), lo que permite diferenciarlas de otras naciones. Estas naciones no tienen dimensión política, es decir, son independientes de los estados con poder político. Hay tres tipos de naciones étnicas: las naciones étnicas periféricas que son los colectivos que entran en contacto un Estado o estructura superior. Se usa desde la época romana como sinónimo de gentes o tribus (nación germana). Otro tipo es la nación étnica integrada que son aquellos colectivos que están dentro de las fronteras de un Estado. Ejemplo de ellos son la nación gitana, nación judía en un Estado cristiano, aquellos que están integrados pero tienen origen geográfico diferente ya sea de ámbito local (nación burgalesa) o de ámbito territorial (nación aragonesa). Incluso aquellos grupos sociales establecidos por criterios laborales que tienen un origen común porque tienen vínculos familiares, como pasa con los gremios medievales (eran miembros de las mismas familias que heredaban sus trabajos generación tras generación), también podrían considerarse naciones étnicas (como nación de zapateros). Una nación étnica integrada se establece en función de las otras entre las que coexiste. Las naciones étnicas pueden ser horizontales cuando están mezcladas con otras formando grupos sociales, por ejemplo musulmanes, judíos y cristianos en la Península durante la Edad Media, o pueden ser verticales cuando no están mezcladas sino que ocupan un territorio delimitado. 

Es importante apreciar que el resto de ideas de nación derivan de la idea de nación étnica. 

Nación envolvente o histórica

Nación envolvente. Igualmente se trata de un concepto descriptivo de una realidad existente. Es un tipo de nación étnica más amplio que integra a varias naciones étnicas que comparten territorio. Como el concepto se amplía, se reducen las reglas que comparten y los elementos en común. Igualmente las naciones envolventes se establecen al diferenciarse de otras naciones envolventes. Este tipo de nación aparece en la Edad Media fruto fruto de la mayor integración de varias naciones étnicas integradas de un Estado. Aunque en algunos casos una nación envolvente acabe identificándose con un Estado, este tipo de nación no es una nación política porque no es un sujeto político, es decir, no tienen soberanía (la soberanía la tiene el monarca). Una nación envolvente debilita la singularidad de las naciones étnicas que no la componen.   

El término nación histórica debería reservarse para un determinado uso de la nación envolvente. Sería la nación envolvente que se estudia desde criterios historiográficos. Cuando un historiador quiere analizar el pasado de los habitantes de un territorio, como en ese territorio coexisten varias naciones étnicas, necesariamente tiene que usar como sujeto de su estudio una nación envolvente.  

Nación política

Nación política es el conjunto de ciudadanos que participan en el poder político de forma colectiva. Se trata de un concepto descriptivo de una realidad existente igual que los anteriores pero no se establece en función del origen, sino en función de su participación en las decisiones políticas de un Estado. Surge cuando la población de un Estado se toma a sí misma como sujeto político soberano, es decir, cuando consideran que la soberanía de un Estado corresponde a la nación. Suele partir de una nación envolvente, que hasta ese momento era un concepto descriptivo "en sí" y ahora pasan a ser grupo para sí (véase vocabulario anterior). Al convertirse en sujeto político se convierte en el depositario de la soberanía y de esta forma le arrebata ese atributo al monarca. Este planteamiento nace con la Revolución francesa y se extiende al resto del mundo. Con la nación política se desplaza la soberanía desde el monarca (Antiguo Régimen) hacia el conjunto de los habitantes de un país. Es un sujeto unificado porque concibe a la nación como un conjunto de personas regidas por las mismas normas o que deberían regirse por las mismas normas (presupone la igualdad de sus integrantes). Relacionado con el concepto de nación política está el de voluntad colectiva o voluntad general, aunque este ya no es un concepto descriptivo de una realidad objetiva, sino ideológico (cada uno lo interpreta de forma diferente). En la mayoría de los casos la nación política sustituye a un monarca como soberano en una nación envolvente que estaba adscrita a un único Estado.  En otros casos la nación política abarca a la población de varios Estados a los que pretenden unificar.  La nación política por sus objetivos es integradora y centrípeta porque pretende unir clases sociales o unir varios Estados en uno solo. Para plantear sus propuestas usa conceptos jurídicos (igualdad ante la ley) pero también tiene ideas teóricas cuya aplicación genera diferencias a la hora de darle "forma" o estructura al modelo político. Estas variaciones derivan de las diferentes interpretaciones de los integrantes del pueblo o la nación (los que tienen propiedades o todos) y de interpretación de la voluntad general (reflejo subjetivo de la opinión de la mayoría o independiente de ella). Por ello se plantean diferentes formas de representación del pueblo y de sufragio. Por la misma razón en la nación política hay un debate continuo entre libertades individuales y limitaciones estatales. La idea de nación política se integró en otras ideologías: como la ideología jacobina y con la ideología liberal.

Nación cultural y nacionalismo

En Alemania a partir del concepto de nación étnica o social se confeccionó la idea de nación cultural. La nación cultural no es un concepto descriptivo de un realidad objetiva, como las anteriores, sino una concepto subjetivo determinado por la ideología nacionalista

La cultura es el conjunto de elementos que incluyen los hábitos, creencias, valores o el arte de un colectivo social. Los miembros de una nación étnica tienen elementos culturales coincidentes, pero eso no determina ningún tipo de reivindicación política. En cambio la nación cultural sí que implica unas demandas políticas porque es la base de una ideología nacionalista. Las ideologías nacionalista no solo ofrecen un marco teórico analítico, además plantean como objetivo una utopía mítica nacional con objetivos políticos. El nacionalismo genera su propia concepción de nación a partir del concepto de cultura que ellos mismos adaptan de forma diferente en cada caso. El objetivo del nacionalismo es ajustar las características y dimensiones del Estado a su propia idea de nación cultural. Según su concepción de su nación cultural este ajuste se puede hacer:

El nacionalismo puede dividirse según de dos formas: 
  • Según la ideología política con la que se combina: nacionalismo liberal, nacionalismo antiliberal, nacionalismo socialista, nacionalismo tradicionalista, nacionalismo racista. 
  • Según el tipo de Estado al que aspira y sus dimensiones:
    • Nacionalismo fragmentario, secesionista, períferico, disgregador o centrífugo: dividendo Estado. Es el que busca la segregación de un territorio de un Estado mayor por razones culturales. En lugar de mantener el colectivo nacional en los límites del se Estado, como lo hacían  las naciones políticas originales o canónicas, lo divide en conjuntos más pequeños con el objetivo de poder dividir también al Estado. Nace a finales del siglo XIX y extiende su influencia a medida de que logre convencer a los ciudadanos que su nación no se corresponde con los su Estado. Para justificar sus propuestas usa argumentos culturales. La nación fraccionaria fundamentar su marco teórico en una nación étnica a la que convierte en nación cultural.  
    • Nacionalismo aglutinador: uniendo varios Estados. El nacionalismo aglutinador o centrípeto es aquel tipo de nacionalismo que busca la unificación de varias estructuras políticas en un único Estado al considerar que forman una única nación cultural. 
    • Nacionalismo irredentista. Conquistando territorios "irredentos" o arrebatados de forma considerada ilegítima
    • Nacionalismo imperialista. Conquistando otros territorios desde justificaciones culturales (son inferiores, con nuestro dominio prosperarán) o auto-defensivas (es una amenaza para nosotros)  

Ideología política que establece las características identificativas de una nación cultural y delimita lo que considera sus límites territoriales legítimos y que convierte a la nación cultural en un concepto trascendente a los individuos que los componen al que se debe rendir culto. A diferencia de la nación política que fue adoptada por diferentes ideologías, la nación cultural forma una ideología propia. La nación cultural y sus mitos son la base de la ideología nacionalista. Para un nacionalista, la cultura no es una simple forma de describir una realidad cambiante, sino que las características que se atribuyen a la nación (cultural) trascienden a los individuos que la integran mediante el espíritu nacional (Herder y Fichte). A diferencia de la nación política, la nación cultural no se establece únicamente en términos jurídicos (conjunto de personas sometidas a la misma ley) sino que se trata de un ente trascendente que está por encima del conjunto de sus integrantes. Este espíritu nacional deriva del espíritu divino y la idea laica de cultura nacional deriva de la idea religiosa de gracia divina. La nación cultural añade elementos míticos con los que justificar un desarrollo histórico nacional parecido al de un organismo vivo. Los mitos varían y pueden ser incompatibles entre doctrinas nacionales de naciones diferentes. Se relaciona con el romanticismo del siglo XIX. El elemento identitario de diferenciación principal para el nacionalismo cultural es la lengua, pero también se apoyan en otros elementos como en las creencias, el carácter, el territorio y la raza. Estos cinco últimos elementos se plantean como interrelacionados. 
El  nacionalismo cultural considera que el espíritu nacional se conserva en el sustrato biológico y que la esencia nacional se transmite a través de los genes. Para el nacionalismo racista no es posible elegir nación o cambiar de nación, algo que sí puede hacerse entre naciones políticas. Dentro del nacionalismo apareció una corriente contraria al nacionalismo racista más aperturista que, aceptando el origen biológico del espíritu, considera que el "espíritu nacional" puede transmitirse a personas de otros orígenes nacionales a través del conocimiento y la educación.  Para el nacionalismo aperturista es posible la "conversión" de un extranjero a una nación cultural distinta de su original.

Para un nacionalista la voluntad nacional es igualmente eterna y permanente y puede ser aplicada por cualquiera de sus miembros si es capaz de conocerla. Como la esencia de la identidad está determinada con la nación cultural, sus defensores no consideran importante el debate sobre la forma de participación política, sino aclarar los principios esenciales que caracterizan a su nación. 
 

Diferencias entre la nación política del liberalismo y la nación cultural del romanticismo 

  • La nación política comienza siendo una categoría social que se corresponde con el tercer estado o estado llano con la que se lucha por sus intereses en contra de los de las clases privilegiadas, en cambio la nación cultural es interclasista incluyendo a varias clases sociales de intereses divergentes. 
  • La nación política del liberalismo es cuantitativa (conjunto de ciudadanos) y la cultural es romántica y cualitativa (trasciende a los individuos).
  • La nación política del liberalismo se refiere a la forma (el funcionamiento del sistema) y la cultural se refiere a los contenidos. La nación cultural es esencialista (describe la esencia nacional) por tanto no le preocupa tanto cómo será el sistema, sino qué medidas gubernamentales concretas se van a tomar. 
  • La nación política del liberalismo está integrada en la ideología liberal, en cambio la nación cultural es compatible con otras ideologías, incluso anti-liberales. Además constituye la base de ideologías independientes como el nacionalismo
  • La nación política del liberalismo es otra forma de decir que la soberanía política la tiene el pueblo y por lo tanto es incompatible con una autocracia como la monarquía absolutista. En cambio la nación cultural sí que permite la autocracia si se considera que esa forma de gobierno es una característica esencial de esa nación, por lo tanto es compatible con el absolutismo. Incluso considera que debe sustituirse a la democracia por la dictadura cuando la primera tome medidas contrarias a la esencia nacional.  
  • La nación política del liberalismo defiende tradiciones basadas en los acuerdos y el consenso, la nación cultural romántica defiende tradiciones haya no no haya acuerdos y consensos.   
  • La nación política del liberalismo toma como referencia mítica la antigüedad grecorromana, la nación cultural romántica toma como referencia mítica la Edad Media. 
  • La nación política del liberalismo apoya los avances de la modernidad y las sociedades industriales (siglo XIX), la nación cultural reacciona contra las nuevas sociedad industriales,  los mira con recelo o abiertamente los rechaza porque tiene nostalgia del pasado medieval. La nación cultural se integra en el romanticismo y añora a las sociedades agrícolas y rurales que vivían en comunión con la naturaleza.
  • Las propuestas que se concretan desde la nación política liberal suelen beneficiar a los intereses de la burguesía comercial e industrial que está interesada en acabar con las limitaciones estamentales al movimiento de mano de obra y a los productos. Las propuestas que se concretan desde la nación cultural romántica suelen beneficiar a los intereses de la nobleza y los propietarios agrícolas que defienden las limitaciones al éxodo rural y el aumento de aranceles a las importaciones de productos agrícolas.
Durante el siglo XIX la nación política liberal y la nación cultural romántica se van unificando dando lugar al liberalismo conservador. Las razones que explican esta convergencia son: 

  • Los liberales buscaron el acuerdo con la nobleza del Antiguo Régimen para poder acceder al poder. Esto llevó a parte de los liberales a aceptar una soberanía compartida entre la nación y la nobleza en tanto representantes de la esencia nacional (nación cultural). 
  • Los absolutistas, al ir perdiendo posiciones, buscaron una justificación ideológica para defender sus privilegios que no se centrara en la figura del monarca absolutista.  Esto llevó a la mayor parte de los antiguos absolutistas a abrazar la idea de la nación cultural que se podía confrontar a la idea de nación liberal. 
  • Las ideologías obreras parten en sus razonamientos desde la idea de nación liberal, pero no solo en sentido político, también en sentido económico. Esto colocó en el mismo frente a liberales y conservadores (antiguos absolutistas) porque ambos salían perjudicados si se aplicaban las reivindicaciones del movimiento obrero. Para la justificación ideológica de esta alianza el nacionalismo cultural les servía de nexo de unión porque podía ser aceptado por ambos. 
  • También el nacionalismo y su idea de nación cultural se infiltró en las ideologías obreras y gran parte de ellos acabaron anteponiendo la dialéctica (enfrentamiento) de naciones sobre la dialéctica de clases. Esto significó el hundimiento de la II Internacional Socialista con el estallido de la Primera Guerra Mundial. 
  • El intento imposible de los liberales de hacer compatible la nación liberal con la cultural, les hizo entrar en contradicciones ideológicas que les llevó a la crisis de su movimiento a inicio del siglo XX. 
  • Gran parte del liberalismo hizo el giro completo hacia la nación cultural y renunció a la libertad política inherente a la nación liberal en pro de lo que consideran libertad económica. Por esto apoyaron al fascismo para defender sus intereses económicos. 

Patria y nación

Aunque históricamente y etimológicamente patria y nación se han entendido como sinónimo, sería más útil diferenciar significados. Patria es como se llama a la nación étnica o cultural objeto del patriotismo. El patriotismo es una emoción, un sentimiento de amor a la patria (lugar de origen) independiente de las connotaciones políticas. El nacionalismo suele ir unido al patriotismo dotándolo de reivindicaciones políticas, aunque puede haber patriotismo sin nacionalismo.


País y nación

Aunque la palabra país en ocasiones se usa como sinónimo de nación, hay que evitarlo porque supone una confusión conceptual que impide el análisis histórico riguroso teniendo en cuenta que país igualmente se usa para referirse a ideas diferentes: 
  • al Estado
  • al territorio sobre el que ejerce su control ese Estado
  • a la población que vive en ese territorio.
  • a la nación étnica de un Estado
  • a la nación envolvente de un Estado
Puesto que ya tenemos palabras para referirnos al Estado, a la población que vive en un territorio (pueblo), y a los diferentes tipos de nación, nos falta una que se identifique específicamente al territorio sobre el que ejerce su control un Estado. Este significado se lo reservaría al término país.


Estado y nación

Aunque la palabra nación en ocasiones se usa como sinónimo de Estado, hay que evitarlo porque supone una confusión conceptual que impide el análisis histórico riguroso teniendo en cuenta que:
  • Hay naciones étnicas sin Estado como las tribus.
  • Hay Estados sin naciones políticas como los absolutistas.
  • Hay Estados que integran a varias naciones étnicas.
  • Hay naciones políticas que integran a varias naciones étnicas.
El concepto que sí que puede usarse es el de Estado-nación. Cuando el país (territorio) y la nación política (ciudadanos) de un Estado se corresponden con una nación cultural.

En todo caso hay que definir claramente el término Estado. Nos encontramos con dos significados de este término, una definición corta y otra larga: 
  • Definición corta que se corresponde con el aparato institucional. Conjunto de instituciones jerarquizadas que gobiernan y administran un territorio independiente (diccionario RAE, acep. 5 y 7) que controla por coerción gracias a sus fuerzas armadas.
  • Definición larga que integra dentro del Estado al aparato institucional y a los recursos sobre los que tiene jurisdicción: tanto los recursos físicos (territorio o país y recursos naturales) como los recursos humanos (población del país).
En el análisis histórico es más práctico usar la definición corta porque así se diferencian mejor los tipos de Estado a lo largo de la historia (Estado pequeño/grande). La definición larga nos orienta a la hora de identificar las competencias o funciones de los Estados [4]:
  • Políticas (capa conjuntiva): función ejecutiva (gobernando) legislativa (haciendo leyes) judicial (juzgando).
  • Económico-social: territorio y todo lo que contiene (capa basal): función gestora (garantizando la propiedad y distribuyendo los recursos) planificadora (orientando la producción) redistributiva (para evitar polarización)
  • Relaciones internacionales más allá de las fronteras (capa cortical) que se forma cuando entra en contacto con otros Estados: militar (guerras) federativo (comercio internacional) diplomática (alianzas).
  • Los Estados antes de cerrar sus tres capas tienen una etapa de formación durante la que se les puede llamar proto-Estados en lo que hay proto-propiedad.

Imperio y nación

Un Estado tiende de forma natural a extender su control más allá de los límites territoriales bajo el control de su Estado (más allá de su país). Hablamos de imperio cuando un Estado ejerce su poder e influencia sobre otros territorios, otros países u otros estados directa o indirectamente hasta el punto de que le arrebata el derecho a decidir. Puede hacerlo mediante alianzas, coacción (Estado dominante y Estados subordinados) o mediante la violencia al  invadir otros territorios habitados. Los imperios actúan de dos formas: imperios generadores cuando integran en su propio Estado a los habitantes del territorio ocupado mezclándose con la población autóctona y mejorando sus condiciones materiales e imperios depredadores cuando tratan de explotar los recursos naturales y humanos del territorio ocupado degradando las condiciones de vida de sus habitantes. Los imperios suelen ser más depredadores al principio y más generadores después. Los imperios más generadores fueron el romano, el español o el soviético, y los más depredadores fueron el inglés, el holandés o el alemán del III Reich. [5] 

Imperialismo. Ideología que considera legítimo extender los territorios bajo el control de un Estado. Habitualmente se combina con la ideología nacionalista de tipo expansionista.



Fuentes bibliográficas  

[1] Eric Hobsbawm Naciones y nacionalismo desde 1780 (1990) pag. 16 
[2] Gustavo Bueno España frente a Europa en (1999). 
[3] Renner, Karl  Estado y Nación. El derecho de las naciones a la autodeterminación (2015). Unión de dos obras de Renner: Estado y nación (1898) y El derecho de las naciones a la autodeterminación (1918)
[4] Gustavo Bueno.  Primer ensayo de las categorías de las ciencias políticas (1991).
[5] Modifico parcialmente el significado de imperio depredador e imperio generador que planteó Gustavo Bueno convirtiendo esas categorías absolutas en cualides variables. De esta forma "depredación" y "generación" en acciones que realizan todos los imperios en mayor o menor medida.   



4 comentarios:

  1. Hola, soy Arancha,

    Más que una opinión tengo una pregunta sobre los nacionalismos. Una persona que se siente identificado el devagar histórico de su comunidad y que considera que los elementos culturales que los definen como comunidad (es lo que define como nacionalismo cultural si lo he entendido bien).

    Que cuando ese nacionalismo pasa a tener pretensiones políticas; las divide en integradoras, expansionistas o secesionistas.

    Entonces, cuando ese sentimento "nacionalismo cultural o étnico" tiene intereses políticos que van destinados a la protección de aquellos elementos que los caracterizan como comunidad "tradiciones, gastronomía, folclore, lengua,..." para que no desaparezcan diluídos en ese nacionalismo integrador que une varios pueblos, sin que medie ningún tipo de rechazo o interés separatista. Solo el simple hecho de reconocidos y protegidos como parte de esa comunidad común.

    Que tipo de nacionalismo es? Si es nacionalismo?

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    1. Hola Arancha, encantado de conocerte.
      Para saber si tu posición es o no es nacionalista hay que distinguir entre cultura y nacionalismo. La cultura existe desde siempre, el nacionalismo es una forma cultural determinada reciente. Los elementos culturales existen desde siempre de forma natural y derivan de las condiciones económicas, sociales y políticas. Por ejemplo la religión en cada región se adapta a las condiciones materiales de aquellos que las siguen: en zonas rurales y agrícolas es de tipo cíclica (conmemoraciones religiosas y peregrinajes anuales) destacan los cultos marianos relacionados con la fecundidad, etc. En cambio en las zonas urbanas la religión está menos vinculada con la actividad económica y es más espiritual y metafísica, dejando espacio incluso al ateísmo. Otro ejemplo: el arte románico se desarrolla en ambientes rurales y el arte gótico se desarrolla en ambientes urbanos. La clase dominante en cada caso es la que desde su posición de privilegio interfiere y enseña entre las clases dominadas la ideología y los valores que le permitan mantener su estatus. De esta forma vemos como antes del siglo XIX la religión consagraba el poder del monarca absolutista y por ello sus súbditos debían obedecerle y dar la vida por él. Desde el siglo XIX es el nacionalismo la doctrina que beneficia a los intereses de la clase dominante y con ella los miembros de la clase baja están dispuestos a obedecer a las clases dominantes incluso dando su vida por ellos en guerras nacionalistas. Dicho de otra forma, son los miembros de las clases dominantes los interesados en hacerte creer que existe una identidad colectiva que integra a todos con el fin de hacerte creer que vuestros intereses son comunes. Mi opinión sí que usas un enfoque nacionalista si los elementos culturales que defiendes lo haces desde un punto de vista colectivo nacional o interclasista. Los elementos culturales deben defenderse o criticarse desde criterios morales o éticos. Por ejemplo: aunque forme parte del acervo cultural, tradiciones de tipo machista deben modificarse porque van en contra de mi moral o ética. En este sentido no estoy de acuerdo con el presupuesto que veo en tu comentario dando a entender que hay que preservar los elementos culturales particulares para evitar que se integren en una cultura universal. Eso no es un criterio válido para mí, el criterio tendría que ser la moral o la ética personal independientemente de que sea aceptado por mi cultura o que nos diluya en una cultura universal. La pregunta que tendríamos que hacernos es la siguiente: mantener o quitar esta costumbre cultural, ¿es bueno o es malo según mis criterios morales o éticos?

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  2. Hola antes de nada agradezco tu pronta respuesta.

    Por supuesto que parto de la idea que las sociedades y las culturas avanzan y que mejoran en tanto que comportamientos y costumbres arcaicas y discriminatorias como las machistas se deben de erradicar de la sociedad. Comparto plenamente que la cultura es una característica que acompaña a la humanidad desde el inicio y que evoluciona permanentemente. Y es la sociedad la que decide que coge y que deja.

    Mi pregunta se acerca más a cual sería ideología que busca proteger la identidad cultural (idioma, expresiones culturales, folclore, gastronomía y tradiciones dentro de lo aclarado anteriormente) sin que medie un sentimiento o intención separatista.

    En la actualidad hai mucha diversidad que se queda fuera del estereotipo "España" y que en mi opinión debe ser protegido sin que por ello suponga el rechazo de esta. Cuando te posicionas de una manera u otra se te etiqueta en posiciones muy polarizadas que en muchas ocasiones no te representan.

    Entre el nacionalismo aglutinante (que substituye) y el separatista (que rompe la unidad). Hay alguna otra opción dentro del marco teórico que presenta en su blog?

    Es posible que simplemente se trate un concepto gradual, ni blanco ni negro solo algo intermedio sin etiqueta.

    Agradecida de su respuesta. Disculpe si no le entendí debidamente.

    Un saludo
    Arancha

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    Respuestas
    1. Hola Arancha. Te agradezco tus mensajes porque me resultan útiles para aclarar mis propias ideas. Efectivamente no solo el nacionalismo busca proteger las identidades culturales, otras ideologías como el tradicionalismo también lo hace. Pero yo no veo necesario encuadrarse en el nacionalismo ni en el tradicionalismo para defender el mantenimiento de tradiciones culturales. Según mi opinión, una tradición cultural puede ser recomendable si aporta algo positivo en el presente, las tradiciones si sirven para estrechar los lazos de la comunidad, el folclore si fomenta valores que considero positivos, la gastronomía si es más saludable, etc. Como te decía en mi mensaje anterior, el criterio que sigo es mi propia moral y no necesito recurrir a otras ideologías. Lo que no acepto como argumento es que alguien me diga que tengo que aceptar una tradición cultural porque es la que corresponde a mi nación (como hace un nacionalista) o a mi cultura (como hace un tradicionalista). Un saludo.

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